Juventud Peronista

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La Juventud Peronista, más conocida como JP, engloba al sector juvenil del Movimiento Nacional Justicialista. Fue fundada en 1957 por Gustavo Rearte junto a otros jóvenes militantes argentinos que se planteaban colaborar con la resistencia obrera a la dictadura militar que tomó el poder en 1955, derrocando al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón y proscribiéndolo.

La fundación[editar]

Gustavo Rearte fundó la Juventud Peronista en 1957 y fue integrante de su primera mesa ejecutiva. Después que Perón fuera derrocado en 1955 por el movimiento cívico-militar encabezado por el general Lonardi, éste fue desplazado de la conducción y asumió en su lugar el general Aramburu, una de cuyas medidas fue disolver el Partido Peronista y prohibir la realización de propaganda que utilizara el nombre de Perón y los símbolos e imágenes partidarias. Rearte fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron el Comando Juan José Valle, uno de los Comandos de la Resistencia que realizaban actos de propaganda y sabotaje por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial, lo que lo llevó a unirse a otros militantes peronistas: Carlos Caride, Jorge Rulli, Mario (Tito) Bevilacqua, Envar El Kadri, Susana Valle y Felipe Vallese.

Primera acción de resistencia armada urbana[editar]

En 1960, Rearte fue el jefe del grupo integrado por El Kadri, Jorge Rulli y Vallese, entre otros, que realizó la primera acción de resistencia armada urbana firmada bajo la sigla Ejército Peronista de Liberación Nacional (EPLN), que consistió en el ataque a una guardia de la Aeronáutica en Ciudad Evita que les permitió apropiarse de dos subametralladoras PAM, uniformes y municiones.

La organización inicial de la JP[editar]

La JP envió a Rearte a Montevideo a establecer contacto con los exiliados peronistas y allí se reunió con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista. Á su regreso se tiroteó con la policía y fue herido y detenido. Sucesivamente, pasó por las cárceles de Villa Devoto, Caseros y Lisandro Olmos.

El 23 de agosto de 1962, a las 20:30 horas, otro de los fundadores de la Juventud Peronista, el obrero metalúrgico Felipe Vallese, fue secuestrado en la puerta de su casa, en el barrio porteño de Flores por una comisión de la policía de la provincia de Buenos Aires, Unidad Regional San Martín, comandados por el inspector Juan "El Tano" Fiorillo, quien 20 años después será mencionado en las listas de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas (CONADEP) como torturador en el campo de concentración "Omega", durante la dictadura militar iniciada en 1976, sin que desde entonces se tuviera información oficial sobre su destino. Algunos consideran a Vallese como uno de los primeros desaparecidos de la historia argentina contemporánea, junto con Juan Ingalinella, médico comunista muerto por las torturas de la policía en junio de 1955, acusado de imprimir panfletos contra la Masacre de Plaza de Mayo durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón cuyo cuerpo nunca fue encontrado.[1] [2] [3]

En julio de 1963, el gobierno radical de Arturo Illia aprobó una amnistía para todos los presos políticos y Rearte, Rulli, Spina y El Kadri, entre otros, fueron liberados[4] y se abocaron a reorganizar la JP, que había sufrido duros golpes por la represión implementada por el gobierno radical de Arturo Frondizi en base al Plan CONINTES (Plan de Conmoción Interna del Estado de marzo de 1960).

Primer Congreso Nacional de la Juventud Peronista[editar]

El 27 de octubre de 1963 fue convocado en la ciudad de Huerta Grande, Provincia de Córdoba el Primer Congreso Nacional de la Juventud Peronista, que realizó un llamamiento "a todos los jóvenes, sin distinción de clase social, nacionalidad, instrucción o raza, que amen a su patria y estén dispuestos a luchar hasta el fin por su liberación". Concurrieron al Congreso delegados y representantes de Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Mendoza, Neuquén, Buenos Aires, Capital Federal y San Juan.

El Congreso emite una declaración en la que exige la derogación de todas las leyes represivas; una amnistía general para todos los presos políticos y sociales; el retorno del general Perón y la restitución de los restos de Eva Perón, (sustraídos y ocultados por la Revolución Libertadora); control del Estado sobre los medios de producción y el comercio exterior; nacionalización del sistema bancario; expropiación de los latifundios sin indemnización; nacionalización de toda la industria extractiva y productiva de materias primas: petróleo, electricidad, siderurgia y frigoríficos; prohibición de importaciones competitivas con la industria nacional; prohibición de exportación de capitales; nulidad de la deuda externa y compromisos internacionales; intervención obrera sobre la producción; denuncia de los tratados internacionales que afecten la soberanía; respeto a la autodeterminación de las naciones y los pueblos; solidaridad con los pueblos del mundo que luchan por su liberación.

Pese a que esa declaración fue votada por unanimidad, surgieron agrupaciones que, si bien coincidían en los lineamientos generales, mantuvieron su independencia orgánica, como el Movimiento de la Juventud Peronista liderado por Envar el Kadri y Carlos Caride y la Juventud Revolucionaria Peronista, cuyo principal referente es Gustavo Rearte. Posteriormente, éste último se integró al Movimiento Revolucionario Peronista (MRP) y pasó a formar parte de su conducción.

La proto Juventud Peronista[editar]

Entre 1958 y 1965, las distintas organizaciones de la Juventud Peronista forman parte de la resistencia. Sus líderes y militantes son encarcelados reiteradamente.[5] En octubre de 1965 el general Perón, desde el exilio, les envió una carta en uno de cuyos párrafos se lee: "Es fundamental que nuestros jóvenes comprendan que deben tener siempre presente en la lucha y en la preparación de la organización que: es imposible la coexistencia pacífica entre las clases oprimidas y opresoras. Nos hemos planteado la tarea fundamental de triunfar sobre los explotadores, aún si ellos están infiltrados en nuestro propio movimiento político. La Patria espera de ustedes la postura seria, firme y sin claudicación".

José "Joe" Baxter.

Sumándose a las organizaciones mencionadas, el grupo nacionalista de derecha y antisemita, Tacuara, cuyo jefe era Alberto Ezcurra, sufre una escisión encabezada por José Joe Baxter y José Luis Nell, que paulatinamente iban asumiendo posturas más cercanas al peronismo y a las posiciones afines con la revolución cubana. Fundan el Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara y su primera acción pública es el asalto al Policlínico Bancario de Buenos Aires, en agosto de 1963 donde roban el dinero destinado al pago de sueldos de todo el personal, $13.310.366.-, pero son descubiertos a raíz de un informe de la policía de Francia que llegó vía Interpol. El informe daba cuenta que un turista argentino había entregado en el cabaret del que era cliente habitual 9 billetes de 5.000 pesos argentinos identificados por su numeración como pertenecientes al botín. Brigitte, una prostituta que lo había acompañado a su hotel permitió la identificación de ese integrante del grupo, que había estado recorriendo varios países europeos, y al ser detenido en Buenos Aires delató a los demás.[6] [7]

José Luis Nell, que posteriormente se integrará a la organización Montoneros será herido en la Masacre de Ezeiza el 20 de junio de 1973, sufriendo parálisis permanente de sus miembros inferiores, y se suicidará en septiembre de 1974.

Joe Baxter colaborará en la creación de la organización guerrillera uruguaya Tupamaros, formará parte del Vietcong y participará como oficial del ejército de liberación vietnamita en la Ofensiva del Tet. Luego se integrará al ERP en Argentina. Finalmente, tras liderar una fractura en esta última organización, denominada ERP-Fracción Roja, morirá en un accidente de aviación en el Aeropuerto de París-Orly, Francia, el 11 de julio de 1973.

Las estructuras incipientes de la Juventud Peronista en los comienzos de la década de 1960, inician un proceso de radicalización, influenciadas fuertemente por la exitosa revolución cubana y dan origen a experiencias guerrilleras. En la primavera de 1959 un grupo de hombres de los Comandos de la Resistencia peronista de la zona noroeste del país encararon la primera experiencia de guerrilla rural de la Argentina contemporánea. Durante ese año y el siguiente, varios grupos de militantes intentaron instalarse y mantenerse en la zona boscosa de Tucumán, en el departamento de Chicligasta, al sur de la provincia bajo el nombre de Ejército de Liberación Nacional-Movimiento Peronista de Liberación, aunque son más conocidos con el de Uturuncos (Hombres Tigre). Uno de sus jefes fue Alfredo Molisano, el "Comandante Faber", que murió a principios del 2007.

El 13 de octubre de 1967, integrantes del Movimiento de la Juventud Peronista, (dirigidos por Envar el Kadri), fundaron las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), confluyendo con Acción Revolucionaria Peronista, de John William Cooke y el Movimiento Revolucionario Peronista de Gustavo Rearte. Ellos organizaron la guerrilla de Taco Ralo.

En ese tiempo se formó el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, apoyado en el pensamiento de hombres como Juan García Elorrio, director de la revista Cristianismo y Revolución, que se comenzó a editar en diciembre de 1967, y que será la base del Comando Camilo Torres, una de las vertientes que confluirán en la organización Montoneros.

Principales organizaciones juveniles peronistas de las décadas de 1960 y 1970[editar]

Comienzos de la década del 70[editar]

El desplazamiento del general Juan Carlos Onganía y su reemplazo por el general Roberto Marcelo Levingston no representó una solución al elevado nivel de conflictividad popular. Los levantamientos populares se sucedieron: el Mendozazo, el Rosariazo, El Viborazo, obligaron al general Alejandro Agustín Lanusse, a ponerse personalmente al frente del gobierno dictatorial.

En ese marco de efervescencia popular, las "formaciones especiales" del peronismo llevaron a cabo impactantes operaciones político-militares:

Fusiones y reorganizaciones provocaron entre 1970 y 1972 que las distintas organizaciones menores confluyeran en grandes agrupamientos que ya tenían entre sí coincidencias y diferencias muy marcadas:

Todo el sector juvenil del peronismo de izquierda confluyó en dos estructuras principales:

Juventud Peronista de las Regionales como estructura territorial, Juventud Universitaria Peronista (JUP) en las universidades, con su estructura sindical (Juventud Trabajadora Peronista-JTP), estructura femenina (Agrupación Evita) y una estructura a nivel de la educación secundaria (Unión de Estudiantes Secundarios -U.E.S.), con fuerte presencia en los Centros de Estudiantes de los colegios secundarios más importantes de la Argentina. Posteriormente se crearían: Movimiento Villero Peronista y Movimiento de Inquilinos Peronistas, entre otras, aunque ninguna tuvo la relevancia cuantitativa de las dos primeras. Todas ellas respondían orgánicamente a las organizaciones FAR y Montoneros, y globalmente se denominaban la "Tendencia Revolucionaria del Peronismo".

Con menor desarrollo cuantitativo, y respondiendo a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) se creó el Peronismo de Base (PB).

Agrupados en una ideología nacionalista en algunos casos, y en otros al fascismo o incluso al nazismo antisemita, los restantes sectores juveniles se subsumieron en las siguientes estructuras:

Además de estos sectores, había otras organizaciones, conocidas como sectores ortodoxos, que se mantuvieron en una posición intermedia:

  • Mesa del Trasvasamiento Generacional, confluencia del Movimiento de Bases Peronistas, FEN, Guardia de Hierro, así como otras organizaciones del interior de la República Argentina. De esta confluencia surgen las Brigadas de Juventud Peronista (organizada en regiones, de forma similar a la JP de la Tendencia revolucionaria), el FEN-OUP (ámbito universitario), la Juventud Secundaria Peronista, y el Frente Principal (que nucleaba a los sectores peronistas que no formaban parte de los extractos juveniles), esta estructura que llegó a ser después de la Tendencia, la más numerosa en cantidad de cuadros, militantes e integrantes.
  • Encuadramiento de la Juventud Peronista, que mantuvo su identidad e hizo una política de alianzas con distintos sectores.

En cuanto a la Juventud Sindical Peronista, fue la estructura juvenil que los gremios agrupados en las 62 Organizaciones crearon como respuesta a la aparición de la JTP, a la que evaluaban infiltrada por la ideología marxista de las organizaciones armadas.

Hacia las elecciones de 1973[editar]

Pese a estas diferencias ideológicas, todas las estructuras juveniles del peronismo reconocían a la dictadura militar como el enemigo principal, por lo que todas trabajaron en conjunto durante 1971 y 1972 para forzar una salida electoral. Lanusse, luego de que su acuerdo político conocido como "Gran Acuerdo Nacional" fuera rechazado por la mayoría de las fuerzas políticas, se vio obligado a convocar a elecciones, en las que Perón no pudo participar por no haber aceptado la imposición de regresar al país antes de determinada fecha. Para dichas elecciones se dispuso la imposición del "ballotage" o "segunda vuelta", para el caso de que ningún candidato alcanzara el 50% de los votos.

Perón concertó un acuerdo electoral con distintos partidos políticos al que se denominó Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) y dispuso que quien era en ese momento su Delegado personal, el odontólogo Héctor Cámpora, fuera candidato a Presidente y que Vicente Solano Lima, veterano dirigente del Partido Conservador Popular liderado por Alberto Fonrouge, integrante de la coalición, lo fuera a Vicepresidente. La Juventud Peronista de las Regionales adopta esas candidaturas como propias, y se adueña prácticamente de la campaña electoral, imponiendo un eslógan de campaña que de inmediato logra gran aceptación popular: "Luche y Vuelve", refiriéndose al tan esperado retorno de Perón. En todo el país las estructuras de la JP lideran las convocatorias en actos y manifestaciones, en tanto quedan en manos de sus dirigentes la prensa partidaria.

La efervescencia en el país es muy alta. La consigna de Perón es que el FREJULI debe ganar por amplio margen para garantizar la gobernabilidad posterior y evitar el fraude, una nueva intentona militar o simplemente el desconocimiento del resultado electoral, como ya había sucedido en 1962 en la provincia de Buenos Aires, con la elección de Gobernador, anulada luego del triunfo de Andrés Framini.

Los equipos publicitarios del FREJULI (también cuadros juveniles) elaboran un jingle de campaña en ese sentido:

"Compañeras, compañeros, la elección ya está resuelta/ganaremos la primera y no habrá segunda vuelta./Cámpora y Solano Lima, /los hombres, del Frente y de Perón."

El 11 de marzo de 1973 el FREJULI gana las elecciones con el 49,59 % de los votos, por sobre la fórmula radical encabezada por Ricardo Balbín que obtiene el 21,3%. Lanusse y Balbín reconocen el triunfo y la inutilidad de una segunda vuelta. Los cuadros de todos los sectores de la Juventud Peronista son designados para ocupar algunos Ministerios, Secretarías de Estado, y resultan electos en puestos legislativos nacionales, provinciales y municipales.

La "Tendencia Revolucionaria" del peronismo, interpretaba que la referencia "juventud maravillosa" al decir de Perón, parecía dirigida en exclusiva a esta organización y que estaba a punto de convertirse en la legítima heredera del Movimiento, cuestión lejana con la realidad y construida en el voluntarismo político de sus máximos dirigentes.

Las luchas internas[editar]

El 22 de abril de 1973, Rodolfo "el Loco" Galimberti, secretario de la Juventud Peronista, anunció que el peronismo instauraría las "milicias populares". Esa declaracíón provocó la furia de Perón, que no sólo lo desmintió, sino que el 25 de abril (Perón exigió que Juan Manuel Abal Medina y Galimberti viajaran de urgencia a Madrid para "conversar") ordenó su "despromoción" como secretario juvenil, y dejó de recibirlo en su entorno. Montoneros acató en ese momento la decisión del líder, desautorizó a Galimberti y manifestó que éste había hecho declaraciones que la organización no compartía.[10]

El 20 de junio de 1973 Perón regresó definitivamente. No eran las circunstancias del Perón gobernante del ‘46 al ‘55, ni del Perón exiliado y mítico del ‘55 al ‘72. El liderazgo permanecía, pero el contexto era muy diferente. Se produce la denominada Masacre de Ezeiza, prólogo de las sangrientas luchas internas que el peronismo viviría en los años siguientes: a medida que se aproximaban a recibir a su líder, las columnas de Montoneros, FAR y JP fueron ametralladas por elementos de la derecha peronista, encabezados por el Coronel Jorge Osinde (algunos de cuyos miembros integrarían la Alianza Anticomunista Argentina - Triple A), perdiendo la vida un número nunca establecido de personas. Por más que los autores eran conocidos y hasta se publicaron fotografías de los mismos, Perón simplemente responsabilizó de los hechos a las organizaciones juveniles de la Tendencia Revolucionaria, iniciando así el proceso de distanciamiento de la misma del Movimiento Peronista y de las estructuras de su gobierno. la JP y el peronismo de izquierda en general, comprobaron que, contrariamente a lo que habían supuesto, Perón defendía a los líderes sindicales y a la derecha peronista y castigaba verbalmente a los "grupos marxistas terroristas y subversivos" que decía "infiltrados" en el movimiento. Sin embargo, tanto Montoneros como sus estructuras de "superficie" mantenían aún su lealtad y disciplina al Movimiento Peronista y a Perón:

"Quien conduce es Perón, o se acepta esa conducción o se está afuera del Movimiento... Porque esto es un proceso revolucionario, es una guerra, y aunque uno piense distinto, cuando el general da una orden para el conjunto [del Movimiento], hay que obedecer"[11]

Pese a esta definición de la organización Montoneros a través de su periódico oficial, podían detectarse serias diferencias entre la organización y la imagen que Perón tenía acerca de cómo debía encauzarse el proceso político que se avecinaba.

El "engorde"[editar]

Fue así denominado el proceso de incorporación masiva de cuadros a las filas de la JP luego de las elecciones de marzo del 73. Ese año y 1974 fueron los de mayor crecimiento de la Juventud Peronista en todas sus expresiones y sectores que la componían, no siendo patrimonio exclusivo de los sectores de la Tendencia, aunque si los que mayor cantidad de jóvenes reunián. En prácticamente todas las localidades del país existían Unidades Básicas y/o agrupaciones locales de la estructura territorial de la Tendencia. La Juventud Universitaria Peronista conducía la totalidad de los Centros de Estudiantes de las universidades estatales; la Unión de Estudiantes Secundarios, aunque con un desarrollo menor, paulatinamente creaba o ganaba en elecciones los centros estudiantiles de los colegios secundarios del país; en el frente fabril, aunque lejos de ser mayoritaria, la Juventud Trabajadora Peronista obtenía la conducción en varios sindicatos menores, y mantenía agrupaciones importantes en el cordón industrial de San Nicolás, Avellaneda, Quilmes, la Plata, Berisso, Ensenada y San Martín entre otras, en gremios de primera línea como la Unión Obrera Metalúrgica, el SMATA (mecánicos), Asociación Obrera Textil, Sindicato de la Sanidad, Asociación de Trabajadores del Estado, Asociación Bancaria, Sindicato de Empleados de Comercio, etc.

Para ejemplificar ese crecimiento, sirve como dato que en el único acto de la campaña a la presidencia de Perón, el 31 de agosto de 1973, se realizó un "desfile" de todo el activismo disponible, unas 400.000 personas que tardaron más de tres horas en pasar delante del balcón de la central obrera (CGT). La Tendencia, que marchó casi al final, demoró una hora y cuarenta minutos en desfilar, de manera que aportó por lo menos la mitad del total de los militantes, el último sector Juvenil en desfilar fue la Organización Única del Trasvasamiento, (OUTG), más conocida por Guardia de Hierro, quienes demoraron en desfilar más de 50 minutos, que motivo a Peron volver a los balcones de la CGT a saludar la presencia de dicha Organización, tal como quedara plamado en las imágenes recogidas por canal 7.

De todas formas, aunque los Montoneros siempre bregaron por insertarse en el movimiento obrero peronista a través de sus estructuras de superficie, no pudieron obtener un predominio en tal sentido, dificultándoseles su penetración en las organizaciones sindicales encabezadas generalmente por integrantes del movimiento nacional justicialista con años de trayectoria en la actividad sindical.

El Primero de Mayo[editar]

A fines de enero de 1974 Perón convocó a una reunión en la residencia de Olivos a los diputados de la JP que se habían declarado en desacuerdo con una reforma del Código Penal que había propuesto. Los concurrentes -Armando Croatto, Díaz Ortiz, Giménez, Glellel, Iturrieta, Carlos Kunkel, Ramírez, Romero, Svesk, Vidaña y Vittar- esperaban hablar en privado, pero el Presidente los recibió con las cámaras de televisión encendidas, escuchó unos minutos sus argumentos y a continuación en un largo discurso les indicó: "el que no esté de acuerdo se va". Ocho de los diputados de la JP renunciaron a sus bancas y fueron expulsados del Partido Justicialista.

El punto de máxima tensión en el proceso de marginación y expulsión de la Tendencia del movimiento peronista se produjo el 1 de mayo de 1974, en ocasión de los festejos por el Día del Trabajador.

Las estructuras juveniles de la Tendencia se habían planteado acudir a la Plaza de Mayo a debatir con Perón sobre el rumbo que estaba tomando el gobierno, y obtener del conductor la separación de sus cargos de los funcionarios más ligados a la derecha peronista. A tal fin, desoyeron la exigencia de Perón en el sentido de que las únicas banderas autorizadas en el acto serían las de las organizaciones sindicales. Al pasar las barreras policiales, todas las estructuras de la tendencia desplegaron sus banderas y entonaron cánticos y consignas criticando las actividades artísticas programadas:

"No queremos carnaval, asamblea popular".
Y al aparecer Perón en el balcón con Isabel y con López Rega:
"No rompan más las bolas, Evita hubo una sola"
"¿Qué pasa, qué pasa, qué pasa general? Que está lleno de gorilas el gobierno popular"

Perón interrumpió el discurso que estaba pronunciando desde el balcón de la Casa de Gobierno y llamó "estúpidos" e "imberbes" a quienes cantaban esas consignas; de inmediato las columnas que respondían a la JP se retiraron de la Plaza de Mayo.[12]

En ese mismo mes, Perón decidió volver atrás en su promesa de incorporar formalmente a la Juventud como "Cuarta Rama" del Movimiento Peronista en el Consejo Superior.

Estaba claro [cita requerida] que la Tendencia ya sentía que podía competir con Perón, y comenzar la experiencia de constituirse como una fuerza autónoma de los destinos del Movimiento Peronista que conducía Perón.

La primera fractura: Montoneros "Lealtad"[editar]

Cuadros de la organización de distintos niveles venían discutiendo fuertemente la caracterización que la organización hacía de Perón y de la etapa política que se había inaugurado luego de las elecciones. Este sector disidente planteaba la lealtad a Perón como un punto estratégico y no negociable de la organización, y no como un momento táctico que conduciría en un futuro próximo a Montoneros a la conducción efectiva del Movimiento Peronista. Ex fundadores históricos como José Amorim,[13] o Eduardo Moreno, provenientes del grupo proto montonero de José Sabino Navarro; ex dirigentes de JAEN, luego integrados a las FAR; cuadros intermedios de la organización y dirigentes de la Juventud Peronista, se separaron de la "Tendencia" y crearon "JP Lealtad". Fue sin dudas la primera y más importante escisión que sufriría Montoneros en toda su historia. Otros dirigentes, que tampoco aprueban la línea adoptada por la organización, también abandonan la estructura y se reintegran al movimiento peronista.[14]

La clandestinidad[editar]

En el mes de septiembre de 1974, la conducción de Montoneros decide sorpresivamente el pase a la clandestinidad de la organización, lo que deja automáticamente en descubierto y en riesgo a todas sus estructuras de superficie. Varios dirigentes medios y representativos deciden desconocer la decisión y se alejan de la influencia de la organización madre. Esta decisión dejó a la deriva política a miles de militantes que todavía se identificaban con los postulados de la Organización.

Recrudece la violencia[editar]

Luego de la muerte de Perón, el 1 de julio de 1974, al asumir su esposa y vicepresidente María Estela Martínez de Perón la primera magistratura, cuya opinión y voluntad estaban influídas por el Ministro de Bienestar Social José López Rega, organizador y jefe de la Triple A, se agravó aún más la violencia de la derecha peronista hacia las organizaciones armadas.

Se suceden bombas en las Unidades Básicas de la JP, ya no de la Tendencia sino de Montoneros, secuestros y asesinatos de sus militantes ejecutados por la triple A. Por su parte Montoneros continúa con sus actos de violencia.

El último intento de Montoneros para actuar legalmente en política fue la creación del Partido Auténtico, al que se integran algunos grupos de la JP, que sólo participa en las elecciones de 1975 en la provincia de Misiones y es completamente derrotado.

El 8 de septiembre de 1975, la organización Montoneros es oficialmente declarada ilegal por el gobierno, lo que implicó también la ilegalización de todas las estructuras que respondían a la Tendencia, incluido el Partido Auténtico.

El golpe militar[editar]

El 24 de marzo de 1976 se produce el golpe militar que instaurará el Terrorismo de Estado en Argentina. Miles de personas, entre las cuales había activistas de la Juventud Peronista, fueron secuestrados, torturados y asesinados, o integrarán la extensa lista de detenidos-desaparecidos. El terror por la represión ilegal induce al exilio a otras miles de personas. La Juventud Peronista y todas las demás organizaciones de base de la izquierda peronista son desarticuladas y aniquiladas, aunque la mayoría de sus integrantes no hubieran tomado parte en actividades de guerrilla urbana ni rural.

Miles de activistas y militantes desaparecidos son homenajeados.

El resurgimiento[editar]

En el año 1981, el desgaste de la dictadura se acentuaba. Empieza a visualizarse un incremento de la resistencia de las organizaciones sindicales y el surgimiento de nuevos referentes de la lucha popular, mientras los partidos políticos comienzan a insistir ante las autoridades dictatoriales sobre la necesidad del retorno a la democracia.

En ese marco, el histórico dirigente peronista Vicente Leónidas Saadi, hace un acuerdo con las estructuras sobrevivientes de la Tendencia, y se crea Intransigencia y Movilización Peronista, que contaba con la participación entre muchos otros, de dirigentes tradicionales del peronismo como Andrés Framini y Susana Valle.

En 1982 Saadi abre el diario La Voz, con el aporte financiero de Montoneros. Se suman a su staff ex dirigentes de la Juventud Peronista y la organización participa del control editorial a través de uno de sus miembros -Daniel Sverco- hombre de confianza de Mario Firmenich.

Alrededor de Intransigencia y Movilización, paulatinamente comienzan a reagruparse algunos cuadros sobrevivientes de la vieja JP, dando origen a un nuevo sector del peronismo denominado "Peronismo Revolucionario" (PR), que no obstante nunca llega a ser relevante cuantitativamente.

La Democracia[editar]

Juventud Peronista Descamisados
JP Peronismo Militante.

Luego de 1983, después de las elecciones en las que triunfa la Unión Cívica Radical y es electo presidente Raúl Alfonsín, el Partido Justicialista encara una renovación de su dirigencia, desplazando la conducción y reemplazándola por dirigentes de la llamada "Renovación" impulsada principalmente por Carlos Grosso, Carlos Menem y Antonio Cafiero,[15] [16] quienes proclamaban la necesidad de la modernización del partido para adaptarlo a la nueva vida democrática del país.

Durante la década del noventa, y hasta superada la crisis de 2001, en reiteradas ocasiones se intentó recomponer la Juventud Peronista, sin lograrlo.

Kirchnerismo[editar]

La normalización del Partido Justicialista se realizó en el año 2008 con la asunción de Néstor Kirchner -quien fuera un militante de la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN), en La Plata, donde estudiaba derecho- como presidente del partido.

Como parte del proceso de normalización del Partido Justicialista las distintas expresiones locales y provinciales de la JP van reestructurándose. Algunas agrupaciones van confluyendo en la Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires, La Cámpora, la Juventud Peronista Evita (del Movimiento Evita, integrante del Partido Justicialista y del Frente para la Victoria), la JP Peronismo Militante y otras por fuera del Partido Justicialista como la JP Descamisados (Rama Juvenil de La Corriente Peronista Descamisados, también en el Frente para la Victoria)

Notas[editar]

  1. Ortega Peña, Rodofo y Duhalde, Eduardo Luis, Felipe Vallese proceso al sistema. A 40 años la lectura del crimen, pág. 11, Buenos Aires, 2002, Editorial Punto Crítico y Bardini, Roberto en «Réquiem por Juan Ingalinella».
  2. Esto lleva, sin quererlo, a la comparación entre las circunstancias de los casos de Ingallinella, de Felipe Vallese y de los desaparecidos durante el Proceso de 1976. Baste decir que todos fueron absolutamente repudiables, pero difirió la actitud del gobierno de turno: investigación en el primer caso, posible reticencia en el segundo y abierto respaldo y planificación en el tercero.
  3. Osvaldo Bayer en Los anarquistas expropiadores, Simón Radowitzky y otros ensayos, pág. 76, Buenos Aires, 1975, Editorial Galerna hace referencia a un caso de desaparición forzada en perjuicio de los militantes anarquistas Miguel Arcángel Roscigna, Andrés Vázquez Paredes y Fernando Malvicini que había ocurrido en 1937, pero omite totalmente la mención de fuentes que referencien la información.
  4. Envar El Kadri
  5. Universidad Nacional de La Plata FaHCE Memoria Académica p. 152
  6. Karina García: 1963: Asalto al Policlínico Bancario. El primer golpe armado de Tacuara. En Todo es Historia n° 373 p.8. Buenos Aires 1998
  7. Gutman, Daniel: Tacuara historia de la primera guerrilla urbana argentina págs. 171/185 y 229/237. Ed. Vergara. Buenos Aires 2003 ISBN 950-15-2281-4
  8. [El 30 de julio de 1970, a las 14 y 45 minutos, un comando de las FAR copó la ciudad de Garín, en la zona norte del Gran Buenos Aires. La operación militar fue planificada por Roberto Quieto (Negro), Carlos Olmedo (Germán) y Marcos Osatinsky (Lucio) y conducida por Carlos Olmedo. La operación, denominada "Gabriela", incluyó el asalto a la sucursal del Banco Provincia, copamiento del destacamento de policía y recuperación de las armas, copamiento de la oficina de ENTEL, copamiento de la estación de ferrocarril. Duró en total 11 minutos, participaron 36 combatientes (12 mujeres y 24 hombres) que se replegaron ordenadamente en cinco camionetas y tres autos robados "ad hoc".]
  9. [El 1 de julio de 1970, a las 7 y 30 horas, los Montoneros tomaron la comisaría de la localidad cordobesa de La Calera, asaltaron el Banco de la Provincia de Córdoba, tomaron la central telefónica e inutilizaron los equipos. Huyeron del lugar dejando en la esquina del banco una caja -supuestamente un explosivo- que en realidad contenía un grabador con la marcha peronista, pero fueron interceptados. Varios militantes, algunos de ellos fundadores de la organización, fueron detenidos, otros resultaron heridos y murió en el enfrentamiento Emilio Maza.]
  10. Luis Bruschtein, Página 12 13-2-2002 [1]
  11. Revista El Descamisado, Número 26, 13 de noviembre de 1973]
  12. Discurso de Perón, Texto y Video
  13. José Amorim, "Montoneros: La buena historia"
  14. "Paredón y después" (Historias 14 - La Disidencia)
  15. Labaqui, Juan. «La Renovación Peronista 1983 -1988». 
  16. «QUIENES SON Y DE DONDE VIENEN RAMON MESTRE Y JOSE MANUEL DE LA SOTA». 

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]