Inmigración rusa en Estonia

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Los rusos de Estonia son una significativa minoría étnica. En 2009[1] constituían más del 25% de la población total del país aunque sólo el 15% hablaba ruso de manera habitual. Desde 1991, las cuestiones vinculadas al acceso a la ciudadanía y la exigencia de comprender el idioma estonio han generado sucesivas crisis entre la minoría y el gobierno de Tallin así como también tensiones diplomáticas con Moscú.

Cuestión de la ciudadanía[editar]

Luego de independizarse de la Unión Soviética en 1992, las autoridades estonias restablecieron la ley de ciudadanía vigente en 1938. Basada en el principio de consanguinidad (ius sanguinis) garantizaba la ciudadanía a todos los que ya la tenían hasta el 16 de junio de 1940 y a sus descendientes. Debido a esta exigencia, miles de personas de origen ruso nacidas en Estonia quedaron marginadas y se convirtieron en "no-ciudadanos". A pesar de las críticas de Moscú hacia esta política, Estonia mantuvo esta política (muy similar a la que también adoptaron Letonia y Lituania respecto a sus propias minorías rusas) y dispuso un proceso de naturalización que exigía un fuerte conocimiento del idioma estonio además de 5 años de residencia.

Cuestión del idioma[editar]

Según la legislación de Estonia, para acceder a la ciudadanía el aspirante debe tener un alto nivel de manejo del idioma que le permita "tener comprensión auditiva de textos de la vida diaria como noticieros, comunicados y declaraciones; ser capaz de sostener una conversación sobre algún tema como la familia, el trabajo, actividades de esparcimiento y compras; poder leer y hacer un pequeño resumen de un comunicado, noticiero,artículo periodístico o reglamento; poder completar ejercicios simples por escrito tales como llenar solicitudes, formular un curriculum vitae, escribir una dirección en un sobre, llenar una solicitud de empleo o escolar, escribir una carta de autorización y llenar formularios convencionales".[2]

Relaciones con Rusia[editar]

La cuestión de los "no-ciudadanos" ha sido una fuente continúa de conflictos entre Rusia y Estonia. En 1994, Moscú criticó el hecho de que cientos de miles de personas de las tres repúblicas bálticas estuvieran privadas de su derecho al voto. Autoridades diplomáticas rusas calificaron como "vergonzosa" la situación. Por ese motivo, Moscú concedió la ciudadanía rusa a muchos ciudadanos que en Estonia tenían "pasaporte gris".[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. "La población de Estonia y su integración. Diversidad étnica, diversidad cultural" Embajada de Estonia en Madrid
  2. Druviete, Ina "Política del lenguaje y derechos humanos lingüísticos en los Estados bálticos" Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana traducido del Instituto Letón del Lenguaje
  3. "Pasaporte gris o la no ciudadanía estonia" Radical.es