Juan Villoro

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Juan Villoro
Juan Villoro.jpg
Juan Villoro en octubre de 2013
Nacimiento 24 de septiembre de 1956 (57 años)
Ciudad de México
Nacionalidad Bandera de México Mexicano
Ocupación Escritor y periodista
Alma máter Universidad Autónoma Metropolitana
Género Novela, cuento, ensayo, crónica
Obras notables El testigo
Cónyuge Margarita Heredia
Descendencia Juan Pablo, Inés
Premios Herralde, José Donoso

Juan Villoro en Twitter

Juan Villoro Ruiz (Ciudad de México, 24 de septiembre de 1956) es un escritor y periodista mexicano, Premio Herralde 2004 por su novela El testigo.

Biografía[editar]

Hijo del filósofo Luis Villoro, estudió sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. También fue parte del taller de cuento impartido por el escritor guatemalteco Augusto Monterroso. Aficionado al rock (es autor, con Joselo Rangel, de dos canciones cantadas por Café Tacuba), realizó los guiones del programa radiofónico El lado oscuro de la luna en Radio Educación entre 1977 y 1981. Ese año fue nombrado agregado cultural en la Embajada de México en la República Democrática Alemana y vivió en Berlín Oriental hasta 1984.

Miembro activo en la vida periodística mexicana, escribe sobre diversos temas, como deportes, rock y cine, además de literatura, y ha colaborado en numerosos medios como Vuelta, Nexos, Proceso, Cambio, Unomásuno, Reforma (periódico) y La Jornada. En esta última dirigió el suplemento La Jornada Semanal entre 1995 y 1998. Apasionado por el fútbol —hincha del Barça, su amor de la infancia es el Club Necaxa,[1] del que tiene frases célebres, por ejemplo, "El Necaxa es como la literatura, para las minorías ilustradas"—,[2] ha sido cronista de varios Mundiales: Italia 90 para El Nacional, Francia 98 para La Jornada, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

También ha sido profesor de literatura en la Universidad Nacional Autónoma de México y profesor invitado en las universidades de Yale, de Boston, Pompeu Fabra y de Princeton.

En 1991 publicó su primera novela El disparo de argón. Sin embargo su mayor éxito de público era como escritor para niños, hasta que en 2004 apareció El testigo, con la cual obtuvo el Premio Herralde, otorgado por la Editorial Anagrama.

Villoro ha incursionado en el teatro (además de ser autor de algunas piezas, ha traducido Cuarteto, de Heiner Müller)[3] y en el cine como guionista (por el ejemplo, suyo es el texto de la película Vivir mata dirigida por Nicolás Echeverría).

Publica todos los viernes una columna en el periódico Reforma; tiene otra en el suplemento dominical Revista de Libros del diario chileno El Mercurio. Es asimismo colaborador habitual de la revista bogotana El Malpensante.[4] Se ha desempeñado como traductor y algunas de sus obras han sido traducidas a otros idiomas. Tal versatilidad en su trabajo, él la ve como una forma de sobrevivir en un medio tan competido, donde el que domina más temas y registros sale adelante, una especie de Darwinismo intelectual.[5]

Estuvo en el terremoto de Chile de 2010[6] y criticó la lenta actuación del gobierno de México para repatriar a sus connacionales.[7] [8]

El 8 de diciembre de 2013 recibió el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural “Fernando Benítez”, en el marco de la XXVII Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, México.[9] En octubre de 2013 fue elegido como miembro de El Colegio Nacional, su discurso de ingreso fue programado para el 25 de febrero de 2014.[10]

Vive entre México y España, país donde tiene un piso en el Ensanche de Barcelona y enseña literatura en la Universidad Pompeu Fabra[11]

Crítica a los medios digitales[editar]

Villoro ha sido un crítico recurrente de varios aspectos de las redes sociales y en general del manejo que se da a la información en los medios digitales.[12] [13] [14] [15] [16] [17] Al respecto, ha señalado que el comportamiento humano en esos ámbitos ha dado pie a una civilización del equívoco, indicando que "no hay identidad a salvo" y que "cualquiera puede suplantar a cualquiera", preguntándose si los respaldos digitales no serán tomados en el futuro como fuentes fiables para desentrañar el pasado, como lo son para nuestras sociedades el código de Hammurabi, la piedra Rosetta o las inscripciones del palacio de Nabucodonosor II.[13] [14] [15] Respecto a los artículos de Wikipedia, el autor ha señalado los riesgos que acarrean cuando comprenden mentiras[13] e incluso calumnias.[15] [17] [16]

También, en su artículo “Si lo recuerdas, no lo viviste. El rock como memoria artificial” menciona que a diferencia de tiempos anteriores, en los que la mente se obligaba a recordar y guardar información, quienes vivimos en el siglo XXI somos la tribu de Temístocles (político ateniense que dijo que quería adiestrarse en el olvido). Así, gracias a tantos dispositivos que nos facilitan el rápido acceso a la información, la falta de memoria se ha generalizado. En sus propias palabras: “El olvido es a nuestra mente lo que la fibra al intestino: un vacío gratificante”.[18]

Temáticas e intereses[editar]

Desde niño, Juan Villoro ha sido aficionado al futbol. Es hincha del Barcelona, influenciado por el hecho de que su padre nació en aquella región. Sin embargo, su equipo favorito en México es el Necaxa. En su libro Dios es redondo comenta que la razón de esto es que en la calle donde vivió en su infancia todos eran fanáticos de este equipo (aunque no puede explicar por qué sucedía dicho fenómeno), y que se unió a la afición como cierta forma de independencia: no seguir al mismo equipo del padre lo hacía un individuo distinto.[19]

Su afición al futbol lo llevó a jugar con las fuerzas inferiores de los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin embargo, a los 16 años decidió dejar el equipo al darse cuenta de la improbabilidad de llegar a jugar en la primera división nacional.[20]

La literatura le ha permitido plasmar lo que pasa tanto dentro como fuera de las canchas, pues para él, el futbol sucede también en la mente del público, por lo que se autodefine como aficionado de la afición.[21] Ejemplos de lo anterior se pueden encontrar en obras de su autoría como Los once de la tribu (1995) y Dios es redondo (2005).[22] Incluso, el afamado escritor mexicano Carlos Fuentes ha hecho referencia a la importancia de Juan Villoro en el tema futbolístico, pues en alguna ocasión, al ser cuestionado sobre su opinión respecto de este deporte, respondió: “Yo lo veo como un deporte que impide la guerra… es decir, más vale darse de patadas en un campo de futbol que en un campo de batalla, yo creo que el deporte tiene esa facultad de sublimar el instinto agresivo, el instinto guerrero del hombre, pero si quiere hablar de futbol hable con el escritor mexicano Juan Villoro, que ese sí sabe todo, yo no sé”.[23]

En la actualidad, Juan Villoro es considerado uno de los periodistas mexicanos más importantes, pues sus crónicas son muy respetadas y gustan a los lectores.[24] Para él, la crónica es el ornitorrinco de la prosa por la gran cantidad de influencias que pueden ocuparse para su creación. En sus propias palabras, “La crónica es un animal cuyo equilibrio biológico depende de no ser como los siete animales distintos que podría ser”.[25] Considera que, contrario a lo que sucede con la poesía y la novela, el periodismo no puede ser indiferente a las injusticias de la vida real, aunque está consciente de la problemática que vive su México, el cual es uno de los países más peligrosos para ejercer dicha profesión.[26]

Su gusto por el teatro empezó desde la infancia, pensando que su carrera tomaría dicha vertiente, hasta que empezó a escribir cuentos. El autor describe esta pasión como una ilusión pospuesta.[27] Fue hasta los 50 años que comenzó esta etapa de su carrera, lo cual toma como un desafío totalmente nuevo porque en él, el diálogo es una forma de acción.[28] “El teatro es el único género en el que el diálogo es una forma de la acción, ya no se trata de explorar la naturalidad del habla como lo puede hacer el cuento o la novela, o de plantear una situación dramática, sino de convertir el diálogo mismo en una acción.[29] A Villoro le parece fascinante la posibilidad literaria y la capacidad emocional que permite el teatro, donde no existen filtros para decir muchas cosas y donde los personajes representan la emoción.[30]

Los lectores de Villoro no desconocen su gusto por la música, en especial por el Rock, al cual fue atraído desde temprana edad debido a su interés por la contracultura. Se describe él mismo como muy dogmático en la materia, incluso llegando al extremo de relacionarse únicamente con personas que escucharan cierto tipo de Rock en su juventud.[31]

Su primer trabajo fue como guionista del programa radiofónico El lado oscuro de la luna, de Radio Educación (1977 a 1981).[32] Más adelante participó con la agrupación mexicana Café Tacuba en dos canciones para la banda sonora de la película Vivir Mata (2002), dirigida por Nicolás Echevarría, en las cuales tiene crédito como autor junto con José Alfredo Rangel Arroyo (Joselo Rangel), guitarrista del grupo. “Sashimi (Corte fino)” y “Laberinto” son los nombres de dicho material.[33] [34]

La afición que tiene hacia la música no es puramente estética, por el placer de escucharla, sino que afirma que es una forma de recuperación de la memoria que se ha perdido como consecuencia de los múltiples dispositivos a los que las personas del siglo XXI se han acostumbrado: “Disponemos de tantos cacharros para archivar datos que la desmemoria se ha vuelto una condición de la existencia. El olvido es a nuestra mente lo que la fibra al intestino: un vacío gratificante. Pero de golpe llegan los Rolling Stones, Jagger se hace el inexplicable corriendo con frenesí como un atleta de la categoría sub-70 y recuperas capas de tu existencia”.[35]

Obra[editar]

Premios y condecoraciones[editar]

Bibliografía crítica[editar]

  • Materias dispuestas. Juan Villoro ante la crítica; editado por José Ramón Ruisánchez y Oswaldo Zavala, Candaya, Barcelona, 2011.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Juan Villoro y el Necaxa, Milenio, 10.05.2009; acceso 30.05.2013
  2. Andrés Rayo. Somos el aprender a NO morir; 30.09.2009; acceso 30.05.2013
  3. Mónica Maristain. “Conferencia sobre la lluvia”, la nueva obra teatral de Juan Villoro, se estrena hoy en la Biblioteca de México, Sinembargo, 29.08.2013; acceso 04.09.2013
  4. Artículos de Villoro en El Malpensante; acceso 31.03.2012
  5. José Israel Carranza. El trabajo de testigo, entrevista con Juan Villoro. Magis, Universidad Jesuita de Guadalajara, 06. 2006; acceso 11.12.2013.
  6. Juan Villoro cuenta desde Chile, cómo sobrevivió al terremoto del sábado, CNN México, 02.03.2010; acceso 31.03.2012
  7. "La cancillería fue amable, pero actuó tardíamente": Juan Villoro, CNN México, 04.03.2010; acceso 31.03.2012
  8. Villoro critica lenta actuación de SRE en Chile, nota de Notimex reproducida en El Universal, 04.03.2010; acceso 31.03.2012
  9. Recibe Villoro Homenaje Nacional de Periodismo Cultural en la FIL. Excelsior, 09.12.2013; acceso 11.12.13
  10. «Villoro, Cossío y Urrutia, nuevos miembros del Colegio Nacional». Aristegui Noticias (11 de febrero de 2014). Consultado el 13 de febrero de 2014.
  11. Amelia Castilla. Daños elegidos, suplemento cultural Babelia de El País, 31.03.2012; acceso el mismo día
  12. Virginia Bautista. "En la actualidad tenemos una vida espectral": Juan Villoro, Vanguardia, 21.02.2012; esta entrevista fue publicada también el mismo día con el título de Cambio social revela lo cotidiano: Juan Villoro en el Excelsior, acceso ambas fuentes: 31.03.2012
  13. a b c Juan Villoro. ¿Quiénes somos en la red?, texto reproducido en el apartado Los libros y otros medios de transporte de la página de Villoro en Club Cultura de la Fnac; acceso 31.03.2012
  14. a b Juan Villoro. ¿Dónde quedó la realidad?, La Nación, 12.09. 2011; acceso 31.03.2012
  15. a b c Alida Piñón. “La realidad del periodismo no está en la ‘realidad’”: Villoro, El Universal, 25.09.2010; acceso 31.03.2012
  16. a b Analiza Villoro prensa e internet, nota de la agencia Reforma reproducida en El Vigía, 11.02.2012; 31.03.2012
  17. a b Villoro, siete desafíos del periodismo y una anécdota, Semana, 21 de febrero de 2012; consultado el 25 de marzo del 2012
  18. Juan Villoro. Si lo recuerdas, no lo viviste. El rock como memoria artificial. Otra parte, No. 20, otoño 2010; acceso 12.12.2013.
  19. Juan Villoro. Dios es Redondo (2006). Editorial Planeta, México, 2010; Pp. 18-20.
  20. Íbid. P. 21.
  21. Yohan Uribe Jiménez. Juan Villoro, considera el futbol reflejo de una sociedad. El Siglo de Torreón, 03.07.2011; acceso 10.12.2013.
  22. Efe. Villoro sueña con entrevistar a Maradona, hacedor de mitos. Revista Los Tiempos, 03.12.2013; acceso 10.12.2013.
  23. Alberto Lati. Carlos Fuentes: Intelectuales y futbol. Milenio, 15.11.2008; acceso 11.12.2013.
  24. Diego Enrique Osorno. El escritor que no se volvió cobarde ni caníbal. Revista Gatopardo, 02.2013; acceso 12.12.2013.
  25. Extracto de Safari Accidental de Juan Villoro (Joaquín Mortiz, 2005), publicado en La Nación, 22.01.2006; acceso 10.12.2013.
  26. Recibe Villoro Homenaje Nacional de Periodismo Cultural en la FIL. Excelsior, 09.12.2013; acceso 11.12.13.
  27. Manolo García. Villoro le entra al teatro. 012, 14.08.2013; acceso 11.12.2013.
  28. Juan Villoro. Voy a tener una vejez teatral. Informador, 07.03.2012; acceso 11.12.2013.
  29. Mónica Maristain. “Conferencia sobre la lluvia”, la nueva obra teatral de Juan Villoro, se estrena hoy en la Biblioteca de México. Sin Embargo, 29.08.2013; acceso 11.12.2013.
  30. Manolo García. Villoro le entra al teatro. 012, 14.08.2013; acceso 11.12.2013.
  31. Juan Villoro. Voy a tener una vejez teatral. Informador, 07.03.2012; acceso 11.12.2013.
  32. El “Fernando Benítez”, para Villoro. El Universal, 12.11.2013; acceso 11.12.2013.
  33. Listo, soundtrack de Vivir mata. El Universal, 29.12.2001; acceso 11.12.2013.
  34. Página Oficial de Juan Villoro; acceso 11.12.2013.
  35. Juan Villoro. “Si lo recuerdas, no lo viviste. El rock como memoria artificial”. Otra parte. No. 20, otoño 2010; acceso 12.12.2013.