Jorge Newbery

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Jorge Alejandro Newbery
Jorge Newbery - en su avión.jpg
Fotografía de Jorge Newbery en su avión, c. 1912-1914.
Nacimiento 29 de mayo de 1875
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 1 de marzo de 1914 (38 años)
Bandera de Argentina Mendoza, Argentina
Ocupación Aviador, ingeniero, deportista, funcionario público y hombre de ciencia.

Jorge Alejandro Newbery (n. el 29 de mayo de 1875 en Buenos Aires; m. el 1 de marzo de 1914 en Mendoza) fue un aviador, deportista, funcionario público, ingeniero y hombre de ciencia argentino. Junto al paraguayo Silvio Pettirossi, al peruano Jorge Chávez y al mexicano Alberto Braniff fue uno de los primeros aviadores iberoamericanos. Cabe destacar que es considerado como el artífice y fundador de la Aeronáutica Militar Argentina.

Circunstancias históricas[editar]

La vida pública de Jorge Newbery se desarrolló entre la última década del siglo XIX y la primera década y media del siglo XX, en un momento muy especial de la Argentina, caracterizado por una enorme inmigración mayoritariamente europea que multiplicó por cinco la importancia demográfica del país en el mundo,[1] y la expansión de un modelo agro-exportador que llevó el PBI per cápita de 334 dólares en 1875 a 1.151 dólares en 1913.[2]

Simultáneamente en el país se había consolidado un régimen de tipo oligárquico, controlado completamente por el Partido Autonomista Nacional (PAN) dirigido por el General Julio A. Roca. Como respuesta, una nueva clase media había emergido con la Revolución de 1890 y fundado la Unión Cívica Radical, que había adoptado una estrategia insurreccional. La clase obrera mostraba una organización creciente en sindicatos y dos centrales nacionales, con el predominio de las ideologías anarquista, sindicalista revolucionaria y socialista, que comenzaría a ser duramente perseguida a partir de 1902.[3]

El punto culminante de esta etapa histórica fue el Año del Centenario en 1910, de la Revolución de Mayo.

En 1912 se sancionó la Ley Sáenz Peña que estableció el voto secreto y universal para varones, que abriría el camino al triunfo en 1916 del primer presidente democrático, Hipólito Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical. Dos años antes, el mismo año en que moría Newbery, había empezado la Primera Guerra Mundial que marcaría el principio del fin del modelo agro-exportador argentino.

Los años de Newbery son años de una fe inconmovible en las posibilidades de Argentina cuando Rubén Darío escribía en su famoso Canto...: «¡Argentina tu día ha llegado!».[4] Son los años en que aparecía el tango, cuando Nizhinski bailó en el Teatro Colón, cuando Buenos Aires inauguraba «el subte», cuando Guillermo Marconi llegaba ese país para realizar la primera comunicación radiotelefónica con Irlanda y Canadá,[5] cuando los estancieros argentinos «tiraban manteca al techo» en París,[6] y que comenzaban a aparecer los ídolos populares provenientes del deporte y del arte. Buenos Aires había dejado de ser la «Gran Aldea»[7] para convertirse en la «París de Sudamérica».[8] Pocos personajes expresaron como Jorge Newbery ese momento de Argentina.

Biografía[editar]

J. Newbery

Hijo del odontólogo estadounidense Ralph Newbery y de la argentina Dolores Malargie, nació en el domicilio familiar situado en la calle Florida de Buenos Aires. A la edad de ocho años visitó solo los Estados Unidos. Más tarde, de nuevo en Argentina, realizó sus estudios en la escuela escocesa San Andrés de Olivos, obteniendo el título secundario de bachiller en 1890. Viajó a Estados Unidos para realizar sus estudios de ingeniería en la Universidad de Cornell. En 1893 continuó en el Drexel Institute de Filadelfia, donde fue alumno de Thomas Alva Edison y en 1895 obtuvo el título de ingeniero electricista.

Al regresar a su país empezó a trabajar como jefe de la Compañía Luz y Tracción del Río de la Plata. En 1897 ingresa en la Armada Argentina -en tiempos del conflicto de límites con Chile- como ingeniero electricista. Desempeñó funciones de profesor de natación en la Escuela Naval y en 1899 la Armada lo envió a Londres para la adquisición de material eléctrico. Su carrera en la Armada duró hasta que en 1900 fue nombrado Director General de Instalaciones Eléctricas, Mecánicas y Alumbrado de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, función pública que desempeñaría hasta su muerte.

En 1904 ocupó la cátedra de Electrotecnia en la Escuela Industrial de la Nación (posteriormente Escuela Técnica Otto Krause), que había sido creada y dirigida por el ingeniero Otto Krause en 1893. Ese mismo año volvió a viajar a los Estados Unidos para asistir al Congreso Internacional de Electricidad realizado en la ciudad de Saint Louis, donde fue vicepresidente de la sección "Transmisión de Fuerza y Luz" y en el que presentó un trabajo de ochenta páginas titulado Consideraciones generales sobre la municipalización de los servicios de alumbrado, que sería incluido en los Anales de la Sociedad Científica Argentina.[9]

El dominio del aire: globos y aviones[editar]

El Pampero, inicio de la aeronáutica argentina.

La aerostación; los globos[editar]

Jorge Newbery inició su pasión por dominar el aire cuando conoció al aeronauta brasileño Alberto Santos Dumont (1873-1932). El 25 de diciembre de 1907 Jorge Newbery y Aarón Anchorena cruzaron el Río de la Plata en el globo El Pampero para aterrizar en Conchillas, Uruguay. Aunque en Argentina ya existían algunos pocos antecedentes de ascensiones en globo, el cruce del Río de la Plata se convirtió en un acontecimiento popular. El Pampero salía de la Sociedad Sportiva Argentina, ubicada en Palermo donde hoy se encuentra el Campo Argentino de Polo.

Pocos días después, el 13 de enero de 1908, fue creado el Aero Club Argentino, presidido por Aarón Anchorena, con Jorge Newbery como vicepresidente segundo, y presidente desde 1909 hasta su muerte en 1914. El ACA estaba ubicado en la quinta Villa Ombués, en el barrio de San Benito, próximo a las Barrancas de Belgrano de la ciudad de Buenos Aires. El 17 de octubre su hermano Eduardo, en compañía del Sgto°1 Romero, se perdieron con El Pampero y sus cuerpos nunca fueron encontrados. El 9 de abril de 1909 escribió el primer artículo periodístico sobre aviación en Argentina, titulado «Aeronáutica» y publicado en el diario El Nacional.

A pesar de la tragedia y de una opinión pública que comenzó a considerar el vuelo en globo como excesivamente peligroso, Newbery preparó un nuevo globo, El Patriota, y revitalizó la aerostación con la colaboración del diputado socialista Alfredo Palacios. Su persistencia en volar será la causa directa de su divorcio ese mismo año. Poco después se sumaría otro globo, el Huracán. Con este último, el 28 de diciembre de 1909 Newbery batió el récord sudamericano de duración y distancia al recorrer 550 kilómetros en 13 horas, uniendo Argentina, Uruguay y Brasil, y colocándose en el cuarto lugar mundial de tiempo de suspensión y en sexto lugar en recorrido. Este globo "el Huracán" le dio el nombre a uno de los clubes más populares de fútbol de Buenos Aires, y hoy uno de los más populares en la Argentina, el Club Atlético Huracán, fundado el 1.º de noviembre de 1908, y apodado "el globo". El 5 de noviembre de 1912 batió el récord sudamericano de altura al alcanzar los 5.100 metros en el globo Buenos Aires.

Newbery totalizaría 40 ascensiones en globo en tres años. Por ese tiempo actuaban también otros aeronautas argentinos como Eduardo Bradley, el teniente Angel María Zuloaga, Aníbal Brihuega, Pedro L. Zanni. Poco después, en homenaje a su hermano, mandó construir otro globo, el Eduardo Newbery, de 2.200 metros cúbicos, el más grande que se haya elevado en Argentina. En 1916, Bradley y Zuloaga cruzaron por primera vez la Cordillera de los Andes en este globo.[10]

La aviación[editar]

Jorge Newbery frente a su avión.

En 1910 Newbery obtuvo su licencia de piloto (brevet), pero continuó realizando ascensiones en globo hasta 1912. A partir de ese año se dedicó exclusivamente a la aviación. Como directo resultado del ofrecimiento de Newbery y el Aero Club Argentino de poner su parque gratuitamente a disposición del Ministerio de Guerra, el día 10 de agosto de 1912 el Presidente Roque Sáenz Peña creó la Escuela Militar de Aviación, la primera fuerza aérea militar de América Latina. El civil Jorge Newbery y los tenientes coroneles Enrique Mosconi, luego director de YPF, y M. J. López fueron los primeros directores de la Escuela Militar de Aviación, instalada en el Palomar de Caseros.

Ante la falta de fondos públicos para comprar aviones el Aero Club Argentino organizó una colecta popular con la que se adquirió la primera flotilla. El 25 de mayo de 1913 esa flotilla desfiló por primera vez: 4 monoplanos piloteados por dos civiles, Newbery y Macías, y dos militares, Goubat y Agneta. Unos meses después el Ejército nombró a los dos primeros como pilotos militares con derecho al emblema. En el duelo entre monoplanos o biplanos Newbery era partidario de los primeros.

El 24 de noviembre de 1912 Newbery cruzó el Río de la Plata en el monoplano Centenario, un Bleirot Gnome de 50 HP.

Restos del avión en el que se accidentó Jorge Newbery, 1914.

Fue el primero en cruzar el río y volver en el mismo día. Influenciado por Newbery, el joven Teodoro Fels, que se encontraba cumpliendo el servicio militar, tomó uno de los aviones de la Escuela Militar de Aviación sin permiso y llegó a Montevideo batiendo el record mundial de vuelo sobre agua. A su regreso, el Presidente Roque Sáenz Peña le impuso arresto por su desobediencia y a la vez lo ascendió a cabo por la hazaña.

El 10 de febrero de 1914 Newbery, en un monoplano Morane-Saulnier, superó el récord mundial de altura alcanzando 6.225 metros. La marca no fue homologada por la comisión internacional porque la reglamentación establecía entonces que era necesario superar el récord anterior por un mínimo de 150 metros, y Newbery solo la superó por 65 metros.[11]

Los revisionistas nos inclinamos por esta expliación a su muerte: Jorge Newbery había llegado a Mendoza para estudiar el primer cruce a la Cordillera en avión, el que había dejado en Buenos Aires. Ante un pedido de una dama, después de almorzar, de verlo volar, pidió el avión a su amigo Teodoro Fels, quien se lo ofreció, no sin antes indicarle un serio problema que tenía el ala del monoplano. Jorge Newbery subió a él invitando a Jiménez Lastra a que lo acompañara y comenzó a hacer cabriolas y demostraciones, y a las 18,40, en una riesgosa maniobra, el monoplano cayó violentamente. Y allí encontró la muerte, en la Estancia "Los Tamarindos" de Mendoza, el 1 de marzo de 1914. La noticia llegó esa noche de corso dominguero a Buenos Aires, provocando la angustia colectiva ante la muerte de un pionero.[12]

El 1 de marzo de 1914, mientras se encontraba haciendo una demostración previa a cruzar la Cordillera de los Andes en el próximo mes, murió al caer su avión en el campo de aviación Los Tamarindos, como se conocía entonces a la actual zona de El Plumerillo en el distrito de Las Heras, Mendoza, al precipitarse a tierra en un avión Morane-Saulnier que él mismo manejaba. Tenía 38 años.[13]

El aeropuerto Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires, también conocido como Aeroparque, lleva su nombre en reconocimiento a su trabajo pionero en la promoción de la aviación en Argentina.[14] Finalmente cabe destacar que el barrio porteño de Villa Lugano fue la cuna de la aviación argentina, slogan que lleva hoy la localidad bonaerense de El Palomar por el asiento de la I Brigada Aérea que fuera en su oportunidad la Escuela Militar de Aviación. El barrio de Villa Lugano fue donde Newbery comenzó sus primeras hazañas en aviación y por ello en la Autopista Dellepiane muy cerca de la Avenida Gral. Paz se levantó un monumento al histórico piloto.

El deportista[editar]

Jorge Newbery, deportista.
Foto de Jorge Newbery (el quinto desde la izquierda), con el futuro presidente Marcelo T. de Alvear (sexto desde la izquierda), Eugemio Pini, director de la sala de esgrima del Jockey Club (octavo) y Julián Matínez (noveno).

Newbery se destacó también en boxeo, natación, automovilismo, esgrima, remo, entre otros deportes. En 1895 protagonizó una histórica pelea para determinar la superioridad del boxeo (defendido por Newbery) o del savate (defendido por Carlos Delcasse), que instaló al boxeo como deporte popular en Argentina. Obtuvo importantes títulos en boxeo en los años 1899, 1902, 1903. El 8 de julio de 1903 triunfó claramente sobre el boxeador profesional Clark.

En 1901 ganó en octubre el primer premio de florete en el torneo sudamericano organizado por el Club Gimnasia y Esgrima. En 1905 y 1906 venció en los certámenes de florete organizado por el Jockey Club de Buenos Aires. En el mismo club derrotó al campeón francés de espada, Berger.

El 16 de marzo de 1908 representando al Buenos Aires Rowing Club venció en los 1000 metros, dos remos largos, a los campeones hermanos Müller. En 1910 integró el equipo que estableció el récord de velocidad en bote de cuatro remos largos.

En 1902 obtuvo el primer premio de zambullida a mayor distancia en el Río Luján, recorriendo cien metros. Fue una de las personalidades que más impulsó en Argentina la práctica del deporte, cuando aún no existía en reconocimiento masivo del mismo.[15]

En 1980 la Fundación Konex le otorga a su figura fallecida el Premio Konex de Honor, por su aporte a la historia del deporte argentino.

El funcionario público[editar]

Jorge Newbery en 1909.

Jorge Newbery fue Director del Servicio de Alumbrado de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires hasta el día de su muerte. Como funcionario público Newbery era partidario de la municipalización del servicio de alumbrado, en contra de lo que se realizaba por entonces que consistía en la concesión del servicio a empresas privadas.[16]

En 1903/1904 se produjo en Buenos Aires un amplio debate sobre la conveniencia del sistema público o del sistema de concesión privada. Newbery participó activamente en dicho debate y llegó a escribir un extenso informe titulado "Consideraciones generales sobre la municipalización del servicio de alumbrado", que fue publicado en los Anales de la Sociedad Científica Argentina, en los números de abril, mayo y junio de 1904.

Entre otros argumentos para fundar su posición Newbery dice allí:

La necesidad de tal intervención defensiva es una consecuencia directa de los medios de que hoy se vale el capital para obtener los mayores beneficios, pues en la actualidad estas poderosas agrupaciones han encontrado en el monopolio o en la unión una base más segura y productiva para obtener intereses mayores que aquellos que les ofrecía hasta ahora la competencia entre sí.[17]

Newbery también se dedicó al estudio de soluciones para la locomoción y tráfico en la ciudad de Buenos Aires, en 1908, proponiendo la eliminación de los tranvías e impulsando nuevas técnicas de transporte masivo.[18]

El hombre de ciencia[editar]

Newbery escribía habitualmente en los Anales de la Sociedad Científica Argentina. En 1906, publicó una serie de artículos sobre la naciente industria del grafito artificial. En 1908 publicó un estudio sobre la fabricación de La lamparita eléctrica incandescente llamada zirconium y otros filamentos metálicos basándose en sus propias pruebas en laboratorio, con el fin de implementar las mismas en el país.[19]

En 1910, en colaboración con el químico Justino Thierry, escribió un libro científico-industrial titulado El Petróleo. En el libro los autores sostienen la necesidad de reservar para el Estado las zonas petrolíferas.[18]

El ídolo popular[editar]

Newbery ha sido considerado el primer ídolo popular no político que generó Argentina.[20] Hasta entonces solo habían existido ídolos políticos. La multitud se juntaba para ver sus hazañas aéreas y en los medios de comunicación solía definírselo como "un deportista". En su cultivo del deporte, Jorge Newbery anticipaba un estilo de vida aún embrionario, que prestaba atención al desarrollo del cuerpo y sus potencialidades, ejercitando el autodominio y el entrenamiento.

Una característica personal de Newbery era la ausencia del miedo: la gente lo conocía como el «Señor Coraje». Las "hazañas" de Newbery tenían un enorme impacto popular. Una muestra de ello: al romper el récord sudamericano con el globo Huracán, en 1909, el Club Atlético Huracán le pidió a Newbery si podía utilizar como insignia del club la imagen del globo. Newbery, en un párrafo de su respuesta, el aeronauta expresó:

Al dar contestación a su expresiva y atenta carta, en la cual me solicitan mi conformidad para que vuestro Club pueda usar el distintivo del globo Huracán, doy mi más completa conformidad esperando que el "team" que lo lleve sobre el pecho, sabrá hacerle el honor correspondiente al esférico que de un solo vuelo cruzó tres repúblicas.[21]

El Club Atlético Huracán adoptó entonces el como distintivo en la camiseta y después de lograr dos ascensos consecutivos, pasando de tercera a segunda y de ésta a primera, la comisión directiva envió una carta a Newbery diciéndole:

Huracán ha cumplido. Logró tres categorías, como su globo cruzó tres repúblicas y así satisfacemos su deseo.[21]

Jorge Newbery en la cultura popular[editar]

Corrientes y Esmeralda (fragmento)

Amainaron guapos junto a tus ochavas
cuando un cajetilla los calzó de cross
y te dieron lustre las patotas bravas
allá por el año...novecientos dos....

Letra: Celedonio Flores
Música: F. Pracanico
(1933)

Jorge Newbery ha sido una de las personas más mencionadas y a quienes más tangos se han dedicado. Entre ellos no puede dejar de citarse la referencia que Celedonio Flores hace de él en Corrientes y Esmeralda, cuando lo menciona como "el cajetilla" (argot: joven rico y fino) que "calzó de cross" (golpeó) a los "guapos" (hombres de cuchillo y pelea) que allí "paraban" a principios de siglo XX.

Otros tangos dedicados a Newbery son "Jorge Newbery", de Aquiles Barbieri, "Prendete del Aeroplano", de José Escurra, "De Pura Cepa", de Roberto Firpo, "Newbery", de Luciano Ríos, "Un recuerdo a Newbery", de José Arturo Severino, "Tu Sueño", de Eduardo Arolas, "El Pampero", de Luis Sanmartino.[22]

También se realizó una película sobre su vida, Más allá del sol (1975), de Hugo Fregonese, protagonizada por Germán Kraus. El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entrega anualmente los Premios Jorge Newbery a los deportistas más destacados del año.

La muerte trágica de Newbery colaboró en fijar su condición de ídolo en Argentina, como luego sucederá con Carlos Gardel. Su entierro en el Cementerio de la Chacarita fue un acontecimiento masivo nunca antes visto para una persona no relacionada con la actividad política.

El aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires lleva actualmente su nombre.

Escuelas

  • Escuela de Educación Técnica N° 8 de La Matanza "Jorge Newbery" (Ex-ENET N° 1 de Haedo).
  • Escuela Primaria Nº22 de Mar del Plata "Jorge Newbery"
  • Escuela de Enseñanza Media Nº 413 "Jorge Newbery" - Álvarez - Santa Fe (1º de abril de 2013 BODAS DE ORO)

Clubes de fútbol

Calles

Referencias[editar]

  1. La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasaría a representar el 0,57% de la humanidad en 1930.
  2. Cortés Conde, Roberto (1997). La economía argentina en el largo plazo (Siglos XIX y XX). Buenos Aires, Sudamericana y Universidad de San Andrés, pag. 29. ISBN 950-07-1231-8. 
  3. En 1902 se sancionó la llamada Ley de Residencia que habilitó al gobierno a expulsar extranjeros y fue ampliamente utilizada contra los activistas sindicales.
  4. Darío, Rubén. «Canto a la Argentina». Revista Versoados. Archivado desde el original el 2008-10-23. Consultado el 8 de diciembre de 2007.
  5. En 1909 Guillermo Marconi obtuvo el Premio Nobel de Física y en 1910 visitó la Argentina con motivo de los festejos del Centenario.
  6. En Buenos Aires, los jóvenes ricos de principios de siglo XX tenían la costumbre de realizar competencias de trasnoche arrojando en los restaurantes los pancitos de manteca al techo utilizando los cuchillos como catapultas, ganando quien lograba dejar más pegadas al cieloraso. Desde entonces «tirar manteca al techo» se convirtió en un dicho popular en ese país para referirse al derroche y a la frivolidad irracional.
  7. López, Julio V. (1884). La Gran Aldea. Buenos Aires, Biblioteca Digital Argentina. BDA. 
  8. Kidd, Natalia. «Buenos Aires, la París de Sudamérica, inventa barrios al estilo Nueva York». Los Tiempos, 22-08-2007. Consultado el 13 de diciembre de 2007.
  9. Larra, Raúl (1975). Jorge Newbery. Buenos Aires: Schapire, p. 29-41. 
  10. Larra, p. 55-93
  11. Larra, 172-175
  12. http://www.redargentina.com/DeportesArgentinos/Newbery.asp
  13. Los Andes. «Verdades del último vuelo de Newbery». Los Andes. Consultado el 14 de diciembre de 2007.
  14. Larra, p. 139-159
  15. Larra, p. 43-55
  16. Corbière, Emilio J.. «Perfiles: Jorge Newbery». Club del Progreso,. Consultado el 14 de diciembre de 2007.
  17. Larra, 115
  18. a b Larra, p. 109-139
  19. Houssay, Bernardo. «El ingeniero Jorge Newbery». Club del Progreso,. Consultado el 14 de diciembre de 2007.
  20. Larra, p. 93
  21. a b Locos por el Globo. «Historia de Huracán». Club Atlético Huracán, Locos por el Globo. Consultado el 14 de diciembre de 2007.
  22. Bruno Cespi. «El tango y los hechos cotidianos». Todo Tango. Consultado el 14 de diciembre de 2007.
  23. http://www.newberysalliquelo.com
  24. http://newberylaprida.blogspot.com.
  25. http://www.newberyucacha.com.ar/portal/
  26. [1]

Bibliografía[editar]

  • Larra, Raúl (1975). Jorge Newbery. Buenos Aires: Schapire. 
  • Amigos de Huracán (s.a.). Historia del Club Huracán. Amigos de Huracán. (ver). 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]