José Gurvich

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José Gurvich
Nombre completo Zusmanas Gurvicius
Nacimiento 5 de enero de 1927
Flag of Lithuania.svg Lituania, Jieznas
Fallecimiento 24 de junio de 1974, 47 años
Flag of the United States.svg Estados Unidos, Nueva York
Nacionalidad lituano - uruguayo
Área Pintura, escultura, cerámica
Movimiento Universalismo constructivo
Educación Taller Torres García
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José Gurvich (1927-1974), fue un pintor, ceramista y profesor de arte uruguayo de ascendencia lituana, una de las figuras fundamentales del movimiento Constructivo en su país.

Biografía[editar]

Nació en Jieznas (Yezna en yiddish), pueblo de Lituania, en el seno de una familia humilde de origen judío; su verdadero nombre era Zusmanas Gurvicius.[1]

  • 1932: Emigró a Uruguay junto a su madre y hermana, pues su padre Jacobo había emigrado un año antes en busca de un lugar más próspero. Integrándose muy rápidamente.
  • 1940: Comenzó a trabajar en una fábrica de impermeables, por necesidades familiares.
  • 1944: Julber le concretó una reunión con el maestro Joaquín Torres García, lo cual determinará una entrega a su verdadera vocación.
  • 1945: Ingresó al Taller Torres García y se integró en la Asociación de Arte Constructivo, siendo hasta su cierre parte activa del mismo.

Gurvich se convirtió a partir de entonces en miembro fundamental de dicho movimiento y discípulo predilecto del maestro uruguayo, cuya influencia se hace evidente en su obra de esa época.

Su importancia en el taller es destacada por uno de los especialistas en su obra, Ángel Kalemberg: “Desde su ingreso intervendrá en todas las actividades del Taller, en sus publicaciones, exposiciones, realización de murales o tareas docentes”.[2]

  • Desde mediados de los 50, emprendió varios viajes a Europa (donde entra en contacto con los maestros de la pintura). En 1953 constituyó un grupo formado por pintores, escritores y periodistas que se llamó “Artes y letras” cuya finalidad era poder efectuar un viaje de estudios a Europa. Realizó escenografías para diferentes conjuntos teatrales (“Club de teatro”, “Teatro del pueblo”, etc.) y colaboró en la fundación del “Cine Club Montevideo”. [3]
  • 1955 Realizó una exposición en Roma, ese año se produce un importante cambio en su obra cuyo principal motor fue el reencuentro con sus raíces judías durante su estancia en el kibutz Ramot Menasche en Israel, donde ya vivía su hermana.

A partir de entonces sus pinturas, realizadas con una paleta de brillantes colores y formas dinámicas, reflejan un universo simbólico en perpetuo movimiento, como se puede apreciar en El hombre astral de 1967.

  • 1970: Falleció su padre. Expuso por tercera vez en Tel Aviv. En septiembre, llegó a Nueva York por unos meses, donde residió con unos familiares, pero acabó integrándose en la vida de la gran ciudad estadounidense.
  • 1974: En febrero participó en la exposición "Sculpture for Painters" (Nueva York). Murió el 24 de junio a la edad de 47 años en Nueva York.

Obra y legado[editar]

Su legado abarca pintura, cerámica, madera y murales, donde expresa la influencia de Joaquín Torres García con sus propias características, hasta su evolución en la que se plasma su origen y raíces judías. En el año 2005, abrió sus puertas el Museo Gurvich, dedicado a difundir y preservar su obra mediante exposiciones y publicaciones sobre su vida y trabajo.

Tras el fallecimiento de Gurvich, su la obra se ha presentado en exposiciones individuales en museos como el José Luis Cuevas de México, el Negev Museum of Art de Israel, el Museum of Latin American Art de California, el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile y el Museo Torres García de Montevideo, así como en galerías de Nueva York, Barcelona, Buenos Aires y Madrid. También participó en las diferentes exposiciones que sobre el Taller Torres-García y el arte de latinoamérica se han hecho en museos como el MUVIM, el MNCARS, el Museo del Barrio de Nueva York y el Museo de las Américas de Washington así como en galerías como la de Cecilia de Torres de Nueva York, la Galería Palatina de Buenos Aires o la Sala Dalmau de Barcelona, en las exposiciones "El Taller Torres-García" en 1998 y "25 anys de galeria" que fueron premiadas como las mejores de sus respectivos años por la Asociación Catalana de Crítica de Arte.[4]

Entre las diferentes personalidades de la cultura que han escrito sobre su obra figuran Juan Manuel Bonet, Ángel Kalenberg, Alicia Haber, Xavier Barral, Hugo Achugar, Guido Castillo, Marcos Ricardo Barnatán, Numen Vilariño, Alfredo Testoni y Rafael Lorente Mourelle, entre muchos otros. Una característica que suelen destacar es cómo la personalidad de Gurvich le permitió transformar la influencia de Torres García y su taller en su propia visión del arte, así, Josep Maria Cadena, crítico de arte de El Periódico, comentaba respecto a su exposición en la Sala Dalmau en el año 2000: "Para mí, el mejor Gurvich está, sin que deje de apreciar su obra anterior, en las obras que pinta a partir de 1956, después de su estancia en un 'kibutz' de Israel. Entonces es cuando aplica el constructivismo aprendido a la realidad magmática de la vida y halla un orden estético que le pertenece. Maestro de sí mismo después de haber sido fiel discípulo".[5]

Sobre su obra en Nueva York apunta Juan Manuel Bonet: “Figuró la calle, las señales de tráfico, los anuncios, los depósitos de agua por siempre hopperianos, los metros elevados poetizados por José Juan Tablada. Asimiló aspectos de la cultura popular de USA, incluida la bandera, el dólar, Popeye… Se entregó a visiones caóticas –ver por ejemplo las témperas de los años 1971-72- que presentan ciertas afinidades con las obras más simultaneistas de su juventud montevideana, así como las visiones neoyorquinas del propio Torres-García. Y a la vez, el errante Gurvich no dejaba de añorar su Montevideo adoptivo, dulce ciudad a la cual jamás volvería”. [6]

La estudiosa de la obra de Gurvich, la profesora Alicia Haber, en su escrito José Gurvich, el escultor comenta: ”En su universo creativo se incrementó la fuerza imaginativa, lo absurdo, la libertad y la fantasía. Una realidad metamorfoseada y un mundo fluctuante se plasman en todas sus obras. Hay en toda su producción un profundo humanismo, un canto a la pareja, a la familia y el amor. De ahí las referencias al hombre universal y a Adán y Eva, la pareja primigenia. Las constelaciones astrales y lo cósmico ocupan también un lugar destacado en su producción.[7]

Referencias[editar]

  1. Museo Gurvich. «Biografía». Consultado el 26 de enero de 2013.
  2. Kalenberg, Angel (1997). Montevideo: Ediciones Jorge de Arteaga & Gustavo Tejería Loppacher. ISBN 9974-7564-0-5.  Falta el |título= (ayuda);
  3. «José Gurvich» (en castellano) (pdf). Madrid – Barcelona: Galería Guillermo de Osma – Sala Dalmau (2000). Consultado el 20 enero 2013.
  4. «Currículum de José Gurvich en Sala Dalmau». Consultado el 20 enero 2013.
  5. «Artículos sobre José Gurvich en Sala Dalmau» (en catalán y castellano) (jpg). Consultado el 17 enero 2013.
  6. VVAA (2011). Los mundos fantásticos de José Gurvich. Museo Gurvich. pp. pag.59.  Parámetro desconocido |depósito legal= ignorado (ayuda);
  7. VVAA (2003). Fundación José Gurvich, ed. José Gurvich: Murales, esculturas y objetos. Montevideo. ISBN 9974-7778-0-2 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • "Museo Gurvich, 5º Aniversario", separata de Propuesta, periódico de actualidad, octubre, 2010, DL nº 33.1031

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

«Museo Gurvich». Consultado el 17 enero 2013.

«Selección de obras de José Gurvich en Sala Dalmau» (jpg). Consultado el 17 enero 2013.