Jerónimo de Uztáriz

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Jerónimo de Uztáriz y Hermiaga, conocido también como Ustáriz, (Santesteban, Navarra, 1670 - Madrid, c. 1732). Economista español. Autor de la Theórica y práctica de Comercio y de Marina, obra de referencia de economía durante el siglo XVIII.

Vida[editar]

Jerónimo de Uztáriz nació en 1670 en la villa de Santesteban de Lerín, en el norte de Navarra aunque recibió el bautismo el 16 de noviembre de 1670, por lo que se supone que nació unos pocos días antes. Era uno de los hijos segundones de un matrimonio con 7 vástagos y de mediana posición formado por Juan de Uztáriz y María de Hermiaga.

De acuerdo al derecho y costumbre navarra del mayorazgo, como hijo segundón no le correspondía ninguna parte de los bienes troncales de la familia, por lo que como tantos situados en su misma posición, optó por emigrar para labrarse un futuro. A los quince años de edad residía ya en Madrid, en casa de unos parientes; donde comenzó una exitosa carrera militar.

En 1688 marchó a Flandes como soldado. Luchó durante cerca de diez años en la Guerra de la Liga de Augsburgo Durante los años que permaneció en los Tercios de Flandes ascendió hasta el rango de maestre de campo. Participó en 8 campañas, entre ellas el Asedio de Namur y la Batalla de Landen (1693), en la que Uztáriz fue hecho prisionero. En 1696 se casó con María de Azuara y van Sesseguen, una noble flamenca que descendía de una familia de militares al servicio de España desde un siglo antes. En 1697 regresó brevemente a España tras finalizar la guerra, pero permaneció poco tiempo ahí, ya que regresó al poco a Flandes.

Entre 1698 y 1704 fue secretario de Isidro de la Cueva, V marqués de Bedmar, gobernador y comandante general del ejército español en Flandes. Allí vivió el estallido de la Guerra de Sucesión Española. En 1704 el marqués fue nombrado virrey de Sicilia y Uztáriz le siguió allí donde ejerció como secretario de Estado y Guerra. Surante su estancia en Sicilia fue nombrado Caballero de Santiago.

En 1707 retornó definitivamente a España, donde comenzó una carrera en la administración del estado. Primero perteneció a la dependencia de Guerra y Marina, siendo secretario de decretos de la primera mesa del despacho. Luego pasó a ser secretario de la Real Junta de Comercio y Moneda del Consejo de Indias, secretario de la Sala de Millones y de la Junta de Tabaco. En 1725 llevó a cabo la reorganización de la Junta de Comercio y se le nombró secretario con voto. Cuando se fundió la Junta de Comercio con la de Moneda fue elegido ministro de la nueva entidad. Tuvo gran influencia en la política económica de Felipe V.

Uztáriz falleció el 31 de enero de 1732 en Madrid y fue enterrado en la Iglesia de Santa María de la Almudena.

Obra[editar]

En 1717 escribe un prólogo al libro Comercio de Holanda en el que aboga por la aplicación del colbertismo en España y propone, como patrones a imitar, a Francia y Holanda. Su gran obra: Teoría y práctica de Comercio y Marina..., aparece en 1724 en una limitadísima tirada destinada a sus allegados y a partir de 1742, fecha en que se publica una segunda edición revisada y ampliada por el propio autor, alcanza la difusión que merece tan insigne trabajo, siendo traducida al inglés, francés, holandés e italiano. En ella identifica la riqueza nacional con los metales preciosos, lo cual no es nuevo, pero añade que lo principal no es evitar la fuga de dichos metales mediante restricciones, sino hacer que entren y se queden a través de una balanza comercial favorable. El remedio general es el fomento de las manufacturas y la reorganización del comercio. Una nación no puede ser grande sin un comercio grande, y un comercio útil es imposible sin la posesión de manufacturas. Para obtener éstas es necesario el apoyo gubernamental, manifestado en la concesión de gracias y franquicias a fabricantes y vendedores. Al mismo tiempo una reducción de los gravámenes internos, acompañada de una reorganización en los aranceles de entrada y salida de las mercancías, incrementaría el consumo interior y las exportaciones, puesto que los excesivos derechos pagados en la Península y en las aduanas encarecían los productos españoles, con respecto a los extranjeros. Ahora bien, las restricciones a la entrada de estos productos debía realizarse en conjunción con el desarrollo de la industria nacional, para no provocar problemas de desabastecimiento.

Para Ustáriz, la causa de la decadencia española no era la emigración a las Indias, como decían otros, sino este comercio desfavorable. Era partidario de impulsar la industria privada, pero contrario al desarrollo de las manufacturas reales. No consideraba eficaz para el desarrollo del comercio exterior español la creación de compañías de comercio. Pedía que se estableciesen representaciones comerciales españolas en los principales puertos extranjeros. Solicitaba la reforma de la Junta de Comercio, con la introducción en ella de hombres preparados y experimentados. Abogaba por la apertura de canales fluviales y la mejora de carreteras y de puertos. Recomendaba la creación de academias para fomentar el comercio y las ciencias y artes en general. Sostenía la necesidad de contar con una buena escuadra como apoyo y defensa del comercio. Uztariz es el único economista español citado por Adam Smith en la Riqueza de las Naciones (1776).

Juicio[editar]

Fue la suya «una pretensión (la primera en España) de organizar coherente y sistemáticamente la economía interna de la Península y su comercio exterior con el fin de conseguir los objetivos mercantilistas propios de la época» (Bitar, o. c. en bibl., 89). No obstante, el hecho de que no atribuya al Estado el papel de protagonista de la economía, sino el de regulador y protector de unas relaciones libres, entra dentro de lo que algunos autores han llamado posmercantilismo. Fue el máximo economista español de la primera mitad del XVIII e influyó sobre tratadistas de su época y de la inmediatamente posterior. De la importancia que este hecho tiene dan idea las consideraciones que hace J. A. Maravall en el prólogo a la obra de Bitar cit.: En el s. XVIII se consolida algo que se anuncia desde el XVI: una economía nacional. Los economistas de aquel siglo extienden sus consideraciones a los intereses de la comunidad política toda, superando la estricta consideración estatal, como era el potenciamiento del Estado, la gloria del príncipe, el enriquecimiento del Erario, etc. Así, junto a los grandes temas filosóficos, y en conexión con ellos, la economía pasa a ser en el XVIII materia política por excelencia: «es imposible aproximarse a conocer el pensamiento político sin tener en cuenta las teorías económicas». Por ello, la obra de Ustáriz y, en general, la de «1os pensadores españoles del XVIII se presenta cada día con mayor interés. Su valioso esfuerzo por rehacer el estado de un pueblo y desarrollar, con amplios fines políticos y humanos, su economía es impresionante. Ello les llevó a plantearse aspectos de la teoría económica que anticipaban puntos de vista posteriores, como pone de manifiesto Schumpeter en su History of Economic Analysis (passim).

Bibliografía[editar]

  • M. BITAR LETAYF, Economistas españoles del siglo XVIII, Madrid 1968
  • J. CARRERA PUJAL, Historia de la economía española, III, Barcelona 1945
  • M. COLMEIRO, Historia de la economía política en España, 1865 (reed. Madrid 1965)
  • Biblioteca de los economistas españoles de los siglos XVI, XVII y XVIII, Madrid 1880 (reed. Madrid 1954)