Libro de Ester

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Primer capítulo del Libro de Ester en un pergamino manuscrito en hebreo.

Ester (hebreo מְגִילַת אֶסְתֵּר, Meguilat Ester, "Rollo —Libro— de Ester") es uno de los libros del Antiguo Testamento y del Tanaj. En la Biblia católica (Torres-Amat) se encuentra ubicado entre el Libro de Judit y I Macabeos.

Canonicidad[editar]

Rollo del Libro de Ester, del siglo XIII o XIV. Hallado en Fez, Marruecos, se conserva en el Museo del muelle Branly, en París. Tradicionalmente, los rollos del Libro de Ester cuentan con un solo rodillo o cilindro del lado izquierdo.[1]

El Libro de Ester se conserva hasta hoy en dos formas sustancialmente distintas: un texto en hebreo, la forma más breve, considerado por la mayoría de los investigadores como original, y un texto en griego koiné (también en dos formas bastante divergentes: la de la Septuaginta o Biblia de los Setenta, y la de Luciano de Antioquía), traducciones libres del hebreo que añaden a éste seis largas secciones consideradas deuterocanónicas.[2] La versión hebrea del Libro de Ester era aún discutida por los rabinos en el siglo I, pero finalmente tuvo gran aceptación entre los judíos y, más tarde, tampoco fue objetada por los protestantes.[2]

Las adiciones griegas a la versión hebrea del Libro de Ester fueron puestas en tela de juicio por san Jerónimo quien, al traducir este libro, recogió las secciones en griego al final de su obra. Pero fueron finalmente admitidas como canónicas por el Concilio de Trento, junto con otros libros en idéntica situación, como el Libro de Tobías y el Libro de Judit.[2]

En resumen, el libro es considerado universalmente canónico en su original hebreo, única versión aceptada por los judíos y los protestantes. Las adiciones posteriores en griego fueron aceptadas como deuterocanónicas por los cristianos católicos y ortodoxos, pero se consideraron apócrifas por los protestantes.

Tradicionalmente, los rollos que contienen el Libro de Ester presentan un solo rodillo o cilindro del lado izquierdo, a diferencia de la mayoría de los rollos de la Biblia tales como las copias manuscritas del Pentateuco (Torá) que tienen dos cilindros, uno de cada lado.[1]

Estilo y organización[editar]

El Libro de Ester muestra un nacionalismo rudo y furioso, con un lenguaje seco y directo, poco dado a las metáforas. Al contrario que otros libros bíblicos, Ester no se molesta en citar fuentes ni tampoco en acercarse a la doctrina estricta, al concepto de Alianza ni a Dios como fuente de la espiritualidad y la vida religiosa del pueblo judío. De tal manera que, en él nunca aparece el nombre de Dios, caso insólito en un libro bíblico. Existen sólo dos libros en la Biblia en donde este hecho se verifica: el Libro de Ester y el Cantar de los Cantares.[3]

La historia de Ester es un drama, no en el sentido griego (lucha del hombre contra el destino) sino en el hebreo: una historia que muestra la providencia de Dios.

Su autor[editar]

Como en muchos otros casos de libros de este período, el autor del Libro de Ester permanece desconocido, aunque la tradición[cita requerida] suele atribuirlo al profeta Esdras. Su estilo es moderno (del tiempo de los Macabeos)[cita requerida] y un verdadero erudito en los asuntos históricos del pueblo al que pertenece[cita requerida]. Está muy bien documentado[cita requerida] y no comete errores históricos.[cita requerida]

Personajes del Libro de Ester[editar]

Coronación de Ester.
Ester y Mardoqueo escriben las cartas a los judíos,[4] siglo V a.E.C.[5] Óleo por Aert de Gelder, 1675.[6] Colección Hirsch, Argentina.

En este libro bíblico se menciona a:

Asuero
Gran Rey de Persia, unánimemente identificado con el histórico Jerjes I. Este rey gobernaba desde la India hasta Etiopía sobre 127 provincias (Est 1:1). Asuero proclamó reina a Ester en lugar de la reina Vasti, que se había negado a salir para mostrarle su hermosura "a los pueblos y a los príncipes" (Est 1:11) pues la Biblia dice que Vasti "era hermosa de aspecto" (Est 1:11).
Mardoqueo
Era "hijo de Yaír, hijo de Semeí, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín" (Est 2:5). La Biblia menciona en Ester 2:7 que "había criado a Hadasá, que es Ester, hija de su tío, porque no tenía padre ni madre; y era moza de hermosa forma y de buen parecer; y como su padre y su madre murieron, Mardoqueo la había tomado por hija suya."
Ester
Era "hija de Abihail, tío de Mardoqueo" (Est 2:15). Habiendo quedado huérfana de sus padres, su primo Mardoqueo la adoptó y crio como si fuera hija suya. Era "moza de hermosa forma y de buen parecer" (Est 2:7). Su nombre hebreo era Hadasá (que significa mirto) pero le fue cambiado a Ester que es de origen babilónico y significa ‘estrella’. Fue proclamada reina en lugar de la reina Vasti pues ganaba "la gracia de todos los que la veían" (Est 2:15).
Amán
Era "hijo de Hamdathá, del país de Agag" (Est 3:1). El rey Asuero le elevó al poder y le dio un puesto por encima de todos sus otros sevidores. Amán comenzó a odiar a Mardoqueo porque éste no se arrodillaba ni se inclinaba ante él, tal y como "lo había mandado el rey" (Est 3:2). Por eso fue que procuró destruir a los judíos, sin saber (y eso sería la causa final de su perdición) que la propia reina Ester era judía. Amán también es descendiente de Agag, Rey de Amalec, quien fue asesinado por Samuel, quien era sacerdote judío (1 Samuel 15:33). Desde entonces, los descendientes del Rey Agag se comprometieron en aniquilar a todos los judíos.
Vasti
Era la primera esposa del rey Asuero. En el Libro de Esther, ella resultó desterrada por su negativa a comparecer en el banquete del rey. En efecto, mientras el rey mantenía un magnífico banquete para sus príncipes, nobles y siervos, ella dio un banquete separado para las mujeres. En el séptimo día del banquete, cuando el corazón del rey estaba «alegre por el vino», el rey ordenó a sus chambelanes que convocaran a Vasti para presentarse ante él y sus invitados con la corona regia y así mostrar su belleza. Vasti no quiso ir, lo que provocó el enojo del rey. Pidió entonces consejo a sus asesores para decidir cómo Vasti debía ser castigada por su desobediencia. Memucán, portavoz principal de los siete príncipes de Medo-Persia, le dijo que Vasti no sólo lo había ofendido a él como rey, sino también a todos los maridos de Persia, cuyas esposas podrían resultar alentadas por las acciones de Vasti a desobedecer a sus esposos. Memucán alentó a Asuero para que despidiera a Vasti y encontrara a otra reina, y los príncipes coincidieron con él. Asuero tomó el consejo de Memucán y terminó por elegir como reina a Esther. En el Midrash, Vasti se describe como una mujer mala y vana. Su nombre hebreo es ושתי (en persa: وشتی; en griego koiné: Αστιν, Astin).

Enseñanza religiosa[editar]

Ester es mucho más neutral (religiosamente hablando) que los demás libros históricos. Sin embargo, así como Judit intentaba probar la intervención de Dios en la victoria judía sobre Asiria, aquí Ester pretende imbuir en los guerreros la confianza en la victoria final del judaísmo gracias a la ayuda de Dios

Utiliza permanentemente los mecanismos lógicos hebreos: si Dios ama al justo, el justo deberá finalmente triunfar sobre el impío (amonestación de Mardoqueo a Ester: cs. 13-17; comprensión de los personajes de que Dios guía los sucesos: 1:14-16). Además, la acción de Dios siempre opera conforme a su propia Ley.

Ester como colofón de los libros históricos[editar]

A excepción del rey Asuero, ninguno de los personajes principales que aparecen en el libro (las dos reinas Vasti y Ester, Mardoqueo, y el ministro Amán) aparecen en ninguna fuente histórica conocida. Tampoco está documentado ninguno de los hechos que en él se narran, y sí sabemos por el contrario que el Imperio Persa era muy tolerante con las prácticas religiosas de sus pueblos sometidos (la propia Biblia alaba en varias ocasiones al rey Ciro) y le sería extraño el exterminio de los judíos que Amán pretendía. No resultan verosímiles, por último, las matanzas tan exageradamente elevadas del final, ni el buen humor con que el rey aprueba tan brutal masacre de sus súbditos persas, que, como muchos otros episodios del Antiguo Testamento, resulta bastante desagradable para la sensibilidad moderna.

El razonamiento de los autores históricos judíos es el siguiente: algunos lectores echarán de menos los datos, fuentes y largas disquisiciones históricas. Otros, en cambio, meditarán sobre las causas y consecuencias de los hechos y buscarán sus motivos, al final de los cuales siempre está Dios. A ellos están destinados estos textos.

Película[editar]

En 1998, Antena 3 televisión de España junto con otras televisiones europeas como la Rai italiana produjeron una película titulada: Ester: la reina de Persia. Estaba dentro de una colección de películas sobre la Biblia que fueron emitiendo en esa fecha. Esta película fue dirigida por Raffaele Mertes. Guion: Sandy Niemand. Intérpretes: Louise Lombard, F. Murray Abraham, Jürgen Prochnow, Thomas Kretschmann, Ornella Muti, Frank Baker, John Hollis, Umberto Orsini.

Referencias[editar]

  1. a b Rossel, Seymour (2007). The Torah: Portion by Portion. Los Angeles, California, EE. UU.: Torah Aura Productions. p. 212. ISBN 978-1-891662-94-2. Consultado el 13 de diciembre de 2013. 
  2. a b c Dumm, Demetrius R. (1971). «Tobías, Judit, Ester». En Brown, Raymond E.; Fitzmyer, Joseph A.; Murphy, Roland E. Comentario Bíblico "San Jerónimo" II. Madrid: Ediciones Cristiandad. p. 743. 
  3. Leal, Juan, ed. (1969). La Sagrada Escritura: Antiguo Testamento. Volumen IV: Los Salmos y los libros salmónicos. 791 páginas. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. 
  4. Jorge Glusberg, Obras maestras del Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires: MNBA, 1996, p. 38: "Esther y Mordecai escriben las cartas a los judíos". El Libro de Ester es la fuente de inspiración literaria de esta pintura: "Escribió Mardoqueo [...] y envió cartas a todos los judíos que estaban en todas las provincias del rey Asuero, cercanos y distantes, ordenándoles que celebraran el día decimocuarto del mes de Adar, y el decimoquinto del mismo mes, de cada año, como días en que los judíos estuvieron en paz con sus enemigos, y como el mes en que la tristeza se trocó en alegría, y el luto en festividad; que los convirtieran en días de banquete y de gozo, en día de enviar regalos cada uno a su vecino, y dádivas a los pobres" (Ester 9:20-22). La obra de Aert de Gelder es alternativamente conocida como "Ester y Mardoqueo escribiendo la primera carta del Purim" (MNBA Obra 8643).
  5. Siendo identificados a partir de la cronología de los reyes de Persia, y a través de Jerjes I en particular, Ester y Mardoqueo pertenecen al siglo V a.E.C.; "Ahasuerus", Jewish Encyclopedia, Nueva York, 1906; Robert J. Littman, "The Religious Policy of Xerxes and the Book of Esther", The Jewish Quarterly Review, 65/3, enero de 1975, pp. 145-148; Simón Dubnow, Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, capítulo XIV; "Ahasuerus", Chabad, accedido 11 de agosto de 2014.
  6. Cuadro preservado y exhibido en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires. Donación de Mario Hirsch, 1983 (Glusberg, Obras maestras del Museo Nacional de Bellas Artes, p. 38). La información provista por el MNBA indica que Aert de Gelder trató en diversas ocasiones la historia de Ester, siendo ella popular en Holanda durante el siglo XVII, dado que el pueblo holandés parangonaba en ese entonces su propia lucha contra el yugo español con aquella que los judíos de la Antigüedad libraban contra sus enemigos. El Libro de Ester narra cómo una joven judía intercedió ante el rey persa Asuero (Jerjes) a fin de evitar la masacre de su pueblo, decreatada por Aman, quien era enemigo de los judíos. La masacre estaba prevista para un día "tirado a suertes". Mas la intervención de Ester contribuyó al triunfo de los judíos y a partir de ello se estableció la fiesta de Purim, nombre que deriva del persa p[u]r [Libro de Ester: "fue hechada Pur, esto es, la suerte"; Ester 3:7] y que significa "echar suertes". El tema era considerado ejemplificador y a su vez celebratorio del triunfo holandés respecto a su enemigo de entonces, España (Á.M. Navarro y A. Lo Russo; Texto obra MNBA 8643, consultado y adaptado 5 de agosto de 2014). Sin dar referencia ninguna, el sitio del MNBA determina que "Purim" es un "nombre que se deriva del sánscrito par o del persa por" (Obra MNBA 8643, consultado 5 de agosto de 2014); pero ello no es del todo exacto: Purim es antetodo un término del idioma hebreo, cuyo singular es Pur (פור), y que en dicha lengua, tanto la histórica como la moderna, es identificado con ha-goral, vocablo que es entendido en este caso como "la suerte" (פורים); el término es empleado en hebreo desde el siglo V a.E.C.; siendo muy posible que el término hebreo provenga a su vez del persa Pur (Agencia Judía: Purim); Ernest Klein sugiere que el término Purim proviene del acadio puru y este a su vez del sumerio bur (A Comprehensive Etymological Dictionary of the English Language, Ámsterdam: Elsevier Scientific Publishing Co., 1971; Douglas Harper, "Purim", Online Etymology Dictionary, 2001-2014). Tanto el Webster's Revised Unabridged Dictionary como el Chambers's Twentieth Century Dictionary indican que la etimología de Purim es hebrea (Fine Dictionary: Purim). Con todo, ninguna de las fuentes consultadas sugiere un posible origen sánscrito para el término en cuestión. Consulta realizada 5 de agosto de 2014.

Bibliografía[editar]

  • Glusberg, Jorge. Obras maestras del Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires: MNBA, 1996.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]


Libro anterior:
Judit
Ester
(Libros Históricos)
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