Jorge Inostroza

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Jorge Inostroza
Nombre de nacimiento Jorge Inostrosa Cuevas
Nacimiento 1919
Iquique, Flag of Chile.svg Chile
Defunción 5 de enero de 1975
Santiago, Flag of Chile.svg Chile
Nacionalidad Flag of Chile.svg Chilena
Lengua de producción literaria Español
Obras notables Adiós al Séptimo de Línea
Cónyuge Violeta Wood Ríos
Descendencia Verónica y Francisca

Jorge Inostrosa Cuevas (Iquique, 1919 - Santiago, 5 de enero de 1975) fue un escritor y guionista chileno. Según él mismo señaló, «vivió para escribir y de lo que ganaba escribiendo».[cita requerida] Al morir, tenía más de 30 títulos a su haber, junto con una importante cantidad de guiones para cine, radio y televisión, letras de canciones y poemas.

Biografía[editar]

Fue hijo de un padre abogado y de una madre profesora de historia, concertista en piano y poetisa —quien guió sus estudios y alimentó su amor por la literatura y el arte—. Quedó huérfano de padre a los 13 años y tuvo que trabajar para costear sus estudios en el Internado Nacional Barros Arana como interno. Luego estudió pedagogía en historia, lo que quedó inconcluso.

Se desempeñó como profesor universitario. Más de un cuarto de siglo trabajó en la radiotelefonía y sus programas fueron transmitidos por la BBC. Fue director de radioteatros en Chile y Argentina —en este último país, fue redactor en el departamento de Radio de Sydney Ross, donde nació el radioteatro y trabajó con Hugo del Carril, a quien asesoró históricamente para su filme La Quintrala, doña Catalina de los Ríos y Lisperguer (1955)—, además de programas de televisión para el Canal 5 de Buenos Aires y en Colombia. Viajó por toda América Latina para empaparse de los lugares donde más tarde desarrolló sus escritos.

En Radio Nacional de Chile, Inostrosa creó y transmitió El Gran Teatro de la Historia con una compañía de actores que bajo su dirección dio vida a la historia de Chile y a sus héroes en radioteatros. En esa radioemisora, se estrenó su obra Adiós al Séptimo de Línea.

Durante su vida, ganó numerosos premios y sus obras llegaron escritas o por radio o televisión a la mayoría de los chilenos.[cita requerida] Falleció de un accidente vascular a los 53 años en Santiago de Chile el 5 de enero de 1975.

El escritor[editar]

El mismo Jorge Inostrosa relató alguna vez la anécdota de cómo comenzó su carrera de escritor:

Comencé a escribir de una forma casi casual, durante los veranos, manejaba un camión que tenían mis hermanos, yo llevaba los pionetas y en las noches, acampábamos por ahí y yo les contaba cuentos históricos. En parte para entretenerlos y también para despertar en ellos la cultura. Una vez uno de ellos me pidió que le escribiera un cuento para su esposa porque él no era capaz de repetirlo de memoria. Ahí comenzó mi carrera de escritor.

Jorge Inostrosa

Dictaba sus libros y hasta sus guiones para radio, los que salían al aire casi sin correcciones.

En 1955, publicó Adiós al Séptimo de Línea, su libro más conocido, una novela en cinco tomos (La frontera en llamas, Los cruces del desierto, Los infantes de bronce, Los batallones olvidados y El regreso de los inmortales) basada en el guion para radioteatro que se había transmitido con mucho éxito en la radiofonía chilena. De éste, según señaló El Mercurio el día de su muerte, vendió «más de cinco millones de ejemplares [, con lo cual] el libro constituyó uno de los más grandes best-sellers de la historia literaria del país».[cita requerida]

Jorge Inostrosa, novelista, biógrafo, periodista y libretista de radio, teatro y televisión, merced al éxito de su obra, pudo vivir dedicado a las letras. Su trabajo es prolífico. Publicó historias noveladas del pretérito chileno, que tocaron las fibras patriotas del país, especialmente en su obra magna. También la reseña a través de crónicas.Es un evocador de nuestro pasado, pero tuvo el talento y la gran diferencia con los historiadores tradicionales de escribir en un lenguaje sencillo, atractivo, interesante, lo cual originó un gran fervor en torno a la publicación de sus libros. Llegó con facilidad al lector común y los historiadores, los doctos, los eruditos en esas materias, si bien eran reacios a reconocer sus virtudes, tuvieron que asumir la popularidad de su trabajo y la veracidad de sus textos.

Inostrosa se instruía exhaustivamente sobre el tema a escribir. Se dijo en la prensa que para publicar su obra máxima, estudió durante cuatro años la Guerra del Pacífico antes de dar a conocer su primer tomo. Por consiguiente, los chilenos se adentran en la historia al través de páginas que destacan a los personajes desde el punto de vista humano y heroico y se topan con seres de carne y hueso, no los héroes acartonados que se enseña en las escuelas y colegios del país. Inostrosa tuvo esa gran visión y talento.
Cabe señalar, además, que sus textos están aderezados con un fino humor que ayuda al interés de la lectura, haciéndola más fácil. Es un humor muy especial, muy chileno, aunque nótase la enjundia y la intelectualidad de su autor. Inostrosa no se desmide en sus escritos y todo apunta al respeto de la historia y del pensamiento de los lectores.
Fue un hombre dedicado a su gran pasión: escribir novelas sobre la historia de Chile. Para eso, tuvo una capacidad de trabajo admirable, a tal punto que su muerte, a la temprana edad de los 53 años, fue producto, de acuerdo a las versiones de la prensa, de ese desmedido afán por trabajar hasta la extenuación. Los radioteatros, para los cuales escribía los guiones, dieron prueba de esto, según también cuentan los actores que lo observaban exprimir las teclas de la máquina de escribir.
Fue un hombre agradable de trato, afectuoso con su familia, cuya debilidad mayor fueron sus dos hijas. Era gran charlador, ameno por sobre todas las cosas y el tiempo transcurría a su lado sin límites, puesto que su conversación era interesante y entretenida. Hombre de innumerable anécdotario, realizó diversos oficios en su vida.

Conocedor profundo de la idiosincrasia chilena, su mirada se enriqueció con los diversos viajes que realizó por todo el país para extraer los materiales de sus obras. De fácil acceso, era un persona sencilla y culta.
Jorge Arturo Flores,[1]

Obras[editar]

Una simple mirada a sus numerosos libros nos muestra un afán cíclico. Los albores de la Colonia están expuestos en su novela, de fuerte contenido dramático, El corregidor de Cal y Canto. Luego su mirada se posa en la Independencia de Chile, la cual es planteada al través de los cuatro tomos de Los húsares trágicos, que destaca la gesta de José Miguel Carrera, sus hermanos y Manuel Rodríguez. En el mismo período de la emancipación americana, comienza su inconcluso Bajo las banderas del Libertador que narra la vida de Simón Bolívar. No pudo terminarlo pues falleció durante su elaboración. Posteriormente, trata la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana con su libro Se las echó el Buin y El ministro Portales. Entretanto, se publica La justicia de los Maurelio, otra novela de gran tensión dramática. Termina el periplo con la Guerra del Pacífico publicando cinco gruesos tomos de Adiós al Séptimo de Línea con las aventuras y desventuras de los regimientos chilenos en la gran contienda.

Luego, da a luz diversos libros que narran en forma entretenida, anécdotas y curiosidades de la historia chilena (Fantasmas y retratos de la tradición, Huella de los siglos, Dramas y travesuras de Chile, El rescatado de Dios y Siempre una mujer, entre otros).

Su obra, en general, si bien fue entusiastamente aceptada por el público, no lo fue tanto por la crítica literaria que, visto el éxito de ventas y la popularidad del escritor, lo tildó muchas veces, con escondidas intenciones, de "folletinista", título que nunca agradó a Jorge Inostrosa, puesto que lo disminuía literariamente.
Jorge Arturo Flores[1]

Muchas de sus obras no fueron editadas, aunque se dieron a la luz pública a través de la radio. Sus guiones aún inéditos forman parte de un ideario común de la historia de Chile y sus personajes.

Libros publicados[editar]

  • Adiós al Séptimo de Línea (5 tomos), 1955.
  • Bajo las banderas del Libertador (3 tomos), 1959.
  • Hidalgos del mar, Prat y Grau, 1959.
  • El corregidor de Cal y Canto, 1960.
  • La justicia de los Maurelio, 1961.
  • El rescatado por Dios, 1962.
  • Fantasmas y retratos de la tradición, 1963.
  • Los húsares trágicos (4 tomos), 1965.
  • Huella de siglos, 1966.
  • Se las echó el Buin, 1970.
  • Siempre una mujer, 1974.
  • El ministro Portales, 1976 (póstumo).

(de Semblanzasliterarias.wordpress.con Jorge Arturo Flores)

Referencias[editar]

  1. a b www.semblanzasliterarias.wordpress.com