Ismael Urtubi

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Urtubi
Nombre Ismael Urtubi Aróstegui
Nacimiento 24 de mayo de 1961 52 años
Baracaldo (Vizcaya), España
Nacionalidad Flag of Spain.svg España
Año del debut 1982
Club del debut Athletic Club
Año del retiro 1991
Club del retiro Athletic Club

Ismael Urtubi Aróstegui, ex-jugador y entrenador de Musques (Vizcaya), nacido el 24 de mayo de 1961 en Baracaldo, que jugó en el Athletic Club desde la temporada 1982-83 hasta la temporada 1991-92. Su debut en el equipo de San Mamés, no obstante, aconteció en la temporada 1980-81 (Sporting de Gijón 1-Athletic 1, 2-11-1980), a las órdenes de Iñaki Sáez, cuando aún pertenecía al Bilbao Athletic, filial del equipo rojiblanco. Fue dos veces internacional con España y disputó un partido con Euskadi.

La afición de San Mamés recordará a Urtubi como un talentoso centrocampista izquierdo que lucía el dorsal número diez de una alineación legendaria, la del doblete liguero, que el paso del tiempo quizá haya convertido en la mejor de la historia rojiblanca.

Urtubi era un jugador fuerte, rápido, potente y, además, bien dotado técnicamente, que disponía de una pierna izquierda excepcional. Su zurda daba, tanto a balón parado como en jugada, centros medidos a sus compañeros rematadores y , además, ejecutaba eficaces lanzamientos de faltas directas. Cuando se habla del jugador vizcaíno , además de rememorar sus espectaculares lanzamientos de penalti lanzados a lo “Neeskens”, se le clasifica como uno de los mejores lanzadores de libres directos de la historia del Athletic.

El periplo insular[editar]

Tras su debut en el Athletic en la liga 1980-81, en 1981 tuvo que emigrar a las Islas Baleares a cumplir el, en aquella época, servicio militar obligatorio. Recaló cedido en el Real Mallorca, entonces en la Segunda División. Fue por primera vez en Mallorca, cuando se observa la dicotomía que se daba en los entrenadores que ha tenido Urtubi. O le “amaban” hasta la extenuación o le “odiaban” hasta la destrucción.

Lucien Müller, entrenador mallorquinista, no contaba en absoluto con un diamante en bruto como Urtubi. Iñaki Sáez, coordinador de Lezama, ya que el novel Javier Clemente se había hecho con las riendas del Athletic, le comentó a Muller que estaba desaprovechando al que “será el diez indiscutible del Athletic y de la Selección”. Pero fue en vano, y Urtubi acabó la temporada 1981-82 cedido en el Margaritense, débil equipo que estaba luchando en la Tercera División balear por evitar el descenso.

Campeones después de veintisiete años[editar]

Ismael Urtubi, tras su periplo en tierras insulares, retornaba a Bilbao para instalarse definitivamente en la primera plantilla del Athletic Club. Era el verano de 1982, y en Vizcaya se respiraba un aire de optimismo. El equipo de Javier Clemente había rugido y enseñado las garras a lo largo de toda la temporada 1981-1982. Acabó en la cuarta posición de la liga, pero al equipo se le veía sobrado de fuerza y buen juego.

Comenzaba la temporada 1982-83, y Clemente tenía la pieza que carecía esa máquina perfecta de jugar al fútbol que era el Athletic. Esa pieza, que se unía a los Goiko, Urquiaga, De Andrés, Argote… no era otra que la persona de Ismael Urtubi, “el jabalí”, “el jabato”. Un jugador con talento, disciplinado, luchador, goleador, y que aportaba más juventud a un equipo ya joven de por sí. El Athletic se proclamó campeón de liga tras veintisiete años desde la consecución de su último título, y Urtubi acabó siendo la revelación de la Liga española. Fue , exceptuando Sarabia, Dani y Noriega, el máximo goleador del equipo con siete goles.

El doblete frente al Barça de Maradona[editar]

La temporada siguiente, la 1983-84, el Athletic repitió el título ligero, siendo Urtubi de nuevo uno de los máximos goleadores al marcar seis tantos. Pero el club vizcaíno no sólo se conformó con revalidar la liga si no que se proclamó también campeón de Copa, más de diez años después de su último título copero.

El Athletic consiguió el ansiado doblete, tras imponerse al F.C. Barcelona de Schuster y Maradona, quizá en la final más histórica de todas. Los tensos días previos, con constantes cruces de provocadoras declaraciones, y la batalla campal tras la finalización de los noventa minutos reglamentarios nunca se olvidarán . El gol del 1-0 marcado por Endika precedió a un espectáculo circense romano de gladiadores: varios jugadores de ambos equipos se pelearon ante las autoridades del palco, entre ellas SS.MM. el rey Juan Carlos I y la Reina Sofía.

El debut y el adiós con la selección[editar]

Estaba a punto de comenzar la temporada 1984-85, y Clemente confiaba plenamente en Urtubi y Julio Salinas para que el equipo continuase por la senda de la victoria. Urtubi tuvo un comienzo de temporada arrollador. Si en las dos anteriores temporadas había sido alabado por su grandes facultades y su regularidad, en los primeros meses de esta nueva temporada parecía un auténtico crack por su capacidad para desbordar a las defensas rivales.

Tal fue su protagonismo que fue aclamado tanto por la prensa estatal como por la vasca para que su altísimo rendimiento fuese premiado con la Selección. Por fin fue convocado por el seleccionador nacional Miguel Muñoz para disputar un partido con la Selección Española. En concreto, para un enfrentamiento importante de la fase clasificatoria del Mundial 86 de México. La cita de su debut era el 14 de noviembre en Glasgow frente a la selección de Escocia de Strachan, Dalglish, Archibald y compañía. Urtubi fue duda hasta el último momento por molestias musculares, pero al final pudo jugar de titular. España perdió tres a uno, y Urtubi sufrió una importante lesión muscular en el minuto 80 del partido.

Tras su recuperación volvió a la titularidad del Athletic, pero nunca más retorno a la Selección Española para jugar un partido oficial. Miguel Muñoz lo volvió a convocar dos meses y diez días después para un intrascendente amistoso contra lqa selección de Finlandia. Parecía una despedida como acto de agradecimiento por los servicios prestados. España derrotó a Finlandia por tres a uno en un partido en el que Urtubi sustituyó a Julio Alberto en los últimos minutos.

Los sueños internacionales de Urtubi se esfumaron definitiva e irremediablemente en Glasgow, ese 14 de noviembre. Ya un mes antes, el Athletic caía eliminado en la copa de Europa a las primeras de cambio frente al equipo de moda europeo, el FC Girondins de Burdeos. Los bilbaínos no pudieron remontar la derrota por 3-2 en tierras galas. El Athletic pudo ganar a domicilio ya que dispuso de más ocasiones de gol que los locales, pero la falta de puntería vasca, incluyendo a Urtubi, dio por traste las esperanzas rojiblancas de hacer algo sonado en Europa. En el partido de vuelta, el Athletic no pudo pasar del 0-0. Si la temporada anterior era el temido, y a la postre campeón de aquella edición, Liverpool F.C de Rush, Lee, Robinson… quien apeaba a los “leones” también en San Mamés después de haber obtenido un valioso empate sin goles en Anfield , ahora le tocaba el turno a un Girondis plagado de jugadores internacionales como Laconte, Chalana, Battiston, Giresse y Tigana.

Si algo echa de menos la afición de San Mamés de aquellos cinco maravillosos años del equipo de Javier Clemente es no haber podido disfrutar más con aquel equipazo en competiciones europeas. Por aquel entonces no existía la actual Champions League, y para colmo el Athletic no tuvo suerte con el bombo ni estuvo acertado en los dos partidos claves en San Mamés, más que nada debido a su inexperiencia internacional.

Las manos de Urtubi[editar]

Esa misma temporada el Athletic perdía la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid por dos goles a uno. Urtubi se convirtió en el protagonista de la jugada polémica del partido que permitió abrir el marcador a un conjunto madrileño ausente hasta ese momento. En el ecuador del primer tiempo, el árbitro Pérez Lasa interpretó como penalti el gesto de Urtubi de elevar los brazos para proteger la portería. Urtubi cubría el palo trasero de Zubizarreta en un corner botado por Landáburu. El balón pegó en el travesaño pero el Pérez Lasa señalo el punto de penalti por manos de Urtubi.

El adiós de Clemente[editar]

Y llegó la temporada 1985-86, la temporada del adiós de Javier Clemente. El Athletic acabó tercero en la Liga y alcanzó las semifinales en la Copa del Rey. Urtubi marcó en la competición liguera cinco goles, todos ellos de penalty. Incluso erró, algo hasta entonces inaudito en él, uno frente al Hércules al mandar el balón al travesaño.

Se han hecho muchas interpretaciones del porqué se cesó a Clemente a falta de once jornadas para la conclusión del campeonato liguero. Que si el affaire Clemente-Sarabia, que si Clemente ejerce el derecho de la libertad de expresión no sólo durante las elecciones políticas como hace el común de los mortales…

Lo que es seguro es que Clemente y su equipo mal acostumbraron a toda la afición con sus éxitos y la gente aún quería más. Y eso era muy difícil para un conjunto que en esos cinco años no hizo ningún fichaje. Los dos primeros grandes fichajes de la década se hicieron en 1986 y 1987, con, respectivamente, Iribar y Kendall en el banquillo. Se fichó a Biurrun y Uralde…para sustituir a los traspasados Zubizarreta y Julio Salinas.

Un año con Iribar[editar]

Tras la interinidad de Iñaki Sáez en las postrimerías de la Liga y la Copa, tras el cese de Clemente, en la temporada 1986-87 se hacía cargo del banquillo bilbaíno una leyenda del Athletic y del fútbol español: José Ángel Iribar, el “chopo“. El Athletic completó una temporada desconcertante, irregular y plagada de lesiones musculares. Urtubi, en esa misma línea, fue dejado por motivos técnicos fuera de una convocatoria por primera vez en sus seis años del primer equipo.

Aunque en la época se consideró la temporada como un estrepitoso fracaso, ya que el triunfal periodo Clemente era recientísimo, mirando retrospectivamente no se puede considerar como tal. El Athletic en los últimos partidos de la primera vuelta se encontraba habiendo jugado brillantes encuentros en la tercera posición, en la puja por el título, mas en las postrimerías de la Liga incluso tonteó con el descenso. En la Copa del Rey de Fútbol se llegó a las semifinales. Ahí esperaba un potente y carismático equipo, a la postre campeón de esa edición copera; ni más ni menos que la Real Sociedad de Arconada, Bakero, Zamora, Beguiristain, López Ufarte, Rekarte… El Athletic perdió en una igualadísima eliminatoria.

"Itubi"[editar]

Después de una temporada que marcó el principio del fin del legendario equipo bicampeón, se hizo cargo como entrenador de los leones de San Mamés el inglés Howard Kendall, quien venía de ganar la Premier League con el Everton.

“Itubi”, tal como lo llamaba el simpático mister británico, volvió a ser un jugador destacado. Pese a que jugó varios partidos como mediocampista izquierdo e incluso como interior zurdo, Kendall le hizo amoldarse al puesto de lateral izquierdo en una defensa de cinco, en la que tanto defendía como hacía veces de interior izquierdo. Su rendimiento fue notable, y Kendall en varias ocasiones insinuó públicamente, de modo educado, que Ismael Urtubi debía retornar a la Selección española.

El Athletic, apoyándose en jugadores del doblete como Txetxu Gallego, Argote, Liceranzu y el propio Urtubi, en nuevos jugadores canteranos como Andrinua, Mendiguren y Joseba Aguirre, y en fichajes como el guardameta Vicente Biurrun y el ariete Uralde, acabó la liga 87-88 en una meritoria cuarta posición, que permitiría a los leones retornar a Europa a través de la Copa de la UEFA.

La gravísima lesión de rodilla[editar]

En febrero de 1989, en un equipo que no era capaz de confirmar lo que prometía la temporada anterior, Ismael Urtubi, con veintisiete años, sufrió una gravísima lesión en un partido de Copa del Rey frente al Real Valladolid. El diagnóstico médico era que sufría la temida triada: rotura del menisco externo e interno, y del ligamento cruzado posterior de su rodilla izquierda. La temporada 1988-89, su séptima en el conjunto rojiblanco, fue la primera desde que estaba en el Athletic que no aparecía en la alineación tipo del equipo; ya nunca más retornaría a esa alineación.

Pese a la gravedad de la lesión, se recuperó en un tiempo record para la época. En agosto de ese mismo año, es decir cinco meses después, ya estaba ejercitándose con el resto de compañeros en la pretemporada de Lezama. Kendall sabía que dándole partidos y confianza, Urtubi volvería a ser el de siempre, y acabaría formando parte de la columna vertebral del equipo. Sin embargo, la mala suerte volvió a interponerse en el camino. El “cazador” de Musques sufrió de modo fortuito un esguince en su rodilla curada y tardó varios meses en recuperarse.

Cuando lo hizo, Howard Kendall acababa de ser cesado. La situación clasificatoria en la liga 89-90 de modo alguno era mala, pero el ambiente estaba muy caldeado por algunos sabihondos con afán de protagonismo que eran capaces de definir el tan ambiguo e indefinible término del “buen fútbol”. Asimismo, se creían que la cantera de Lezama era como una industria manufacturera que sustituía piezas fundamentales de la producción al momento que se agotaban.

Para sustituir a Kendall, la directiva del Athletic decidió poner de nuevo a un histórico. Si hace tres años el elegido fue Iribar, en esta ocasión le tocó el turno a su coetáneo Chechu Rojo, quien había sido el segundo de Howard Kendall. El ex-extremo izquierdo bilbaíno invitó a Urtubi a que cogiese la forma en el Bilbao Athletic. Urtubi se negó y acabó la temporada en blanco. Todo hacía presagiar que si Rojo renovaba, Urtubi tendría que hacer irremediablemente las maletas. Pero la fortuna tan esquiva en estos dos últimos años sonrió de nuevo al centrocampista vasco. El verano de 1990 se elegía nuevo presidente para Ibaigane, sede de la directiva rojiblanca. Lertxundi, el nuevo mandatario elegido en las urnas, había presentado como baza electoral a Javier Clemente.

El retorno oficial tras la lesión y la despedida como futbolista[editar]

Era la temporada 1990-91, y nadie de la afición bilbaína dudaba de que Urtubi, pese a no disputar partidos oficiales en 18 meses, careciese de oportunidades estando en el banquillo de San Mamés Javier Clemente. Y así fue. El “rubio” de Baracaldo confió en él dándole la titularidad en varios partidos.

Sin embargo, fue una Liga muy complicada, en la que Clemente apenas pudo repetir la misma alineación en dos semanas consecutivas por los malos resultados y un juego que no acababa de convencerle. En la jornada veinticuatro de la Liga, el Athletic entró en una difícil situación clasificatoria, y Clemente se jugaba su cabeza como entrenador en dos partidos. Frente al dream team, el Barça de Johan Cruyff, en San Mamés y contra el Castellón en tierras levantinas. Para el primer partido, donde el Athletic cayó goleado, Clemente no pudo contar, en última instancia, tal como hubiese querido, con Isma Urtubi porque éste estaba recuperándose de un importante percance casero al metérsele una astillita en un ojo mientras cortaba leña con el hacha. Para el segundo sí, y lo alineó en el once titular. En ambos el resultado fue una derrota, pero da idea de la confianza que Javier Clemente tenía en el jugador de Musques.

Llevaba varios meses, desde el inicio de la Liga, fuera de la titularidad del equipo y en unos momentos en que se jugaba el puesto, Clemente confiaba plenamente en Urtubi. La derrota por dos cero en Castellón supuso el adiós de Clemente en su segunda etapa como entrenador rojiblanco, y al mismo tiempo el último partido de Urtubi en la Primera División.

El Athletic logró la permanencia, y en la temporada siguiente, la 1991-92, Ismael Urtubi se despidió con treinta y un años recién cumplidos de la entidad rojiblanca tras diez años en el primer equipo. Solamente jugó en esta temporada un partido oficial, en concreto, la ida de una eliminatoria de Copa frente al Deportivo Alavés en Mendizorroza. El partido terminó en tablas a un gol. Urtubi marcó de penalty el tanto del Athletic. Detrás de sí, dejaba 277 partidos oficiales como rojiblanco y 37 goles.

Tras su adiós del Athletic Club, Urtubi jugó un par de años en el Balmaseda de la Tercera División, donde coincidió con su hermano, y se despidió del fútbol como jugador en el Zalla, otro equipo de categoría regional.

Entrenador[editar]

Después de su retirada como futbolista se sacó el título de entrenador nacional. Durante la temporada 2005-2006 fichó como entrenador por el Club Deportivo Mirandés en tercera división española. Hoy en dia entrena al Zalla Union Club, de Tercera División Española, donde ya estuvo como jugador.

Enlaces externos[editar]