Invasión dórica

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La invasión dórica es un concepto utilizado por los historiadores de la Antigua Grecia para explicar la sustitución de los dialectos y tradiciones preclásicos en el sur de Grecia por los que prevalecieron en la época Clásica.

La leyenda cuenta que los dorios tomaron posesión de la península del Peloponeso en un hecho llamado el Regreso de los Heráclidas. Los estudiosos de la época Clásica vieron en esta historia un hecho real que llamaron invasión dórica. El significado del concepto ha variado con el tiempo y tanto historiadores como filólogos y arqueólogos lo han utilizado para explicar las discontinuidades culturales que se encuentran en sus respectivos campos de estudio. El momento de la llegada de los dorios a Creta tampoco está claro, aunque los dorios conquistaron algunos lugares como Lato.[1]

A pesar de 200 años de investigación, la historicidad de la invasión dórica nunca ha sido establecida. Aunque ha permitido descartar otras posibilidades. La posibilidad de que ocurriera en realidad sigue abierta.

El retorno de los Heráclidas[editar]

La antigua tradición cuenta que los descendientes de Heracles, exiliados después de su muerte, regresaron después de algunas generaciones, a fin de recuperar el dominio que su antepasado, Heracles, tenía en la península del Peloponeso. La Grecia a la que hacen referencia en el mito es la antigua civilización micénica. La historia del regreso de los Heráclidas es considerada legendaria, ya que muchos detalles difieren de un autor de la época a otro, por lo que se supone que un clan dominante declaró ser heredero del héroe griego Heracles para legitimar su poder.

La traducción regreso es completamente moderna, ya que en griego tiene una connotación diferente. En griego las palabras son katienai o katerchesthai, literalmente se traduciría como "bajar", "descender" o "ir abajo"; en el contexto de descender de las tierras altas a las tierras bajas, o el descenso del agua en una inundación. Nunca se usa para el retorno a casa, que es la palabra griego nostos (de esa palabra proviene la actual nostalgia) y esta palabra se utilizaría en la Odisea, para referirse al deseo de Odiseo de regresar a casa tras terminar la guerra de Troya. Los Heráclidas no vuelven al hogar, sino que bajan al Peloponeso a guerrear, lo que invita a la moderna traducción de invasión dórica.

Sin embargo, hay diferencias entre los Heráclidas y los dorios. El historiador George Grote resume la relación de la siguiente manera:

Heracles había prestado una inestimable ayuda al rey dorio Egimio, cuando este último fue forzado a luchar contra los lápitas. [...] Hércules derrotó a los lápitas, y mató a su rey Coronos; a cambio de lo cual Egimio le dio la tercera parte de todo su territorio, y nombró al hijo de Heracles, Hilo, como su hijo.

George Grote

En esa época, el Peloponeso era gobernado por los descendientes de Pélope y los Heráclidas (enemigos de los pelópidas) decidieron recuperar el territorio del que habían sido expulsados. Pero fueron derrotados por los jonios en el istmo de Corinto. Hilo desafió en un duelo singular a Equemo de Arcadia; si ganaba Equemo habría paz durante tres generaciones y si ganaba Hillo permitirían la recuperación del Peloponeso, al final, Hillo fue muerto por Equemo, rey de Tegea.

Tres generaciones después, una alianza entre los Heráclidas y los dorios ocupó el Peloponeso, un hecho que Grote denomina invasión victoriosa.

El término invasión[editar]

La primera vez que se utilizó el término "invasión dórica" fue en 1830; otra alternativa era "migración dórica". Por ejemplo, Thomas Keightly usó "migración dórica" en Resumen de la Historia y en 1938 en Mitología en la Antigua Grecia e Italia utilizó "invasión dórica".

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]