Juan Rejón

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Placa sobre la fundación de Las Palmas de Gran Canaria, situada en la Ermita de San Antonio Abad, en el barrio de Vegueta.

Juan Rejón fue un capitán aragonés de la armada castellana, que fue nombrado por los Reyes Católicos para la conquista de Canarias que ya sumaba varios intentos fallidos. Su conquista se deseaba no sólo por su situación estratégica, sino también para evitar que Portugal conquistara el archipiélago canario primero.

Biografía[editar]

Nombrado capitán, Juan Rejón reclutó un contingente de más de 600 hombres, procedentes mayoritariamente de la "Baja Andalucía". Desde el Puerto de Santa María salieron a bordo de tres barcos el 28 de mayo de 1478 en dirección a la misión encomendada. Pasado un mes, la mañana del 24 de junio, desembarcaron en el litoral de La Isleta (hoy parte-norte de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria) aún teniendo como destino el de Gando (centro-este de la isla de Gran Canaria), punto habitual de desembarco de las incursiones europeas.

Juan Rejón llegó hasta un palmeral situado en el lado derecho de la desembocadura del barranco de Guiniguada para montar allí su campamento desde donde manejaría la conquista (zona de la actual ermita de San Antonio Abad, barrio de Vegueta), el “Real de Las Palmas”.

Rejón fortificó su real, pero las distintas opiniones con Bermúdez (deán que él mismo llevó a la isla) fueron la causa de los principales problemas de su vida. Los Reyes llamaron a Pedro de Algaba que fue nombrado Gobernador de Gran Canaria. Tan pronto llegó, encarceló a Juan Rejón y lo envió de vuelta a casa.

Rejón fue llevado prisionero cargado de cadenas a la Corte en Castilla, allí consiguió la libertad y volvió al archipiélago donde decapitó al nuevo gobernador y desterró a Bermúdez a Lanzarote.

En 1480 la conquista de la isla de La Gomera queda estancada hasta que a principios de julio de 1481, Juan Rejón, que acaba de ser nombrado General conquistador de la isla de La Palma y Tenerife, desembarca junto con sus tropas en la playa de Valle Gran Rey, con intenciones de dar un nuevo impulso a la conquista y "arreglar" viejos problemas con Hernán Peraza Señor de La Gomera. Peraza veía a Rejón como un enemigo peligroso con abundante tropa que se sitúa en el territorio rebelde. Peraza reacciona y ordena a sus tropas dirigirse hacía Hermigua con la intención de evitar un pacto en su contra y de apresar a Juan Rejón.

Fue asesinado por uno de los vasallos de Hernán Peraza. Más tarde llegaría a la corte española Peraza, para explicar dicha muerte ante la Reina Isabel. Muchos intercedieron por él y la decisión de la Reina fue piadosa y le perdonó con ciertas condiciones, una de ellas era que ayudara a la conquista de Gran Canaria aportando tropas de la isla en la que él era Señor y terminara la conquista de Gran Canaria que Rejón nunca consiguió.

Véase también[editar]

Referencias[editar]