Libro de Amós

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Una Biblia latina (siglo XV).

El Libro de Amós es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo. Pertenece a la colección de los así llamados "Profetas Menores" debido a su escasa extensión y se encuentra ubicado entre los libros de Joel y Abdías.

Autor y fecha[editar]

Amós era punzador de higos sicómoros en Teqoa, durante el reinado del rey Jeroboam II. Esta práctica se aplicaba a unas higueras descendientes de las egipcias para la maduración del fruto. Escribió su libro cerca del año 803 a. C., y tenía —según se evidencia en el propio texto— extraordinarios conocimientos de la política de su país.

Profetizó, en un principio, en Bet-el en fiestas ilegítimas, utilizando los poderes de su verba para llevar al pueblo hacia la fe verdadera.

Contexto histórico[editar]

Es el mismo que se describe en el Libro de Oseas.

UPennE3074.jpg

Contenido[editar]

El libro de Amós incluye:

  • Título y epígrafe (Am. 1:1-2);
  • Oráculos contra Judá, Israel y los países vecinos (1:3-2:16);
  • Amenazas contra el segundo de estos (3-6);
  • Visiones simbólicas (7-9:10); y
  • Promesa final de restauración (9:11-15).

Manipulación posterior[editar]

La autenticidad de la mayor parte del libro no ha sido discutida. A pesar de ello, hay evidencia incontrastable de manipulación en ciertos bloques de texto, donde se ha cambiado mucho y que, por lo mismo, no pueden atribuirse a la mano del autor original, por ejemplo en el capítulo 7:

10 Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amós: Jeroboam morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio. 12 Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; 13 y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino. 14 Entonces respondió Amós, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. 15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel. 16 Ahora, pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac. 17 Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra.

Y en el capítulo 8:

4 Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, 5 diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, 6 para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo? 7 Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras. 8 ¿No se estremecerá la tierra sobre esto? ¿No llorará todo habitante de ella? Subirá toda, como un río, y crecerá y mermará como el río de Egipto. 9 Acontecerá en aquel día, dice Jehová el Señor, que haré que se ponga el sol a mediodía, y cubriré de tinieblas la tierra en el día claro. 10 Y cambiaré vuestras fiestas en lloro, y todos vuestros cantares en lamentaciones; y haré poner cilicio sobre todo lomo, y que se rape toda cabeza; y la volveré como en llanto de unigénito, y su postrimería como día amargo. 11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. 13 En aquel tiempo las doncellas hermosas y los jóvenes desmayarán de sed. 14 Los que juran por el pecado de Samaria, y dicen: Por tu Dios, oh Dan, y: Por el camino de Beerseba, caerán, y nunca más se levantarán.

Sentido religioso[editar]

El objetivo de Amós es enseñar que Yahvéh es el Dios del Universo, y que lo que los hombres llaman "Derecho Natural" no es otra cosa que el imperio del orden moral del que Dios es guardián y Señor.

Su poder es ilimitado, su albedrío sobre la naturaleza y los hombres es infinito. Amenaza y castiga por doquier por violar el orden moral antedicho, pero podría perdonarlos si se convierten a Él. En caso de persistir en el error, destruirá a todos los malvados en un cataclismo que Amós llama "El día de Yahvéh".

El de Amós es un mensaje de terror, amenaza y castigo, pero también de perdón, redención y amor. El único medio de salvación es la conversión a la fe verdadera. Si Oseas es el profeta del amor, Amós es el de la justicia, terrible e inexorable, de Dios.

Véase también[editar]


Libro anterior:
Oseas
Amós
(Libros proféticos)
Libro siguiente:
Abdías


Enlaces externos[editar]