Josefina de la Torre

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Josefina de la Torre
Nombre de nacimiento Josefina de la Torre Millares
Nacimiento 1907
Bandera de España Las Palmas de Gran Canaria, España
Defunción 2002
Bandera de España Madrid, España
Nacionalidad Española
Ocupación Poetisa, novelista, cantante lírica y actriz
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Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1907Madrid, 2002) fue una poetisa, novelista, cantante lírica y actriz española vinculada estrechamente con la Generación del 27, de la que forma parte, y la corriente vanguardista hispánica de la primera mitad del siglo XX.[1] [2] [3]

Biografía[editar]

Josefina de la Torre Millares fue la menor de seis hermanos, nacidos en el seno de una familia, la formada por Bernardo de la Torre y Comminges (hombre de negocios muy comprometido con el desarrollo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria), y Francisca Millares Cubas (hija del historiador, novelista y músico Agustín Millares Torres) dedicada por entero a las artes. Por ello no es de extrañar que su temperamento artístico estuviera marcado por distintos ámbitos, principalmente la música, la poesía y la interpretación dramática. Su introductor en el terreno musical fue su tío, el barítono Néstor de la Torre Comminges, intérprete de amplia trayectoria en Canarias.[2] [4]

Comienza a una muy temprana edad a escribir poesía, a los ocho años, en 1915, año en el que compone unos versos dedicados al poeta modernista canario Alonso Quesada,[4] aunque a los siete años ya había escrito un poema de homenaje a Benito Pérez Galdós, y a los 13 comenzó a publicar en revistas.[2]

La influencia de su hermano Claudio de la Torre, novelista y dramaturgo en auge en aquel momento, y Premio Nacional de Literatura en 1924, es muy importante para su iniciación en el campo de la literatura y también de la representación teatral. Por su mediación se inicia la joven Josefina en la literatura, y en la representación. Así en 1927, crea en su casa de Las Canteras (Las Palmas) el llamado Teatro Mínimo y que dirigía su hermano Claudio.[4] [3] Acompañó a su hermano Claudio a recoger en 1924 el Premio Nacional de Literatura y entró en contacto con diversos escritores de la capital de España. Allí se relaciona con Pedro Salinas (quien escribirá el prólogo de su primer poemario, Versos y estampas, que evocaba una infancia isleña en versos de arte menor y en poemas en prosa de influencia juanramoniana,[5] escrito en 1927,[1] y quien acuñó la definición de "muchacha-isla" para referirse a las resonancias marcadamente insulares de la poética de Josefina, las cuales con el tiempo se convertirían en el rasgo diferenciador de su poesía, dentro del conjunto de la Generación del 27),[4] Federico García Lorca, Rafael Alberti y otros intelectuales de la madrileña Residencia de Estudiantes. De estos y otros escritores vinculados a la llamada Generación del 27 recibe una notable influencia. De hecho, los pilares de la poesía de Josefina están impregnados de los principios que conforman la Generación del 27: sencillez formal, lirismo interior y cercanía al lenguaje popular.[4] [6] Durante sus largas estancias en Madrid, aprovecha para perfeccionar sus estudios de canto en la escuela de Dahmen Chao, donde culmina su formación como soprano.[4]

Su siguiente libro fue Poemas en la isla publicado en 1930,[4] y en el que continuaba con una poesía ligera, estilizada.[5] Durante el largo periodo franquista Josefina de la Torre no publica más que un libro de versos, Marzo incompleto, publicado en 1968,[1] [4] pero en él la evocación del paraíso infantil y del paisaje atlántico se sustituye por una concienciación del paso del tiempo y del deterioro vital que comporta.[5] En 1934, Ernestina de Champourcin y Josefina de la Torre Millares son las dos únicas mujeres cuyos versos son incluidos por Gerardo Diego en su Antología Poesía Española (Contemporáneos), de 1934.[4] [2] [3]

Es en este mismo año en el que comienza hacer sus pinillos como actriz de doblaje (de Marlene Dietrich) para la Paramount en Joinville, Francia; es entonces cuando coincide con su viejo amigo, Luis Buñuel, con quien trabaja en doblaje, bajo las órdenes de Claudio de la Torre, que se dedicaba a adaptar guiones y dirigir los doblajes, como en la película "Miss Fanes's Baby is Stolen" (Un secuestro sensacional), de Alexander Hall, que se estrenó en España en 1935.[4]

En 1935 regresa a Madrid, donde instala su residencia, en un momento de su carrera en el que se quiere dedicar de lleno a comenzar su carrera como soprano.[7] Es ahora cuando desarrolla plenamente su vocación musical y teatral. A partir de entonces cosecha numerosos éxitos.[4]

En febrero de 1935 da un concierto, acompañada al piano por Cipriano Rivas Cherif, en el Teatro María Guerrero que se anuncia como "Concierto de 1900".[4]

Otros escenarios recogieron la huella de Josefina de la Torre Millares como cantante: el Lyceum Femenino, el Club Medina, el Instituto San Isidro de Madrid, el Monumental Cinema o la Residencia de Estudiantes de Madrid.[4]

Fue en este último escenario donde, en 1936, ofreció un memorable recital interpretando canciones de Fauré, Debussy, Esplá, Saint-Saëns...; poniendo de manifiesto la versatilidad de su voz y sólida formación, lo que queda demostrado al ingresar en la Orquesta Sinfónica de Madrid, donde llegó a ser solista; y en la compañía de zarzuelas del maestro Sorozábal.[4] [2]

Durante la guerra civil volvió a su ciudad natal. Allí publicaría sus primeras novelas cinematográficas bajo el seudónimo Laura de Cominges (segundo apellido, éste, de su padre). En 1937 publica en la colección La Novela Ideal.[2]

Además de intérprete, Josefina de la Torre Millares compuso sus propias partituras. La más conocida lleva por título Puerto de mar.[4]

Entre 1940 y 1945, ya de vuelta en Madrid, realiza trabajos no sólo como actriz, sino como ayudante de dirección, guionista y columnista de la revista cinematográfica Primer Plano (en cuya portada aparece en dos ocasiones). También participó como actriz en radionovelas, en Radio Nacional, y llegó a adquirir notoriedad como actriz durante los años cuarenta, en los que participó en varias películas con directores como Edgar Neville.[4]

Su primer papel importante fue en la película "Primer amor", dirigida por Claudio de la Torre. A ésta le siguen: "La blanca paloma" (Claudio de la Torre); "Y tú, ¿quién eres?", (Julio de Fletchner); "Misterio en la marisma" (Claudio de la Torre); "El camino del amor" (José María Castellví);"Una herencia en París" (Miguel Pereyra) y "La vida en un hilo, su último trabajo" (Edgar Neville), junto a Conchita Montes y Rafael Durán. Años más tarde publicará Memorias de una estrella, novela en la que narra la historia de una actriz que abandona el cine en pleno éxito.[4] [3]

Formó parte de la compañía de María Guerrero, donde acabaría siendo primera actriz desde 1940 debutando con la obra "La rabia", libreto que se basaba en la obra "La cena del Rey Baltasar", original de Pedro Calderón de la Barca, y dirigida por Luis Escobar.[4] [2]

En 1944 entra a formar parte del grupo de actores y actrices del Teatro invisible de RNE, donde permanece hasta 1957, momento en el que pasa a trabajar en La Voz de Madrid.[4]

Dedicada de lleno al teatro, en 1946 funda su propia compañía de comedias (Compañía de Comedias Josefina de la Torre), junto a su marido, el también actor Ramón Corroto, y siendo director artístico su hermano Claudio de la Torre. La compañía lleva a escena una quincena de obras, entre otras: "El caso de la mujer asesinadita", de Miguel Mihura, o "Casa de muñecas", de Henrik Ibsen. En los años sesenta llegó a participar en la primera versión española del musical "Sonrisas y lágrimas". También trabajó, hasta 1958 para otras compañías de teatro como Dido Pequeño Teatro, T.O.A.R. y el Teatro Nacional María Guerrero y Ensayo del Teatro Español.[4] [2]

Su última intervención como actriz fue en la conocida serie de Televisión Española Anillos de oro (1983).

Entre tanto, en 1954 publicó dos novelas: Memorias de una estrella y En el umbral.[4] Y pasa nuevamente a centrar su actividad durante los años 60 en el teatro, trabajando para las compañías de Amparo Soler Leal, Nuria Espert, María Fernanda D'Ocon y Vicente Parra.[4]

En 1988 publica Medida del tiempo, recogido este último en la Antología sobre su obra que publica Lázaro Santana en la colección Biblioteca Básica Canaria en 1989. Durante los años ochenta, Josefina de la Torre Millares escribe el poemario Él, manuscrito e inédito.[4]

Murió en Madrid en 2002.[4] [2] [6] [8]

Obra literaria[editar]

Su obra se centra en temas como la infancia, la muerte y la soledad, pero entre todos destaca uno en especial: el paisaje insular, concretamente el mar y la playa, dentro de la tradición poética canaria. Estos temas son abordados por la autora desde una aparente sencillez expresiva. Sus poemas (que se desenvuelven entre el verso libre, la medida rigurosa y la prosa poética), están modelados a partir de una sutil utilización de la metáfora, el símil y la adjetivación. También utiliza algunas figuras literarias propias del creacionismo.

Reconocimiento de su obra[editar]

En el año 2000 es nombrada Miembro de honor de la Academia Canaria de la Lengua.[4]

En el año 2001 la Associated University Press de New York, publica un ensayo titulado Absence and Presence, de Catherine G. Bellvev; en él se incluye a Josefina de la Torre Millares como una de las cinco poetas españolas más relevantes de los años veinte y treinta del siglo XX.[4]

Del 4 al 15 de mayo de 2001 se inaugura en la Residencia de Estudiantes de Madrid la exposición titulada: Los álbumes de Josefina de la Torre: La última voz del 27. El acto de inauguración contó con la presencia de la poeta a pesar de tener cumplidos los 93 años, siendo ésta su última aparición pública. La Exposición fue itinerante por diversos lugares de Canarias.[4]

En el año 2002, el Gobierno de Canarias le concede la Cruz de la Orden «Islas Canarias».

Obras y ediciones actuales de su poesía[editar]

  • Versos y estampas, Málaga, Litoral, 1927.[5]
  • Poemas de la isla, Barcelona, Altés, 1930.[5]
  • Marzo incompleto, revista Fantasía, 19 de agosto de 1947; 2.ª ed., Las Palmas de Gran Canaria (col. San Borondón), 1968.[5]
  • Poemas de la isla, Madrid, Biblioteca Básica Canaria, núm. 30, Viceconsejería de Cultura y Deportes, Gobierno de Canarias, 1989 [incluye los tres libros citados más el inédito Medida del tiempo].[5]
  • Poemas (2003), Santa Cruz de Tenerife, Idea.
  • Poemas (2004), Santa Cruz de Tenerife, Interseptem.

Homenajes en recuerdo de Josefina de la Torre[editar]

En 2007, el Ministerio de Fomento bautizó al Sasemar 103, uno de sus aviones de patrulla marítima con su nombre, operado por la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima.

En Santa Lucía de Tirajana (Las Palmas de Gran Canaria), se encuentra el Instituto Josefina de la Torre.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]