La donna è mobile

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La donna è mobile (La mujer es voluble) es un aria de la ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi (1851). Es una de las arias más famosas de la lírica universal, compuesta en el último momento por Giuseppe Verdi ante la exigencia de un tenor que necesitaba un aria de lucimiento en el último acto de Riggoleto. "La donna è mobile" es la canción que el Duque de Mantua (tenor) entona en el tercer y último acto de la ópera. Su texto desarrolla algunos versos de Victor Hugo y en el rey se divierte que él mismo habría extraído del rey Francisco I.

Es una de las arias de ópera más populares debido a su facilidad de memorización y a su acompañamiento bailable. Se cuenta que Verdi prohibió la difusión hasta el estreno en el teatro La Fenice de Venecia, para preservar el efecto sorpresa.

Quizás el aria para tenor más célebre del compositor ha sido interpretada por todos los tenores de relevancia desde su estreno, entre ellos: Enrico Caruso, Miguel Fleta, Beniamino Gigli, Jussi Björling, Giuseppe Di Stefano, Franco Corelli, Fritz Wunderlich, Nicolai Gedda, Carlo Bergonzi, Plácido Domingo, Alfredo Kraus, Luciano Pavarotti, José Carreras, Juan Diego Flórez, Andrea Bocelli, Enrique Gil, etc.

Letra[editar]

Primera frase de La donna è mobile
La donna è mobile
Enrico Caruso interpretando La donna è mobile (1908)

La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensiero.
Sempre un amabile, leggiadro viso,
in pianto o in riso, è menzognero.
La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensier
e di pensier, e di pensier.
È sempre misero, chi a lei s'affida,
chi le confida, mal cauto il core!
Pur mai non sentesi felice appieno
chi su quel seno non liba amore!
La donna è mobile, qual piùma al vento,
muta d'accento e di pensier,
e di pensier, e di pensier!
La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento.
Siempre su amable, hermoso rostro,
en llanto o risa, es engañoso.
La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento.
y de pensamiento, y de pensamiento.
¡Siempre es desgraciado quien en ella confía,
quien le entrega, incauto el corazón!
¡Pero aun así, no se siente plenamente feliz
quien de su pecho no beba amor!
¡La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento
y de pensamiento, y de pensamiento!

Grabaciones[editar]

Numerosos han sido los tenores que han grabado este aria, aparte de las interpretaciones en las versiones íntegras de las óperas. Como grabación de excepcional calidad, La discoteca ideal de música clásica[1] señala la de Enrico Caruso (1903, recital) por PEARL.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Autores: Kenneth y Valerie McLeish, Enciclopedia Planeta, 1996. ISBN 84-08-01038-7

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