Leyendas de la Ciudad de México

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Leyendas antiguas[editar]

La calle del puente del clérigo[editar]

Ilustración de Walter Appleton Clark (1906)

En 1649, vivió el sacerdote Elmer Adrian Córdoba, quien cuidaba a su sobrina Doña Margarita Jáuregui ya en edad núbil.

Don Duarte Zarraza, caballero portugués de buena presencia, conoció a Doña Margarita en una fiesta virreinal y la cortejó hasta hacerse novios. Don Juan investigó la vida de ese caballero y descubrió que tenía una vida disipada, también deudas y se separó de dos mujeres dejando bastardos. Así que le prohibió a su sobrina seguir el noviazgo, pero hizo caso omiso para tener un romance furtivo. Al caballero portugués también le prohibió lo mismo ni acercarse a la casa ni al puente cercano. Como el sacerdote siempre se opuso al romance, Don Duarte tuvo deseos de matarlo.

Un día Don Duarte fue a casa de su amada para convencerla de escapar, donde se casarían, pero repentinamente vio a Don Juan caminando por el puente. Don Duarte, ya iracundo, llegó al puente, discutió y le clavó su puñal al sacerdote en la cabeza, aquel cayó muerto y lo tiró al agua. Don Duarte se ocultó, porque muchos sabían de la oposición del sacerdote, y después se refugió por casi un año.

Pasado ese tiempo, regresó por Doña Margarita y una noche caminó por aquel puente hacia su casa... no se sabe que le sucedió, pero a la mañana siguiente amaneció muerto con mueca de terror y estrangulado por un esqueleto sucio vestido con sotana hecha jirones que tenía clavado en el cráneo el mismo puñal que él le había clavado al opositor de su amor.

Tiempo después debido a esa leyenda, al puente y a la calle que después se formó se le llamó La Calle del Puente del Clérigo, y después se renombró a 7a. y 8a. de Allende.

La piedra encantada[editar]

En TLALPAN


al sur de la Ciudad de México, en la población llamada Fuentes Brotantes se encuentra un arroyo que lo atraviesa. Es un lugar en donde los pobladores nativos son fervorosos creyentes católicos. A mitad del poblado, junto al arroyo se encuentra una piedra de dimensiones enormes, que más que piedra realmente es una roca, pero los pobladores le han llamado siempre la piedra. Cada dos años, en las siguientes fechas el 24 y 31 de diciembre la piedra desaparece y en su lugar aparece una tienda miscelánea y la gente que va de visita entra a comprar algo, al momento que entra la tienda se cierra y nuevamente aparece la piedra encantada. Se dice, se rumora que en el interior de dicha roca se encuentran cavernas que conducen a distintos destinos y han sido pocos los que han logrado salir de allí, eligiendo la caverna correcta. También se cuenta que allí es el refugio de la llorona que sale por las noches a caminar por la orilla del arroyo y llega hasta el pequeño lago que se encuentra en el poblado y en el islote se sienta en las noches en espera de un enamorado; antes del amanecer se refugia en la piedra encantada.[1] y cuando llega la noche se sale de la piedra se dise que los dias que no se be a la llorona es por que se perdio en la piedra tanto ella como otros fantasmas se esconden tambien es posible nos meamos en la piedra si asemos unas cosas

El bejuco[editar]

Dicen que el bejuco anda suelto y está rondando por las calles de Toronjos en México, muchas personas han contado que han escuchado y visto a una persona vestida de negro con una capa. El bejuco murió hace aproximadamente 20 años, era un médico, y lo culparon de matar a una niña. El antes de morir juró venganza y por eso es que sigue rondando por las mismas calles para conseguir lo que le quitaron. Su vida. IFHTR,G

La Mulata de Córdoba[editar]

La mulata, por Diego Velázquez.

Cuando la Santa Inquisición y el Santo Oficio tocaron tierras mexicanas, en la villa de Córdoba existía una mujer mulata de reconocida belleza, quien se dedicaba a curar mediante hierbas, lo cual alertó a sus vecinos; sin embargo como seguía asistiendo a misa, los rumores contra ella se calmaron.

Sin embargo el alcalde de Córdoba se enamoró de ella y al no ser correspondido la denunció al Santo Oficio, este la juzgó y encontró culpable de brujería por lo que su sentencia fue la muerte, probablemente en la hoguera. Mientras esperaba a que se cumpliera su sentencia en la cárcel, pidió al vigilante de la celda un gis, el cual consiguió y se puso a dibujar un barco en la pared de la celda, una vez que terminó le pregunto al vigilante:

- “¿Qué le hace falta al barco?”

A lo que el vigilante respondió:

- “navegar.”

Ante esa respuesta la mujer sonrió y le dijo:

-“Pues navegará.”

Después brincó hacia la pared y para sorpresa del vigilante el barco en la pared se movió hasta desaparecer junto con la mulata.

Después de la desaparición de la mujer nadie creyó la historia del vigilante y lo creyeron demente por no comprobar lo que el habia experimentado.

Bibliografía recomendada[editar]

  • Fernández del Castillo, Francisco (1987). Apuntes para la historia de San Ángel y sus alrededores. México: Porrúa.
  • Fernández del Castillo, Francisco (1991). Tacubaya. Historia, leyendas y personajes. México: Porrúa.
  • González Obregón, Luis (1988). Las calles de México. México: Porrúa, Col. Sepan Cuantos núm. 568.
  • González Obregón, Luis (1992). México viejo. México: Alianza Editorial.
  • Scheffler, Lilian (1999). Cuentos y leyendas de México. México: Panorama.
  • Trejo Silva, Marcia (2009). Fantasmario mexicano. México: Trillas. ISBN 978-607-17-0069-8
  • Trejo Silva, Marcia (2004). Guía de seres fantásticos del México prehispánico. México: Vila. ISBN 968-5414-24-6
  • Valle Arizpe, Artemio de (1978). Historia, tradiciones y leyendas de calles de México. México: Diana.
  • Varios autores (1963). Historia y leyendas de las calles de México. México: El libro español.
  • Varios autores (1963). Leyendas y sucedidos del México Colonial. México: El libro español.
  • Armando Ayala Anguiano. Serie: "México de Carne y Hueso" de la revista "Contenido".
  • Esteban Israel Bustos Santos (1998). México: Sabinas N.L. El libro en español.
  • Alejandra Erbiti (2004). Mitos y leyendas de México. Buenos Aires, Rep. Argentina: Círculo Latino Austral. [1]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Charlas con los pobladores de las Fuentes Brotantes de Tlalpan.