Juan José Hernández Arregui

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Juan José Hernández Arregui
Hernández Arregui.jpg
J.J. Hernández Arregui (foto Saderman 1966)
Nacimiento 29 de septiembre de 1913
Pergamino (Buenos Aires)
Defunción 22 de septiembre de 1974 (60 años)
Mar del Plata
Nacionalidad Flag of Argentina.svg Argentina
Ocupación Escritor, político, periodista
Género Ensayos
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Juan José Hernández Arregui (Pergamino, 29 de septiembre de 1913 - Mar del Plata, 22 de septiembre de 1974) fue un escritor y político argentino.

Biografía[editar]

Hernández Arregui nació en la ciudad de Pergamino (Buenos Aires), al norte de la provincia de Buenos Aires, el 29 de Septiembre de 1913, y falleció en en la ciudad de Mar del Plata, el 22 de septiembre de 1974.

Cuando tenía cinco años su familia se trasladó a Capital Federal, al poco tiempo su padre abandona la casa familiar y él y su madre se van a vivir a casa de una tía.[1]

Cursó Derecho en la Universidad de Buenos Aires y a los 19 años se afilió a la Unión Cívica Radical yrigoyenista y escribió en los periódicos partidarios Debate, Doctrina radical y La libertad.[2] Debido a la muerte de su madre, ocurrida en 1933, se trasladó a Villa María, en la Provincia de Córdoba, a la casa de su tío materno, consiguiendo un empleo en la Biblioteca Bernardino Rivadavia de esa ciudad.[1]

En 1936, con la victoria de Amadeo Sabattini a la gobernación de la provincia, Juan José fue nombrado secretario de la Universidad Popular Víctor Mercante.[1] En 1938 se traslada a Córdoba capital, donde estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Córdoba, en la que tuvo como principal maestro al filósofo italiano Rodolfo Mondolfo. Se doctoró con la tesis: "Las bases sociológicas de la cultura griega" en 1944 con Diploma de Honor y Medalla de Oro.

En 1947, durante la presidencia de Juan Domingo Perón, Hernández Arregui renuncia al partido radical y comienza su aproximación al peronismo. Se muda a la ciudad de La Plata y de la mano del intelectual Arturo Jauretche ingresa como funcionario en el gobierno bonaerense de Domingo Mercante como Director de Publicaciones y Prensa del Ministerio de Hacienda y en 1948 es profesor adjunto Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata - Universidad Nacional de Eva Perón y en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Con la salida de Mercante del gobierno provincial Hernández Arregui se traslada a Capital Federal, donde se "refugia en el medio universitario", manteniendo el cargo en la Universidad Nacional de Eva Perón, ocupando además la dirección del Instituto de Historia. Hasta el golpe de estado de 1955 también tenía un programa en Radio del Estado, "donde reseñaba libros y comentaba actividades culturales".[1]

En 1955, con el golpe de estado de la autoproclamada Revolución Libertadora, Hernández Arregui es expulsado de todos sus puestos en la universidad.

En 1964 lanza el movimiento CONDOR junto con otros intelectuales. El 19 de octubre de 1972 sufre un atentado político en su domicilio: 2kg de gelinita estallan en su departamento. Juan José salva su vida por ubicarse en una habitación interior, pero su esposa es internada. Un año después es distinguido como Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires. En 1974 dirige la revista "Peronismo y liberación".

Tras recibir amenazas de muerte y aparecer su nombre en una lista de condenados de la Triple A ese mismo año, viaja a Mar del Plata y estando en esta ciudad el 22 de septiembre sufre un síncope que termina con su vida.

Pensamiento[editar]

Hernández Arregui “juzgó tácticamente que la Izquierda Nacional debía ser interna al peronismo, pues allí se avino entonces a concretar, políticamente, ese marxismo que profesaba desde su juventud”, es por ello considerado uno de los ideólogos de la corriente de la "Izquierda Nacional" dentro del movimiento peronista.

Defiende en sus ensayos una concepción de carácter nacional y marxista de la historia que señala la situación de dependencia económica pero sobre todo cultural de la Argentina. Postula la elaboración de una literatura, y por tanto una cultura, argentina. Denuncia a la "oligarquía argentina" como agentes locales del imperialismo anglosajón y norteamericano. En su libro, "La formación de la conciencia nacional" relata, con documentación fehaciente de la época y con datos y cifras de la economía, el vaciamiento de capitales del que fue objeto la Argentina durante la Década Infame y posteriormente con el gobierno militar que derroca a Perón en 1955. Se ha comparado su lineamiento ideológico con el de Raúl Scalabrini Ortiz, también de fuerte raigambre en la cultura nacional argentina.

Según el Secretario de Derechos Humanos de la Nación Argentina, Eduardo Luis Duhalde:

"...sus esfuerzos por compatibilizar su ideología marxista con la propia realidad política de la clase obrera mayoritariamente peronista, implicaron un punto de inflexión y ruptura con las formas de aproximación de la izquierda al peronismo"

Obras[editar]

Imperialismo y cultura (1957)[editar]

El punto de partida del trabajo es la consideración de la actividad cultural como ideología y con relación a la literatura en tanto personificación encubierta de un ciclo económico. Es una respuesta a la situación post-peronista, el cual fue re-impreso varias veces por más de una década.[3]

La finalidad del libro es probar cómo esa generación fue instrumento del imperialismo que se valió de ella para reforzar la conciencia falsa de lo propio y desarmar las fuerzas espirituales defensivas que luchan por la liberación nacional.

La formación de la Conciencia Nacional (1960)[editar]

El libro analiza y describe las diversas ideologías existentes que han sido preponderantes a lo largo de la historia de la República Argentina: la oligarquía y su pensamiento liberal, las izquierdas, el nacionalismo de derecha, el yrigoyenismo, el forjismo, el peronismo y la izquierda nacional. Este libro permite una visión amplia de casi todas las tendencias ideológicas que han transitado la historia del país.[4]

¿Qué es el ser nacional? (1963)[editar]

"El "ser nacional" es, en primer término, un concepto general y sintético, compuesto por una pluralidad de subconceptos subordinados y relacionados entre sí. Es un hecho político vivo empernado con múltiples factores naturales, históricos y psíquicos, a la conciencia histórica de un pueblo. Es una comunidad establecida en un ámbito geográfico y económico, jurídicamente organizada en nación, unida por una misma lengua, un pasado común, instituciones históricas, creencias y tradiciones también comunes en la memoria del pueblo, y amuralladas, tales representaciones colectivas, en sus clases no ligadas al imperialismo, en una actitud de defensa ante embates internos y externos, que en tanto disposición revolucionaria de las masas oprimidas, se manifiesta como conciencia antiimperialista, como voluntad de destino.

Nacionalismo y liberación (1969)[editar]

¿Qué es el nacionalismo? Pocos conceptos en el vocabulario político contemporáneo tan mentados como el de nacionalismo. Y ninguno más controvertido, incluso, dentro de las mismas corrientes nacionalistas. Pero las disputas más confusas y las desinteligencias más intransigentes enconan a los individuos y las clases sociales, ni bien se ahonda en el mismo. El hecho no debe extrañar. La palabra nacionalismo implica la dilucidación previa de dos órdenes de cuestiones complejas e interrelacionadas. Una teórica, por lo general, no clarificada por quienes manejan el vocablo, y que es más bien objeto de estudios especializados -económicos, históricos, lingüísticos- y otra práctica, de ahí la imposibilidad de entendernos cuando hablamos de "nacionalismo", espoloneada la cuestión por exigencias presentes, vivas, actuantes, que dividen en tendencias antagónicas internas a los pueblos coloniales de hoy.El concepto político de nacionalismo no es unívoco, da origen a dispares ideologías, a interpretaciones, de clases falsas y comprometidas, como veremos, de la realidad política nacional. Y que, en tanto ideologías de clase, en última instancia aunque pregonen el patriotismo más altisonante, son la negación misma del nacionalismo, si es que por nacionalismo, entendemos, en su acepción verdadera, la teoría y práctica de la política nacional, que únicamente puede encarnarse en la actividad revolucionaria de las masas”.

Juan Domingo Perón, agradeciéndole el envío de una copia del libro le envía una carta que dice:

“Por todo lo que ustedes hacen allí con la difusión de la verdad tantos años oculta, yo deseo como argentino hacerles llegar, junto con mi encomio más entusiasta, mi felicitación más sincera. La causa de la revolución necesita de algunos realizadores, pero no menos de muchos predicadores que, empeñados en la tarea de persuadir, no cejen en el empeño de incendiarlo todo si es preciso". Juan Domingo Perón[5]

Peronismo y socialismo (1972)[editar]

Este trabajo “quiere ser un libro para los trabajadores: Hernández Arregui resuelve ofrecer un texto en donde el proceso de fusión entre lo afirmativo nacional y lo socialmente revolucionario sea explícito, accesible incluso para lectores sin formación previa”.[6]

Referencias[editar]

Notas[editar]

Bibliografía[editar]

  • Galasso, Norberto (1986). J.J. Hernández Arregui: del Peronismo al Socialismo. Ediciones del Pensamiento Nacional. ISBN 950-581-775-4. 
  • Neiburg, Federico (1998). Los intelectuales y la invención del peronismo. Alianza. ISBN 950-40-0161-0.