José María Melo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «José Maria Melo Ortiz»)
Saltar a: navegación, búsqueda
José María Melo
Jose Maria Melo 1.jpg

Coat of arms of New Granada (1854).svg
8° Presidente de la República de la Nueva Granada
17 de abril de 1854-4 de diciembre de 1854
Predecesor José María Obando
Sucesor José de Obaldía

Coat of arms of Colombia.svg
38.º Presidente Titular de la República de Colombia
17 de abril de 1854-4 de diciembre de 1854
Predecesor José María Obando
Sucesor Tomás Herrera

Datos personales
Nacimiento 9 de octubre de 1800
Chaparral (Tolima)
Fallecimiento 1 de junio de 1860 (59 años)
La Trinitaria, México
Partido Liberal
Cónyuge Teresa de Vargas París
Juliana Granados*
Profesión Militar
*Segunda esposa
[editar datos en Wikidata ]

José María Dionisio Melo Ortiz (Chaparral, Tolima, Colombia, 9 de octubre de 1800 - La Trinitaria, México, 1 de junio de 1860) fue un militar y político nacido en la actual Colombia, cuando aún formaba parte del virreinato español de Nueva Granada. De origen indígena pijao, e hijo de Manuel Antonio Melo y María Antonia Ortiz, creció en Ibagué. Fue presidente de su país durante la Revolución de 1854.

Soldado de la Independencia[editar]

El 21 de abril de 1819 se enroló en el Ejército Libertador en 1840 su comandante directo fue Funiel Castañeda, en calidad de teniente. Quien se destacó en la batalla de Manizales. Participó en varias de las batallas importantes de la independencia de Suramérica: en Bomboná y Pichincha en 1822; en Junín, y en la Batalla de Ayacucho que selló la independencia de las antiguas colonias españolas en América del Sur. Fue condecorado por su participación en estas batallas y recibió el busto del Libertador. Participó en el sitio a El Callao en 1825, y en la batalla del Portete de Tarqui en 1829.

Rebelde bolivariano[editar]

Bolívar enfermo y cercado por la oposición, renunció a la presidencia de Colombia en 27 de abril de 1830. Sus enemigos desmembraron la Gran Colombia. El 4 de junio fue asesinado Antonio José de Sucre, quien se perfilaba como seguro sucesor de Bolívar. El Congreso, partidario de Bolívar, apoyó a los oficiales que trataron de defender el programa del Libertador, entre ellos al general Rafael Urdaneta, quien depuso a Caycedo y asumió transitoriamente la presidencia el 5 de septiembre.

Al morir Bolívar el 17 de diciembre, la situación fue cada vez más difícil para sus amigos. El general Caycedo, se declaró en ejercicio de la primera magistratura y finalmente mediante el Convenio de Juntas de Apulo, Urdaneta le entregó el mando el 2 de mayo de 1831. Como parte del Convenio Melo y otros oficiales son desterrados.

Melo marchó a Venezuela, con su entonces concuñado Urdaneta. Allí se vinculó al grupo de oficiales patriotas que se levantaron contra el presidente José María Vargas, en 1835, para exigir la reconstitución de la Gran Colombia, reformas políticas y el fin del poderío económico de la oligarquía, fortalecida con el comercio de importación y exportación. Entre estos oficiales que se habían destacado en la lucha por la Independencia, había destacados bolivarianos como el edecán del Libertador Luis Peru de Lacroix y también un enemigo jurado de Bolívar como era Pedro Carujo. Encabezaron el levantamiento Santiago Mariño, Pedro Briceño, Diego Ibarra y Julián Castro. Obtuvieron un efímero triunfo. Al retomar el poder el general José Antonio Páez con el apoyo de Urdaneta, los revolucionarios fueron separados de sus familias y desterrados, unos a las Antillas, otros a Nicaragua.

Melo socialista[editar]

Melo se dirigió en diciembre de 1836 a Europa, donde además de estudiar en la Academia Militar en Bremen, Sajonia, se interesó por las ideas socialistas que se debatían en círculos locales. Conoció las tesis de Charles Fourier, quien denunciaba que en Europa la superabundancia se convierte en fuente de abundancia y penuria. Leyó La Industria y El Sistema de Henri de Saint-Simon. Le interesó especialmente el naciente movimiento sindical obrero y la experiencia del Cartismo, surgido en Inglaterra en 1838.

En 1841 regresó a Ibagué, donde llegó a ser jefe político del cantón. Se casó, en segundas nupcias, en 1843, con la panameña Juliana Granados, con quien tuvo un hijo, Máximo. Participó de la fundación de las Sociedades Democráticas que organizaron los artesanos e intelectuales socialistas influenciados por Saint-Simon y Fourier, y apasionados lectores de la obra de Louis Blanc, La Organización del Trabajo y el recientemente publicado libro de Proudhon, ¿Qué es la Propiedad?. Los líderes de los artesanos habían participado de Sociedades Bíblicas creadas para leer la traducción al castellano de la Biblia y consideraban que el mensaje de esta era socialista, en defensa de los pobres. Estas sociedades se opusieron al libre comercio con Inglaterra, Francia y Estados Unidos ya que las importaciones los arruinaban e impedían el nacimiento de la industria nacional. Exigieron el respeto a los Resguardos Indígenas y la abolición de la esclavitud. Además rechazaron el Tratado de Comercio y Navegación con Estados Unidos, firmado por el presidente liberalTomás Cipriano de Mosquera, que le daba facultades a ese país para intervenir en Panamá.

Las Sociedades Democráticas apoyaron la candidatura presidencial del general bolivariano José Hilario López, que proponía abolir la esclavitud. Entonces las elecciones eran indirectas, los ciudadanos varones elegían compromisarios. Aprovechando la división conservadora, López obtuvo más votos que cualquiera de los tres candidatos conservadores y el pueblo de Bogotá se levantó en su apoyo para evitar que los conservadores se unieran. Elegido presidente, se aprobaron en 1850 dos leyes propuestas por su ministro de Hacienda Manuel Murillo Toro, una de reforma agraria según la cual el cultivo debe ser la base de la propiedad de la tierra, y otra que limitó la tasa de interés para librar al pueblo de la usura; y el 21 de mayo de 1851 la ley de libertad de los esclavos.

Los conservadores dirigidos por el amo esclavista Julio Arboleda, se levantaron en armas contra las nuevas leyes, argumentando López expulsó a los jesuitas, por oponerse a las reformas. En Cundinamarca la rebelión conservadora fue dirigida por los hermanos Pastor y Mariano Ospina y para contenerla José Hilario López llamó a Melo, lo rehabilitó y ascendió a general, encontrando gran aceptación en la tropa y logrando derrotar a los sublevados de Guasca. Tras la derrota de la rebelión conservadora, estuvo desde el 13 de agosto de 1851 al frente del Montepío Militar y el 19 de junio de 1852 fue designado Comandante del Ejército en Cundinamarca.

Guerra civil de 1854[editar]

Los liberales se escindían en dos facciones, Los "radicales", partidarios del librecambio, se denominaban Gólgotas, los artesanos (proteccionistas), denominados Draconianos, ayudó también a ser elegido en 1853 al sucesor de López, el liberal centrista José María Obando. Los liberales de derecha, decididos a frenar a las Sociedades Democráticas y los partidarios de la libertad de importaciones, se aliaron con los conservadores y controlaron conjuntamente, tanto el Congreso, como las gobernaciones y muchas alcaldías. Pasaron entonces a buscar la renuncia del presidente. Le impusieron la firma de una nueva constitución que eliminaba al ejército nacional, dando el mayor poder a los estados federales, debilitando al Presidente y abriendo el camino a la libertad de importaciones.

El 17 de abril de 1854 los artesanos movilizados y organizados en milicias le exigieron a Obando cerrar el Congreso y convertirse en dictador popular. Obando prefirió renunciar y las Sociedades Democráticas le detuvieron y luego le ofrecieron la presidencia a Melo, entonces comandante de las Fuerzas Armadas de Cundinamarca.

La revolución de los artesanos logró sostenerse en el poder entre abril y diciembre de 1854, pero pronto, contando con armas enviadas por mar desde Estados Unidos y Europa sus enemigos organizaron ejércitos para derrocarla. Tomás Cipriano de Mosquera organizó, financió y dirigió el ejército del norte que marchó desde Barranquilla. José Hilario López encabezó el ejército del sur, que viajo desde el Cauca y el Huila, y Joaquín París comandó la división del Alto Magdalena que con tropas antioquenas cruzó el río magdalena por Honda. Los tres ejércitos se encontraron en la sabana y el ex presidente Pedro Alcántara Herrán fue encargado del mando conjunto. Por tres lados atacaron Bogotá, defendida por Melo con siete mil hombres, veteranos de Cundinamarca y voluntarios artesanos. Mosquera atacó por el norte y con el mando del general panameño Tomas Herrara se tomó calle por calle, desde San Diego hasta la plaza de San Francisco donde estaba el comando de Melo. López atacó desde el sur y París desde occidente por San Victorino. Herrán tomó las alturas del barrio Egipto. En la plaza mayor confluyeron los tres ejércitos que restablecieron el poder constitucional.

Melo fue apresado y el panameño José de Obaldía asumió el poder, aunque durante los tres juicios que se le siguieron en 1855 estuvo libre pues su paisano y amigo Manuel Murillo Toro pagó su fianza.

Últimas luchas y muerte[editar]

En el tercer juicio, sin embargo, 200 participantes de la revolución de los artesanos fueron desterrados, confiscados sus bienes y enviados a pie a Panamá, viaje al que sólo sobrevivieron los militares como Melo, que se embarcó a Costa Rica y ayudó a combatir contra la invasión del aventurero estadounidense William Walker a Nicaragua. Una vez obtenida la victoria sobre la invasión, fue en 1859 a El Salvador a trabajar como instructor de tropas.

Melo decidió ir como voluntario a México luchar en defensa del gobierno de Benito Juárez. Jose Maria Melo llegó hacia el 10 de octubre a la frontera mexicana. El gobernador liberal del Estado de Chiapas, Angel Albino Corzo, convenció al presidente Benito Juárez para que autorizara su incorporación al nuevo ejército fronterizo que estaba envuelto en la Guerra de Reforma. Juárez había rechazado toda intervención extranjera, como la del cónsul británico George B. Mathew.

Melo organizó un destacamento de caballería, de poca experiencia, de algo más de cien jinetes, y se trasladó a Comitán y de allí a proteger la frontera con Guatemala, zona de frecuentes incursiones del general conservador mexicano Juan A. Ortega, refugiado en ese país. Rechazó el consejo del gobernador Corzo de organizar tropas de infantería

En la madrugada del 10 de junio de 1860, cuando el pequeño ejército juarista que descansaba en la finca Juncaná, ubicada en lo que hoy es el municipio de La Trinitaria, Chiapas, fue sorprendido y atacado. Fue herido y detenido y luego estuvo sin atención más de una hora. Ningún juicio se le siguió. Hubo orden expresa de del General Juan Antonio Ortega para asesinarlo. La orden fue cumplida por el cabo Isidro Tordillo y el sargento José Maldonado, de acuerdo con la carta de Romualdo Guillén, de las tropas de Ortega, fechada sólo cuatro días después

Al cabo de veinte días, en que cesó la hostilidad de Ortega en la región, se comprobó que Melo había sido sepultado por los indios tojolabales frente a la capilla de la ex hacienda de Juncaná.[1]

En Juancaná el gobierno de Chiapas erigió un monumento en su honor.

José María Melo contrajo matrimonio con doña Teresa de Vargas París, hermana de Dolores Vargas París casada con el ex presidente Rafael Urdaneta, e hija de Ignacio de Vargas Tavera y nieta de José Martín París Alvarez, próceres de la independencia de Colombia. Tuvieron por hijos a Bolivia (bautizada con ese nombre en honor al general Bolívar) que murió en Caracas a los 95 años de edad, y a un varón que murió ahogado en una embarcación naufragada en el Lago de Maracaibo.

Referencias[editar]

Fuentes[editar]

  • Gaviria Liévano, Enrique 2002: El liberalismo y la insurrección de los artesanos contra el librecambio. Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. ISBN 958-9029-49-3
  • Ortiz Vidales, Darío 1980: José María Melo: la razón de un rebelde. Tercera Edición, Editorial Producciones Géminis, Ibagué, 2002.
  • Vargas Martínez, Gustavo 1972 Colombia 1854: Melo, los Artesanos y el Socialismo. Editorial Oveja Negra. Bogotá.
1998: José María Melo, los artesanos y el socialismo. Planeta Editorial, Bogotá. ISBN 958-614-668-5

Véase también[editar]