Juan Castro (periodista)

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Juan Castro (periodista)
Nombre real Juan Alberto Castro
Nacimiento 13 de enero de 1971
Buenos Aires,
Argentina Bandera de Argentina
Defunción 5 de marzo de 2004 (33 años)
Buenos Aires,
Argentina Bandera de Argentina
Medio radio
televisión
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Juan Castro (Buenos Aires, 13 de enero de 1971 - ibídem, 5 de marzo de 2004) fue un periodista argentino de trascendencia en la televisión.

Biografía[editar]

Niñez y juventud[editar]

Nació el miércoles 13 de enero de 1971 en el barrio de Parque Patricios junto a su hermano gemelo Mariano Ernesto Castro. Según él mismo contó en entrevistas, vivió en un monoblock hasta los 19 años, cuando pudo independizarse.

Inicios de su carrera[editar]

En 1986, inició su carrera en los medios como asistente de producción en Feedback, programa de radio conducido por Mario Pergolini y Ari Paluch por Rock&Pop. Al mismo tiempo, comenzó su carrera como modelo publicitario para el estudio fotográfico de Ricardo Ceppi junto a su amiga Karin Cohen.

En 1988, pasó a desempeñarse como productor de Malas compañías, también bajo la conducción de Pergolini. A los 17 años, su madre falleció de cáncer.

A los 18 años, finaliza sus estudios secundarios en el Colegio Sarmiento. Comienza la carrera de Locución en el ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica). Al mismo tiempo, cursó las carreras de Traductor Público en Idioma Inglés y de Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires, aunque esta última no la concluyó.

En diciembre de 1991, es elegido para participar en la conducción de Crema americana, programa de verano del canal América TV, junto a Ari Paluch y a su compañero de estudios Pato Galván.

En 1993, ingresa en Telefé Noticias, el noticiero del canal de mayor audiencia en Argentina. Allí, realizaba notas de actualidad de cinco minutos de duración con un estilo propio que se diferenciaba claramente del resto del programa. Entre sus coberturas más destacadas, se recuerda la de la entrega de los Premios Óscar en 1994 y la del atentado contra el edificio Alfred Murrah en Oklahoma City (Estados Unidos), en 1995.

Carrera como conductor[editar]

Durante sus años en Telefé Noticias, conoció a Dolores Cahen D'Anvers, con quien forjó una sólida amistad y quien lo acompañaría en su primer programa propio: Zoo, las fieras están sueltas, que comenzó a emitirse por América en 1997. El programa generó fuertes polémicas a lo largo de sus tres años al aire por los temas que trataba en sus informes: drogas, marginalidad, discriminación, sexualidad, entre otros. De este período, se recuerda la entrevista que le realizó a Mario Firmenich, líder de Montoneros durante los años setenta; la cobertura del Love Parade en Berlín y el descubrimiento de documentación de inteligencia realizada por el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional contra opositores. Otra marca de Zoo fueron sus informes acerca de la lucha y prevención contra el sida y el compromiso de Castro con la causa de las Abuelas de Plaza de Mayo por la devolución de los hijos de desaparecidos nacidos en centros clandestinos de detención durante el Proceso.

En el año 2000, conduce por América el ciclo periodístico Unidos y dominados junto a Fernando Carnotta, Lorena Maciel, Ricardo Ragendorfer y Marcelo Gantmann. El nombre del programa estaba inspirado en una frase que pronunció el general Juan Domingo Perón: «El año 2000 nos encontrará unidos o dominados». Temáticamente, Unidos y dominados se inscribía en los tópicos tradicionales del periodismo de la época: investigaciones de alto impacto, informes sobre temas judiciales, policiales y deportivos. A pesar de las buenas mediciones de audiencia, el programa sólo duró seis meses al aire.

Una vez concluida la experiencia de Unidos y dominados, Castro se dedicó exclusivamente a la radio. Desde 1998, conducía el programa El mañanero junto a su íntima amiga Verónica Lozano. En 2002, comenzó un nuevo ciclo en radio Metro llamado Mix urbano, un magazín de actualidad matizado con música electrónica.

En septiembre de 2001, realizó la primera de una serie de declaraciones públicas sobre su vida privada que tuvieron una amplia repercusión en la sociedad argentina: en una entrevista en la revista mensual El Planeta Urbano admitió su homosexualidad. Días más tarde, ratificaría sus declaraciones en el programa televisivo Sábado Bus. Poco después, volvió a la televisión para conducir la versión local del reality show Confianza Ciega, por lo que fue duramente criticado por el periodismo.

El 7 de marzo de 2002, en medio de una aguda crisis económica y social en Argentina, estrena el que sería su último programa: Kaos en la ciudad, con producción de Endemol. El programa se emitía por Canal 13 los jueves a las 23 horas y logró superar requerimientos muy estrictos impuestos por la emisora. Para perdurar en su programación, Kaos en la Ciudad tenía que registrar elevados niveles de audiencia. Así, las primeras cuatro emisiones fueron realizadas en forma gratuita por Castro y sus colaboradores: Martin Ciccioli, Carla Czudnowsky, Ronnie Arias y Martín Jáuregui. La primera emisión registró un promedio de 23 puntos de rating, que se mantuvo durante los dos años que el programa estuvo al aire. En reiteradas oportunidades, logró vencer en audiencia al programa cómico Videomatch que Marcelo Tinelli conducía en Telefé. La última emisión fue exhibida el 25 de diciembre de 2003, y ya existían proyectos para una temporada en 2004. El programa, al igual que el propio Castro, estuvo nominado para los Premios Martín Fierro, aunque nunca le fue otorgado.

A pesar del éxito profesional y del reconocimiento popular que le acercaban sus programas, la vida personal de Castro atravesaba un período de extrema dificultad. Desde adolescente lo acompañaba una grave adicción a la cocaína y a otras drogas, que le provocaban alucinaciones y estados de paranoia que admitiría en sucesivas entrevistas mediáticas.[1] El 27 de julio de 2003, debió ser internado en el sanatorio Otamendi y Miroli por un cuadro derivado de su adicción. La prensa amarilla cubrió ampliamente el hecho, que fue presentado a la opinión pública como estrés. El 7 de agosto, desde las cámaras de Kaos en la Ciudad, Castro realizó una exposición en la que admitió su adicción a las drogas: «estuve dando un par de vueltas por el infierno y pensaba que podía salir de ahí cuando yo quería. Sin embargo, muchas veces me descubrí a mí mismo nuevamente envuelto en las llamas», dijo. A partir de entonces, comenzó un tratamiento ambulatorio de su adicción que, a la fecha, se encuentra bajo investigación de la Justicia argentina.

En febrero de 2004, retomó su actividad en la productora Endemol, en donde había sido nombrado director creativo a fines del año anterior, para preparar la temporada 2004 de su programa; llegó a grabar varios informes, el último de ellos en la tarde del 2 de marzo de 2004. Este material nunca fue emitido por televisión y se desconoce su paradero.[cita requerida] Sin embargo, una recaída en su adicción a la cocaína causó su internación en la clínica Santa Rosa en búsqueda de tratamiento el 21 de febrero. El 24 de febrero fue trasladado al sanatorio Otamendi para que se le practicaran análisis de rutina, tras lo cual partió a su domicilio. Una semana después, se produjeron los hechos que lo llevaron a la muerte.

Fallecimiento[editar]

A las 18.50 horas del martes 2 de marzo de 2004, Juan Castro cayó al vacío desde el balcón de su departamento en el primer piso de El Salvador 4753 en el barrio de Palermo (Buenos Aires).[2]

Sufrió lesiones múltiples, siendo la más severa un traumatismo craneoencefálico grave.[3] Ingresó en coma al hospital "Juan A. Fernández" de la Ciudad de Buenos Aires. Fue intervenido quirúrgicamente de urgencia. Permaneció internado por tres días en la Unidad de Terapia Intensiva, y falleció a las 2:30 de la madrugada del 5 de marzo de 2004, debido a un paro cardíaco derivado de una falla multiorgánica, debido a una insuficiencia cadiorespiratoria, producto de un virus intrahospitalario.

Causa judicial[editar]

El 2 de marzo de 2004 se inició la investigación judicial para dilucidar las causas que habrían llevado a Castro a suicidarse. Tras varios años en que la causa estuvo caratulada como «tentativa de suicidio» y al borde de la prescripción, nuevas pruebas aportadas por Luis Pavesio, última pareja del periodista, y personas cercanas de su entorno, lograron cambiar la carátula a «homicidio culposo».

El tratamiento psicológico al que se sometía Juan Castro para tratar su adicción a las drogas se encuentra, a noviembre de 2009, bajo investigación judicial. En octubre de 2008, una pericia realizada por el Cuerpo Médico Forense confirmó que Castro no pereció por los golpes que sufrió en la caída del balcón, sino a causa de un «delirio agitado fatal» producido por su elevado consumo de estupefacientes.[4] Esto motivó que la Justicia dictara, pocos días después, el procesamiento del psiquiatra, acompañante terapéutica y demás profesionales que atendieron a Castro desde agosto de 2003 hasta su fallecimiento. En abril de 2010, un acuerdo entre la familia del periodista y los profesionales permitió que estos últimos eviten ir a juicio oral y público a cambio de que presten servicios comunitarios.[5]

Homenajes[editar]

En los días que siguieron a la muerte de Castro, los canales de televisión emitieron programas especiales a modo de homenaje. Canal 13 emitió, a las 23 horas del viernes 5 de marzo de 2004, el especial Juan, siempre Juan, que mezclaba imágenes de archivo con testimonios de compañeros de trabajo y amigos. Al mismo tiempo, Intrusos en el espectáculo, conducido por Jorge Rial y bajo fuerte cuestionamiento por haber difundido correspondencia privada de Castro durante su agonía, puso al aire un informe especial. El domingo 7 de marzo, América emitió Juan Castro, un buen tipo, con la conducción de Beto Casella. El domingo 26 de septiembre de 2004, la señal latina de la cadena E! Entertainment Television dedicó a Juan Castro la primera emisión de Historia verdaderas, versión en español de The E! True Hollywood Story.

Los medios gráficos también dedicaron amplios espacios a su recuerdo. Las revistas del corazón, como Gente y Caras le dedicaron sus tapas durante dos semanas. Revistas de actualidad como Noticias, Debate, TXT y Veintitrés también le dedicaron sus portadas. A estos se suma la amplia cobertura realizada por diarios nacionales y locales.

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]