Problema de la cena de los filósofos

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Ilustración del problema de los filósofos cenando.

El problema de los filósofos cenando es un problema clásico de las ciencias de la computación propuesto por Edsger Dijkstra en 1965 para representar el problema de la sincronización de procesos en un sistema operativo. Cabe aclarar que la interpretación está basada en pensadores chinos, quienes comían con dos palillos, donde es más lógico que se necesite el del comensal que se siente al lado para poder comer.


Enunciado del problema[editar]

Cinco filósofos se sientan alrededor de una mesa y pasan su vida cenando y pensando. Cada filósofo tiene un plato de fideos y un tenedor a la izquierda de su plato. Para comer los fideos son necesarios dos tenedores y cada filósofo sólo puede tomar los que están a su izquierda y derecha. Si cualquier filósofo toma un tenedor y el otro está ocupado, se quedará esperando, con el tenedor en la mano, hasta que pueda tomar el otro tenedor, para luego empezar a comer.

Si dos filósofos adyacentes intentan tomar el mismo tenedor a una vez, se produce una condición de carrera: ambos compiten por tomar el mismo tenedor, y uno de ellos se queda sin comer.

Si todos los filósofos toman el tenedor que está a su derecha al mismo tiempo, entonces todos se quedarán esperando eternamente, porque alguien debe liberar el tenedor que les falta. Nadie lo hará porque todos se encuentran en la misma situación (esperando que alguno deje sus tenedores). Entonces los filósofos se morirán de hambre. Este bloqueo mutuo se denomina interbloqueo o deadlock.

El problema consiste en encontrar un algoritmo que permita que los filósofos nunca se mueran de hambre.

Algunas posibles soluciones[editar]

  • Por turno cíclico

Se empieza por un filósofo, que si quiere puede comer y después pasa su turno al de la derecha. Cada filósofo sólo puede comer en su turno. Problema: si el número de filósofos es muy alto, uno puede morir de hambre antes de su turno.

  • Varios turnos

Se establecen varios turnos. Para hacerlo más claro supongamos que cada filósofo que puede comer (es su turno) tiene una ficha que después pasa a la derecha. Si por ejemplo hay 7 comensales podemos poner 3 fichas en posiciones alternas (entre dos de las fichas quedarían dos filósofos).

Se establecen turnos de tiempo fijo. Por ejemplo cada 5 minutos se pasan las fichas (y los turnos) a la derecha.

En base al tiempo que suelen tardar los filósofos en comer y en volver a tener hambre, el tiempo de turno establecido puede hacer que sea peor solución que la anterior. Si el tiempo de turno se aproxima al tiempo medio que tarda un filósofo en comer esta variante da muy buenos resultados. Si además el tiempo medio de comer es similar al tiempo medio en volver a tener hambre la solución se aproxima al óptimo.

  • Colas de tenedores

Cuando un filósofo quiere comer se pone en la cola de los dos tenedores que necesita. Cuando un tenedor está libre lo toma. Cuando toma los dos tenedores, come y deja libre los tenedores.

Visto desde el otro lado, cada tenedor sólo puede tener dos filósofos en cola, siempre los mismos.

Esto crea el problema comentado de que si todos quieren comer a la vez y todos empiezan tomando el tenedor de su derecha se bloquea el sistema (deadlock).

  • Resolución de conflictos en colas de tenedores

Cada vez que un filósofo tiene un tenedor espera un tiempo aleatorio para conseguir el segundo tenedor. Si en ese tiempo no queda libre el segundo tenedor, suelta el que tiene y vuelve a ponerse en cola para sus dos tenedores.

Si un filósofo A suelta un tenedor (porque ha comido o porque ha esperado demasiado tiempo con el tenedor en la mano) pero todavía desea comer, vuelve a ponerse en cola para ese tenedor. Si el filósofo adyacente B está ya en esa cola de tenedor (tiene hambre) lo toma y si no vuelve a cogerlo A.

Es importante que el tiempo de espera sea aleatorio o se mantendrá el bloqueo del sistema.

  • El portero del comedor

Se indica a los filósofos que abandonen la mesa cuando no tengan hambre y que no regresen a ella hasta que vuelvan a estar hambrientos (cada filósofo siempre se sienta en la misma silla). La misión del portero es controlar el número de filósofos en la sala, limitando su número a n-1, pues si hay n-1 comensales seguro que al menos uno puede comer con los dos tenedores.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]