Jorge Ricardo Masetti

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Masetti con Ernesto Guevara

Jorge José Ricardo Masetti Blanco, también conocido como “Comandante Segundo”, fue un periodista y guerrillero argentino.

Nació el 31 de mayo de 1929 en Avellaneda (en el Gran Buenos Aires); el 21 de abril de 1964 se internó en la selva en Orán (Salta, Argentina) sin que se tuvieran más noticias de él.

Fue fundador y primer director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina. Estuvo al frente de la primera guerrilla guevarista, el Ejército Guerrillero del Pueblo, en 1963-1964, uno de los primeros grupos guerrilleros que actuó en la Argentina.

Viaje periodístico a Cuba[editar]

Jorge Josè Ricardo Masetti Blanco, nació en Avellaneda (Argentina), ciudad ubicada en el cordón industrial formado alrededor de la ciudad de Buenos Aires. Era descendiente de familiares que provenían de la ciudad de Bolonia, en Italia. A mediados de la década de 1940 militaba en la Alianza Libertadora Nacionalista, una organización de extrema derecha, junto a Rodolfo Walsh y Rogelio García Lupo.[1] [2]

Durante la Revolución cubana fue el único periodista argentino que cubrió personalmente en Sierra Maestra la acción de la guerrilla conducida por el Movimiento 26 de Julio, en 1958; y como enviado especial de Radio El Mundo realizó varias entrevistas a Fidel Castro y a Ernesto Che Guevara con quien entabló una estrecha relación.

Aquellos reportajes consistieron en la primera oportunidad para el pueblo cubano y latinoamericano de escuchar a los líderes de la Revolución, y fueron transmitidos por Radio Rebelde. Sobre estas entrevistas, Masetti escribió sus memorias que luego fueron recopiladas en Los que luchan y los que lloran, por Rodolfo Walsh, quien en su prólogo afirmó que esa cobertura “es la hazaña individual más grande del periodismo argentino”. En el texto, además de indicar el desarrollo de sus aventuras, Masetti escribe sobre los temas vinculados a la dictadura de Fulgencio Batista; incluyendo, por ejemplo, un capítulo entero dedicado al juego de apuestas y casinos que se desarrollaba en Cuba, y denunciaba la corrupción gubernamental de aquellos tiempos.

Fundación y actividades en Prensa Latina[editar]

Cuando volvió a Buenos Aires a Masetti lo desanima saber que sus reportajes no se habían publicado en su país y por ello, una vez triunfante la Revolución Cubana, acepta la misión que le ofrece el Che Guevara de fundar en Cuba una agencia de noticias, y así tuvo origen Prensa Latina, aun en actividad. Entre los periodistas e intelectuales que fueron parte de Prensa Latina bajo la dirección de Masetti se encontraban Gabriel García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza, Rodolfo Walsh, Rogelio García Lupo, Carlos Medina de Rebolledo en la redacción de Santiago de Chile, Angel Boan y Carlos María Gutiérrez y también estaban entre sus colaboradores Jean-Paul Sartre, Waldo Frank y Charles Wright Mills, entre otros. Con Prensa Latina cubrió hechos tales como los terremotos de Chile, el golpe militar contra Arturo Frondizi y la revolución de Jesús María Castro León en Venezuela ... Le 4-5 mars 1960 le directeur d'agence de presse Masetti couvre personnellement l'explosion de la Coubre, bateau à quai dans le port de La Havane, explosion qui coûte la vie à 100 personnes.

Primeros pasos en la lucha armada[editar]

En 1961, Masetti renunció a Prensa Latina decepcionado por el creciente sectarismo presente en la agencia y, además, entusiasmado por ocupar un puesto más combativo en la Revolución. Según él mismo dijo, “para ser revolucionarios hay que sacrificar al periodista”. Ese mismo año participó de la defensa de Playa Girón en la Invasión de Bahía de Cochinos y luego se marchó a luchar por la Guerra de Independencia de Argelia, creando un grupo de guerrillas que combatía por la victoria del FLN. En aquella incursión murió en combate Ángel Boan, amigo y colega suyo en Prensa Latina.

Guerrilla en Salta[editar]

Luego del derrocamiento del presidente Arturo Frondizi por las fuerzas armadas en 1962 el Che Guevara y Masetti comenzaron a pensar en la posibilidad de instalar un foco guerrillero en la Argentina. Finalmente tomaron la decisión de hacerlo en la provincia de Salta, en el noroeste argentino, en Orán, una zona selvática limítrofe con Bolivia. Se trataba de un grupo de cerca de 30 guerrilleros, mayoritariamente argentinos con algunos cubanos experimentados, que adoptó el nombre de EGP (Ejército Guerrillero del Pueblo) y que inicialmente instaló el campamento en Emboruzú (Bolivia). Masetti adoptó el grado de comandante segundo, reservando para el Che Guevara el de comandante primero, para cuando se sumara al grupo una vez que se hubiera asentado. En ese lugar se redactó el código de conducta que, entre otras cosas, preveía la pena de muerte por homosexualidad, así como por traición ante el enemigo, aprovechamiento de la población civil, violar a una mujer, robar, etc.[3]

En 1963 las condiciones cambiaron debido a la convocatoria a elecciones que, aunque limitadas, permitieron el triunfo del radical Arturo Illia. En dichas elecciones se encontraba proscrito el Peronismo. El 21 de septiembre de 1963 cruzan a la Argentina y después de varios días de marcha se instalan cerca del río Pescado.[3] Continúan con el plan de iniciar un foco armado abriendo la confrontación mediante una carta pública al presidente Illía fechada el 9 de julio de 1963.[4] Bustos fue el encargado de llevar la carta a los medios de comunicación, para lo cual debió viajar por todo el país. La carta prácticamente no tuvo impacto en los medios de comunicación y la opinión pública que casi no prestó atención al hecho, pero produjo la inmediata movilización de la Gendarmería Nacional Argentina, fuerza de seguridad de fronteras, conducida entonces por el general Julio Alsogaray (hermano del político y economista Álvaro) con el mayor Héctor Báez a cargo de las tropas ubicadas en Salta.

El grupo guerrillero estaba fuertemente armado pues contaba:

"Desde fusil "Garand", semiautomático y que tenía un cargador de siete proyectiles, hasta FAL (Fusil Automático Liviano) con granadas antitanques. También granadas de mano norteamericanas, las "Energas", dos bazookas con proyectiles "RPG" soviéticas, había "M1" y "M2" que usaban los norteamericanos y "M3", que era del tipo PAM pero de calibre mayor: 11,25. Y ametralladoras parecidas a la Halcón, como las que tenía la policía argentina."[5]

El primer objetivo militar era el puesto de Gendarmería de Aguas Blancas, pero se cambió al reconocer la zona y no fue reemplazado por otro.[6]

Respecto de uno de los integrantes del grupo, Adolfo Rotblat (a) el Pupi, declaró Jouvet:

"Tenía un poco más de 21 años …Ya comenzó a tener problemas en la marcha. Se quedaba. …y bueno había que sostenerlo un poco para que siguiera marchando. Y a veces la columna iba más lenta por él.. Cuando nos quedamos sin agua durante 24 horas, con mucho calor y muchas dificultades para seguir caminando, Pupi perdió fuerzas, y como que se fue desmoronando su personalidad. Cuando llegamos al campamento estaba muy mal. Se cubrió la cabeza con las manos y acurrucó su cuerpo. Entonces Masetti pensó que había que fusilarlo. Yo me opuse, y le dije que no, que no estaba de acuerdo. Insistí y entonces me dijo: "entonces vos le vas a dar el tiro de gracia". No, yo no lo iba a hacer porque no violaba ningún código de seguridad: no era desertor, no tenía actitud cobarde ante el enemigo, no era homosexual".[7]

El Pupi fue muerto mientras Jouvet estaba ausente del campamento y luego se presentó el caso de Bernardo Groswald (a) Nardo, sobre el que dice Jouvet:

"Era un muchacho bancario, acostumbrado a la ciudad, usaba anteojos de mucho aumento y tenía pie plano, lo que complicaba su capacidad de caminar…fue un juicio sumario. Él estaba desquiciado. De todas maneras yo pensaba que había que bajarlo a la ciudad …Bustos creía eso. Pero el juicio tenía el sentido de todos los juicios que se han hecho en Cuba y en otras guerrillas: se llevan a cabo para levantar la moral e imponer las autoridades…Nadie le iba a decir a Masetti "yo no estoy de acuerdo". El único que se lo podía decir era yo. Pero Masetti dijo "se acabó la joda", armó un pelotón de tres personas, creo, y dispararon".[8]

A comienzos de marzo de 1964, más de cinco meses después del ingreso a la Argentina, se produjo el primer encuentro con la Gendarmería, la cual se apoderó de un campamento ubicado en La Toma deteniendo a cinco personas y haciéndoles perder provisiones y armas. Los que no fueron detenidos en esa acción se reagruparon. Masetti no aceptó la opinión de otros integrantes que consideraban que había que abortar la operación dada la situación en que se hallaban, ordenó a un grupo que vaya en la búsqueda de alimentos y se quedó en el lugar. Mientras marchaban con ese objetivo, dos de los integrantes (Marcos y César) murieron de hambre en la selva. En ese viaje Jouvet y Antonio se despeñaron por una garganta y este último murió por las heridas y la falta de asistencia médica.[9]

El grupo en el que estaba Jouvet sobrevivió con muchas penurias causadas por la escasez de alimentos y a mediados del mes de abril fueron encontrados por la Gendarmería, detenidos y posteriormente llevados a juicio. Pocos días después la Gendarmería encontró al otro grupo y allí fueron muertos en combate el cubano Hermes Peña y Jorge Guille y detenidos los restantes. De Masetti, que no estaba con el grupo cuando se produjo el encuentro, no se tuvieron más noticias, por lo cual se toma el 21 de abril de 1964 como fecha de su desaparición.

Respecto de la operación declaró Jouvet:

"Yo pensaba que había sido un desastre por una pésima conducción militar … pensaba que había sido un desastre militar y, desde lo político, un fracaso táctico. Pero en ese orden: primero lo pensé como error militar y recién después como un error político"[10]

En palabras de Walsh:

Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante segundo empuña un fusil herrumbrado.

Rodolfo Walsh

Origen del apodo y otras informaciones[editar]

En la operación Sombra, aquella en al cual EGP (Ejército Guerillero del Pueblo) debía crear un foco en Salta, Masetti contaba con la orden de esperar luego al Che, quien como nombre en clave había elegido el de Martín Fierro. Para mostrarse asociado a otro gaucho, Masetti eligió el de Segundo Sombra, basado en el libro de Ricardo Güiraldes y relacionándolo así también con el nombre de la operación. Sus dirigidos comenzaron a llamarlo “Comandante Segundo” para hacer más fácil el diálogo. Federico Méndez, sobreviviente de la selva, aclara en una carta:

Masetti fue conocido simplemente por Segundo, aunque para nosotros fue realmente nuestro primer y único comandante.

Otro sobreviviente de la Operación Sombra, hizo la siguiente descripción del Comandante Segundo:

Nunca hablaba de su vida personal. Sabíamos que tenía mujer e hijos porque una vez los mencionó. En cierta oportunidad, él mismo habló de Masetti en tercera persona. Pero yo ignoraba que fuese él, y las fotos que después me mostraron tenían poco que ver. Cuando lo conocí tenía una gran barba negra, casi azul. Costaba tutearlo: era imponente.

Juan Jouvé

Estos fragmentos forman parte de una carta abierta que realizaron los dos ex combatientes desde prisión con el fin de defender a Masetti luego de las críticas de Ricardo Rojo en su libro Mi amigo el Che, en donde lo describió prácticamente como un sádico asesino, en base a la información que recogió de la Gendarmería. Jouvet y Méndez, además, desacreditan el nombre mismo del libro con la frase “Los revolucionarios tenemos compañeros, no amigos”, y luego aclaran: “Por compañeros nosotros entendemos un término más alto y más hondo que supera en dimensiones la amistad amiguista de hombres como usted”.

En varias cartas a su mujer (con la cual tenía una hija que apenas llegó a conocer en Cuba tras regresar de Argelia), Masetti habla así sobre el desarrollo de su campaña:

Ya van cuatro meses y medio que aguardamos, con ansias controladas pero que nos devoran, el momento de rendir nuestra “materia”. Siempre presentes, las primeras palabras de la carta de Martí a Mercado que constituyen también las iniciales de la Segunda Declaración de La Habana: “Ya puedo escribir...Ya estoy todos los días en disposición de dar la vida por la patria”, y agregaba: “La revolución ya no es un hecho a observar, un hecho histórico a criticar, sino que la Revolución somos nosotros mismos...es nuestra conciencia, la que nos juzga y nos critica y nos exige”.

Jorge Masetti

Esta alusión al texto de José Martí también fue hecha en reiteradas ocasiones por Fidel Castro en sus discursos. Según Rodolfo Walsh, Masetti se sentía “fuerte y optimista”, y “no había perdido su buen humor, su ácido espíritu de broma”. En otra carta tiende a demostrar estas palabras:

Ahora llevamos recorridos más de un centenar de kilómetros en el mapa, aunque en realidad son muchísimos más. Nuestro contacto con el pueblo es desde todo punto de vista positivo. De los coyas aprendimos muchas cosas, y los ayudamos todo lo posible. Pero lo más importante es que quieren pelear...Es ésta una región en que la miseria y las enfermedades alcanzan el máximo posible, lo superan. Impera una economía feudal. Quien venga aquí y no se indigne, quien venga aquí y no se alce, quien pueda ayudar de cualquier manera y no lo haga, es un canalla.

Jorge Masetti

Según Jorge Lanata, en su novela sobre la guerrilla del EGP Muertos de amor, Masetti era hincha de Racing Club de Avellaneda y soñaba con ser arquero de aquel club.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Reportaje a García Lupo. Acceso 2-6-2013
  2. Declaraciones de García Lupo en el filme La palabra empeñada.
  3. a b Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo de 2005, pág. 52, Buenos Aires.
  4. En las elecciones del 7 de julio de 1963 la fórmula encabezada por Illía había obtenido el mayor número de electores pero no alcanzó la mayoría absoluta. Dado que al 9 de julio tampoco tenía el compromiso de apoyo de otros partidos es evidente que la fecha de esta carta dirigida al "Presidente" Illía no es la real sino que fue elegida para asociarla al 9 de julio de 1816 en que se declaró la independencia del país. Recién el 31 de julio se reunió el Colegio Electoral y eligió Presidente a Illía, quien asumió el 12 de octubre del mismo año.
  5. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo 2005, pág. 51, Buenos Aires.
  6. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo de 2005, pág. 53, Buenos Aires.
  7. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo 2005, pág. 55, Buenos Aires.
  8. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo 2005, pág. 56, Buenos Aires.
  9. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo de 2005, pág. 57, Buenos Aires.
  10. Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo 2005, pág. 59, Buenos Aires.

Enlaces externos[editar]