Lenguas orientales bíblicas

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Las lenguas bíblicas o lenguas orientales que conciernen a la Biblia son: el arameo, el hebreo y el griego helenístico.

Todo el Antiguo Testamento (AT) está escrito en hebreo, menos algunas pequeñas secciones que están en arameo (Libro de Jeremías 10:11, Libro de Daniel 2,4-7, 28; Esdras 4,8-6,18; 7, 12-26) y algunos libros de la versión griega del LXX (Libro de Tobías, Libro de Judit, Sabiduría, Sirácida, Libro de Baruc, Libros de los Macabeos) pero no presentes en el Tanaj; estos últimos libros, llamados "deuterocanónicos" y recogidos en el canon católico, están excluidos del canón hebreo y de la Biblia protestante.

El Nuevo Testamento (NT) está escrito en griego llamadó koiné (común), la lengua hablada.

Jesús conocía con toda seguridad las tres lenguas.