Jack Rackham
Jack Rackham (Isla de Cuba, 27 de diciembre de 1682 - Saint Jago De La Vega, Jamaica, 18 de noviembre de 1720), conocido como Calicó Jack o Jack el Calicó, fue un marino y capitán pirata inglés durante el siglo XVIII. Se ganó el sobrenombre por las coloridas ropas de calicó que llevaba, pero fue más famoso por llevar a bordo a dos de las más famosas mujeres pirata: Anne Bonny y Mary Read.
Rackman había sido el contramaestre del capitán de piratas Charles Vane donde trabajo para Vane como piratas en la Bahamas y Norte America. Cuando Vane rehusó perseguir a un buque de guerra francés en plena batalla, la tripulación se disgustó de tal manera que se amotinó y alzó a Rackham como su líder. Después de su reciente nombramiento como capitán decidió atacar a pequeñas embarcaciones por Jamaica, El Pasos de los vientos, Leeward islands y Cuba; en Jamaica obtuvo unos de sus mayores premios un bergantin llamado La Kingston lleno de riquezas, a vista de Port Royal, pero perdiendo lo en la Isla de los Pinos (Isla de la Juventud, Cuba) debido a que los comerciantes de Port Royal habían decidido ir a por él, contratando a algunos busca piratas. Perdió la Kingston y Treasure y todo la riqueza que la Kingston portaba, pues al descubrirlos los busca piratas atacaron cuando la mayoría de la tripulación se encontraba en tierra junto a Jack y no tuvieron mas remedio que ir hacia el bosque. En un pueblo de Cuba robaron un sloop inglés llamado Revenge que había sido atrapado por un guardacostas español.
Posteriormente, Rackham decidió aceptar una oferta de perdón real y navegó hacia el puerto de Nueva Providencia. Durante su estancia allí, Rackham se enamoró de una mujer casada llamada Anne Bonny. Rackham invirtió mucho de su pillaje en ella. Posteriormente, se unió a la tripulación del capitán Burgess, antiguo pirata también y en esa época corsario en el mar Caribe en busca de barcos españoles.
Cuando la relación entre Rackham y Bonny se hizo pública, el gobernador de Nueva Providencia les amenazó con azotar a Anne por adulterio. Antes de dejar a Bonny para ser castigada, la pareja convino en hacerse con una tripulación y robar un navío. Temiendo que la tripulación se negase a compartir el viaje con una mujer, Anne se vistió como un hombre y adoptó el nombre de Adam Bonny, convirtiéndose en un miembro respetado de la tripulación y luchando al lado de sus compañeros masculinos en muchas escaramuzas. Su mejor premio por esos años fue al atrapar a tres buques españoles que llevaban un gran botín de oro y joyas procedente de Matanzas (Cuba) que provenía de las familias más ricas de la isla , el ataque se produjo en Cayo Esquivel (Cuba) donde obtuvo su gran victoria.
Después de que se enviasen varios barcos armados desde las Bahamas para capturarles, Rackham y algunos de sus tripulantes fueron obligados a huir. Posteriormente fueron capturados por un barco español, pero consiguieron escapar navegando alrededor de Jamaica, tomando el control de varios cargueros de pesca y de un bergantín. El gobernador decidió capturar a Rackham y envió en su búsqueda al cazador de piratas capitán Barnet, que les siguió y capturó.
Se ha especulado que Rackham había intentado firmar un pacto con el gobernador bajo el cual se rendiría si se concedía clemencia a Anne y a otra pirata femenina llamada Mary Read. Sea cierto esto o no, Rackham y su tripulación fueron juzgados en Saint Jago De La Vega en Jamaica, el 16 de noviembre de 1720. Junto con los restantes miembros de la tripulación, fueron encontrados culpables de piratería y ahorcados al día siguiente mientras que Anne y Mary vieron conmutadas sus penas tras declarar, con una antológica frase, estar embarazadas: «Abogamos por nuestros vientres, señor».
A Anne, a pesar de su condición de prisionera, se le permitió visitar a Jack en su celda antes de que fuese ejecutado, las únicas palabras que la muchacha le dirigió entonces fueron: «Lamento verte así, Jack —dijo—. Pero si hubieras luchado como un hombre, ahora no tendrían que colgarte como a un perro».
Mientras que al poco tiempo Mary Read cayó enferma en su celda y la fiebre acabó con su vida antes que pudiese dar a luz a la criatura que habitaba en su seno, de Anne Bonny se cuenta que la noticia de su captura dio la vuelta al mundo y llegó hasta los oídos de su padre, quien junto a un procurador enamorado, a quien Anne había salvado la vida (al liberarlo tras la captura de su barco), intercedieron para adquirir su libertad económicamente.
Se dice que las últimas palabras de Jack Rackman en el cadalso fueron: «Desdichado sea aquel que encuentre mis innumerables tesoros, ya que no habrá barco ninguno que encima pueda cargarlos todos».