Jane Rochford

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Jane Parker
Vizcondesa de Rochford
Grace, Lady Parker by Hans Holbein the Younger.jpg
Posible retrato de lady Jane Rochford,
por Hans Holbein
Información personal
Nombre secular Jane Parker
Otros títulos Dama de compañía de Catalina de Aragón, Ana Bolena, Juana Seymour, Ana de Cleves y Catalina Howard, esposas del rey Enrique VIII.
Nacimiento c. 1505
Grimston, Norfolk Bandera de Inglaterra
Fallecimiento 13 de febrero de 1542
Bandera de Inglaterra
Entierro Torre de Londres junto a Catalina Howard
Familia
Padre Henry Parker, barón de Morley
Madre Alice St. John
Consorte Jorge Bolena
Descendencia sin descendencia

Jane Parker, o Jane Bolena (Boleyn), vizcondesa de Rochford (c. 150513 de febrero de 1542), fue una noble inglesa que vivió en el reinado de Enrique VIII. Fue la esposa del hermano de Ana Bolena, segunda esposa del rey, además de dama de compañía de las cinco primeras esposas de Enrique. Parece que su testimonio fue clave para que Ana Bolena y su hermano fueran ejecutados por incesto y traición, aunque la creencia de que Jane Bolena mintió movida por el odio que sentía hacia la reina Ana está muy extendida. Murió en 1542, decapitada por alta traición junto con Catalina Howard, la quinta esposa de Enrique VIII, a la que había ayudado en sus aventuras amorosas.

Nacimiento[editar]

Nacida bajo el nombre de Jane Parker, fue la hija de Henry Parker, décimo barón de Morley, y de Alice St. John (la hija mayor de sir John St. John). Nació en Norfolk, Inglaterra alrededor del año 1505 y su familia tuvo un gran poder monetario, estaban bastante unidos y políticamente activos, además de ser respetados miembros de la clase alta inglesa. Su padre fue un intelectual con un gran interés en la cultura y la educación.[1]

Juventud y relación con Catalina de Aragón[editar]

Fue enviada a la corte en su temprana juventud, ciertamente antes de los quince años, donde fue asignada a la casa de Catalina de Aragón, la esposa de Enrique VIII en ese momento. Es recordada por haber sido acompañante real en la fiesta de la famosa visita de estado a Francia en 1520, que fue conocida como “The Field of the Cloth of Gold” (el campo de la tela de oro).[2]

No hay retrato sobreviviente que haga identificar físicamente a Jane. Sin embargo, debió de ser bonita, dado que fue escogida para ser una de las actrices/bailarinas principales en la famosa obra “Château Vert”, estrenada en la corte en 1522, y sería inconcebible que alguna de las siete damas escogidas para representar las siete virtudes femeninas fuese poco atractiva. El grupo lo dirigía la princesa María, hermana de Enrique VIII, y entre las bailarinas estaban María y Ana Bolena.

Matrimonio[editar]

Retrato de Ana Bolena, hermana del esposo de Jane. La naturaleza de la relación de Jane y su cuñada no se conoce, pero la creencia de que era mala está muy extendida.

A finales de 1524 o principios de 1525, fue casada con George Boleyn, vizconde de Rochford, hermano de Ana Bolena, quien sería más tarde la segunda esposa del rey Enrique VIII.[3] En este escenario, sin embargo, Ana todavía no estaba relacionada con el rey, aunque ella ya era un icono de la moda de la época.[4]

Un historiador escribió que Ana era “la cortesana perfecta… su carruaje estaba lleno de gracia y sus ropas eran complacientes y elegantes, bailaba con facilidad, cantaba placenteramente, tocaba el laúd y varios otros instrumentos musicales bien, y hablaba francés fluidamente… una notable, inteligente y audaz mujer noble… que primero cautivaba a la gente con una conversación y luego los entretenía. Era simple ver que su energía y vitalidad la hacían ser el centro de atención de cualquier reunión social”. Estos primeros encuentros con la sofisticada y glamorosa Ana ayudaron a crear la leyenda de que Jane inmediatamente la odió. Sin embargo, si esto fuera cierto, no hay pruebas de ello para la época ni para varios años venideros.

Como regalos de bodas, el rey dio a Jane y George el señorío de Grimston en Norfolk.[5] Desde que se convirtió en la vizcondesa de Rochford a través de su matrimonio, fue conocida usualmente en la corte (y por subsecuentes historiadores) como lady Rochford. Como la riqueza y la influencia de la familia Bolena aumentaba, la pareja tomó el palacio de Beaulieu como su residencia principal, la cual decoraron con una pródiga capilla, una cancha de tenis, un baño con flujos de agua caliente y helada, alfombras importadas, muebles de caoba y su gran colección de platería.

Tradicionalmente, el matrimonio de Jane y George ha sido retratado como infeliz. Un historiador moderno sugiere que Bolena habría sido homosexual, lo que explicaría el por qué de un matrimonio tan miserable.[6] En muchas novelas George es mostrado frecuente y bisexualmente infiel a su mujer. La historiadora británica Alison Weir concluyó que el matrimonio era infeliz, principalmente a causa de George, aunque dice que es difícil concluir la naturaleza sexual de éste: “[un] talentoso joven… era muy apuesto y muy promiscuo. De hecho, de acuerdo a George Cavendish, vivió de una forma muy ‘bestial’, forzando viudas, desflorando vírgenes… [y] es sugerido que se complació en la actividad homosexual también, aunque no hay evidencias para lo último…”.[7] Sin embargo, el biógrafo más reciente de Jane discrepa con ambos argumentos y concluye que la verdadera naturaleza del matrimonio no está establecida, aunque sugiere que esto no significa que haya sido infeliz necesariamente.[8]

La exacta naturaleza de su relación con su hermana política real, Ana Bolena, tampoco está precisamente clara y no hay absolutamente ninguna evidencia de qué es lo que pensaba acerca de su otra hermana política, María Bolena, quien había estado en la corte con ella desde que eran muy jóvenes y había sido amante de Enrique VIII mientras era dama de compañía de Catalina de Aragón. Se asume generalmente el hecho de que Jane no era demasiado cariñosa con Ana, lo que podría ser producto de los celos de que sentía hacia ella. A pesar de todo, Jane conspiró junto a su cuñada Ana para expulsar a una dama no identificada de la corte en 1534. Cuando el rey descubrió la participación de Jane, ésta se exilió a sí misma durante unos pocos meses.

Papel en la ejecución de su marido[editar]

Después de once años de matrimonio, George fue arrestado en mayo de 1536 y encerrado en la Torre de Londres, acusado de mantener relaciones sexuales con su hermana, la reina Ana. Se supone que el testimonio de Jane ayudó a acusar a su esposo por incesto y traición, declarando que ella creía que él y Ana estaban envueltos en relaciones sexuales desde el invierno de 1535, e implicando fuertemente que George sería el padre del feto abortado por la reina a principios de 1536. No hay evidencias para aseverar estos rumores de acuerdo a la vasta cantidad de testigos contemporáneos, aunque éstos proveyeron el pretexto legal de que los enemigos de los Bolena necesitaban mandar a lord Rochford al cadalso.

El sensacional testimonio de Jane en contra de su marido podría haber sido un acto de maldad, debido posiblemente a sus celos por Ana. Ciertamente ésta fue la conclusión generada en este tiempo y por muchas generaciones posteriores. En la actualidad, esta visión entró en la cultura popular a través de ficticios retratos de la vida de Jane, incluyendo dos novelas, Vengeance is mine de Brandy Purdy y The Boleyn Inheritance de Phillipa Gregory, aunque la exactitud histórica de éstas se encuentra en duda. En ambas novelas, el vicioso resentimiento de Jane hacia Ana la lleva a la desintegración psicológica –es retratada como un ser trastornado y obsesivamente celoso en Vengeance is mine y casi enfermizamente amoral en The Boleyn Inheritance. En ambas novelas es presentada como una voyerista sexual.

Más seriamente, las generaciones posteriores de historiadores también creyeron que el testimonio de Jane en contra de su esposo y hermana política en 1536 fue motivado por rencor más que cualquier otra creencia actual sobre sus culpas, de ahí su desfavorable reputación histórica. Dentro de una generación, George Wyatt, cuyo padre Thomas Wyatt el joven había conocido a los Bolena en persona, describió a Jane como “una esposa embrujada, acusadora de su marido, incluso a la busca de su propia sangre”.[9] Un siglo después, un historiador inglés afirmó que la razón del testimonio de Jane en contra de ellos era debido a un “odio empedernido” hacia Ana, el cual se generó de los celos que sentía Parker de las superiores habilidades sociales de la reina y la preferencia que tenía George de estar en compañía de su hermana en vez de su esposa. Historiadores georgianos y victorianos apuntaron que la eventual muerte de Jane en 1542 fue un triunfo de la justicia moral porque “la infame lady Rochford… cuyo destino fue justamente merecido por el interés que ella había tenido en traer a Ana, así como también a su esposo, al cadalso”.[10]

Esta negativa visión de Jane es rechazada por su única biógrafa moderna, Julia Fox, quien cree que Jane gozó de una cálida relación de apoyo y esto fue el terror del golpe de palacio en contra de los Bolena en 1536 que provocó el testimonio de Jane, el cual fue torcido por los enemigos de su familia de todos modos. Sobre la caída de los Bolena, Fox escribe:

“Lady Rochford se encontró arrastrada a un torbellino de intrigas, insinuación y especulación. Para cuando Cromwell fue en busca de Jane, él ya tenía una gran parte de lo que necesitaba, no sólo para hacer caer a Ana y su círculo, sino que también para hacer posible el matrimonio del rey con Jane Seymour… Las preguntas para Jane habrían venido de una manera densa y rápida… Enfrentadas con cierta implacabilidad, incesantes cuestionamientos, de las cuales no tenía otra opción más que responder… Jane habría buscado en su memoría cualquier pequeñísimo incidente que le ocurriese… [Pero] ella se había torcido bajo la presión del implacable interrogatorio… Y fue su debilidad bajo el interrogatorio la que le dio a sus futuros detractores –felices de encontrar un salvoconducto para exonerar al rey del atroz cargo de matar insensiblemente a su inocente esposa– las municiones para mantener eso que era su evidencia que había engañado a Enrique, y destruido a Ana y George…”.[11]

Viudez[editar]

George Boleyn fue decapitado en Tower Hill el 17 de mayo de 1536, ante una gran multitud. Su discurso final se vio principalmente afectado al promover su recién descubierta fe protestante. Cuatro hombres más, uno de ellos un plebeyo, fueron ejecutados junto a él, también acusados de ser amantes de Ana Bolena. Sólo el plebeyo Mark Smeaton, un músico, confesó y lo hizo bajo la acción de feroces torturas[12] (los miembros de la aristocracia y la baja nobleza no podían ser legalmente torturados). Ana fue ejecutada dos días después, decapitada por un verdugo francés, hábil con la espada, dentro de las murallas de la Torre de Londres. La historiadora Julia Fox describe la muerte de Ana como “su última presentación”. Su equilibrio y coraje en el cadalso fue muy comentado y la opinión pública en las semanas y meses después a menudo “hicieron de Ana una perseguida heroína, brillando con la promesa y calidad de una joven mujer, hermosa y elegante”.[13] No es sabido si Jane presenció la ejecución de su esposo o de su hermana política, pero la compasión póstuma por Ana despertó en muchos (particularmente sentimentalistas) el significado de que muchos de los que se vincularon a su caída fueron encasillados en el papel de villanos. De acuerdo a la historiadora Julia Fox, esta actitud explica como las acciones de Jane se interpretaron como las de un ser cruel y celosamente conspirador.[14]

Independientemente de la verdad de la participación de Jane en la caída de los Bolena, o sus sentimientos inmiscuidos en ésta, la inmediata secuela fue muy dura para ella, tanto financieramente como socialmente. Las tierras que los Bolena se habían adjudicado durante el reinado de Ana y durante las últimas cuatro generaciones, incluyendo los títulos de conde de Wiltshire y conde de Ormonde podrían pasar sólo por la línea masculina, y fueron pérdidos por la familia con la muerte de George. Jane mantuvo el título de vizcondesa de Rochford pero sin un hijo realmente no podía beneficiarse con lo que había retenido de la fortuna de la familia Bolena.[15]

Intrigas políticas posteriores[editar]

retrato póstumo de Jane Seymour, tercera reina de Enrique VIII.

Después de la ejecución de su marido, lady Rochford estuvo ausente de la corte por un tiempo, durante el cual gastó mucho de su tiempo en intentar estabilizar su situación financiera, la cual logró a través de negociaciones con su padre político Thomas Bolena, con su padre, pero principalmente con Thomas Cromwell, primer ministro del rey. Los Bolena eventualmente le asignaron una considerable pensión anual de £100, precisamente lo que ellos le habían dado a su hija mayor, María, cuando enviudó ocho años antes.[16] Esta cantidad de dinero no se acercaba por ninguna parte a la que había recibido cuando fue hermana política de la reina consorte Ana, pero era suficiente para financiar una moderada vida de clase alta, esencialmente para poder volver a la vida de la corte, lo cual fue algo en lo que Jane trabajó obstinadamente entre 1536 y 1537. Se desconoce una fecha exacta de su regreso a la corte, pero si se sabe que lo hizo como dama de honor de la reina Jane Seymour, lo que significa que volvió en el transcurso de poco menos de un año después de la muerte de su esposo.[17] Como vizcondesa, le fue permitido traer un grupo de sus sirvientes con ella, alojándose en palacio como Lady Rochford. Finas comidas le fueron servidas cada día del presupuesto de la casa de la reina.[18]

El testimonio de Lady Rochford fue requerido para anular el matrimonio de Enrique VIII y Ana de Cleves.

Después de la muerte de Jane Seymour, el rey subsecuentemente se casó con una princesa germana, Ana de Cleves, y lady Rochford testificaría más tarde en julio de 1540 para ayudar al rey a poder divorciarse de ella, declarando que su reina le confió a ella que su matrimonio nunca se había consumado. Esto le permitió a Enrique anular su unión con Ana de Cleves y casarse con su muy joven amante, Catalina Howard, que era prima de Ana Bolena y, por lo tanto, estaba emparentada con Lady Rochford.

Catalina Howard, a la que Jane Rochford ayudó en sus aventuras con Thomas Culpepper

Lady Rochford mantuvo su puesto como dama de honor de la nueva reina y ejerció una considerable influencia sobre ella, convirtiéndose eventualmente en una de sus favoritas. Cuando la joven reina se halló aburrida con su viejo y obeso marido el rey, fue lady Rochford quien ayudó a organizar encuentros entre la reina Catalina Howard y el apuesto cortesano Thomas Culpeper. Catalina más tarde confesaría no haber llegado virgen al matrimonio, sin embargo hay algunas dudas en cuanto a si realmente la relación de Catalina con Culpepper fue sexualmente consumada. La aventura progresó con la ayuda de Lady Rochford durante la visita real al norte en 1541, pero el pasado de Catalina fue destapado en el otoño y se inició una investigación en torno a su vida privada. Primero, la reina fue detenida en sus aposentos y luego fue puesta bajó arresto domiciliario en la Abadía de Syon, un convento fuera de uso lejos de la corte. Sus confidentes y sirvientes fueron interrogados y sus aposentos fueron allanados, muchos de los sirvientes y damas de honor recordaron haber notado un sospechoso comportamiento en Lady Rochford con Catalina y Culpepper, lo que dio como resultado su detención para ser interrogada. Subsecuentemente, una carta de amor de Catalina para Culpepper fue descubierta en la que se menciona el rol de Jane Bolena arreglando sus encuentros. Este fue un crimen de “misprision of treason” (algo así como cómplice de traición), el cual en la Inglaterra de los Tudor llevaba a la pena de muerte. Jane fue conducida a la Torre de Londres permaneciendo varios meses en prisión mientras el gobierno decidía como y cuando proceder en contra de la acusada.

Caída y ejecución[editar]

Durante su cautiverio en la torre, fue interrogada durante varios meses, pero como era una aristócrata no podía ser torturada. Bajo presión psicológica, sin embargo, parece ser que sufrió un colapso nervioso y a comienzos de 1542 fue declarada loca.[19] Sus “ataques de frenesí” significaron que no podría ser sometida a juicio por su rol de facilitar los adulterios de la reina, pero desde que el rey determinó que debía ser castigada, éste implementó una ley que permitía que los dementes fueran ejecutados.[20] Jane fue entonces condenada a muerte por el Act of Atteinder (esto es, sin juicio) y el día de la ejecución se fijó para el día 13 de febrero de 1542, el mismo día que Catalina Howard.

La reina murió primero, aparentemente en un débil estado físico, aunque no se hallaba histérica. Jane, quien había estado en el escalafón para observar la muerte de Catalina, dio entonces un discurso antes de arrodillarse en el recién usado cadalso. A pesar del colapso mental sufrido en sus últimos cinco meses de vida, se mostró calma y digna, y ambas mujeres ganaron una leve aprobación póstuma por sus comportamientos en el momento de morir. Un testigo ocular, un mercader llamado Otwell Johnson, escribió que sus ‘almas [deben] estar con Dios, por ellas realizó el más piadoso y cristiano final’.[21] El embajador francés simplemente indicó que Jane dio un “largo discurso”; Johnson dice que ella pidió perdón por sus “varios pecados”, pero nadie apoya las leyendas posteriores de que Jane habló en detalle sobre su fenecido esposo o hermana política Ana. De acuerdo a Alison Weir, la ejecutada reina no pasaba más allá de los diecisiete años al momento de su muerte y Jane estaba alrededor de los treinta y seis.[22]

La ejecución fue llevada a cabo solamente con un golpe de hacha y fue enterrada en la Torre de Londres junto a Catalina Howard, muy cerca de los cuerpos de George y Ana Bolena.

Cine[editar]

Año Película Director Actriz
2008 Las Hermanas Bolena Justin Chadwick Juno Temple
2007 Los Tudor (TV) Michael Hirts Joanne King

Ascendencia[editar]