La casa de Bernarda Alba

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La casa de Bernarda Alba
de Federico García Lorca
Género Dramático
Subgénero Tragedia
Tema(s) Tradición de la España Profunda represión de la mujer
Publicado en 1945
Editorial Losada
País Bandera de España España
Formato Libro
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La casa de Bernarda Alba es una obra teatral en tres actos del escritor Federico García Lorca, escrita posiblemente en 1936,[1] aunque tanto el estreno como la publicación, que contaron con la iniciativa y la mediación de Margarita Xirgu, tuvieron que esperar a 1945 y tuvieron lugar en Buenos Aires.[2]

La obra cuenta la historia de Bernarda Alba que, tras haber enviudado por segunda vez a los 60 años, decide vivir los siguientes ocho años en el más riguroso luto. En la obra destacan rasgos de la 'España profunda' de principios del siglo XX que vivía en una sociedad tradicional muy violenta en la que el papel que la mujer jugaba es secundario, mezclado con un fanatismo religioso y el miedo a descubrir la intimidad. Con Bernarda viven sus cinco hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela) y sus criadas, entre las que se encuentra Poncia, una criada que ha vivido muchos años al servicio de la anciana.

Sin personajes masculinos en escena. El apellido de las mujeres de la obra es simbólico y significa castidad [cita requerida].

Historia[editar]

Resumen[editar]

Acto primero[editar]

La actriz Minerva Mena como Bernarda Alba.

La obra empieza con la muerte del esposo de Bernarda. Después de la misa por el difunto, todo el pueblo se dirige a casa de la viuda, donde las mujeres entran en la sala que previamente han preparado y limpiado las criadas. Mientras, los hombres se quedan charlando en el patio. Ya en la casa, Bernarda hace murmurar a todas las vecinas con sus comentarios sobre si sus hijas merecen a los hombres de ese pueblo, luego todas comienzan a rezar.

Cuando todo el mundo se va, las hijas de Bernarda empiezan a hablar de la herencia que les ha dejado su padre y rompen en llantos. La que se lleva la mejor parte es la hija primogénita, Angustias. Las demás hermanas comentan la suerte de Angustias, ya que, además de la herencia, el hombre más apuesto del pueblo quiere casarse con ella.

Luego Magdalena se pone a llorar por el luto que les ha impuesto su madre, ya que no podrán salir ni hablar con hombres en 8 años que dure el luto, a excepción de Angustias.

Más tarde, una de las hermanas anuncia que Pepe el Romano (el pretendiente de Angustias) pasa por la calle y van todas a verlo de inmediato menos Adela, que se resiste y luego al final va.

Antes de asomarse a la ventana para ver a Pepe, Adela le abre la puerta a su abuela María Josefa a pesar de que su madre lo ha prohibido, pero ella lo hace para vengarse por el luto tan largo que les ha impuesto.

María Josefa se dirige a Bernarda, que en ese momento está en compañía de La Poncia, la criada con más antigüedad en la casa, y le dice que a pesar de su edad ella también se quiere casar, y así poderse marchar de ese pueblo. Bernarda ordena a La Poncia y a sus hijas que la vuelvan a encerrar.

Acto segundo[editar]

La actrices italianas Wanda Capodaglio y Bella Starace Sainati como Bernarda Alba y Poncia, respectivamente en 1947

El acto empieza con la imagen de La Poncia y de las hijas de Bernarda (a excepción de Adela) cosiendo las sábanas para el ajuar de Angustias.

Empiezan a hablar de lo extraña que está Adela y de por qué no está allí con ellas. Siguen hablando y sacan el tema de Pepe el Romano, que según Angustias se marchó la noche anterior a la doce y media (pero Martirio y La Poncia saben que se marchó mucho más tarde). Continúan hablando sobre la petición de mano que Pepe ha hecho a Angustias y La Poncia acaba contando cosas de su juventud.

Más tarde Adela sale de su habitación y Martirio le pregunta con ironía a qué se debe su falta de sueño, y lo hace porque tanto ella como La Poncia saben que Adela y Pepe se encuentran por las noches cuando el chico deja a Angustias.

Después Angustias descubre que alguien le ha robado la única fotografía que tiene de Pepe y se pone a gritar, se arma un alboroto al que Bernarda acude a calmar y manda a La Poncia que registre las habitaciones de sus hijas. Al final La Poncia encuentra la foto entre las sábanas de la cama de Martirio, y ésta dice que ha sido una broma, pero en realidad está disimulando.

Mientras La Poncia mantiene una conversación con Adela, donde descubre que la joven está enamorada de Pepe el Romano, en la calle se escuchan ruidos. Estos ruidos se deben al alboroto que arman unos hombres del pueblo que se llevan a una mujer a la montaña para abusar de ella como castigo por haber matado a un hijo ilegítimo que había engendrado. Adela se entera y pide clemencia por la mujer.

Acto tercero[editar]

La actrices rusas Valentina Fedotov y Tamara Dureaeva en una escena de la obra en el Teatro Dramático de Saratov

El acto empieza con la imagen de todas las hijas de Bernarda sentadas en la mesa comiendo. Prudencia, una señora del pueblo que ha venido de visita, le pregunta a Angustias cómo van los preparativos de su boda y ésta se los explica.

Prudencia se marcha y Adela sale al portal en compañía de Amelia y Martirio, mientras, Magdalena se ha quedado dormida en una silla y Angustias recoge la mesa. Bernarda que está presente en la escena, le pide a Angustias que hable con Martirio del tema del retrato.

Luego la mendiga le pregunta a Angustias si esa noche verá a su pretendiente y ella le contesta que no porque ha acompañado a su madre a la capital. Vuelven a entrar las otras tres hermanas y Bernarda las manda a todas a dormir.

Todas las mujeres de la familia se acuestan y La Poncia y la Criada se quedan hablando del tema del pretendiente. Y ya cuando las criadas se iban a retirar, aparece Adela con la excusa de que tiene sed. Cuando las criadas se marchan, Adela sale sin hacer ruido hacia la puerta del corral. Detrás se levanta Martirio, que la descubre y comienzan a discutir. Todo el mundo se despierta y Martirio le dice a Bernarda que Adela estaba con Pepe el Romano en el pajar. Por todo esto Angustias se siente desolada y Bernarda, después de reñir a Adela, toma una escopeta para disparar contra Pepe. Adela pensando que lo ha matado, sale corriendo hacia el corral, se encierra en ella, y se suicida.

Análisis[editar]

La casa de Bernarda Alba es considerada por algunos críticos como una tragedia y por otros como un drama, siguiendo la opinión del propio autor. Muchos han opinado que es la culminación de un largo proceso evolutivo del dramaturgo, desde el modernismo al vanguardismo y de ahí a su fase de plenitud teatral.

Personajes[editar]

Hay que recalcar la mezcla característica de Lorca de los personajes. Por un lado son estereotipos, ya que representan una figura, pero también tienen detrás su historia, sus sentimientos. Es necesario resaltar que solamente aparecen mujeres, pues es un drama sobre ellas.

  • Bernarda (60 años): Su motivación es contar con una reputación perfecta. Posee un carácter férreo y autoritario, Es paradójica, pues es la más masculina de todas a la vez que constituye una barrera entre sus hijas y los hombres.
  • Angustias (39 años): Es la hija mayor, nacida del matrimonio de Bernarda con su primer esposo, y la que heredará la fortuna de la casa (dote), cosa que atrae a Pepe el Romano como pretendiente. Siente que su vida se le pasa y al poseer una edad tan avanzada como última oportunidad casarse con Pepe el Romano y, así, salir de la cárcel que es la casa de su madre. Su nombre significa desesperación, y por ello su carácter es el de una mujer desesperada, y, en la última escena de la obra, llena de rabia porque su hermana le ha robado la última oportunidad que tenía para ser mujer de alguien.
  • Magdalena (30 años): Es la segunda hija de Bernarda y la que más quería a su difunto padre (se ve en el inicio, se lamenta y llora). Su nombre viene de María Magdalena, lo que simboliza debilidad y pesimismo
  • Amelia (27 años):Su nombre significa sin miel, lo que da a entender que es una mujer amargada que ni sufre ni padece. Es la tercera hija de Bernarda posee el carácter más tímido y asustadizo de todos. Apenas habla a lo largo de la obra lo que resalta el carácter de Adela y sigue teniendo una fe inocente en que el matrimonio debe ocurrir por amor y no por otra razón.
  • Martirio (24 años): Es quizás el personaje más complejo de todos; es una mujer resentida de la vida, alberga pensamientos turbios y es la que traiciona a su hermana mayor con su romance con Pepe.
  • Adela (20 años): La hija más joven de todas. No está dispuesta a someterse a la tiranía materna y todo en ella es vitalidad. Desafía la moral establecida, llegando incluso a romper el bastón de su madre, y, pese a tener una aventura con el pretendiente de su hermana y por ello rebelarse contra todo lo proscrito bajo la "inquisición" de su madre, le es imposible vencerla y esto la lleva a un destino trágico.
  • Poncia (60 años): Su nombre viene de Poncio Pilato y por ello su actitud (no se entromete, Poncio Pilato: "yo me lavo las manos") ante el claro problema que estallará en el acto 3. Es la criada principal, más bien ama de llaves, de la casa. Sus años al servicio de Bernarda le permiten actuar con un aplomo y seguridad del que las demás carecen; se atreve a cuestionar la autoridad de la ama e indirectamente llega a entrometerse en los asuntos personales de la familia (intenta avisar a Bernarda a mitad de la obra pero al ver que no puede convencer a su ama puesto que los ideales de Bernarda hacia el honor de sus hijas no le dejan ver la realidad, deja que el problema estalle por sí solo). Se trata de un personaje que muestra un claro rencor hacia su "superior", sin embargo entre ellas existe una complicidad que llegaría a ser amistad de no ser por la diferencia de clases sociales entre su ama y ella. Este carácter de complicidad se muestra en la última escena de la obra donde tras haber entrado en la habitación en la cual Adela se ha suicidado (ahorcándose) le dice a Bernarda: "no tengamos ese fin (se echa las manos al cuello) no entres".
  • María Josefa (80 años): La madre de Bernarda; resulta estar catalogada de "loca" y no participa demasiado en la vida familiar, ya que su hija la recluye cuanto está en sus manos.
  • Mujeres 1ª, 2ª, 3ª y 4ª: Son mujeres de pueblo, cotillas y a la vez criticonas y fingen una amistad con Bernarda.
  • Pepe el Romano (25 años): En la obra no aparece físicamente en ningún momento, aunque es omnipresente. Es el catalizador de todas las pasiones e iras en la casa; está comprometido con la hija mayor y a su vez mantiene una relación clandestina con la menor.
  • Prudencia (50 años): Amiga de Bernarda.
  • Criada (25años): Amante del difunto marido de Bernarda.

Temas secundarios[editar]

  • Las apariencias: En toda la obra Bernarda expresa su deseo de que toda la problemática quede en el interior de la casa sin traspasar las paredes de ésta; es así que el autor utiliza la metáfora del color de las paredes de la casa, que es nombrado en la introducción a cada acto, mostrándose blanquísimo en el primero, blanco en el segundo acto conforme se entra a la casa, y finalmente blanco ligeramente azulado en el patio interior de ésta.
  • El odio: Las hermanas, sin quererlo ni buscarlo, se ven encerradas en una casa durante ocho años, durante un luto exagerado. Todas ven cómo la única que se salva de este cruel destino es Angustias, ya que es la hija del primer marido de Bernarda, y encima se lleva al mejor galán del pueblo, con lo que el odio entre las hermanas se incrementa a medida que avanza la obra.
  • La envidia: Angustias es el mejor partido de la casa de Bernarda, con lo que Pepe el Romano decide ir a por ella. Adela considera que la mejor cualificada tanto físicamente como por edad es ella, pero aun así Pepe el Romano pretende quedarse con la más rica. Tanto Martirio como Adela envidian lo que le está ocurriendo a su hermana, y la primera ve cómo, a su vez, Adela está por las noches con Pepe, así que, poco a poco, se crea un gran conflicto entre ellas, culminando en traición final.
  • El dinero: En esta obra se habla mucho de las clases sociales y por lo tanto del dinero y los bienes de cada uno. El dinero en la casa de Bernarda se centra en Angustias, aunque podemos considerar que la familia Alba pertenece a la clase media. En la obra hay muchas discusiones por el dinero porque Angustias se lleva al galán más guapo del pueblo solo por su dinero.
  • El poder implícito de la jerarquía intrínseca y extrínseca: Dentro de la misma casa de Bernarda, es claramente evidente que existe una jerarquía entre las habitantes del hogar. Obviamente, por encima de todas queda Bernarda Alba, quien no solo pertenece a la clase alta, sino que también es dueña de la casa. Después de ella, están las cinco hermanas y dentro de este mismo grupo existe otra escalera jerárquica. Angustias, la hermana mayor, es la heredera de las fortunas del primer esposo de Bernarda, y por lo tanto es la más rica y poderosa de las hermanas, seguidas por María Josefa, madre de Bernarda. Finalmente, se encuentran las empleadas de la casa, quienes pertenecen a la clase social más baja y sirven a todas las habitantes de dicho lugar. Esta cadena de poderes es extrínseca ya que la posición que se ocupa es otorgada como resultado de la cantidad de bienes y la abundancia de capital que el personaje tenga. La otra cadena de poderes es aquella en la que la posición del personaje es independiente de las posesiones de este. Esto se refleja cuando Bernarda está ausente en el escenario, ya que los personajes presentes se comportan como iguales sin importar su rango social. En estas ocasiones, las posiciones en esta jerarquía se definen por el poder que cada personaje tiene sobre otros. Por ejemplo, en el acto segundo La Poncia se muestra superior a las hermanas cuando demuestra tener ojos por toda la ciudad al advertir a Adela: «No me desafíes, Adela, no me desafíes. Porque yo puedo dar voces, encender luces y hacer que toquen las campanas». Como esto demuestra, La Poncia es criada y amiga de Bernarda.

Tono y ambiente[editar]

Debe resaltarse la progresión dramática del conflicto principal. A medida que progresa la narración, nos adentramos más en la casa y, simbólicamente, en las almas de las personas. Cada incidente está perfectamente trabado con el anterior y el siguiente logrando así un magnífico encadenamiento de la acción, reforzado sin duda por el hecho de que no haya escenas, siendo la maestría de Lorca a la hora de estructurar el drama es notorio en cuanto a la fluidez, la naturalidad de los personajes a la hora de entrar y salir en el verso únicamente para escenas de máximo drama.

  • La riqueza costumbrista, nos ponemos en contacto con el pueblo y somos testigos de todo lo que ahí ocurre.
  • Documental fotográfico: se apreciará constantemente el juego entre el blanco y el negro, que subraya el carácter espectacular de la obra, el luto y la pureza del honor, y que contrasta con los cuadros colgados en las paredes que si pueden incluir formas bucólicas, y quizá color.
  • Temas costumbristas relacionados con la vida real de las mujeres granadinas.
  • Tensión y encierro: falta de hombres, sexo y amor, falta de espacio (los decorados sencillos no cambian y eso resulta en un sentido de reclusión y una cárcel sin escape
  • Sin embargo, el realismo está cargado por una importante dimensión simbólica y un desmesurado argumento, por lo que se define como «realismo poético».

Ambiente psicológico: dolor, falta de amor, rabia, odio, envidia.

Simbología[editar]

Lorca estaba fuertemente influido por el simbolismo, común en la Generación del 27. Unos cuantos símbolos en esta obra son:

  • La naturaleza (agua, perlas, estrellas y animales): sed como referencia al deseo sexual (véase el sofoco: por eso Bernarda quiere cerrar ventanas y Adela/Martirio tienen sed. El caballo cuando da coces tiene sed). El pueblo no tiene ríos (igual a vida) pero sí pozos (oscuros símbolos de muerte). Se contrastan las referencias al agua estancada/envenenada de los pozos con el agua limpia e infinita de mar (con el que se asocia María Josefa). Las perlas del anillo de Angustias; su casamiento es un modo de escapar de esa reclusión. La fascinación de Adela con las estrellas representa su deseo de escapar y brillar. El caballo representa la opresión de la energía sexual.
  • La luna: viene dado por el hecho de que Adela adora la luna y las estrellas, símbolo de erotismo, lo cual nos habla de su pasión con Pepe el Romano y su deseo por poseerlo, ya que habla de lo bonita que es la noche con la luna y sus estrellas, lo cual nos descubre su deseo de libertad.
  • Blanco-negro (viene reforzando la idea del documental fotográfico): blanco para lo positivo en general (la vida, la libertad, la sexualidad) mientras que lo negro se refiere a la muerte (Adela muere de noche) y al fanatismo religioso (luto).
  • El color blanco: el blanco de las paredes de la casa se va apagando a medida que transcurre la trama, pasando de blanquísimas (Acto 1) a "ligeramente azuladas" (Acto 3), lo que simboliza la pérdida de la pureza (tema que obsesiona a Bernarda) a lo largo de la obra.
  • El color verde: significa la rebeldía en Lorca. Lo demuestra mediante el vestido verde que luce Adela y el abanico que usa, ella es la única de las hijas que se rebela contra la voluntad de su madre. El verde es también representación de la muerte para Lorca, así lo podemos apreciar en el mismo personaje de Adela (vestida de verde) que acabará su vida trágicamente.
  • El calor reinante: contribuye a intensificar la tensión dramática y a moldear el carácter triste de los habitantes de las tierras secas frente a la de los habitantes de las tierras húmedas. Además, se asocia también con el hado y la fatalidad de los personajes.
  • El bastón: simboliza el poder tiránico de Bernarda. Cuando Adela lo rompe acaba la tiranía, muestra la rebeldía de Adela. El bastón también es un símbolo fálico por la forma que tiene. En tercer lugar, el bastón simboliza la ceguera de Bernarda ante las pasiones de sus hijas.
  • Los nombres de los personajes: Bernarda (masculina y significa “con fuerza de oso”), Angustias (oprimida y deprimente), Martirio (atormentada), Magdalena (nombre bíblico y como el dicho de llorar como una Magdalena), Amelia (significa “sin miel”), Adela (significa de “naturaleza noble” aunque también puede proceder del verbo “adelantarse”), María Josefa (María significa la madre de Jesús y José significa el padre de Jesús; simboliza la edad del personaje), y La Poncia (nombre relacionado a "Poncio Pilatos", personaje bíblico que envió a crucificar a Jesús).

Diálogo y lenguaje[editar]

La maestría del diálogo es indudable. Cada personaje habla según su carácter y las réplicas son cortas y vivaces, con lo que adquiere toda la obra un carácter muy real. Esto lo refuerza con la técnica tan característica de Lorca llamada "poetización del lenguaje cotidiano", que dota a los personajes de una sensibilidad más elevada, al elevar poéticamente hablas populares del lenguaje cotidiano como refranes populares.

Los nombres[editar]

Lorca presenta algunos nombres fuertes en la obra. Los nombres reflejan la personalidad de los personajes y facilitan la manera en que los espectadores ven a los personajes. De esta manera, los nombres tienen el poder para darle fuerza a la obra.

Los nombres de Bernarda, Angustias, Martirio y Magdalena se relacionan con las acciones que muestran:

  • Bernarda: es una persona de carácter fuerte en la obra. Cuando ella entra a la obra grita, “¡Silencio!” y “Menos gritos y más obras,” (341).[3] Bernarda trata de controlar a cada persona en su casa de una manera opresiva. La manera en que ella siempre encierra a sus hijas en la casa y poniendo a María Josefa en un cuarto cerrado muestra su manera dictatorial y masculina.
  • Angustias: cuando Angustias está hablando con la Poncia y sus hermanas, dice, “Afortunadamente, pronto voy a salir de este infierno,” (351).[3] Es obvio que ella no es feliz en la casa de Bernarda Alba, en donde ha vivido por más de la mitad de su vida. Ella quiere darle su mano a Pepe el Romano para escapar de la casa. Todas las hermanas y la Poncia creen que Pepe quiere a Angustias solo por su dinero y nada más. Magdalena dice, “está vieja, enfermiza, y que siempre ha sido la que ha tenido menos méritos de todas nosotras,” (348).[3]
  • Martirio: al final de la obra, Martirio está al lado de Bernarda cuando Bernarda atenta contra la vida de Pepe con una escopeta. Después, Martirio le dice a Adela, “Se acabó Pepe el Romano,” (372).[3] Sin embargo, no es verdad que él está muerto. Ella solo quiere causarle devastación a su hermana, porque quiere mucho a Pepe. Ella nunca quiere ver a Adela con él. De hecho, expresa el odio intenso que siente por Adela: “Hubiera volcado un río de sangre sobre su cabeza,” (372).[3] En el acto segundo de la obra, Martirio se roba el retrato de Pepe que tiene Angustias y lo pone entre las sábanas de la cama. Después de decir que no lo tiene, la Poncia encuentra el retrato y le informa a Bernarda. Martirio responde que solamente es una broma hacia Angustias. Solamente dice esta mentira para protegerse a sí misma y la verdad de sus sentimientos por Pepe.
  • Magdalena: este nombre indica que ella es una persona triste, deprimida y que llora mucho. Cuando Magdalena está hablando de la boda con su familia, dice, “Prefiero llevar sacos al molino. Todo menos estar sentada días y días dentro de esta sala oscura,” (343).[3] Es obvio que ella no tiene una vida feliz, especialmente cuando dice, “Malditas sean las mujeres,” (343).[3] Ella sufre mucho de su género. Magdalena es la persona más devastada por la muerte de su padre. En las palabras de la Poncia: “Era la única que quería al padre,” (339).[3] La Poncia también revela, “En el primer responso se desmayó la Magdalena,” (339).[3] Cuando Magdalena entra en la obra, está llorando mucho y Bernarda dice, “Magdalena, no llores; si quieres llorar te metes debajo de la cama,” (341).[3]

Otros nombres en la obra:

  • Amelia: amable.
  • Adela: de carácter noble.
  • La Poncia: nombre relacionado con Poncio Pilatos.
  • Prudencia: una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo para seguir o huir de ello.

Representaciones destacadas[editar]

En España[editar]

En Latinoamérica[editar]

En otros idiomas[editar]

  • Teatro de los Campos Elíseos, París, 1945. La Maison de Bernarda Alba.
    • Dirección: Maurice Jacquemont.
    • Intérpretes: Madeleine Barbulée, Marthe Mellot, Silvia Monfort (Magdalena), Liliane Maigné, Odette Talazac, Germaine Michel, Jeanne Hardeyn, Annie Cariel.
B. S. Sainati y Edda Albertini.
  • Teatro Nuovo, Milán, 1947. La casa di Bernarda Alba.[6]
    • Dirección: Vito Pandolfi.
    • Intérpretes: Wanda Capodaglio (Bernarda), Bella Starace Sainati (Poncia), Anna Butti (María Josefa), Edda Albertini (Adela), Cesarina Ghiraldi (Martirio).
  • Teatro, París, 1948. La Maison de Bernarda Alba.
  • Teatro ANTA Playhouse, Broadway, Nueva York, 1951. The House of Bernarda Alba.
    • Dirección: Boris Tumarin.
    • Intérpretes: Katina Paxinou (Bernarda Alba), Ruth Saville (Poncia), Ruth Ford, Helen Craig, Mary Welch.
  • Théâtre Récamier, París, 1966. La Maison de Bernarda Alba.
  • Festival de Teatro, Nápoles, 2011. La casa di Bernarda Alba.[8]
    • Dirección: Lluís Pasqual.
    • Intérpretes: Lina Sastri (Bernarda), Anna Malvica (Poncia).

Cine[editar]

Televisión[editar]

  • Italia, RAI, 1971.
    • Dirección: Daniele D'Anza
    • Intérpretes: Laura Belli, Giuliana Calandra, Nora Ricci, Cesarina Gheraldi, Wanda Benedetti, Giulia Lazzarini.

Adaptaciones[editar]

Referencias[editar]

  1. Federico García Lorca, Antología comentada, ed. lit. de Eutimio Martín, Madrid, Ediciones de la Torre, 1989 (Germinal Series). Vol. 2. Teatro y Prosa, pág. 244. ISBN 978-84-86587-21-5.
  2. VILCHES DE FRUTOS, Mª Francisca, «Ante la edición de los clásicos. “La casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca (1936)», en Federico García Lorca et Cetera, Leuven University Press, Leuven, 2003, pág. 267.
  3. a b c d e f g h i j García Lorca, Federico (2008). By Carmelo Virgillo, L. Teresa Valdivieso, y Edward H. Friedman, ed. "La casa de Bernarda Alba." Aproximaciones al estudio de la literatura hispánica (6th edición). Boston: McGraw Higher Education. ISBN 9780073513157. 
  4. Diario ABC (ed.): «Estreno de La casa de Bernarda Alba, de García Lorca» (22 de marzo de 1950). Consultado el 7 de noviembre de 2011.
  5. Diario ABC (ed.): «Ejemplar versión granadina de La casa de Bernarda Alba» (3 de septiembre de 1992). Consultado el 7 de noviembre de 2011.
  6. Rafael Lozano Miralles (ed.): «Le prime rappresentazioni di Federico García Lorca in Italia» (en italiano). Consultado el 13 de mayo de 2013.
  7. The Guardian (ed.): «The House of Bernarda Alba» (en inglés) (16 de marzo de 2005). Consultado el 13 de mayo de 2013.
  8. Qué! (ed.): «Pasqual "trasfunde" al napolitano la sangre blanca y negra de Bernarda Alba» (en inglés) (30 de septiembre de 2011). Consultado el 13 de mayo de 2013.
  9. Smith, Paul Julian (1996). Vision Machines: Cinema, Literature, and Sexuality in Spain and Cuba, 1983-1993. Verso. p. 20. ISBN 1859840795. 
  10. Hood, John W. (2000). The Essential Mystery: The Major Filmmakers of Indian Art Cinema. Orient Longman. p. 459. ISBN 8125018700. 
  11. Brantley, Ben (07-03-2006). «Sex and a Monster Mother Seething in Sunny Spain». New York Times. Consultado el 28-10-2008.
  12. [1]

Enlaces externos[editar]