Juan Pablo I

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Siervo de Dios Juan Pablo I
Papa de la Iglesia católica
26 de agosto de 197828 de septiembre de 1978
PapaJuanPabloI.jpg
Papa Juan Pablo I
Ordenación 7 de julio de 1935
por Beniamino Pizziol
Consagración episcopal 15 de diciembre de 1958
por Juan XXIII
Proclamación cardenalicia 5 de marzo de 1973
por Pablo VI
Secretario Diego Lorenzi
Predecesor Pablo VI
Sucesor San Juan Pablo II
Información personal
Nombre secular Albino Luciani Tancon
Nacimiento Bandera de Italia Canale d'Agordo, Reino de Italia
17 de octubre de 1912
Fallecimiento Flag of the Vatican City.svg Ciudad del Vaticano
28 de septiembre de 1978 (65 años)
Padres Giovanni Luciani
Bortola Tancon
C o a John Paul I.svg
Humilitas
Ficha en catholic-hierarchy.org

Juan Pablo I (en latín: Ioannes Paulus PP. I), de nombre secular Albino Luciani (Canale d'Agordo, 17 de octubre de 1912 - Ciudad del Vaticano, 28 de septiembre de 1978) fue el papa número 263 de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 26 de agosto de 1978 hasta su muerte, ocurrida 33 días después. Su pontificado fue uno de los más breves de la historia, dando lugar al más reciente año de los tres papas. Fue el primer papa nacido en el siglo XX y también el último en morir en dicho siglo. Asimismo es el último pontífice italiano hasta la fecha. Actualmente se encuentra en proceso de beatificación.

En Italia es recordado con los apelativos de "Il Papa del Sorriso" (El papa de la sonrisa)[1] e "Il Sorriso di Dio" (La sonrisa de Dios).[2] La revista Time y otras publicaciones se refirieron a él como "The September Pope" (El papa de septiembre).[3]

Biografía[editar]

Infancia[editar]

Casa natal de Albino Luciani.

Albino Luciani nació en la pequeña localidad italiana de Forno di Canale, Belluno (llamada Canale d'Agordo a partir de 1964) el 17 de octubre de 1912. Hijo de Giovanni Luciani, un albañil, y Bortola Tancon. Fue bautizado por la matrona que ayudó en el parto, ya que se temía que muriera. Su bautismo fue formalizado dos días después por el párroco del pueblo, Achille Ronzon. Fue el mayor de cuatro hermanos del matrimonio Luciani; los otros hermanos fueron Eduardo, Nina y Federico, que falleció a corta edad. La familia de Luciani, de origen humilde, pasó penurias durante la Primera Guerra Mundial.

Cuando tenía 6 años, recibió el sacramento de la confirmación de manos del obispo Giosuè Cattarossi. A los diez años, su madre murió y su padre contrajo nuevas nupcias con una mujer de gran devoción; fue entonces cuando nació su vocación sacerdotal, según él declaró, gracias a la predicación de un fraile capuchino.

En toda esta semana, los periodistas han hablado de la pobreza de mi infancia. Pero ninguno podría llegar a sospechar jamás el hambre que yo he conocido.[4]

Albino Luciani

Primera etapa de su vida sacerdotal[editar]

En 1923, ingresó en el seminario menor de la localidad de Feltre. En 1928, marchó al Seminario Gregoriano de Belluno, donde fue ordenado subdiácono en 1934, diácono en febrero de 1935, y finalmente presbítero el 7 de julio del mismo año, en la iglesia de San Pedro en Belluno. Dos días después fue nombrado cura párroco de su ciudad natal; meses más tarde fue transferido, como profesor de religión del Instituto Técnico de Mineros de Agordo. En 1937 fue nombrado vicerrector del Seminario Gregoriano de Belluno, cargo que ocupó hasta 1947. Entre otras materias, dio clases de teología dogmática y moral, Derecho canónico y arte religioso.

Placa conmemorativa de Luciani como Patriarca de Venecia.

En 1941, Luciani comenzó a estudiar para obtener un doctorado en Teología negativa por la Pontificia Universidad Gregoriana, que requería un año de estancia en Roma. Sin embargo, sus superiores en el seminario querían que continuase dando clases durante sus estudios, lo que consiguió mediante una dispensa concedida por Pío XII el 27 de marzo de 1941. Su tesis, El origen del alma humana según Antonio Rosmini, se oponía frontalmente a la teología de Rosmini, y le proporcionó su doctorado magna cum laude.

Vida de 1947 a 1958[editar]

En 1947 fue nombrado vicario general de la diócesis de Belluno por el obispo Girolamo Bortignon. Dos años más tarde, en 1949, fue nombrado director de la oficina de catequesis de la diócesis.

El 15 de diciembre de 1958, fue nombrado obispo de la diócesis de Vittorio Veneto por Juan XXIII y consagrado como tal en la Basílica de San Pedro, por el mismo papa, el 27 de diciembre de ese año.

El obispo Luciani[editar]

Albino Luciani, obispo de la diócesis de Vittorio Veneto, en 1959.

Tomó posesión de la diócesis de Vittorio Veneto el 11 de enero de 1959. Durante 11 años ejerció su ministerio en esta diócesis, realizando su primera visita pastoral el 17 de junio de 1959.

Estoy pensando en estos días que conmigo el Señor actúa un viejo sistema suyo: toma a los pequeños del fango de la calle y los pone en alto; toma a la gente de los campos, de las redes del mar, del lago, y hace de ellos apóstoles. Es su viejo sistema. Ciertas cosas el Señor no quiere escribirlas ni en el bronce, ni en el mármol, sino hasta en el polvo, de modo que, si queda la escritura sin descompaginarse, sin dispersarse por el viento, esté bien claro que todo es obra y todo es mérito solamente del Señor (...). En este polvo, el Señor ha escrito la dignidad episcopal de la ilustre diócesis de Vittorio Veneto.

De la homilía pronunciada el 4 de enero de 1959

En 1962 asistió a la apertura del Concilio Vaticano II en Roma; estaría presente en cuatro de las sesiones de dicho Concilio.

Patriarca de Venecia[editar]

Albino Luciani, patriarca de Venecia, acompaña a Pablo VI durante su visita a la ciudad.

El 15 de diciembre de 1969, Pablo VI lo nombró patriarca de Venecia, sucediendo a Giovanni Urbani y a Angelo Giuseppe Roncalli. Tomó posesión del cargo el 3 de febrero de 1970. El mismo Pablo VI lo elevó a la dignidad cardenalicia el 5 de marzo de 1973. En su primer Ángelus tras ser nombrado papa, recordó la vergüenza que pasó cuando Pablo VI se quitó su propia estola y se la colocó a él sobre los hombros:[5]

Pero el papa Pablo, no sólo me ha hecho cardenal, sino que algunos meses antes, sobre el estrado de la Plaza de San Marcos, me hizo poner completamente colorado ante veinte mil personas, porque se quitó la estola y me la puso sobre los hombros. Jamás me he puesto tan rojo.

Ángelus del 27 de agosto de 1978

Pontificado[editar]

Elección[editar]

Luciani fue elegido en la cuarta votación del cónclave de agosto de 1978, un cónclave inusualmente breve, el más corto del siglo XX. El cardenal protodiácono Pericle Felici fue el encargado de anunciar la decisión del Colegio cardenalicio de elegir al Patriarca de Venecia, Albino Luciani, como el 263° (ducentésimo sexagésimo tercer) papa de la Iglesia Católica, el 26 de agosto de 1978,[6] siendo así el tercer Patriarca de Venecia en ser nombrado papa, tras Giuseppe Melchiore Sarto (elegido como Pío X en 1903) y Angelo Giuseppe Roncalli (elegido como Juan XXIII en 1958). Escogió el nombre de Juan Pablo, convirtiéndose en el primer papa de la historia con un nombre compuesto, gesto con el que pretendía honrar a sus dos predecesores, Juan XXIII, que le nombró obispo, y Pablo VI, que le nombró Patriarca de Venecia y cardenal.[7] También fue el primer papa en usar el ordinal "primero" en su nombre.[8]

Se llegó a pensar que su elección fue debida a la división entre miembros de distinta ideología dentro del Colegio cardenalicio:

  • Los conservadores y curialistas apoyaban al cardenal Giuseppe Siri, que defendía una interpretación más conservadora o incluso una corrección de las reformas del Concilio Vaticano II. En los círculos sedevacantistas existe la opinión de que Siri fue elegido en el cónclave de 1958 y que incluso escogió el nombre de Gregorio XVII para su pontificado,[9] pero fue obligado a renunciar a la elección debido a las represalias que podría generar al otro lado del Telón de Acero.[10]
  • Los que defendían una interpretación más liberal de las reformas del Vaticano II, y otros cardenales italianos, apoyaban al cardenal Giovanni Benelli, pero no obtuvo los votos suficientes por sus tendencias "autocráticas".

Entre los cardenales procedentes de fuera de Italia, en un Colegio cardenalicio cada vez más internacionalista, había figuras como la del cardenal Karol Wojtyła. En los días posteriores al cónclave, los cardenales declararon con satisfacción que habían elegido al "candidato de Dios".[7] El cardenal argentino Eduardo Pironio declaró que "hemos sido testigos de un milagro moral"."[7] La Madre Teresa dijo: "Ha sido el mejor regalo de Dios, un rayo de sol del amor de Dios que brilla en la oscuridad del mundo".[7]

Programa de reformas[editar]

Humanización del papado[editar]

Tras su elección, Juan Pablo I tomó una serie de decisiones que hicieran "más humano" al papa, admitiendo públicamente que se ruborizó cuando Pablo VI le nombró Patriarca de Venecia. Fue el primer papa moderno en hablar en singular utilizando "yo" en lugar del plural mayestático, aunque las grabaciones oficiales de sus discursos fueron reescritas de un modo más formal por algunos de sus ayudantes más tradicionalistas, que reincorporaron el plural mayestático en notas de prensa y en las noticias de L'Osservatore Romano. También fue el primero en rechazar la silla gestatoria, hasta que le convencieron de que era necesaria para que los fieles pudieran verle.

Apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II.

Juan Pablo I eligió como lema de su papado la expresión latina Humilitas ("humildad"), lo que se reflejó en su polémico rechazo de la coronación y de la tiara papal en la ceremonia de entronización, sustituyéndola por una simple investidura[11] en contra de lo prescrito por la Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo, promulgada por Pablo VI en 1975.

Una de sus declaraciones, de gran repercusión en la prensa, fue que "Dios es Padre, y más aún, es madre",[12] [13] refiriéndose a Isaías 49:14-15, que compara a Dios con una madre que no olvida a su hijo Sion. El papa realizó este comentario durante su Ángelus del 10 de septiembre de 1978, en el que también pidió que se rezase por los Acuerdos de Camp David.[12]

Encíclica sobre la devolución[editar]

Juan Pablo I tenía planeado promulgar una encíclica para consolidar las reformas del Concilio Vaticano II, que calificó como "un extraordinario acontecimiento de gran alcance histórico y de crecimiento para la Iglesia", y para reforzar la disciplina de la Iglesia en la vida de los cargos eclesiásticos y de los fieles. Como reformista, también lanzó algunas iniciativas como la devolución del 1% de los ingresos de cada iglesia para destinarlo a las iglesias del Tercer mundo. La visita del dictador Jorge Rafael Videla, presidente de Argentina, al Vaticano, también causó gran controversia, especialmente cuando el papa le recordó las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Argentina durante la llamada guerra sucia.[14]

Teología moral[editar]

El periodista John L. Allen afirma que "es casi seguro que Juan Pablo I no habría revertido las enseñanzas de Pablo VI, sobre todo porque no era un radical doctrinal. Además, como Patriarca de Venecia algunos han visto un endurecimiento de su postura en temas sociales con el paso de los años. No obstante, "es razonable suponer que Juan Pablo I no hubiera insistido en el juicio negativo en la Humanae Vitae tan agresiva y públicamente como Juan Pablo II lo hizo, y probablemente no lo habría entendido como una enseñanza casi infalible. Hubiera seguido siendo una cuestión más "abierta".[15] [16] Según las versiones, mientras que como Patriarca de Venecia "Luciani era intransigente con su defensa de la enseñanza de la Iglesia y severo con aquéllos que por orgullo intelectual y desobediencia no hacían caso de la prohibición de la Iglesia sobre la anticoncepción", aunque sin condonar el pecado, era tolerante con aquellos que sinceramente intentado y han fracasado vivir de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia".[1]

Personalidad[editar]

Juan Pablo I con el cardenal Karol Wojtyła, su sucesor en el papado.

Juan Pablo I era considerado un hábil comunicador y escritor, incluso publicó algunos escritos. Su libro Illustrissimi, que escribió cuando era cardenal, consiste en una serie de cartas dirigidas a una gran número de personajes históricos y ficticios. Entre ellas están las cartas dirigidas a Jesús,[17] al rey David,[18] al barbero Fígaro,[19] a la emperatriz María Teresa[20] y a Pinocho.[21] Otras están dirigidas a Mark Twain, Charles Dickens y Christopher Marlowe.

Juan Pablo I enseguida sorprendió con su simpatía y calidez personal. Hay voces que dicen que dentro del Vaticano era visto como un simple intelectual inconsciente de las grandes responsabilidades del papado, aunque David Yallop, autor del libro In God's Name (En nombre de Dios, en el que defiende la teoría de que Juan Pablo I fue asesinado), sostiene que estas voces son sólo el resultado de una campaña lanzada por gente del Vaticano que se oponía a las políticas de Luciani. En palabras del escritor John Cornwell, "le trataron con condescendencia"; un alto clérigo, hablando sobre Luciani, llegó a decir: "han elegido a Peter Sellers".[22] Los críticos comparaban sus discursos, con menciones a Pinocho, con los discursos más intelectuales de Pío XII y Pablo VI. Sus visitantes hablaban de su soledad y aislamiento, y del hecho de que fuera el primer papa en décadas en no tener un papel diplomático (como Juan XXIII y Pío XI) o curial (como Pío XII y Pablo VI) dentro de la Iglesia.

Su impacto personal, sin embargo, fue doble: su imagen de hombre amable, cercano y bondadoso enseguida cautivó al mundo entero. Esta imagen fue formada inmediatamente después de aparecer en el balcón de la Plaza de San Pedro después de su elección. Su presencia cordial le hizo una figura muy querida ya antes de empezar a hablar, en particular entre la prensa. También era un hábil orador. Mientras que Pablo VI hablaba como si estuviese exponiendo una tesis doctoral, Juan Pablo I producía amabilidad, cercanía e incluso risa.

Según sus ayudantes, no era el ingenuo idealista que sus críticos hicieron ver. Según el cardenal Giuseppe Caprio, Juan Pablo I aceptó su cargo y se dispuso a ejercerlo con confianza.[23]

Juan Pablo I fue el primer papa que admitió que la perspectiva del papado le había intimidado tanto que otros cardenales tuvieron que animarle a aceptar. Rechazó la milenaria tradición de la coronación papal y también la tiara.[24] En su lugar, optó por una simple misa de inauguración. En su notable Ángelus del 27 de agosto de 1978, el primer día completo de su pontificado, impresionó al mundo con su simpatía natural.

Muerte[editar]

Tumba de Juan Pablo I en las grutas vaticanas.

El ambiente de optimismo y cercanía establecido por Juan Pablo I nunca llegaría a avanzar por la brevedad de su pontificado. Fue encontrado muerto en su cama poco antes del amanecer del 29 de septiembre de 1978, 33 días después de su elección. Según las fuentes oficiales, el papa, de 65 años, murió de un infarto. Se ha dicho que el Vaticano ocultó algunos aspectos sobre el descubrimiento del cadáver para evitar dar detalles indecentes[25] [26] en el hecho de que fue descubierto por la Hermana Vincenza, una monja.[27] Como es costumbre tras la muerte de un papa, no se realizó autopsia. Aunque esto, junto con declaraciones contradictorias realizadas tras la muerte del papa, han dado lugar a una serie de teorías conspirativas en torno a ella. Estas declaraciones se refieren a quién encontró el cadáver y dónde, a qué hora y qué papeles tenía en la mano. El Vaticano todavía no ha investigado estos aspectos.

Polémica e hipótesis en torno a su muerte[editar]

El Vaticano afirma que Juan Pablo I falleció de un infarto en su cama y que no se llevó a cabo autopsia alguna por la oposición de sus familiares. Algunos aspectos de esta declaración oficial, sin embargo, se vieron contradichos más tarde: no fue el irlandés John Magee (posteriormente obispo), quien fuera secretario personal de Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II, la primera persona en hallar el cadáver del Pontífice, sino una de las religiosas que se encargaban del trabajo doméstico, como se supo en 1988;[28] la familia del fallecido papa reveló en 1991 que la muerte no le sobrevino en la cama, sino en su escritorio;[29] y además, sí se le habría realizado una autopsia, según otros informes.[30] Estas incoherencias oficiales, junto a otros factores de índole económica, han dado origen a teorías conspirativas que apuntan a un envenenamiento del Pontífice.[31]

Juan Pablo I pretendía ahondar en las reformas iniciadas por Juan XXIII. La clarificación de las cuentas vaticanas era una de sus prioridades. Mientras fue Patriarca de Venecia, en 1972, el Banco Vaticano vendió al Banco Ambrosiano, propiedad de Roberto Calvi, la Banca Cattolica del Veneto, sin consultar al obispado metropolitano de Venecia, del cual monseñor Albino Luciani era jerarca. El responsable de esta acción fue el arzobispo Paul Marcinkus, lo cual llevó a ciertas desavenencias entre Luciani, aún no nombrado papa, y el norteamericano, responsable de la dudosa administración Vaticana de entonces. La Banca Cattolica del Veneto estaba especializada en préstamos con bajos tipos de interés hacia los más necesitados; quizá por esto el papa Luciani tomó cartas en el asunto. Giovanni Benelli, sustituto del Secretario de Estado Vaticano, le cuenta que existe un plan entre Roberto Calvi, Michele Sindona y Marcinkus para aprovechar el amplio margen de maniobra que tiene el Vaticano: «evasión de impuestos, movimiento ilegal de acciones». La reacción de Luciani, recogida en el libro Con el corazón puesto en Dios: intuiciones proféticas de Juan Pablo I, es de una enorme decepción.

El 9 de mayo de ese mismo año de la muerte de Juan Pablo I, 1978, había sido asesinado el primer ministro de Italia, Aldo Moro, líder de la Democracia Cristiana. Las extrañas circunstancias del deceso de Albino Luciani —un ataque cardíaco, para alguien que gozaba de buena salud— y otros sucesos misteriosos, como que la defunción no fuese certificada por el forense vaticano, sino por otro, y lo precipitado de su embalsamamiento, dispararon la teoría de que en realidad Juan Pablo I fue asesinado. La doble confesión de la monja, Sor Vicenza Taffarel, quien encontró el cadáver del Sumo Pontífice (en una primera versión: vestido aún, en su baño, posiblemente en el suelo, donde vomitó; y la otra: en su cama, con documentos desordenados y las gafas caídas de su rostro, ya despojado del hábito papal) inducen a pensar que fue envenenado.

Algunas obras de investigación abundan en la teoría del envenenamiento. El libro El día de la cuenta del sacerdote español Jesús López Sáez, presume que el sumo pontífice fue envenenado con una fuerte dosis de un vasodilatador.[30] El libro In God's Name (En el nombre de Dios), del investigador inglés David Yallop, defiende que fue envenenado por altos jerarcas de la Iglesia católica en complicidad con mafiosos vinculados con el Banco Ambrosiano y las hermandades secretas masónicas.[32]

En 1988 el Vaticano abrió sus puertas al periodista John Cornwell y le dio todo tipo de facilidades para entrevistar a los testigos de la vida y muerte de Juan Pablo I, incluso algunos que nunca habían declarado en público sus vivencias. En su libro Como un ladrón en la noche. La muerte del papa Juan Pablo I entrevista a los secretarios del papa difunto, a Paul Marcinkus, a la sobrina (médico de profesión) del papa Luciani, a un sargento de la guardia suiza, a los embalsamadores, a periodistas, un agente del FBI que trabajó en Roma, a Joaquín Navarro-Valls, Radio Vaticano, los médicos del papa, etc. La conclusión fue que parecía inverosímil que el papa hubiera sido asesinado, atribuyendo su muerte a una conjunción de factores. Su carácter afable se vio aplastado por la burocracia vaticana y la presión de trabajo a la que fue sometido (el cardenal Villot reconoció que se sentía culpable de haberlo agobiado de trabajo con maletas de documentos), la poca ayuda que recibió del entorno para desempeñar su nueva función, sus problemas de salud (sobre todo circulatorios, embolias, trombos, etc.) que combinado con el estrés y un posible descuido en la medicación junto con la ausencia de trato por parte de los médicos del Vaticano, pudieron producir una embolia pulmonar la noche del 28 de septiembre de 1978.

Sin embargo, varias fuentes acusaron a Cornwell de haber sido contratado por el propio Vaticano para dar esta información falsa, ya que se demostró que Albino Luciani no tenía ninguno de los problemas de salud mencionados ni tomaba medicación alguna, lo que ha dejado numerosas dudas sin resolver sobre la muerte del Sumo Pontífice.[33]

Legado[editar]

Juan Pablo I fue el primer papa en suprimir la coronación papal, y también el primero en elegir un nombre compuesto (Juan Pablo). Su sucesor, el cardenal Karol Wojtyła, escogió el mismo nombre en su honor.

Inicio del proceso de canonización[editar]

El proceso de canonización de Juan Pablo I comenzó formalmente en 1990 con la petición de 226 obispos brasileños, entre ellos cuatro cardenales.

El 26 de agosto de 2002, cuando se cumplían 24 años de la elección de Juan Pablo I, el obispo Vincenzo Savio anunció el inicio de la fase preliminar de reunión de documentos y testimonios para comenzar el proceso de canonización. El 8 de junio de 2003, la Congregación para las Causas de los Santos dio su aprobación, y el 23 de noviembre, el proceso se inauguró formalmente en la Basílica Catedral de Belluno, a cargo del cardenal José Saraiva Martins.[34] [35]

La investigación en la diócesis concluyó el 11 de noviembre de 2006 en Belluno. En junio de 2009, el Vaticano comenzó la fase "romana" del proceso de beatificación de Juan Pablo I, basándose en el de Giuseppe di Altamura Denora, que afirmó haber sido curado de cáncer. Una investigación oficial sobre el presunto milagro está en marcha.[36] Para que Luciani sea beatificado, los investigaciones tienen que certificar al menos un milagro. Para la canonización debe haber un segundo milagro, aunque en el caso de un papa reinante se puede pasar por alto este requisito, como se hace a menudo en los casos de beatificación de pontífices.[37]

Juan Pablo II sobre su predecesor[editar]

El cardenal Karol Wojtyła fue elegido sucesor de Juan Pablo I como papa el 16 de octubre de 1978. Al día siguiente celebró una misa con el Colegio cardenalicio en la Capilla Sixtina. Tras la misa, dio su primera bendición Urbi et Orbi, que fue transmitida por radio al mundo entero. En ella prometió fidelidad al Concilio Vaticano II y rindió homenaje a su predecesor:[38]

¿Y qué diremos de Juan Pablo I? Apenas ayer salió de nuestras filas para vestir el no pequeño peso del manto papal; pero ¡qué llama de caridad, qué "oleada de amor" —como él deseó para el mundo en su última alocución dominical, antes del Ángelus— salieron de él en los pocos días de su ministerio!. Lo confirman también sus sabias lecciones catequéticas, dirigidas a los fieles en las audiencias públicas, sobre la fe, la esperanza y la caridad.

Primer mensaje radiofónico Urbi et orbi de Juan Pablo II, el 17 de octubre de 1978

En la cultura popular[editar]

  • En 2006, la RAI produjo una miniserie titulada Juan Pablo I, la sonrisa de Dios, protagonizada por Neri Marcorè como Albino Luciani.
  • La canción Hey! Luciani del grupo inglés The Fall habla sobre Juan Pablo I.
  • La canción de Patti Smith Wave habla sobre Luciani, y su álbum Wave está dedicado a él.
  • La película El Padrino, parte III hace una referencia encubierta a la hipótesis de que su muerte fue provocada (según declaraciones de Francis Ford Coppola en el DVD de la misma). Después de que un secretario entra a su habitación a darle una taza de té, que "le ayudaría a conciliar el sueño", el papa duerme tranquilamente, pero más tarde, una religiosa entra a la misma habitación y trata de despertarlo de su sueño, descubre que éste yace sin vida.
  • La novela del escritor portugués Luis Miguel Rocha titulada La Muerte del Papa y publicada en 2008, sostiene la teoría de que Juan Pablo I fue asesinado.
  • El ensayo del escritor Eric Frattini titulado "La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano" y publicada en 2004, relata de forma pormenorizada las últimas horas del papa y muestra todas las versiones que hay sobre la extraña muerte del Sumo Pontífice.
  • La novela The Company: una historia sobre la CIA, de Robert Littell, muestra la muerte de Juan Pablo I como un asesinato ordenado por la KGB.
  • El libro de David Yallop titulado In God's Name ("En nombre de Dios") desarrolla las teorías que apuntan al asesinato de Juan Pablo I.

Bibliografía adicional[editar]

  • Tornielli, Andrea; Zangrando, Alessandro (2000). Juan Pablo I: el párroco del mundo. Palabra. ISBN 978-84-8239-418-3. 
  • Roncalli, Marco (2012). Giovanni Paolo I: Albino Luciani. San Paolo. 

Referencias[editar]

  1. a b Raymond and Lauretta, The Smiling Pope, The Life & Teaching of John Paul I. Our Sunday Visitor Press, 2004.
  2. Papa Luciani: Il sorriso di Dio (Pope Luciani: The Smile of God). Radiotelevisione Italia 2006 documentary.
  3. The September Pope, cover story in Time, Lunes, 9 de octubre de 1978, webpage found 3 April 2010.
  4. Artículos de la prensa argentina
  5. «ÁNGELUS». Libreria Editrice Vaticana. Consultado el 28 de noviembre de 2008.
  6. Diario El País, 27 de agosto de 1978: "El cardenal Luciani, elegido papa, adopta el nombre de Juan Pablo I"
  7. a b c d http://www.papaluciani.com/esp/conclave.htm El cónclave: 25 - 26 de agosto de 1978
  8. Yallop, p. 75.
  9. Cooney, John (1984). The American Pope: The life and times of Francis Cardinal Spellman (en inglés). Nueva York: Times Books. ISBN 978-0-44010-194-9. 
  10. Williams, Paul L. (2003). The Vatican Exposed. Money, Murder, and the Mafia (en inglés). Prometheus Books. ISBN 1-59102-065-4. 
  11. El País, 30 de agosto de 1978: "La renuncia de Juan Pablo I a los signos de poder, bien acogida en el mundo"
  12. a b «ÁNGELUS». Vatican official website (10 de septiembre de 1978). Consultado el 28 de febrero de 2011.
  13. «Sarasota Herald-Tribune». Google (30 de septiembre de 1978). Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  14. Escobar, Mario (2013). Francisco, el primer papa latinoamericano. Nashville, Tennessee, EE. UU.: Grupo Nelson. p. 94. ISBN 978-1-60225-341-5 |isbn= incorrecto (ayuda). Consultado el 12 de junio de 2013. 
  15. National Catholic Reporter
  16. Kay Withers, "Pope John Paul I and Birth Control," America, 24 March 1979, pp. 233–34
  17. Gloria C. Molinari (10 de septiembre de 1999). «Letters to Jesus Christ». Papaluciani.com. Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  18. Gloria C. Molinari (10 de septiembre de 1999). «Letter: the Biblical King David». Papaluciani.com. Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  19. Gloria C. Molinari (10 de septiembre de 1999). «Figaro the Barber». Papaluciani.com. Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  20. Gloria C. Molinari (10 de septiembre de 1999). «Marie Theresa of Austria». Papaluciani.com. Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  21. Gloria C. Molinari (10 de septiembre de 1999). «Pinocchio». Papaluciani.com. Consultado el 12 de septiembre de 2010.
  22. McCabe, Joseph, A History of the Popes Excerpts from: A History of the Popes
  23. "We must not be deceived by his smile. He listened, he asked for information, he studied. But once he made a decision, he did not go back on it, unless new facts came to light.... With absolute respect to persons, the Pope had no intentions of deviating from what had been the rule of his life and the direction of his pastoral action: fatherly, yes, but absolutely firm in the guidance of the souls entrusted by God to his care." Quoted in Raymond Seabeck, The Smiling Pope, The Life and Teaching of John Paul I Our Sunday Visitor Press, 2004, p. 65.
  24. Romano Pontifici Eligendo (1975) Constitución Apostólica de Pablo VI sobre la elección de un nuevo Pontífice, Sección 92.
  25. «Evidence of foul play in Pope death claimed». Chicago Tribune. 7 de octubre de 1978. Consultado el 26 de diciembre de 2009. 
  26. «BISHOP TELLS STORY OF POPE JOHN PAUL I'S DEATH HE DEBUNKS CONSPIRACY THEORY, BUTS SAYS VATICAN ALTERED SOME DETAILS». St. Louis Dispatch. 11 de octubre de 1998. Consultado el 31 de diciembre de 2009. 
  27. «Foul Play». Baltimore Afro-American. 10 de octubre de 1978. Consultado el 26 de diciembre de 2009. 
  28. El País, 10 de agosto de 1988: "Una religiosa encontró muerto a Juan Pablo I"
  29. El País, 5 de enero de 1991: "El papa Juan Pablo I no murió en la cama, según han revelado ahora sus familiares"
  30. a b El Mundo, 14 de septiembre de 2003: "Juan Pablo I fue asesinado"
  31. Clarín, 26 de agosto de 1998: "El papa de la sonrisa"
  32. El grupo neoliberal que impuso a Juan Pablo II pudo estar envuelto en asesinato de Albino Luciani La Fogata Digital.
  33. La misteriosa muerte de Juan Pablo I, en Agencia El Vigía
  34. Congregation for the Causes of Saints, Solemn Opening of the Cause for Canonization of the Servant of God, Albino Luciani, Pope John Paul I a 23 de noviembre de 2003. En italiano. Encontrado el 13 de junio de 2010.
  35. John Paul I on Sainthood Track. United Press International, 12 de noviembre de 2006. Encontrado el 13 de junio de 2010.
  36. John Paul I's Miracle Goes to Rome. National Catholic Register, 8 de junio de 2009.
  37. «What is a Saint?». Catholic-Pages.com (29 de julio de 1997). Consultado el 28 de septiembre de 2012.
  38. «Primer mensaje de Su Santidad Juan Pablo II a la Iglesia y al mundo». Libreria Editrice Vaticana. Consultado el 28 de noviembre de 2008.


Predecesor:
Giuseppe Carraro
BishopCoA PioM.svg
Obispo de Vittorio Veneto
1958-1969
Sucesor:
Antonio Cunial
Predecesor:
Giovanni Urbani
PrimateNonCardinal PioM.svg
Patriarca de Venecia
1969-1978
Sucesor:
Marco Cé
Predecesor:
Giovanni Urbani
Kardinalcoa.png
Cardenal Presbítero de San Marcos
1973-1978
Sucesor:
Marco Cé
Predecesor:
Pablo VI
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Papa

1978
Sucesor:
San Juan Pablo II

Enlaces externos[editar]