Danzas y bailes étnicos de Guatemala

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Guatemala es un país multicultural en donde los diferentes grupos étnicos, la mayoría de ellos descendientes de la civilización maya han preservado algunas danzas con elementos primigenios de las originales y por otro lado han mezclado otras con elementos de bailes hispánicos traídos por los conquistadores. Con los demás grupos ha sucedido el mismo fenómeno de sincretismo cultural.

Tipos[editar]

Actualmente para hablar de Danzas y Bailes Tradicionales tenemos que formar listas de las danzas Mayas sin elementos foráneos como la Danza de los Venados o Xajoj Quej, la Danza de la Culebra, la Danza de los Micos y el Palo Volador y el Baile Drama Rabinal Achí o el Varón de Rabinal, al mismo tiempo, las Danzas con elementos foráneos como La Danza de la Conquista, de los Costeños, de los Gueguechos y otras, además de la lista de bailes alegres que son una mezcla de ritmos modernos fusionados con bailes clásicos y populares de principios del siglo XV en adelante. los bailes son muy importantes en todos lo países así se simbolizan culturalmente. son también una tradición de GUATEMALA

Referencias[editar]

  • Celso Lara Figueroa,Revista Tradiciones de Guatemala, USAC, Carlos Garcìa Escobar Danzario de Guatemala, Dario Moran, An Cultural Interchange, Tribal Journal 2008-2009

Enlaces externos[editar]

ESTAS SON ALGUNAS DANZAS:

■El Yurumen Se celebra el 26 de noviembre, con esta danza se festeja la llegada de la étnia Garífuna al territorio guatemalteco y recientemente según decreto 83-96, también se declara como Día Nacional del Garífuna.

■Baile del Venado Durante el período de la conquista de Guatemala, los españoles que visitaban algún lugar, miraban la fauna que atravesaba los caminos, encantados por la silvestre locomoción de la diversidad cuadrúpeda, se dirigían a los Mayas u otros nativos, preguntando los nombres de los animales, ellos respondían que se llamaban: “venados”. El cuadro de la tradición oral, base de este “baile”, sigue de esta forma:

Los españoles volvían a preguntar el porque no mataban a los venados para comérselos, ellos contestaban que no tenían armas para hacerlo, además indicaron a los españoles, que en un cerro vivía un cazador, este tenía permiso para cazar con cerbatana. Luego los nativos fueron en busca del viejo cazador y le pidieron permiso a Tzuultaq’a, Dios del cerro. Los españoles consiguieron un arma de fuego para cazar a los venados. Luego el cazador y sus acompañantes al intentar cazar a los venados se dieron cuenta que estos animales eran rabiosos, por lo que prepararon un baile.

Todos acompañaron al viejo cazador; los venados también eran acompañados por el tigre, el mico, el león y otros. Cuando el viejo cazador termina la caza, es cargado por los micos, el león, el tigre y el perro para que ya no siga cazando más a la orilla del río. Los acompañantes del viejo cazador bailan con alegría puesto que a este no le pasó nada cuando se enfrentó al venado rabioso. Con el arma en mano el cazador le dice a los españoles: “Ya les traigo al venado muerto” luego lo destazaron, al terminar de comer bailan con el viejo cazador de alegría.

Cada “son” (obra del género musical vernáculo) interpretado en la marimba, corresponde a cada pareja que busca el cazador.


■Baile de la Conquista El baile de la Conquista, como su nombre sugiere, evoca incidentes propios de la conquista de Guatemala por los españoles, que encabezó el adelantado Pedro de Alvarado, en la misma tomó parte la figura legendaria de Tecún Umán, encabezando los vencidos. Sus instrumentos musicales siguen siendo actualmente el pito, la chirimía, el tambor y el tamborón. El argumento del baile es guerrero, en el cual los cristianos son los españoles, los “gentiles” son los mayas. De modo similar a la danza de “moros y cristianos”, finaliza con la conversión al cristianismo de la población local, con lo que se consuma la conquista, en la salutación final todos bailan juntos. Mientras tanto se han escenificado batallas, alegatos e insultos entre unos y otros. En esta danza sobresale la participación de Pedro de Alvarado. :)

Este baile fue creado por los frailes dominicos, para auxiliarse en la catequización de los “infieles” en la época de la conquista. Representa las batallas libradas por los castellanos o cristianos contra los moros, árabes o sarracenos en su afán de expulsarlos de la península ibérica a finales del siglo XV.

■Danza de Los gudiel La cosmovisión maya, surtida de varios elementos religiosos junto con el dualismo “bien y mal”, tiene creaciones y configuraciones dentro de su propio marco de creencias, el cual se enriquece, se ha mantenido digno de investigación y estudio hasta hoy.

Por ejemplo, los espíritus del mal que habitan en las entrañas de la tierra, tienen su espacio en la cosmovisión maya. Los catequistas de la época de la conquista se aprovecharon de ello, dando nombre a los espíritus malignos: los siete pecados capitales, las siete virtudes y un diablo mayor.

Esta danza considerada mitológica por los personajes que intervienen, es en la vida real una costumbre bien identificada con todo el pueblo de Guatemala. En todos los hogares, cuando alguien de la familia sufre un susto, mas si se trata de un niño, lo llaman “mal de espanto” o simplemente “susto”; para curarlo se busca una mujer diestra en el oficio, en la “costumbre”, se conoce como rezadora, durante el acto se quema copal. Esta danza es una costumbre Q’eqchi’ puede verse el siete de diciembre con la quema del diablo,

La danza es un espectáculo único en América, en esta actúan 13 actores, cada uno representa una enfermedad o vicio; también es interesante el nombre de algunas mujeres: Ixtab’: la mujer del mecapal; Kob’et: la lujuria; kaqal: la envidia. En algunos hombres los nombres son enfermedades, laj puch: el hinchado; raxkamk: el infarto cardíaco; Chili’: la diabetes, luego hay dos personajes que visten calaveras o esqueletos, kamenaq que significa e identifica a los “alguaciles de Xib’alb’a”, quienes están prestos a jalar al que se está muriendo; luego el personaje principal laj xik’ o ma’us aj winq (el vampiro), que es el murciélago, causante de muchas enfermedades y muerte en los niños de pecho.

La leyenda de la derrota de Xib’alb’a nació en el área Q’eqchi’, por los nombres de los héroes mitológicos Junajpu e Xb’alanke, los gemelos que con su magia engañaron en el campo de pelota a los señores de Xib’alb’a.

Una interpretación científica de la leyenda, arroja las siguientes referencias: “los murciélagos son el 42% de los mamíferos de Alta Verapaz, existen 3 tipos: los que chupan sangre y los que se alimentan de polen e insectos. Hace miles de años cuando surge la leyenda, los estudios concluyen que por tanto tiempo, la acumulación de gusano en grandes cantidades sufre transformaciones, tanto en putrefacción como en otros procesos operados por el tiempo y las reacciones de los elementos naturales. Seguidamente, a través de su descomposición, se produce “metano”; la hipótesis del origen de la leyenda enfatiza: una descarga eléctrica de tipo atmosférico, prendió fuego a ese gas, con el fragor suficiente para quemar millones de vampiros. En las alas del fuego pirotécnico se colocan bombas que estallan estruendosamente, se hace para simular centellas, también no faltan los canchinflines, el “son” de esta danza es especial en armonía y sonoridad, se le nombra: “Son de la quema del diablo”.

Después de que cada uno de los personajes habla su parte que le toca, interviene el diablo mayor, quien después de pronunciar su parlamento, invita a todos a que se quemen con él en el infierno, momento justo en que se prende todo el arsenal pirotécnico.

■Baile de Mah Num (Los Guacamayos)

Este baile, inicia el 30 de abril a partir de las 9 de la noche con distintas actividades, primero se hace una pequeña ceremonia para despertar a las máscaras, ya que tuvieron un año de descanso y se requiere que sean despertadas, seguidamente se hace el wa’tesink (dar de comer). En ese momento se mata un gallo, en honor de las mascarás, se cocina y luego ya cocido se les da de comer a las máscaras, pasándoles la carne en los labios; así también, se les da de beber “b’oj”, a media noche, inician su camino rumbo al calvario, su lugar sagrado donde empiezan a bailar, sin embargo no debe haber ningún otro baile (venado, moro, etc.), pues esto las hace enojar y las mascaras empiezan a pegar con látigos. Una vez han bailado en el calvario, bajan a la iglesia catedral (05:00 horas), desde donde empiezan a llamar a su gente con trompetas y tun, acompañados de bombas y cohetes; salen de la iglesia con destino al lugar donde se encuentra la Virgen de Santa Elena (06:00 horas), luego a la Cofradía de Santa Cruz.

Origen de este baile: Cierto día un personaje llamado Mama’ Mun, con su esposa Pet Mun, fueron a las montañas en busca de comida; a cazar venados, tepezcuintles etc, sintiendo que les sería difícil cazar con su pequeña hija llamada Princesa, la dejaron por un momento en una cueva, (Peñas Altas que es en donde se construye el primer pueblo de Santa Cruz) y se alejaron. Al regresar a la cueva, ¡cuál fue su sorpresa! ya no estaba la niña, entonces recurrieron a instrumentos musicales como el tun, trompetas y el su’ para llamar y pedir ayuda. Aparecieron los grandes guacamayos que les preguntaron: ¿a dónde van?, ellos contestaron: “perdimos a nuestra hija y necesitamos recuperarla”; los guacamayos dijeron: “te ayudaremos a encontrarla…” acto seguido, empiezan a danzar a modo de hacer mucha bulla, para que se les presentara el hombre que había cometido el robo. En ese momento los guacamayos girando entre unos grandes bejucos, señalaron el camino hacia donde se encontraba la niña, pero la hallan bajo los pies de un personaje llamado K’iche’ Winaq. En los labios de K’iche’ Winaq se veía sangre de la pequeña Princesa, en ese momento agarran a K’iche’ Winaq (los guacamayos y los padres de la princesa). De pronto empieza la pelea entre el Jicaque, los guacamayos y el cacique, en disputa por la niña.

Aparece la mujer que grita de dolor por lo sucedido a la niña. Luego de la prolongada lucha logran agarrar al jicaque, lo destrozan, reparten toda la carne y la sangre en venganza de su niña. Pet Mun recibe la sangre de K’ichee’ Winaq en un sombrero, la vierte en el cerro, en todas las piedras y árboles que se encontraban a su alrededor. Luego de haber repartido la carne los guacamayos se retiran con el son del tún y trompetas.

Esta historia nace en Rabinal, pasando por najkitob y chik’ajab’, tiene asiento en el lugar denominado ajwal chi so’s, y según los habitantes este retumba con los cantos de los guacamayos cada veinte días.

Integrantes. Mama’ Mun, Pet Mun, K’iche winaq, Primer Xajel ak’ach, Segundo Xajel ak’ach, Aj Sib, Trompetista de primera voz, Trompetista de segunda voz, Aj tun, Aj eeqom tún.

■La danza de Li Wakax Poop (Toro De Petate) o Torito Somaton El origen de esta danza se dio en la época de navidad. Después de la conquista se comenzó a celebrar con todo esplendor, el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, con posadas y nacimientos al estilo español; fue tanta la alegría que toda la gente se abrazó a la religión y al cristianismo con una entrega total.

Cuentan que en una de las celebraciones, se hizo un pesebre que incluía ganado vacuno, caballar, bovino y sus respectivos pastores; todos estaban felices y contentos cuando en eso soltaron un toro que envistió todo lo que encontró a su paso y no podían alzarlo. Durante la noche el animal permaneció caminando, por todos los contornos en la extensión del terreno, luego se desbandó hacia la montaña colindante.

Esta ocasión fue aprovechada en tal sentido, que todos se organizaron para ir en busca del animal. Se formaron doce vaqueros, llevaban el tambor, que era el instrumento con que se llamaba al ganado, también un caracol. Pasaron días y días hasta una semana, cuando encontraron al animal, el que de dócil se había puesto salvaje, los vaqueros no podían alzarlo; por fin lograron amarrarlo y lo llevaron de regreso a la región. Dispusieron matarlo porque ya era un animal peligroso y salvaje. En la repartición de la carne, a cada vaquero se le dio su parte como recompensa a la labor que realizaron.

Con ese acontecimiento surge un personaje llamado Santos Pop, pudo hacer un toro en estilo “Wakax Kab” (en idioma Q’eqchi’ significa: “casa de paja”), con su propio ingenio, consigue formarla haciéndola de varitas y forrada de petate. El inventor cargaba esta casa y embestía a la gente (esto lo hizo para recordar el susto de la navidad anterior). Esta dramatización fue aceptada por mucha gente, volviéndose en una tradición. Al principio esta actividad fue llamada Li Xwakax laj Saant Poop (El toro de Santos Pop) Actualmente se le conoce como El Torito Somatón.

El día 24 de diciembre de cada año, es día de fiesta para todos lo vaqueros, quienes llegan con su traje blanco y k’amalsa’ (faja o cinturón), a la casa del xb’eenil wakax (primer mayordomo), para armar el toro.

Cuando el toro está listo, lo pasan al frente del altar o pesebre, antes de medianoche lo bautizan; el xb’eenil es el encargado de la ceremonia, donde se degüella un pollo y se esparce la sangre sobre el toro, mencionando a todos los Dioses de los cerros, y pidiendo la protección para todos los que intervienen, para que no les pase nada en las fiestas navideñas. Hay un ambiente de alegría que prevalece en la casa, saturado de olor a pino, liquidámbar y pom; a chicos y grandes les dan de comer pochitos y caldo de res.

Como punto final de la preparación, antes de salir a recorrer el pueblo, el xb’eenil se encarga de repartir el pollo ya cocido a los vaqueros; le da tres latigazos al toro, se dice que es un secreto, porque si no lo hacen, alguien se desmaya o sale lastimado.

Alrededor de la media noche salen de la casa del xb’eenil, con gran júbilo y criterio, para regresar casi de madrugada. Después de haber recorrido casi todo el pueblo, ya frente al altar lo dejan bien amarrado, pues dicen que cuando no lo amarran desaparece.

En la noche del primer día del año es el destace, donde pasan todo el día y parte de la noche buscando el toro que se les ha escapado una noche antes; con el sonar del caracol y el batir del tamborcito, recorren todo el pueblo en su búsqueda. Después de tanto buscar lo encuentran y se lo llevan al calvario, donde lo destazan, a cada vaquero le dan su pedazo de toro para recuerdo.

La costumbre del Wakax poop, se repite cada veinticuatro de diciembre en la población de San Juan Chamelco, terminando el primer día del año.

■Baile de la La Chatona La Chatona es un personaje tradicional de gran relevancia, causa emotividad en las fiestas populares, en ferias patronales de Petén. Es una inmensa mujer, de rostro risueño, construida de palitos y forrada de cartones, a la cual se le ponen largos vestidos de tela llamativos y extravagantes, además se le colocan collares, aretes, una cara muy bien pintada y larga cabellera. Sus brazos flácidos se mueven al ritmo del baile. Una persona dentro de ella es la que la baila en el espacio vacío dejado para tal fin; tiene su propia canción y baile.


Constituye un hecho folklórico y tradicional, procede desde hace muchos años, está vigente, es popular, colectivo, no institucionalizado y funcional. Las Chatonas originales construidas en Petén son altas, de más de 2 metros se lea asocia con la X’tabay y la Mojiganga, las cuales eran mujeres-espanto que asustaban a las personas de conducta irregular o de mal proceder, como los “bolos” (alcohólicos) o las infieles (adúlteros).

En la actualidad se le asocia con doña Marina o La Malinche, la “india mejicana” que le fue regalada a Cortés por un cacique de rango. Esta mujer causó mucho daño, tanto a los nativos mejicanos como a los antiguos peteneros, ya que acompañó a Cortés en su viaje a Petén cuando pasó rumbo a Honduras en 1525. El miedo que causó esta mujer al lado de los españoles, por sus grandes atrocidades, dio lugar a que se dijera: “Allí viene La Malinche”, para infundir temor. En Petén, aún suena cierta música de La Malinche y el Baile de Cortés.

Existe otra historia sobre el origen de La Chatona y que enriquece nuestro folklore al otorgársele su origen en el municipio de San Andrés. Según esta referencia, llegó a Petén una mujer procedente de la parte sur oriental, posiblemente de Tenosique, Tabasco; era muy alta, trabajaba de cocinera en los campamentos chicleros en tiempos del auge de la explotación del árbol de chico zapote o del “Oro Blanco”. Alrededor de la industria del chicle, subsistió económicamente, la población petenera a través de un siglo. Esta mujer se estableció en el municipio de San Andrés. En la época de la temporada chiclera, permanecía en los diversos campamentos, pero en el tiempo de la “baja” de los chicleros y la consecuente estadía en el poblado, su diversión era ingerir aguardiente. Según relatan los antiguos moradores de San Andrés, esta famosa cocinera le gustaban los bailes y juegos con los niños, además de fabricar dulces, melcochas, buñuelos, así como otras golosinas y comida de la gastronomía petenera. Este personaje es recordado por su nariz achatada.

En cierta ocasión, la Chatona subió al monte a proseguir con su trabajo de cocinera en la chiclería, pero ya no regresó, se cree que sufrió la mordedura de una serpiente. En su recuerdo, un chiclero construyó una inmensa mujer de palitos y bejucos, en cuyos gestos revive su rostro alegre. No falta un “bolito”, que acompañe a La Chatona en el baile. La primera Chatona, es atribuida a don Sabino Castillo, originario de San Andrés. Don Estanislao Aldana (don Tanish), oficial del ejército en esos días, establece el paseo de la Chatona, por las calles de San Andrés, en actividades especiales y ferias.

Se exhibió por primera vez en las calles de Flores Petén, durante la Feria de 1927. Según informe de doña Remedios Góngora de Castellanos de 87 años, fue don Sabino Castillo quien la fabricara para su padre, don Pedro Góngora, en su día de celebración, durante la Feria Patronal Departamental. Don Andrés Zetina, construyó la primera Chatona en ciudad Flores Petén, le siguieron Don Tashito Montero, don Chema Berges, don Cruz Reynoso y otros. Actualmente, es el nieto de don Tashito, Julio Rodríguez, de sobrenombre El Cuache, el encargado de fabricar chatonas, vacas ciquitraqueras (Triquitraqueras), castillos, globos, etc.

“…A los peteneros no nos asustaron los espantos, consideramos que fueron absorbidos por el conocimiento científico, por la tecnología actual: artefactos de hierro y pólvora; por lo tanto, convertimos a La Chatona en la mujerona que divierte, tanto a niños como adultos. Los peteneros hemos construido Chatonas, con nombres de ex funcionarias que nos han hecho daño. El epíteto de Chatona, también se le otorga a mujeres inmigrantes jactanciosas, prepotentes, ignorantes acerca de nuestra cultura, que migran a esta región y ofenden nuestra dignidad e idiosincrasia. La Chatona y su baile constituye la alegría, el chiste, el motivo de plática en la sociedad petenera. En síntesis podemos inferir que todas las historias de La Chatona están íntimamente relacionadas.

Los siguientes versos de la canción y baile de La Chatona vienen de hace muchos años, fueron recogidos por don José María Soza en la Pequeña monografía de Petén: “Naranjas verdes Chatita/ Limón maduro Chatona/ Dame un besito Chatía/ Con disimulo Chatona// Ya no puedes espantar/ Pues somos otros muchachos/ Has la prueba y verás/ Que te vamos a bailar”

Esta canción refiere claramente el papel que jugó y que en la actualidad, juega la Chatona. La Chatona cambia de cara, vestido, atuendos, peinado; existen chatonas brinconas, rítmicas, ebrias, destartaladas y elegantes, dependiendo quién la baila, la construyó o según, los atuendos que utiliza. Uno de los mejores bailadores de Chatona es Rubén Méndez, alias “Rubén Arica”, quién vive en el Barrio El Remolino de Ciudad Flores, Petén. en cucbulco baja verapaz también se celebra el palo volador que dura aproximadamente 4 horas.