Juan Francisco Manzano

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Juan Francisco Manzano (La Habana, 1797 - 1854), escritor mulato-negro cubano.

Biografía[editar]

Nació esclavo negro de la II marquesa de Jústiz de Santa Ana, María de la Luz Aparicio del Manzano y Justiz (n. en 1758), título que había sido creado con un nombre parecido por el Rey Fernando VI de España en 1758, pero que a la muerte del primer titular en 1759 había sido disputado por los ciudadanos vascos hidalgos de la localidad vasca de Jústiz exigiendo que quedara clara la conexión con el apellido Justiz del primer titular pero que también quedara clara la ausencia de jurisdicción sobre esta villa vasca del titular, ruego que fue examinado por la Corona y atendido.

Así pues, El Real Despacho emitido el 11 de junio de 1761 permitió el uso cambiado al sobrino y heredero del título inicial que hubo que cambiar por Real Decreto su sobrino y heredero Manuel José Aparicio del Manzano y Justiz, fallecido en 1796, establecióo con la denominación de "Justiz (por el apellido nada más) de Santa Ana (población de la Isla de Cuba), que se convirtió en el primer marqués, 1761 - 1796 , efectivamente nombrado así.

Maria de la Luz parece que casó con Francisco José Calvo de la Puerta y O'Farrill, II conde de Buenavista. por lo que recibió el apellido de su esposo, Juan Manzano, si bien fue hijo de María del Pilar, una de las esclavas predilectas de la Marquesa, y de un mulato esclavo de la casa, Toribio Castro, famoso por sus habilidades con el arpa.

Estos O'Farrill O´Daly cubanos eran descendientes de comerciantes católicos irlandeses asignados desde el Tratado de Utrecht de 1713 - 1714 por ingleses hannoverianos y españoles borbones al transporte, compra y venta de esclavos/esclavas africanos, procedentes de la actual Senegal y Costa de Marfil, que detentaban lo que se ha llamado "culturas yoruba. Otros grupos, sobre todo mujeres se habían cazado y vendido para lavar pepitas de oro en los ríos de la actual Ghana del Imperio Shongai medieval como se ha demostrado por análisis del DNA mitocondrial, transmitido sólo a través de las madres esclavizadas de muchos ghaneses actuales.

De niño recitaba de memoria sermones, el Catecismo, loas y entremeses aprendidos en las misas y representaciones de ópera a las que asistía acompañando a sus amos, que se portaban benévolamente con él y le permitían corretear por la casa. Su suerte cambió al morir la dueña y pasar al servicio de su pariente, la marquesa de Prado Ameno, quien eliminó todas sus prerrogativas y lo trató con crueldad.

En 1818, Nicolás de Cárdenas y Manzano, segundo hijo de la marquesa, lo acogió. Fue entonces cuando el esclavo aprendió a leer y escribir. En los libros de su nuevo amo también estudió Retórica. Con un permiso –necesario debido a su condición social- pronto publicó sus versos en el volumen lírico Cantos a Lesbia (1821), hoy perdido, al igual que sus nanas y décimas, divulgadas en Matanzas anónimamente. Igual fortuna corrió el poemario Flores pasajeras, compuesto hacia 1830, y también buena parte de la producción que apareció de forma esporádica en periódicos de la época, si bien se salvaron algunas.

Entre los años 1837 y 38 colaboró en las revistas El Aguinaldo Habanero y El Álbum. Otra obra de Manzano extraviada es la segunda parte de su autobiografía, Apuntes autobiográficos que escribió con su propia y rudimentaria ortografía, ya que se negaba la más elemental instrucción a los esclavos; esta segunda parte fue sospechosamente perdida en manos de Ramón de Palma. La primera fue escrita en 1839 por iniciativa del activo animador cultural Domingo del Monte (1804-1853), quien se la había pedido para que formara parte de una serie de alegatos antiesclavistas entregados al comisionado inglés, el abolicionista Richard Madden. En 1849, traducida por el mismo Madden, la Autobiografía se publicó junto a algunas de sus poesías con el título Poems by a slave in the Island of Cuba, recently liberated… En ese mismo año, se tradujeron al francés algunos fragmentos de estas memorias y varios sonetos.

"El esclavo es un hombre muerto", escribe en dicha obra. La relación de Manzano con Del Monte fue crucial. Al escuchar en su tertulia matancera el soneto Mis treinta años, escrito por el esclavo, inició, secundado por Ignacio Valdés Machuca, una colecta para comprar su libertad, que obtuvo en 1837 por la cifra de quinientos pesos. Pero esta relación le costó a Manzano la implicación en la Conspiración de la Escalera, en la cual murió ajusticiado el mulato libre más implicado que él y también poeta, Gabriel de la Concepción Valdés, más conocido como "Plácido"; él fue absuelto en 1845, tras pasar un año en prisión. No publicó más, se consagró a su trabajo de pastelero y vivió de otros oficios humildes, muriendo prácticamente en la miseria.

Manzano también escribió cuentos, en los que mezcló leyendas africanas, canciones de cuna y apariciones milagrosas, y en 1842 salió de una imprenta habanera su tragedia en cinco actos Zafira. Varias publicaciones de la época publicaron sus poemas, entre ellas, Diario de La Habana, La Moda y El Pasatiempo.

Obra[editar]

  • Autobiografía de un Esclavo; introducción de Iván Schulman. Madrid: Guadarrama, 1975
  • Obras, La Habana: Instituto Cubano del Libro, 1972
  • Autobiografía del esclavo poeta y otros escritos; edición, introducción y notas William Luis. Madrid: Iberoamericana, 2007

Enlaces externos[editar]

Portal consagrado a Juan Francisco Manzano