Los intereses creados

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Los Intereses Creados
Los intereses creados.JPG
Escena del acto primero en la representación de 1911 en el Teatro Español de Madrid
Autor Jacinto Benavente
Puesta en escena
Lugar de estreno Teatro Lara
Madrid
Fecha de estreno 9 de diciembre de 1907
Personajes María Guerrero
Fernando Díaz de Mendoza
Emilio Thuillier
Emilio Mesejo
Ricardo Puga

Los Intereses Creados es una obra teatral del Premio Nobel Jacinto Benavente. Fue estrenada el 9 de diciembre de 1907 en el Teatro Lara de Madrid. Junto con La Malquerida es su obra más recordada. Con esta obtuvo el reconocimiento en su época por parte de la Real Academia y también por parte de la clase intelectual y el público. Atendiendo a que extrae prototipos para los personajes de la Comedia del arte italiana, la crítica la ha encuadrado en esta.

La obra[editar]

Podría entenderse la obra recogiendo una afirmación de Crispín: Mejor que crear afectos es crear intereses (acto II escena IX). Esta afirmación se desarrolla mediante un sencillo esquema argumental que sería el siguiente: A principios del siglo XVII Leandro y Crispín , dos pícaros impenitentes, llegan a una ciudad italiana donde Crispín mediante su labia logra hacer creer que Leandro es hombre adinerado, generoso y culto. Con esta imagen Leandro deberá enamorar a la hija del rico Polichinela para conseguir riquezas. El problema surge cuando el amor se hace real entre ambos jóvenes. Polichinela descubre el engaño que pretende arrebatarle sus riquezas pero no puede librarse de el mismo puesto que la boda será un negocio para todos ya que permitirá a Leandro saldar sus deudas con los que creyeron en sus mentiras. Esos mismo crédulos logran convencer al rico Polichinela para que acepte el casamiento. Sin embargo la crítica a los supuestos morales de la sociedad burguesa se suaviza pues Polichinela no es víctima inocente sino que merece castigo por sus desmanes pasados.

Personajes[editar]

No sólo Polichinela está ligado a la tradición teatral de la comedia del arte. También lo está Leandro, figura del galán, o Crispín que actúa al modo Arlequínesco. El único personje complejo y digno de ser objeto de un estudio detallado es Crispín, los demás, en palabras de Lázaro Carreter, son «pretextos esquemáticos al servicio del protagonista».

Una fuente segura[editar]

Además del claro anclaje ya señalado de la obra con la tradición teatral. En 1967 Dámaso Alonso indicó el hallazgo de una fuente clara e innegable, algo que muchos habían intentado buscar sin éxito. Esta fuente es El caballero de Illescas de Lope de Vega. En esa obra el protagonista Juan Tomás, de vida disoluta, se hace pasar en Nápoles por Gran Señor y enamora a la hija de un noble con la que huye. Tras varias peripecias la joven le reafirma su amor y el padre acaba por acceder al casamiento. El parecido entre ambas tramas es evidente pero Jacinto Benavente reelabora los elementos de la obra. Uno de los cambios más evidentes es el desdoblamiento de Juan Tomás en Leandro y Crispín.

Representaciones destacadas[editar]

Referencias[editar]

  • Alonso, Dámaso: De el Caballero de Illescas a Los intereses creados. en Revista de Filología Española, L, 1967 páginas 1-24
  • Lázaro Carreter, Fernando: Edición y prólogo de Los intereses creados, Cátedra.