Lago de la Brea

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Lago de la Brea
Pitch Lake
Trinidad pitch lake ENG.png
País Flag of Trinidad and Tobago.svg Trinidad y Tobago
Superficie 0,47 km²
Profundidad 80 m
Tipo petrolífero
Islas Isla Trinidad
Ciudades La Brea

El Lago de la Brea o Pitch Lake se sitúa cerca de la costa sudoeste de la Isla Trinidad, en Trinidad y Tobago, es un deposito natural de asfalto.[1] El lago de asfalto La Brea es uno de los cinco más grandes naturales de asfalto del mundo, siendo los otros el Guanoco en Venezuela, Rancho La Brea (Los Ángeles), McKittrick Tar Pits (McKittrick) y Carpinteria Tar Pits (Carpintería), todos ubicados en el estado de California, Estados Unidos.[2] [3] [4]


Lago de la Brea

Contexto geográfico[editar]

Este extenso lago constituye un depósito superficial de asfalto, formado naturalmente.[5] No guarda relación con el término lago, por sus extrañas características.

Un paseo por el lago[editar]

Al llegar al pueblo de La Brea se observa que las aceras dan la impresión de estar hundiéndose en el suelo, y que la alineación de algunas casas es muy irregular, como si fueran a desplomarse por su propio peso. Llegado al lago de asfalto, el guía indica que abarca una superficie de 47 ha y alcanza una profundidad de 80 m en el centro.

Su superficie es sólida, aunque irregular. De hecho, podría soportar sin dificultad el peso de un camión y otro equipo pesado (aunque se hundirían poco a poco si se dejaran mucho tiempo en el mismo lugar). Se debe mirar bien por dónde pisar, pues en medio de esta “tierra firme” hay dispersos algunos puntos viscosos que pueden causarle una desagradable y pegajosa sorpresa al confiado visitante.[6]

Se percibe un olor acre, Sulfuro de hidrógeno, en el lago se producen pequeñas cantidades de este gas, junto con metano, etano y dióxido de carbono. El guía abre un pedazo de asfalto y se observa que parece un queso lleno de agujeros, formados al quedar atrapadas burbujas de gas.

Fauna[editar]

Este lago de asfalto contiene microorganismos capaces de vivir sin oxígeno, casi sin agua y en ambiente tóxico se han detectado microbios, bacterias y arqueas, un gran porcentaje de estos seres son desconocidos para la ciencia.[7]

La zona del lago de La Brea, contiene un ecosistema en las charcas que se forman en su superficie, como en los herbazales que lo rodean, vive el poco conocido pato enmascarado (Oxyura dominica). No es probable que veamos hoy esta pequeña ave, pues suele quedarse inmóvil o sumergirse silenciosamente al notar que alguien se acerca. Al pasar cerca de unas plantas muy altas, aparece otra ave, el gallito de agua (Jacana jacana), cuyo oscuro plumaje contrasta con el amarillo pálido de la parte inferior de sus alas. En este medio habitan el calamón americano (Porphyrula martinica) y otras especies de los pantanos. En las zonas acuáticas viven pececitos de agua dulce, y en ocasiones aparecen también caimanes.

Cuatro siglos en explotación[editar]

Señalando hacia la costa, el guía informa que el explorador británico sir Walter Raleigh echó anclas allí en 1595. Aunque el lago se encuentra hoy en una depresión del terreno, en aquel entonces se hallaba en una llanura y de él fluían corrientes de asfalto hasta la costa. Raleigh, quien se valió de este material para sellar las juntas de sus barcos, dijo que era “de una calidad excepcional”. Además, hizo esta observación: “No se derrite con el sol, como la brea de Noruega, por lo cual resulta muy provechoso para los barcos que navegan hacia el sur”.

En 1846, el doctor canadiense Abraham Gesner (quien llegó a ser conocido como el padre de la industria petrolífera) destiló del asfalto de Trinidad un nuevo aceite para alumbrar, al que llamó queroseno. Por desgracia, olía mal, pues contenía azufre. Más tarde, Gesner utilizó un asfalto prácticamente inodoro de otro yacimiento.

El asfalto del lago de La Brea cobró verdadera importancia al descubrirse su utilidad para la pavimentación de carreteras. En 1876 hubo ingenieros que lo recomendaron para usarlo en la avenida Pensilvania (Washington, D.C.).[8] A pesar del tránsito pesado, esta vía se mantuvo en buen estado durante once años, lo que contribuyó a afianzar la reputación del asfalto de Trinidad.

En fechas recientes, las compañías petrolíferas han logrado producir un asfalto más barato como subproducto del refinado del crudo. No obstante, los ingenieros han seguido usando el asfalto natural de Trinidad al construir autopistas, la calzada de los puentes, las pistas de los aeródromos y las calles de circulación de puertos marítimos.[9]

Una mezcla singular[editar]

Cuando se incluye en las mezclas de pavimentación, este asfalto aporta a las superficies resistencia, durabilidad, estabilidad y propiedades antideslizantes, así como un acabado gris mate que facilita la visibilidad nocturna. Ha dado muy buenos resultados en las carreteras sometidas a temperaturas superiores a 40 °C en verano e inferiores a 25 °C bajo cero en invierno, así como en las pistas de los aeropuertos, a pesar de la tensión que soportan por los constantes despegues y aterrizajes de pesados aviones. Asimismo, estos pavimentos resisten bien la degradación ocasionada por los líquidos antihielo y las fugas de combustible y aceite. En muchos casos han durado más de veinte años sin apenas recibir mantenimiento.

Las características del asfalto del lago de Trinidad se atribuyen a su composición especial. Presenta un betún que contiene de un 63 a un 67% de maltenos y de un 33 a un 37% de asfaltenos. Los maltenos son compuestos químicos que brindan al betún sus propiedades adherentes. Los del asfalto del lago son “sumamente viscosos y cementosos, en vez de ser aceitosos como ciertos betunes derivados” producidos en las refinerías. Los asfaltenos son otro grupo de hidrocarburos que contribuyen a que el betún sea termoplástico, es decir, que se ablande y fluya con el calor y se endurezca al enfriarse. El carácter y las proporciones de estos componentes aportan al asfalto propiedades difíciles de imitar en las refinerías.

Extracción y refinado[editar]

Atraídos por el ruido de maquinaria pesada, nos dirigimos a ver el equipo de extracción que se adentra en el lago. Se trata de un enorme tractor provisto de fuertes dientes que arrancan el asfalto de la superficie. Los fragmentos se cargan en vagonetas con tracción por cable que los llevan a una fábrica cercana. Se calcula que desde fines del siglo XIX se han extraído de este yacimiento más de 9.000.000 de tn, y que quedan otros 10.000.000, lo que, con el consumo actual, daría para cuatrocientos años.

Una vez retiradas varias toneladas, el agujero se reduce y termina desapareciendo en pocas semanas. Aunque da la impresión de que el lago vuelve a llenarse, lo que en realidad sucede es que el asfalto adyacente (que es un líquido muy viscoso, aunque parezca sólido) se introduce en el hueco. Todo el lago se halla en un estado de movimiento constante, pero imperceptible.

Las casas inclinadas que se ven al llegar al pueblo se encuentran así, en parte debido a la existencia de venas subterráneas de asfalto que salen del lago. De ahí que sea preciso escoger bien dónde se construye.

El refinado es bastante simple, se arroja el asfalto a grandes depósitos de más de 100 tn de capacidad (cada uno). Allí se funde mediante tuberías en espiral por las que circula vapor a unos 165 °C. De este modo se liberan los gases atrapados y se evapora el exceso de agua, lo que constituye un 30% del peso de la materia bruta. Luego se filtra para eliminar fragmentos de madera y otras materias vegetales. Por último, se vierte caliente en barriles de cartón madera, hechos en la fábrica y revestidos de papel siliconizado, que admiten hasta 240 kg. Todo el proceso toma unas dieciocho horas.

“El asfalto depurado recibe el nombre de Epuré”. Se presta bien a combinarse con el betún de refinería y otros materiales para formar mezclas de pavimentación que ofrecen muy buenos resultados. Desde hace unos años se emplea en la elaboración de diversas pinturas, así como de productos aglutinantes, aislantes o impermeabilizante. De esta forma ha penetrado en muchas casas y edificios de todo el mundo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Coordenadas: 10°13′57″N 61°37′41″O / 10.23250, -61.62806