Libro de Amós

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Una Biblia latina (siglo XV).

El Libro de Amós es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo. Pertenece a la colección de los así llamados "Profetas Menores" debido a su escasa extensión y se encuentra ubicado entre los libros de Joel y Abdías.

Autor y fecha[editar]

Amós era punzador de higos sicómoros en Teqoa, durante el reinado del rey Jeroboam II. Esta práctica se aplicaba a unas higueras descendientes de las egipcias para la maduración del fruto. Escribió su libro cerca del año 803 a. C., y tenía —según se evidencia en el propio texto— extraordinarios conocimientos de la política de su país.

Profetizó, en un principio, en Bet-el en fiestas ilegítimas, utilizando los poderes de su verba para llevar al pueblo hacia la fe verdadera.

Contexto histórico[editar]

Es el mismo que se describe en el Libro de Oseas.

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Contenido[editar]

El libro de Amós incluye:

  • Título y epígrafe (Am. 1:1-2);
  • Oráculos contra Judá, Israel y los países vecinos (1:3-2:16);
  • Amenazas contra el segundo de estos (3-6);
  • Visiones simbólicas (7-9:10); y
  • Promesa final de restauración (9:11-15).

Manipulación posterior[editar]

La autenticidad de la mayor parte del libro no ha sido discutida. A pesar de ello, hay evidencia incontrastable de manipulación en ciertos bloques de texto, donde se ha cambiado mucho y que, por lo mismo, no pueden atribuirse a la mano del autor original, por ejemplo en el capítulo 7:

10 Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amós: Jeroboam morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio. 12 Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; 13 y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino. 14 Entonces respondió Amós, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. 15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel. 16 Ahora, pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac. 17 Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra.

Y en el capítulo 8:

4 Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, 5 diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, 6 para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo? 7 Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras. 8 ¿No se estremecerá la tierra sobre esto? ¿No llorará todo habitante de ella? Subirá toda, como un río, y crecerá y mermará como el río de Egipto. 9 Acontecerá en aquel día, dice Jehová el Señor, que haré que se ponga el sol a mediodía, y cubriré de tinieblas la tierra en el día claro. 10 Y cambiaré vuestras fiestas en lloro, y todos vuestros cantares en lamentaciones; y haré poner cilicio sobre todo lomo, y que se rape toda cabeza; y la volveré como en llanto de unigénito, y su postrimería como día amargo. 11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. 13 En aquel tiempo las doncellas hermosas y los jóvenes desmayarán de sed. 14 Los que juran por el pecado de Samaria, y dicen: Por tu Dios, oh Dan, y: Por el camino de Beerseba, caerán, y nunca más se levantarán.

Sentido religioso[editar]

El objetivo de Amós es enseñar que Yahvéh es el Dios del Universo, y que lo que los hombres llaman "Derecho Natural" no es otra cosa que el imperio del orden moral del que Dios es guardián y Señor.

Su poder es ilimitado, su albedrío sobre la naturaleza y los hombres es infinito. Amenaza y castiga por doquier por violar el orden moral antedicho, pero podría perdonarlos si se convierten a Él. En caso de persistir en el error, destruirá a todos los malvados en un cataclismo que Amós llama "El día de Yahvéh".

El de Amós es un mensaje de terror, amenaza y castigo, pero también de perdón, redención y amor. El único medio de salvación es la conversión a la fe verdadera. Si Oseas es el profeta del amor, Amós es el de la justicia, terrible e inexorable, de Dios.

Véase también[editar]


Libro anterior:
Oseas
Amós
(Libros proféticos)
Libro siguiente:
Abdías


Enlaces externos[editar]

Anónimo dijo... Por los poderes de San Cipriano y de las 3 almas que vigilan. San Cipriano: Fulano vendrá ahora detrás de mí. Fulano va a venir arrastrándose y enamorado, lleno de amor, de deseo, para volver y pedirme perdón por mentir y para pedirme en noviazgo primero y en boda después, lo más rápido posible. San Cipriano, tendré ese poder, que él olvide y deje de una vez cualquier mujer que pueda estar en su cabeza, y vuelva a asumirme y declararse para que todos lo vean. San Cipriano, aleja de Fulano a cualquier mujer, que él me busque en todo momento hoy y ahora, deseando estar a mi lado, que tenga la certeza que soy la mujer perfecta para él. Que Fulano no pueda vivir sin mí y que Fulano siempre tenga mi imagen en su pensamiento en todos los momentos. Ahora donde esté, con quien esté, él me buscará por que el pensamiento de él esta en mí. Y al acostarse que sueñe conmigo, y al despertarse que piense en mí y me desee; que al comer piense en mí, que al caminar que piense en mí, que en todos los momentos de su vida piense en mí. Que quiera verme, sentir mi olor, tocarme con amor; que Fulano quiera abrazarme, besarme, cuidarme, protegerme, amarme las veinticuatro horas de todos los días, haciendo así que el me ame más y que sienta placer solo por oír mi voz. San Cipriano, haz a Fulano sentir por mí un deseo fuera del normal, como nunca sintió por otra persona y nunca sentirá; que encuentre placer solo conmigo, que sienta deseo solamente por mí, y que su cuerpo solo a mí me pertenezca, que solo tenga paz si está bien conmigo. Te agradezco a tú, San Cipriano, por estar trabajando a mi favor y voy a divulgar tu nombre en pago de amansar a Fulano y traerlo enamorado, cariñoso, devoto, dedicado, fiel y lleno de deseo a mis brazos. Rezar 3 días y divulgar en 3 sitios diferentesTen Fe.