Jerjes I

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Jerjes I
Gran Rey (Shah) de Persia
Faraón de la Dinastía XXVII de Egipto
(Persia) Jerjes I.jpg
Información personal
Reinado Octubre de 485 a 465 a. C.
Nacimiento 519 a. C.
Persia
Fallecimiento 465 a. C.
Persia
Entierro Persia
Predecesor Darío I
Sucesor Artajerjes I
Familia
Dinastía Aqueménida
Padre Darío I el Grande
Madre Atossa
Consorte Amestris
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Jerjes I, también conocido como Jerjes el Grande en persa خشایارشا) (circa 519-465 a. C.), fue el quinto Gran Rey del Imperio aqueménida (485-465 a. C.), hijo de Darío I y de Atosa, hija de Ciro II el Grande. Su nombre Jerjes (también escrito Xerxes) es una transliteración al griego (Ξερξης, "Xerxēs") de su nombre persa tras su ascensión al trono, Jshāyār shāh, que significa "gobernador de héroes". En la Biblia se le menciona como "Asuero" אחשורש (Axashverosh o Ahasuerus transliterado al griego).[1] [2]

Las revueltas de Egipto y Babilonia[editar]

Jerjes fue designado como sucesor de Darío I por delante de todos sus hermanastros, mayores que él, y que nacieron antes de que Darío ascendiera al trono. Tras ser coronado en octubre de 485 a. C., Jerjes se enfrentó victoriosamente a una rebelión en el Egipto sometido, iniciada en 486 a. C., dejando a su hermano Aquemenes como sátrapa de éste, sobre el cual ejerció un control muy represivo.

Los predecesores de Jerjes, especialmente su padre, no fueron muy afortunados en sus intentos de conciliar las antiguas civilizaciones sometidas con el gobierno persa[cita requerida]. Esta fue probablemente la razón por la cual Jerjes decidiera abolir definitivamente el reino de Babilonia en 484 a. C. y llevarse la estatua dorada de Bel (Marduk o Merodach, cuyas manos debía agarrar el legítimo rey de Babilonia el primer día de cada año), matando a los sacerdotes que trataron de impedírselo[3] . Por lo tanto, Jerjes no aparece usando el título de Rey de Babilonia en los textos babilónicos que datan de su reinado, pero sí el de Rey de Persia y Media, o simplemente Rey de naciones (equivalente a Rey del mundo). Este proceder desencadenó dos rebeliones, en 484 a. C. y en 479 a. C., que fueron sofocadas enérgicamente.

La Segunda Guerra Médica[editar]

Inscripción bilingüe de Jerjes I, en Persépolis.

Una vez sofocadas todas las revueltas, y alentado por su primo Mardonio[cita requerida], trató de vengar la derrota sufrida por su padre, Darío I, en la batalla de Maratón, durante la Primera Guerra Médica (490 a. C.). Darío no había podido castigar a los atenienses por su intromisión en la Revuelta jónica en Asia Menor, por lo que Jerjes planificó la operación de castigo con sumo cuidado (483 a. C.). Ya que una flota persa había naufragado en el año 492 a. C. al pie del monte Athos, mandó excavar un canal a través del istmo que comunicaba la Península Calcídica, donde está el Monte Athos, con el continente europeo[4] ; se almacenaron provisiones en escalas a lo largo de la ruta que recorría Tracia; y se erigieron dos puentes que atravesaban el Helesponto. Jerjes concluyó una alianza con Cartago, lo cual privó a los griegos helénicos del apoyo de los griegos sicilianos de Agrigento y Siracusa, a la vez que consiguió ganar para la causa persa a varios estados griegos, como Tesalia, Macedonia, Tebas y Argos. Los persas lograron reunir para la ocasión una gran flota (la mayoría de las naves procedían de sus vasallos fenicios y chipriotas) y un poderoso ejército. En relación al número de efectivos podemos mencionar lo siguiente extraído del libro VII de Heródoto:

"No puedo en verdad decir detalladamente el número de gente que cada nación presentó, no hallando hombre alguno que de él me informe. El grueso de todo el ejército en la reseña ascendió a un millón y setecientos mil hombres; el modo de contarlos fue singular: juntaron en un sitio determinado diez mil hombres apiñados entre sí lo más que fue posible y tiraron después una línea alrededor de dicho sitio, sobre la cual levantaron una pared alrededor, alta hasta el ombligo de un hombre. Salidos los primeros diez mil, fueron después metiendo otros dentro del cerco, hasta que así acabaron de contarlos a todos, y contados ya, los fueron separando y ordenando por naciones".

Heódoto


De esta forma, en la primavera del año 480 a. C., Jerjes abandonó Sardes al frente de su ejército, desencadenando así la Segunda Guerra Médica contra la alianza griega de Atenas y Esparta. En principio el ejército persa consiguió importantes victorias: la flota griega fue rechazada en el cabo Artemisio, y tras la victoria sobre Leónidas I de Esparta y sus 300 hombres en el desfiladero de las Termópilas[5] , los persas devastaron Beocia y el Ática, llegando hasta Atenas.

La ciudad había sido evacuada previamente por orden de Temístocles, refugiándose sus habitantes en las islas cercanas, de manera que el ejército persa sólo tuvo que enfrentarse a la guarnición de la Acrópolis, saqueando a continuación la ciudad e incendiando y arrasando los templos de la Acrópolis, mientras las fuerzas espartanas y atenienses establecían su última línea de resistencia en el istmo de Corinto y el golfo Sarónico.

Sin embargo, Jerjes fue engañado por un astuto mensaje de Temístocles, llevado por un falso esclavo huído del campo griego, en el que animaba a los persas a atacar cuanto antes[6] . De opininión en contra fue la advertencia de Artemisia de Halicarnaso), reina aliada de Jerjes, que estimaba perjudicial atacar a la flota griega bajo condiciones adversas[cita requerida], en lugar de enviar parte de sus barcos al Peloponeso y esperar simplemente la disolución del ejército griego tras un prolongado asedio[cita requerida]. La batalla naval librada en Salamina (480 a. C.), donde la flota griega se había refugiado en el golfo entre el Ática y la isla de Salamina, fue ganada por la flota ateniense, al mando de Euribíades, pero no fue más que un pequeño revés en una campaña victoriosa para los persas hasta ese momento[cita requerida]. Perdida la comunicación por mar con Asia Menor, Jerjes decidió retornar a Sardes; el ejército que dejó en Grecia al mando de Mardonio fue derrotado en 479 a. C. en Platea. La posterior derrota persa en Mícala, al norte de Mileto, supuso la libertad de las ciudades griegas de Asia Menor y la renuncia de Jerjes a las mismas, dejando de entrometerse en la política griega.

La batalla de Atenas, que Jerjes dirigió personalmente, es a menudo erróneamente interpretada como un enfrentamiento entre griegos y persas[cita requerida], cuando en verdad la intención de Jerjes era castigar a los atenienses por el pillaje y la destrucción causados por sus fuerzas en las ciudades jonias de Asia Menor[7] , que estaban bajo el control persa. Es de destacar que para esta empresa contó con la ayuda de otras ciudades griegas, y aun de Macedonia. Jerjes tomó Atenas, y después de un breve periodo de ocupación, la abandonó, debido a que su interés no estaba en la conquista de la misma[cita requerida], sino en castigar a aquellos que habían llevado la guerra contra otras ciudades griegas en el Asia Menor.

El hecho histórico a resaltar, por tanto, es que Jerjes no combatió contra todos los griegos, ni contra Grecia entendida como país (ya que el país de Grecia era inexistente; sólo existían las polis), sino contra una alianza de ciudades griegas, contra la cual consiguió la ayuda de otras ciudades griegas de la propia Hélade, no interesadas en un frente común, bien por no sentirse amenazadas por los persas, o por haberse aliado con éstos, abiertamente o en secreto, como fue el caso de los príncipes de Tesalia, de Argos, enemiga jurada de Esparta, o de los aqueos del norte del Peloponeso, no interesados en ninguna guerra[8]

Últimos años[editar]

De los últimos años del reinado de Jerjes poco se sabe. Se conoce que envió a sátrapas a intentar la circunnavegación de África, pero la victoria de los griegos en la Segunda Guerra Médica supuso la paulatina inmersión del Imperio aqueménida en un estado de apatía, de la cual no volvería a despertar. El mismo rey se vio involucrado en varias intrigas palaciegas, dependiendo en exceso de sus cortesanos y eunucos.

Tumba excavada en roca, en Naqsh-e Rustam, al norte de Persépolis, que se asume como de Jerjes

Después de los errores militares cometidos en Grecia, Jerjes volvió a Persia, y supervisó la finalización de muchos proyectos iniciados por su padre en Susa y Persépolis, como la Puerta de las Naciones, y la Sala de las cien columnas, en Persépolis, que son estructuras mayores y más impactantes del palacio. También, la conclusión de la Apadana del palacio de Darío, y el Tesoro, ambos empezados por Darío, y su propio palacio, que alcanzó el doble de tamaño del de su padre. Su gusto arquitectónico era similar al de Darío, aunque a una escala todavía más gigantesca.[9]

Dejó varias inscripciones: en Van (Armenia), en el Monte Elvend (cerca de Ecbatana), y en Persépolis. En todos esos textos simplemente recogió las palabras de su padre.

Muerte[editar]

En 465 a. C., Jerjes fue asesinado por Artabano, comandante de la guardia real, y el más poderoso funcionario de la corte persa. Aunque Artabano llevaba el mismo nombre que el famoso tío de Jerjes, su ascenso fue debido a su popularidad en los sectores religiosos de la corte, y a intrigas del harén. Ideó un plan para destronar a los aqueménidas y colocó a sus siete hijos en posiciones clave de gobierno.[10]

El 4 de agosto de este año, Artabano asesinó a Jerjes[11] , con la ayuda de un eunuco, llamado Aspamitres. Los historiadores griegos dan versiones contradictorias sobre el suceso. Según Ctesias (enPersica 20), Artabano acusó al príncipe heredero, Darío, primogénito de Jerjes, del asesinato, y persuadió a otro de los hijos de Jerjes, Artajerjes, a vengar el parricidio, matando a Darío.

Pero según Aristóteles (en Política 5-1311b), Artabano mató primero a Darío, y luego a Jerjes. Cuando Artajerjes descubrió los asesinatos, mató a Artabano y a sus hijos.[12] En estas intrigas participó el general Megabizo, cuya decisión de cambiar de bando, probablemente salvó a los aqueménidas de perder el control del poder del trono persa.[13]

Jerjes en la Biblia[editar]

En el Libro de Ester de la Biblia, Jerjes es mencionado con el nombre Asuero –Aḥashverosh (Ahasuerus en griego, אחשורש en hebreo)–.[1] Durante su reinado, el de su antecesor (Darío I) y el de su sucesor (Artajerjes I), muchos samaritanos pidieron ayuda al rey de Persia con acusaciones contra los judíos.

A Jerjes también se le identifica como el rey Asuero del Libro de Ester,[2] donde se indica que Asuero repudió a su reina consorte Vasti, debido a que ella se negó a obedecer su orden de aparecer como reina del imperio en una fiesta que el rey había organizado para mostrar las riquezas y poderío de su reino. Según las usanzas persas, tal comportamiento por parte de la reina debía ser castigado con su inmediata destitución. Una vez hecho esto, el rey debía elegir para sí una reina, por lo que después de reunir a un considerable número de jóvenes vírgenes de todo el imperio, Asuero escogió finalmente a Ester, cuyo origen judío ella había ocultado hasta al mismo rey.

Hamán el Agagueo, ministro del rey y proveniente de un pueblo que había sido destruido por Israel por mandato divino, aprovechó un disgusto personal con un judío de nombre Mardoqueo (primo[14] y tutor de Ester), ya que este rehusaba inclinarse ante él, para convencer al rey Asuero de ordenar por decreto la destrucción del pueblo judío por no seguir sus mandatos. Tal decreto fue publicado. Sin embargo, la reina Ester, aconsejada por su primo[14] Mardoqueo, halló gracia ante su esposo (el rey Asuero) y logró intervenir en favor de su pueblo al desvelarle a él su identidad judía y dejar al descubierto la trama de Hamán. Como los decretos del rey eran irrevocables, hubo de ser publicado un nuevo decreto, dando al pueblo judío el derecho a defenderse de sus atacantes.

En su obra Antigüedades de los Judíos, Flavio Josefo sugiere que esta historia es real, y que tanto Ester como Vasti fueron personajes que existieron realmente. Pero Heródoto, por su parte, señaló que la reina consorte de Jerjes era Amestris, la hija de Ótanes.

Fragmento de vasija con parte del nombre de Jerjes I inscrito. Louvre.

Los hijos de Jerjes[editar]

De Amestris[15]

De madres desconocidas

Titulatura[editar]

Titulatura Jeroglífico Transliteración (transcripción) - traducción - (referencias)
Nombre de Sa-Ra:
Hieroglyph egyptian-Sa-Ra.svg
Hiero Ca1.svg
Aa1 M8 M17 M17 E23 M8
Hiero Ca2.svg
ḫšyrš (Jeshyresh)
Jerjes

Jerjes I en la filmografía[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Esdras 4:6
  2. a b Ester 1:1
  3. R. Ghirshman, Iran, p.191
  4. H.Bengtson. El mundo mediterráneo en la edad antigua. Griegos y persas, p.43
  5. H. Bengtson. Obra citada, p.47
  6. H. Bengtson. Obra citada, p. 52
  7. Holland, pp. 175–177.
  8. H. Bengtson Obra citada, p.44
  9. Ghirshman, Iran, p.172
  10. Iran-e-Bastan/Pirnia book 1 p 873
  11. M. W. Stolper, "Late Achaemenid Chronology", en NABU 1999-6 (Achemenet.com > Resources > Publications en ligne > NABU).
  12. Dandamayev
  13. History of Persian Empire-Olmstead p 289/90
  14. a b Ester 2:5-7
  15. Para esta sección, véase M. Brosius, Woman in Ancient Persia, Clarendon Press, 1998.

Bibliografía[editar]

  • Hermann Bengtson. El mundo mediterráneo en la edad antigua. Griegos y persas. Historia universal siglo XXI. 1985- ISBN 84-323-0070-5

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Darío I el Grande
Gran Rey (Shah) de Persia
485 a. C.465 a. C.
Faravahar.svg
Sucesor:
Artajerjes I
Predecesor:
Darío I el Grande
Faraón de la Dinastía XXVII de Egipto
485 a. C.465 a. C.
Sucesor:
Artajerjes I