Lago de fuego

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En los dogmas cristianos, principalmente en el protestante y el fundamentalista, es aquel lugar descrito por Juan Evangelista en el libro del Apocalipsis como un gran lago de fuego y azufre. Éste habría sido preparado por Dios como el lugar donde sufrirán tormento eterno el Diablo y sus ángeles, así como todas aquellas personas cuyos nombres no aparecieran en el Libro de la Vida, es decir, que no recibieron la salvación de sus almas mediante Jesucristo.

Cabe señalar también que algunos eruditos reformados y dispensacionalistas señalan que este lugar será posterior al infierno, es decir, que las personas que estén ahí previamente habrán estado en el infierno, considerando a este último como una condena temporal, frente a la condenación, sufrimiento o tormento eterno del Lago de Fuego.

Sin embargo en otras religiones, no se menciona este lugar mítico a diferencia del Antiguo Testamento. Tras una investigación de científicos y antropológos, difundida por la cadena Discovery Channel que hallaron antiguas escrituras en Oriente Próximo, parece quedar confirmado que el Lago de Fuego y Azufre es una descripción de la destrucción de la ciudad de Roma por un incendio, causado por la invasión de los germanos. Éste habría sido el hecho profetizado por San Juan al referirse que allí habrían de ser arrojados la bestia y el falso profeta. En estos dos últimos personajes de la mitología cristiana y judía, se refería a los grandes y famosos emperadores romanos como Nerón o Calígula, referente a la caída del Imperio Romano.

Si bien en una parte del Apocalipsis donde dicen los que herederán este lago de Azufre; como los cobardes, los fornicarios, los incrédulos, los homicidas, los que cometan inmoralidades sexuales, los hechiceros, los abominables, parece que esta profecía también ya se había cumplido en la Edad Media y la Santa Inquisición. Tras el inicio de la inquisición de los gobiernos autócratas, la iglesia católica hasta la reforma protestante. Estas personas tal como lo menciona en esta parte del Apocalipsis, estaban condenados a la pena de muerte, como se menciona también la segunda muerte del ser humano (la espiritual y psicológica), en las que eran enviados a la hoguera y quemados vivos. Interpretando esta parte del Nuevo Testamento, es por eso que otras identidades culturales no se respetaban y era considerado una violación a los derechos humanos.