Inmigración española en México

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Bandera de España Españoles en México Bandera de México
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Charros en Tequixquiac (2).JPG
Charrería Casa Pedro Domeq en el Estado de México.
Regiones de origen De todas las comunidades autónomas de España.
Población censal 100.782 (INE, 2013)
Descendencia estimada 80.000.000 aprox (65% de la población mexicana)
Idiomas Español, Español mexicano, Español yucateco, Vasco, Catalán, Gallego
Religiones Predomina el Catolicismo
Migraciones relacionadas Pueblo español, Españoles en Cuba, Españoles en Estados Unidos, Españoles en Guatemala
Asentamientos y comunidades activas
1.º Ciudad de México, Guadalajara, Veracruz, Puebla de Zaragoza, Monterrey, Santiago de Querétaro y León
2.º Resto de México
Asociaciones civiles destacadas
1.º Centro Gallego de México A.C.


Los españoles se han dispersado por toda la geografía mexicana, incluso en pequeñas poblaciones del país. Según el instituto nacional de estadística español (INE) en 2013 la población de ciudadanos españoles nacidos en España residentes en México era de 17.387 mientras los residentes en México con nacionalidad española y mexicana son un total de 100.782, datos a 1 de enero de 2013, convirtiéndose en la segunda comunidad extranjera y la primera de europeos inmigrados hacia territorio mexicano.

Aunque la mayor comunidad española se encuentra en la Ciudad de México y su zona metropolitana, en otras grandes ciudades se ha dado la concentración de la cual es también importante; así, en Guadalajara, Monterrey, Puebla, Querétaro, León, Torreón, San Luis Potosí, Cuernavaca, Veracruz, Xalapa, Tijuana, Tampico, Mérida, Oaxaca, Cancún, por su parte, existe el Centro Deportivo España que hace evidente la presencia de los ibéricos en suelo veracruzano.[1] donde la comunidad española es muy destacable a través de sus asociaciones civiles que suman más de cien por todo el país.

Se considera que aproximadamente viven en México 80 millones de hispano-mexicanos, es decir, tanto ciudadanos españoles como criollos y personas con algún antepasado español desde que en México se dio el inicio de la Conquista y hasta nuestros días; se trata de la mayor proporción de entre los descendientes europeos que radican en el país.

Historia[editar]

Hernán Cortés conquistador de la Nueva España.
Agustín de Iturbide, primer emperador del México Independiente.

Los primeros españoles que llegaron a México, fueron soldados y navegantes de Extremadura, Andalucía y de La Mancha que descubrieron, la isla de Cozumel, las tierras de la Península de Yucatán, las costas del Golfo de México y posteriormente realizaron la conquista de lo que ellos mismos llamarían la Nueva España.[2]

Los primeros europeos que llegaron a la Nueva España fueron soldados y navegantes de Extremadura, Andalucía y La Mancha. Entre los soldados que enviaba la corona española para el cuidado del territorio colonial se contaban ex-musulmanes cordobeses, granadinos, marroquíes, argelinos y tunecinos, conversos al catolicismo para no ser perseguidos. México también fue destino para la huida de judíos conversos que cruzaron el Atlántico hacia la Nueva España. Más tarde llegaron religiosos valencianos, catalanes, madrileños, leoneses y aragoneses.

La composición social de esta inmigración de finales del siglo XVI incluía tanto gente común, analfabeta como aristócratas con títulos de condes y marqueses; todos ellos se disgregaron rápidamente por el territorio.

El descubrimiento de nuevos yacimientos de distintos minerales en el centro y norte del territorio (desde Sonora hasta el sur de la provincia de México) permitió que gradualmente la Nueva España ocupara un lugar de privilegio, especialmente en la extracción de plata. La minería permitió el desarrollo de otras actividades asociadas, especialmente los obrajes y la agricultura, que convirtieron a las regiones del Bajío o los valles de México y Puebla en prósperas regiones agrícolas y de actividad industrial incipiente.[3]

El comercio de la colonia era realizado a través de dos puertos:Veracruz en el golfo, y Acapulco en el Pacífico. A éste último llegaba la Nao de China, una nave que transportaba productos de las islas Filipinas a Nueva España y de ahí a la metrópoli. El comercio coadyuvó al florecimiento de estos puertos, de la Ciudad de México y de las regiones intermedias entre ambos. Hay que señalar que hasta finales del siglo XVIII, con la introducción de las reformas borbónicas, el comercio entre las colonias españolas no estaba permitido.

Las relaciones económicas de la Península de Yucatán se orientaran vía marítima hacia Veracruz y el Caribe. La tendencia se desarrolló aún más cuando el gobierno colonial, en 1765 y 1778, estableció reformas que favorecían el libre comercio entre islas y provincias del Nuevo Mundo, permitiendo el desarrollo en Campeche y Mérida, de una clase social que con el tiempo adquirió poder económico. En 1778 otra ley, llamada Pragmática del Comercio Libre, acabó definitivamente con el monopolio mercantil de la Corona, favoreciendo aún más el desarrollo económico de los criollos novohispanos al permitirles comerciar con las islas y otros puertos de España pagando una cuota considerablemente baja por este derecho.

Los criollos yucatecos, salvo algunas excepciones, nunca creyeron que la mejor opción para luchar por sus intereses fuera la conformación de ejércitos que lucharan y ganaran la Independencia. A pesar de eso, no fueron indiferentes ante las crisis del poder de la Corona y sus funcionarios. En Yucatán, la lucha fue de una intensa acción política y la desarrolló un grupo conocido como los sanjuanistas.

La sociedad novohispana estaba fuertemente segmentada. Por un lado, existía toda una codificación acerca de las relaciones entre los grupos étnicos. Aunque nunca fue tan severa que no permitiera el intercambio cultural o el mestizaje biológico, sí había una definición de la posición que una persona ocupaba en la escala social de acuerdo con una supuesta mezcla de sangres. Mientras más sangre española, mejor posición, por ello los españoles peninsulares (o gachupines) ocupaban las posiciones de privilegio.

En España, el rey se vio obligado a firmar la Constitución de Cádiz en marzo de 1820. Dos meses después se proclamó en Mérida, Yucatán a pesar de la oposición del nuevo gobernador Miguel Castro y los rutineros. Los sanjuanistas volvieron a agruparse en lo que llamaron la Confederación Patriótica, la cual tuvo una corta vida por las divisiones internas y por el proceso de insurgencia del virreinato de la Nueva España.

Los españoles en el México independiente (siglo XIX)[editar]

La no aceptación de la independencia de México, trajo severas consecuencias diplomáticas entre ambas naciones, los fuertes resentimientos políticos de criollos y mestizos en contra de los españoles generó una expulsión masiva de hispanos penisulares hacia los Estados Unidos, Filipinas, Cuba, Puerto Rico y Europa; muchos de los expulsados fueron los descendientes del Emperador Agustín de Iturbide cuando se implanta el gobierno republicano. Los españoles que cambiaron su nacionalidad, lo hicieron por conservar sus vastas propiedades como haciendas, fincas, ranchos, a cambio de la aceptación y reconocimiento del gobierno republicano y la negación de títulos nobiliarios, estaban distribuidos por todo el territorio nacional, desde las Californias hasta la Península de Yucatán. La hispanidad seguía siendo la base de la identidad nacional en medio de una población mayoritariamente indígena. Al paso de los años, se irá modificando la composición étnica de la joven nación por el predominio del mestizaje.

En 1856, hubo confrontaciones entre mexicanos y españoles por el control de las propiedades de los ingenios azucareros de los recién formados estados de Morelos y Guerrero; propiamente la región de Tierra Caliente; el conflicto terminó con el asesinato de ciudadanos españoles en la Hacienda de San Vicente Chiconcuac y la Hacienda de Dolores. El sentimiento nacionalista e hispanófobo de los mexicanos prevaleció ante los privilegios que tenían los españoles peninsulares que habían permanecido en el país después del movimiento independentista por mantener sus propiedades.[4]

Los españoles naturalizados mexicanos durante el porfiriato buscaban la posibilidad de introducirse en la vida cultural y política de la República Mexicana tanto la en el mantenimiento de imprentas, periódicos o diarios como en la pedagogía y la enseñanza universitaria, la pintura, la música, el teatro y los espectáculos; tratando de llevar la elegancia y el buen gusto de la clase privilegiada del porfiriato.

Enrique de Olavarría y Ferrari fue uno de los españoles que más defendíó y buscó la participación en el gobierno de Porfirio Díaz para mantener buenas relaciones con los españoles residentes en México. Los documentos de Olavarría son importantes fuentes escritas que han servido para entender la vida cultural de los burgueses mexicanos y de algunas instituciones que se establecieron México como el Conservatorio Nacional, La Sociedad Filarmónica, el Teatro Nacional, etc.

Al iniciarse la revolución mexicana en 1910, a cientos de familias españolas residentes en México y herederos criollos que eran protegidos por el gobierno de ex-presidente Porfirio Díaz Mori, les fueron confiscados sus bienes y sus posesiones de tierra como haciendas, ranchos y fincas; la xenofobia de los revolucionarios provocó que muchos españoles y criollos mexicanos huyeran hacia Los Estados Unidos y Cuba por temor a ser asesinados y encarcelados al ser expulsados del país; algunos fueron víctimas de asesinato en haciendas, como en los casos de algunas haciendas chihuahuenses y durenguenses, y otros salieron con destino a Europa acompañando al ex-presidente exiliado Porfirio Díaz.[5]

Exilio Español[editar]

Miles de republicanos llegaron a México tras su persecución en España.
El presidente mexicano Lázaro Cárdenas, recibe y protege a los Niños de Morelia.
Monumento al inmigrante español en el Puerto de Veracruz.
Las casas indianas fueron construidas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por inmigrantes acaudalados que regresaron a España.

Las primeras oleadas de refugiados españoles de la Guerra Civil llegaron a México en los buques Sinaia, Ipanema y Mexique. Los historiadores estiman que México acogió a cerca de 25.000 refugiados españoles entre 1939 y 1942, gran parte durante el gobierno del Presidente Lázaro Cárdenas del Río.[6] De estos refugiados se estima que la "inmigración intelectual" o de "elite", constituía aproximadamente un 25% del total.[7]

Muchos de estos republicanos españoles fueron ubicados en distintos puntos del país para su resguardo y protección, uno de estos lugares fue la fundación de la colonia Primero de Mayo que fue ubicada en Zumpango, Estado de México, donde los republicanos pudieran dedicarse al campo y a la producción de lácteos en varios ranchos del municipio y de otros municipios aledaños como Tecámac, Tequixquiac, Hueypoxtla y Tizayuca.

La mayoría de los últimos inmigrantes anteriores al establecimiento del régimen franquista) se disgregaron rápidamente.[8] Uno de los casos más conocidos es el de los niños de Morelia, enviados por el bando republicano de la guerra civil española. Algunos de ellos regresaron a España después de la guerra civil, pero la mayoría se estableció definitivamente en ciudades mexicanas. En las grandes ciudades las comunidades de españoles fundaron diferentes asociaciones, como las beneficencias españolas.[9]

Se destaca también que en mayor número llegaron además "competentes obreros y campesinos", así como militares, marinos y pilotos, hombres de Estado, economistas y hombres de empresa. Pero fue desde 1937 que comenzaron a llegar los primeros grupos, alrededor de quinientos niños invitados por las autoridades mexicanas para protegerlos de los desastres de la guerra, y una treintena de intelectuales para quienes se fundó la famosa Casa de España en México, de manera que pudieran realizar investigaciones y trabajar en su especialidad lejos del ambiente bélico.[10]

  • De acuerdo con la doctora Clara Lida:“fue a Daniel Cosío Villegas -encargado de negocios en Portugal, a quien antes que a nadie, se le ocurrió la idea de que México debía acoger a científicos e intelectuales españoles, para que continuaran sus actividades, mientras la República Española luchaba contra el fascismo y se decidía el futuro de España y en previsión de que la República fuese derrotada”.[11]
  • Dice Antonio Alatorre, el académico con más antigüedad en El Colegio de México (Colmex):“La tarea que hicieron es de un valor absolutamente inapreciable, había que ver renglón por renglón qué ha sido México antes y después de estos grandes hombres”.[12] Los refugiados ayudaron a crear "La Casa de España en México", y también el hoy llamado "El Colegio de México" y el "Fondo de Cultura Económica", así como a reforzar el profesorado de la "UNAM" y el "IPN". Entre otras muchas aportaciones de los cientí­ficos españoles refugiados fue creada la revista Ciencia, fundada por Ignacio Bolí­var.
El exilio español enriqueció al continente americano con la llegada de filósofos como María Zambrano, los poetas León Felipe, Luis Cernuda y Juan Rejano, narradores como Francisco Ayaña y Max Aub, quienes alejaron con buen humor la pena del destierro.[13]
  • Dice Fernando Gamboa: "Entre los muchos que ya no viven, un gran número de ellos honró nuestro suelo con sus restos mortales. Recuerdo con fervor y rindo mi tributo a Luis Buñuel, Rodolfo Halffter, Remedios Varo, Roberto Fernández Balbuena, quien junto con Sánchez Cantón, Alberti, Renau y Ceferino Colinas, salvó los tesoros del Museo del Prado, transportando sus colecciones a Ginebra, bajo el fuego de bombardeos aéreos, en un enorme convoy formado por más de treinta inmensos camiones, episodio heroico que yo presencié en Valencia en 1937. La lista es larga: los doctores Pedro Bosch Gimpera, el oftalmólogo Manuel Márquez, Enrique Díez - Canedo, Joaquín Xirau, José Giral, José Puche, Juan Comas, los entomólogos Ignacio y Cándido Bolívar, José Gaos, Adolfo Salazar, el economista Antonio Sacristán, Pí Suñer, Bernardo Giner de los Ríos, Max Aub, Emilio Prados, Eduardo Ugarte, Pedro Garfias, Luis Recaséns Siches, Eugenio Imaz, Alardo Prats, Agustí Bartra, Juan Rejano, León Felipe, Ceferino e Isabel Palencia, Ricardo Vinós, Rubén Landa, Margarita Nelken, Adrián Vilalta, Concha Méndez, Demófilo De Buen, Mariano Ruiz-Funes, el general José Miaja, el defensor de Madrid, a quien conocí en aquella heroica capital en 1937, Enrique F. Gual -que fue director de este museo-, Otto Mayer Serra, los sacerdotes católicos José Ertze Garamendi y José Manuel Gallegos Rocafull, Juan Naves, en fin, tantas y tantas grandes figuras a quienes tuve el honor de tratar y con muchas de las cuales trabajé estrechamente y las recuerdo con veneración, sobre todo a Juan Larrea y a José Bergamín, quienes murieron lejos de México, pero que hicieron tanto por él."[8]
Aproximadamente unos 25 mil ciudadanos mexicanos según datos de la Asociación de Exiliados Españoles, podrán adquirir la nacionalidad española gracias a la Ley de la Memoria Histórica, una ambiciosa y compleja norma que aspira a reconocer y ampliar los derechos de quienes sufrieron la Guerra Civil (1936-1939) y la represión de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975). La ley se aprobó en octubre (de 2008), pero el próximo 29 de diciembre (2008) está previsto que entre en vigor una de las instrucciones del artículo siete, que regula la obtención de la nacionalidad para los hijos y nietos de los emigrantes y exiliados de la Guerra Civil y el franquismo. Según dicho artículo podrán adquirir la nacionalidad española los hijos de padres o madres nacidos en España y que actualmente viven en el extranjero, así como los nietos de personas que perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio. [1]

Los criollos en los Altos de Jalisco[editar]

Los criollos mexicanos y la Guerra Cristera.
Carmelo Torres y la identidad criolla jalisciense.

La región de los Altos de Jalisco y los municipios de estados colindantes a esta región (Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí) se caracterizan por el predominio de gente con fenotipo eurodescendiente al no existir en este lugar una población indígena culturalmente importante antes de la conquista española. Durante el periodo colonial tuvo lugar la Guerra del Mixtón en la que se aniquiló, entre 1540 y 1542, a gran parte de la población indígena por no haber una convivencia racial con los nativos, quienes fueron obligados a concentrarse en pequeños poblados fundados para su evangelización a través de intérpretes nahuas ya cristianizados y frailes europeos. Además,las epidemias diezmaron la población indígena desapareciéndola casi en su totalidad en la Región de Los Altos. Los españoles se asentaron rápidamente por todo el Occidente de la Nueva España afincándose en ranchos y haciendas de gran extensión que formaron parte del reino de Nueva Galicia. Miles de familias provenientes de Cantabria, Andalucía, Galicia, Asturias y Extremadura (a la que se sumó una minoría francesa, vasca y austríaca) forjaron la identidad de esta región. Se los denominó Alteños y la falta de presencia indígena hizo que la cultura y la identidad de los alteños girara en torno al catolicismo y la hispanidad: el folklore expresa el porte del charro, su jornada de trabajo y el apego a la tierra a través de generaciones; la diversión gira en torno a la charrería y la crianza de ganado; y, sobre todo, su religiosidad se expresa a través de los cantos cristianos y la devoción mariana (Virgen de San Juan de los Lagos).

Los alteños han sido objeto de estudio desde hace muchos años, su vida rural forjó la identidad del folklore nacional, la lejanía con la Ciudad de México evitó el mestizaje de razas al casar a sus hijos con otros criollos para poder heredar la vastas extensiones de tierra, el movimiento cristero marcó la pauta de una unión cultural, por eso es casi inexistente la presencia de otros grupos religiosos ajenos al catolicismo.

Cultura española en México[editar]

La Tauromaquia, en la plaza de Toros de Aguascalientes.
La estudiantina (tuna) es parte del folklore universitario en Guanajuato.
Banda de viento y procesión religiosa en Oaxaca.
La charrería es un deporte mexicano de origen español.
La arquitectura tuvo una expresión impresionante en México con una fuerte influencia española.
El frontón y la pelota vasca, deportes españoles introducidos a México.

La influencia española se deja notar en la gastronomía y el folklore de los mestizos, castizos y criollos (la mayoría de la población mexicana); existen asociaciones, vehiculadas a través de la embajada española o sus consulados disgregados en las principales ciudades mexicanas, y también por las beneficencias españolas, a diferencia de otras asociaciones civiles creadas por otros españoles; sus miembros se localizan en todo el territorio nacional.

Entre la influncia cultural de los mexicanos está también la presencia de los gitanos españoles que radican desde muchos años atrás en México, la gran mayoría de los cuales no tienen lugar fijo en el territorio mexicano, los podemos encontrar en Catemaco hasta ciudades como Tijuana. El habla caló de México se expresa en palabras como chavo, cafre, trusa, chota, churumbel, payo, bujardí entre otras.

Las corridas de toros, la actividad más conocida de la tauromaquia en México. En consecuencia, con la consideración de cómo se lleve la responsabilidad de la lidia y muerte del toro (si el torero va a pie o a caballo), existen dos tipos de corridas de toros; de toreros a pie y de toreros a caballo también conocido como rejoneo. Cientos de toreros mexicanos han encontrado popularidad en las plazas de toros de México y el mundo como herencia hispana que no se pierde a pesar de las severas oposiciones que existen sobre la práctica de este deporte.

Las ferias de influencia andaluza fueron también introducidas por inmigrantes españoles como la Feria Internacional del Caballo de Texcoco donde se exhibe la alta escuela de adiestramiento de caballos impulsado por la empresa hispano-mexicana vinícola Casa Pedro Domeq. Otra feria de gran tradición colonial es la Feria de San Marcos en la ciudad de Aguascalientes. El festival Cervantino realizado en la ciudad de Guanajuato, cuyo motivo principal es mostrar el arte y la difusión de la lengua española en honor a Miguel de Cervantes y Saavedra; siendo México el país con mayor número de hispanohablantes en el todo el mundo.

En la Península de Yucatán se mantuvo alejada del centro del país durante muchos años provocando unos lazos culturales muy distintos donde la influencia criolla e indígena marcó el carácter del yucateco, campechano y quintanarroense, a diferencia de los Altos de Jalisco, la población criolla era muy reducida, pero tuvo una fuerte influencia muy marcada en la cultura peninsular como lo era la fiesta y la algarabía de las vaquerías, la vida de los hacendados y de la burguesía meridana que son el reflejo claro de la hispanidad.

La laudería fue otra aportación importante de los españoles en México, artesanos purépechas fabrican con gran calidad instrumentos de cuerda que han dado fama mundial a la población de Paracho. Las tunas o estudiantinas se integran a la cultura hispana de los mexicanos, muy en particular de los estudiantes universitarios donde la alegría de los jóvenes se muestra entre la broma y la fiesta ante la solemnidad de las aulas. En Guanajuato podemos apreciar la música de las estudiantinas.

En la cultura jarocha del Sotavento Veracruzano se desarrolla una amalgama religiosa, política y cultural de las costumbres criollas desde que Hernán Cortés desembarcó y funda la Villa Rica de la Vera Cruz. La gastronomía del sur de España se mezcla con la cocina marinera o las mariscadas en la que destacan ingredientes como el aceite de olivo, las alcaparras y el azafrán; y también la danza se funde con los pasos del flamenco que da carácter a la cultura del jarocho de costa.

Las bandas de viento se extendieron por toda la República Mexicana, forman parte del folklore y la cultura popular de los mexicanos, de igual manera que en otros países latinoamericanos, las peregrinaciones, procesiones religiosas, comparsas, carnavales y danzas (jotas, jarabes, sones, jaranas, fandangos) son acompañadas por el sonido de los intrumentos de viento. El paso doble y las marchas cobraron notable desarrollo en México con la llegada de los exiliados españoles de la guerra civil manteniéndose la tradición hasta nuestros días. Oaxaca, Michoacán y Guerrero destacan por sus bandas indígenas de renombre internacional; Zacatecas, Sinaloa, Guanajuato y Yucatán sobresalen por sus bandas mestizas. Hoy en día existen otros géneros musicales derivados de la banda de viento rural como la Tecno-banda o la Cumbia-banda.

Los carnavales son otra herencia cultural europea con una sincretismo de hispanidad e indigenismo muy marcado, los carnavales fue la expresión popular de comparsas y música pagana para manifestar el sentimiento del pueblo antes de comenzar las celebraciones de la Semana Santa; la imagen del rostro español se muestra en las danzas coloniales y comparsas carnavalescas de chinelos en Morelos, huehues en Tlaxcala y de parachicos en Chiapas. Desde el año de 1849 se celebra el Carnaval de Chimalhuacan uno de los más antiguos del país. Esta es una de las más grandes, ya que el inicio de esta y su terminación es muy extensa. Una de las situaciones que tiene, es que no es aun conocida mundialmente. Otros carnavales mexicanos de gran importancia son: el Carnaval de Tlaxcala que destaca por sus elementos hispánicos,[14] el Carnaval de Veracruz, el Carnaval de Mazatlán, el Carnaval de Tenabo y el Carnaval de Mérida.

La semana santa es otra herencia española del pueblo mexicano. La Semana Santa es parte del fervor religioso del mexicano por la herencia cristiana recibida de los españoles, En ciudades mexicanas como San Luis Potosí, Morelia, Taxco, Oaxaca, Aguascalientes, Ciudad Victoria y Puebla de Zaragoza expresan el sentimiento del catolicismo en sus procesiones como la del Silencio, donde las cofradías marchan por las calles con imágenes coloniales de la Virgen y de Cristo.[15]

Durante la etapa de la colonización española solamente a los blancos, es decir a los criollos y españoles peninsulares les estaba permitido montar a caballo, pero, dado lo extenso de los territorios y las grandes cantidades de ganado, los encomenderos y posteriormente los hacendados, se vieron en la necesidad de emplear vaqueros y arrendadores mestizos e incluso indígenas en las faenas del campo. Estas faenas se realizaban a caballo y con reatas. Para que los indígenas pudieran montar, se les ponían como condiciones que usaran vestimentas de cuero o gamuza y que fueran empleados por un terrateniente.

A principios del siglo XX, después de la Reforma Agraria surgida a raíz de la Revolución mexicana, comenzó la Charrería a conformarse como deporte. Ello implicaba hacer alarde de las habilidades ecuestre que los charros o vaqueros mexicanos realizaban para ganarse la vida y también para divertirse durante las fiestas o ferias de su localidad o región a las que se les llamaba Charreadas. La Charrería está registrada en la Comisión Nacional del Deporte y se practica en "lienzos charros" que son instalaciones especialmente diseñadas para su práctica y cuentan con establos, ruedo, y partidero.

En cuanto a la gastronomía, la influencia de los sabores coloniales en la cocina mexicana está muy marcada con en el resto de América Latina y de las Islas Filipinas. Los productos cárnicos son la principal aportación de la gastronomía mexicana como el chorizo o longaniza, los jamones ahumados, el tocino, los cueritos de cerdo, el chicharrón, los filetes de res, la comida del mar con cierta influencia mediterránea. Otros platos son las paellas, los churros, los buñuelos, las natillas, los ates y el arroz con leche. Pero la cocina española también se vio enriquecida con los productos mexicanos como el tomate, el maíz, el aguacate y la fina chocolatera cuyo origen fue mesoamericano.

Así, en 1950 Buñuel realizó Los olvidados, película con fuertes vínculos con Las Hurdes, tierra sin pan, y que en un primer momento no gustó a los mexicanos ultranacionalistas (Jorge Negrete el primero), ya que retrataba la realidad de pobreza y miseria suburbana que la cultura dominante no quería reconocer. No obstante, el premio al mejor director que le otorgó el Festival de Cannes de 1951 supuso el reconocimiento internacional de la película, y el redescubrimiento de Luis Buñuel, y la rehabilitación del cineasta por parte de la sociedad mexicana. Actualmente, Los olvidados es una de las dos únicas películas reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

En 1941 Félix Candela adquirió la ciudadanía mexicana. En Acapulco comenzó su verdadera carrera como arquitecto con el diseño de algunas casas y hoteles. En 1950 fundó con los también arquitectos hermanos Fernando Fernández Rangel y Raúl Fernández Rangel la empresa constructora Cubiertas Ala. En 1953 recibió una cátedra en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). También ese año salen de la empresa los hermanos Fernández Range, quedando sólo su hermano Antonio. La empresa perdurará hasta 1976, aunque Félix la deja en manos de su hermano en 1969. Durante los 20 años que duró, se elaboraron 1439 proyectos de los que se realizaron 896. La mayoría fueron de tipo industrial, como la estructura en forma de paraguas cuadrado de cemento con el caño de agua de lluvia en la columna central, que proliferan por aparcamientos, gasolineras y, en general, cualquier espacio que requiera de una cubierta ligera, barata, resistente y que ocupe poco espacio en el suelo. Variantes de estas estructuras (paraboloide hiperbólico), se utilizaron en iglesias, donde proporcionan un gran espacio despejado para el culto. El punto culminante de la empresa es la edificación del Palacio de los Deportes para la Olimpiada de México 1968.

Educación[editar]

Biblioteca palafoxiana, es un espacio importante de la educación científica y religiosa de México.
Explanada de El Colegio de México.

La Real y Pontificia Universidad de México fue fundada el 21 de septiembre de 1551, la primera universidad fundada en el antiguo virreinato de la Nueva España (México, Cuba, Filipinas, Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y el sureste de los Estados Unidos) y la segunda del continente americano, solo meses después de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima.[16] Se extinguió en 1865.

La Universidad Iberoamericana en México pertenece en su administración y operación al Sistema Universitario Jesuita una red de universidades en México que a su vez, pose otras universidades más, todas pertenecientes a la orden religiosa de la Compañía de Jesús.
A su vez la Universidad Iberoamericana forma parte del conjunto de universidades, ubicadas en países de todos los continentes, que han sido confiadas a la Compañía de Jesús.

La educación de la orden jesuita se ha convertido en una elite educativa a nivel mundial, con antecedentes y muestras de ello en varios países a lo largo de la historia.

Para conocer los orígenes de El Colegio de México es necesario referirse a La Casa de España en México (1938-1940). Germen de El Colegio de México, refugio de intelectuales españoles republicanos, origen y logro de grandes obras académicas, renovadora de la cultura mexicana, por derecho propio ocupa un lugar eminente en el desarrollo científico de México. En marzo de 1939, el presidente Lázaro Cárdenas nombró a Alfonso Reyes presidente de La Casa de España y de su patronato. Este patronato quedó definitivamente formado por Eduardo Villaseñor, subsecretario de Hacienda, en representación del Gobierno; Gustavo Baz, rector de la Universidad Nacional; Enrique Arreguín, en nombre de la Secretaría de Educación Pública, y Daniel Cosío Villegas, como secretario del patronato y de La Casa, y segundo de a bordo.

Los fundadores pusieron los sólidos cimientos sobre los cuales, a partir de octubre de 1940, se pudo edificar El Colegio de México. En primer lugar, Alfonso Reyes, quien, durante casi veinte años, hasta su muerte el 27 de diciembre de 1959, presidió de manera ininterrumpida e incansable esta gran obra cultural y académica; Reyes le dedicó el tiempo y la pasión que le hurtaba a la creación literaria: dos amores vividos con una misma devoción. También fue decisivo el apoyo inteligente y enérgico de Daniel Cosío Villegas, secretario de El Colegio durante sus primeros años. Aunque desde 1948 la presencia de Cosío en la institución fue intermitente, pues compartió su enorme vitalidad y energía con varias otras actividades culturales y políticas, su influencia en El Colegio de México se intensificó durante un lustro, primero como director (1958-1959) y luego, a la muerte de Reyes, desde enero de 1960 hasta enero de 1963, como segundo presidente.

Javier Garciadiego Dantan, historiador, es el actual presidente de El Colegio de México desde el 20 de septiembre de 2005 hasta el 19 de septiembre del 2015, dicha institución educativa es uno de los colegios más prestigiados en investicación realacionada con la historia compartida entre México y España.[17]

Religión[editar]

Felipe de Jesús, primer santo mexicano hijo de padres españoles.


México es el país hispanohablante con mayor número de cristianos católicos en el mundo, el cristianismo fue la religión oficial de la Nueva España, pero también los españoles introducieron el judaísmo y el islam entre los mexicanos siendos las tres religiones monoteístas más difundidas en el mundo. Los primeros conversos y bautizados al catolicismo fueron los tlaxcaltecas al entrar en contacto con los franciscanos, en los años venideros llegaron otras organizaciones religiosas como los dominicos, agustinos y jesuítas.

Los primeros judíos que llegaron a México lo hicieron desde España, con Hernán Cortés, en 1519. Dos de ellos, Hernando Alonzo y González de Morales fueron acusados de "Judaizantes" y quemados en la hoguera, en un Auto de Fe, en 1528. Es de notar que la Inquisición en México aún no se fundaba, hecho que ocurrió el 4 de noviembre de 1571. Los cripto-judíos provenientes del sur de España, entre ellos la familia Carbajal, que al ser descubiertos por la autoridades de la jerarquía católica deciden emigrar al norte de la Nueva España donde fundaron la ciudad de Monterrey. Una de las muchas tragedias contadas por esta comunidad es el martirio de Doña Isabel de Carbajal, juzgada por denominarse a sí misma practicante del judaísmo ante el Santo Oficio. Durante el siglo XVI llegaron Judíos conversos (llamados también "marranos" o Cripto-Judíos) a costas mexicanas, escapando de la Inquisición y/o con ambiciones econםómicas iguales a las de sus contemporáneos gentiles. Ellos continuaron siendo perseguidos por la iglesia durante los próximos 300 años. Al finalizar la Guerra de Independencia, en 1821, se abolió la inquisición, sin embargo, la religión Católica fue declarada como religión única y oficial de la nueva nación.

Durante la guerra civil española, miles de españoles republicanos huyeron de la península, uno de sus destinos del exilio fue México, entre las creencias religiosas de ellos se manifestaba la ausencia de las mismas, el ateísmo y gnostisismo fue su modo de entender el mundo, un grán número de ateos españoles formaban parte de las comundades intelectuales del país durante el siglo XX, algunos a través del arte y otros dentro de círculos de comunidades científicas en las universidades o instituciones de educación de nivel superior.

Los primeros musulmanes que llegarón a México fueron aquellos soldados conversos al catolicismo originarios de Andalucía que acompañaron a los conquistadores españoles en la conquista del imperio azteca y la formación de la Nueva España. La intolerancia religiosa que marcó el proceso de colonización española en el Continente Americano no permitió la apertura ni proliferación de las creencias religiosas ajenas al catolicismo.

Fueron los españoles quienes introdujeron el cristianismo entre la población nativa, pero también fueron ellos quienes introdujeron el islam entre los nativos de México en años recientes; ya que el islam solo era practicado por los inmigrantes provenientes principalmente de países de Oriente Medio. A raíz de la actividad del musulmán español Aureliano Pérez Yruela (conocido como el emir Nafia), miembro de la Comunidad Islámica de México, se produjo el fenómeno religioso de los indígenas musulmanes de Chiapas. Pérez Yruela fue expulsado de México en 1998. Previamente, es en 1995 cuando decenas de familias protestantes, expulsadas violentamente de San Juan Chamula e instaladas en las afueras de San Cristóbal de las Casas, crearon una colonia denominada Nueva Esperanza, como símbolo de la disputa con el tradicional indigenismo católico. Hoy, más de 300 tzotziles y tzeltales, después de haber sido católicos y protestantes evangélicos, decidieron adoptar la fe musulmana.[18] [19]

Hispanofobia e hispanofilia[editar]

Los murales de Diego Rivera expresan un sentimiento de repudio al pueblo español.

En México existen paralelamente sentimientos de hispanofobia y de hispanofilia, la educación del país se ha enseñado por periodos importantes que marcan la identidad nacional: la época precolombina, la época colonial, la independencia, el nacimiento de la república y la revolución mexicana, donde se hace ver muchas veces a los españoles como opresores e invasores. Desde la carta firmada para la declaración de la independencia de México se expresa la palabra gachupín que en este país tiene sinónimo despectivo para los españoles sin ningún título nobiliario y sin educación (o bien, aquel que presume ser alguien que no es) tanto para el criollismo mexicano como para los pueblos indígenas y mestizos extendiéndose también la palabra en la América Central con el mismo concepto.[20]

La importancia de las culturas precolombinas que se desarrollaron en el territorio nacional marcó una fuerza de identidad para la negación de todo aquello que proviniera de Europa; sin embargo, en términos religiosos, el catolicismo pudo penetrar en la religiosidad de los indígenas y mestizos negando la devoción a la Virgen de los Remedios que era patrona de los españoles (aquella a la que Hernán Cortés le dio el título de generalísima y patrona de la Nueva España), en alzando la fe hacia la Virgen de Guadalupe siendo la imagen portada por Miguel Hidalgo y Costilla al iniciar el movimiento independentista bajo la consigna de ¡Viva Fernando VII, Muera el mal gobierno, Viva la Virgen de Guadalupe, Mueran los gachupines!.[21]

Agustín Lara expresa un sentimiento de amor al pueblo español.

Pablo Yankelevich escribió sobre la hispanofobia que se desarrolló al comenzar la revolución mexicana, muchos españoles residentes en México que habían llegado durante el porfiriato, fueron expulsados de México, se les confiscaron sus propiedades y otros con menos suerte fueron asesinados.[22]

Diego Rivera fue uno de los muralistas que expresaron muchas veces su hispanofobia y admiración por el indigenismo; él buscaba la ridiculización y exageración de los rasgos faciales de los españoles, como símbolo de repudio ante tres siglos de colonización y de gobiernos mexicanos presididos por criollos, pintaba los valores de los pueblos indígenas buscando en ellos la identidad nacional del México moderno en base a la dignificación del trabajo.

En cuanto a la hispanofilia, surge la palabra malinchista para designar a los mexicanos que admiran y quieren a los extranjeros (principalmente hacia los españoles, estadounidenses y franceses en épocas pasadas); esta palabra surge de Malintzin, hija de un gobernante cempoalteca que fue ofrecida a los exploradores españoles y que les sirvió de intérprete en su conquista del Imperio Azteca. Los Tlaxcaltecas fueron los primeros aliados del ejército español después de ser vencidos por éste, muchos nobles tlaxcaltecas fueron reconcidos por la Corona Española en su lealtad hacia España y a la fe cristiana.

Juan Ruiz de Alarcón, escritor y dramaturgo novohispano amante de la poesía y la literatura en lengua castellana que se desplaza hasta la España Peninsular para realizar sus estudios. Resalta la imagen de ex-presidente mexicano Lázaro Cárdenas y su esposa quienes tenían un amor incondicional por los niños de Morelia, hijos de los españoles republicanos,[23] [24] el ex-presidente y algunas instituciones se encargaron de su educación, alimentación y cuidado. Agustín Lara era otro hispanófilo que le cantó a España y compuso la canciones como Granada y Madrid.

Tomás Pérez Vejo -un cántabro residente en México- ha realizado inmumerables investigaciones sobre la compleja relación entre hispanofilos e hispanofobos a lo largo de la historia mexicana, parte fundamental de estos estudios es buscar una mejor relación entre España y México, un mejor conocimiento de la historia nacional vista desde otros enfoques que no sean propagandísticos de un nacionalismo mexicano anti-hispanista.[25]

Muchos mexicanos aceptan ser xenófobos y racistas con los indígenas y hacia los extranjeros argumentando que es la herencia dejada por los españoles.[26] [27] [28] [29] Ese odio racial que no ha sido superado aún en nuestros días; se ha ido alimentando de las muestras de xenofobia que se han suscitado en España en contra de los inmigrantes latinoamericanos.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México afirma que el xenofobismo de mexicanos inside en una educación inductiva desde edad temprana donde no se han realizados notables cambios de la impartición de civismo e historia en la aulas, tanto en colegios públicos como en privados existe una tendencia de seguir utilizando la imagen de los españoles como villanos de la historia nacional; se busca eliminar esa educación de origen político por una educación más abierta y tolerante;[30] Grupos de evangélicos provenientes de países extranjeros también inducen a sus creyentes mexicanos a tomar actitudes xenófobas hacia los españoles para devirtuar la imagen del cristinanismo católico.[31] [32]

Comunidades españolas[editar]

Residentes españoles en México (2007)[33]
Estado Población

Total de españoles 55.512
Distrito Federal 24.586
México 7.969
Nuevo León 6.467
Jalisco 4.693
Puebla 4.244
Veracruz 3.226
Querétaro 1.935
Guanajuato 1.368
Quintana Roo 1.302
Coahuila 1.256
Otros estados 25.119
Réplica de la Fuente de Cibeles de Madrid, ubicada en la plaza de Cibeles de la colonia Roma de la Cd. de México.
El Centro Cultural de España ubicado en el centro histórico de la Ciudad de México.


En el siglo XXI, los inmigrantes españoles han prosperado a través sus empresas instaladas en todo el territorio nacional y provienen principalmente de las provincias de Madrid, Orense, Asturias, Barcelona, Cantabria, Pontevedra, Vizcaya, León, Valencia, Málaga, La Coruña, Gerona, Tenerife y Cáceres, han logrado incursionar en la política, en la ciencia y la tecnología del país pese a que a mediados del siglo XX eran muy pobres.[34] [35] Se han agrupado para buscar mantener los vínculos con España a través de asociaciones civiles y beneficencias que muchas veces han sido criticadas tanto por españoles como por mexicanos al convertirse en grupos de élites de empresarios ibéricos.

La actual comunidad española esta integrada principalmente por empresarios que han decidido invertir en México, de las más conocidas se encuentran las tiendas de autoservicio, instituciones bancarias, hoteles de primer nivel, hoteles de paso, restaurantes, panificadoras, agencias de viajes, constructuras, franquicias, servicios prendarios o casas de empeño, industria de textiles, industria de hidrocarburos, industria maderera, servicio de transporte, casas de moda y diseño industrial. El otro grupo de residentes lo conforman los diplomáticos y sus familiares, empleados de instituciones culturales como el Instituto Cervantes, académicos, docentes, estudiantes, religiosos, empleados y trabajadores de corporativos españoles.[36]

Las comunidades españolas más numerosas en México son las de madrileños, asturianos, gallegos, vascos, andaluces y catalanes, las comunidades medias se componen de manchegos, extremeños, cántabros, canarios, aragoneses, valencianos y leones; y las menos numerosas son las de los riojanos, navarros, baleares, murcianos, ceutíes y melillenses, cuyos miembros no superan más de mil (por comunidad) según datos publicados en la embajada española de México. Por orígenes, muchos mexicanos (hijos, nietos o descendientes) tienen su raíces principalmente en la cornisa cantábrica, País Vasco y Cataluña. Por lo cual, no es nada extraño encontrar apellidos gallegos, asturianos, cántabros, euskeras o catalanes en los diferentes ámbitos de la vida nacional local; además de los infaltables apellidos castellanos.

La crisis económica que sufre España desde 2009 derivado del sector inmobiliario generó una gran perdida de empleos, esto ha provocado una nueva migración de ciudadanos españoles hacia el exterior principalmente jóvenes entre 20 y 35 años que buscan oportunidades de empleo, expandir mercados y probar suerte en otros países, los destinos principales son las naciones centroeuropeas y las naciones americanas en las que Estados Unidos, Canadá, Argentina, Venezuela, México, Brasil y Panamá son sus principales puntos de arribo.[37]

La plaza de Cibeles de la colonia Roma fue sede de los festejos del triunfo de España en el mundial 2010 de Sudáfrica, las grandes concentraciones de españoles del exterior no solo se concentraron en ciudades como Buenos Aires y Caracas, también la Ciudad de México fue sede destacada de los festejos.[38]

Flag of Aragon.svg Aragoneses[editar]

Los aragoneses son una comunidad que en México también residen, su presencia es notable sobre todo en la industria de los negocios. Su llegada se produjo desde el periodo colonial pero su mayor afluencia se dio a principios de los años 30, cuando al igual que otros españoles huyeron de la persecución durante el gobierno de Franco. Se disgregaron en la ciudad de México, Guadalajara, Guanajuato, Veracruz, Córdoba y Querétaro.[6]

Flag of Asturias.svg Asturianos[editar]

Los asturianos son una comunidad muy numerosa que radica en México desde tiempos coloniales a la actualidad, contando en la actualidad con 37.000 miembros aproximadamente. Dentro del Centro Deportivo Asturiano de México se intenta reunir la cultura de esta comunidad ibérica, donde destaca la primera banda musical de gaitas, llamada La Payosa, fundada por mexicanos de ascendencia asturiana.[10]

En 1918, se funda el Club Asturias de Fútbol en la ciudad de México, uno de los primeros equipos del balompié mexicano que antecedió a otros equipos de mayor renombre en los años venideros.

Los indianos asturianos construyeron palacetes en las comarcas de Asturias después de haber acumulado fortunas en México y otros países de Latinoamérica. entre ellos: Ángel Lozada, Manuel Suárez y Suárez, etc.[39] [40]

El centro asturiano de México es una asociación civil sin fines de lucro cuyo fin es dar sitio de reunión a los inmigrantes y descendientes de inmigrantes asturianos en México. Fundado en 1918, el Centro Asturiano ha evolucionado desde su origen.

En la actualidad el Centro Asturiano de México tiene tres sedes donde se promueve la cultura asturiana entre los asturianos y mexicanos miembros de esta comunidad. El Parque Asturias localizado en la colonia El Reloj, en la calle de Cáliz, al sur de la Ciudad de México, la sede Sociocultural localizada en Arquímedes 4 en Polanco, y el Centro Ecológico localizado a las afueras de la Ciudad de Cuautla en el estado de Morelos.

La Ciudad de Puebla es la segunda comunidad más numerosa de asturianos en México después de la Ciudad de México, en Puebla de Zaragoza se encuentra el Parque España que es punto de reunión y encuentro de la Asturianidad poblana.[41]

Bandera de Andalucia.svg Andaluces[editar]

Los andaluces son españoles que protagonizaron una mayor migración hacia México desde el periodo colonial a la actualidad, cuentan con aproximadamente 13.000 individuos[42] habiéndose generado un cierto sincretismo cultural con los mexicanos, destacando la afición por la tauromaquia (que también es común con el resto de España), la gastronomía del sur de España y la danza flamenca, los andaluces se han asociado en la Casa de Andalucía de la ciudad de México pero sus miembros se ubican por todo el territorio nacional; entre ellos están los gitanos andaluces que radican desde muchos años atrás en México, la gran mayoría de los cuales no tienen lugar fijo en el territorio mexicano, aunque han llegado a reunirse masivamente en ciudades como Veracruz, Guadalajara, Puebla de Zaragoza y Ciudad de México.[43]

San Luis Potosí es una de las ciudad mexicanas con más razgos culturales de Andalucía, la ciudad capital es recinto imoportante de las manifestaciones artistícas de Andalucía, además de contar con una comunidad andaluza bastante numerosa en la industria y el comercio. Otra de las ciudades mexicanas con notable cultura andaluza es Taxco, en el estado de Guerrero, los taxqueños son herederos de la cultura del sur de España y se muestra en su arquitectura, tradiciones y mestizaje racial.

Flag of Castile.svg Castellanos[editar]

Los castellanos son españoles que han emigrado hacia México desde el periodo colonial a la actualidad, contando a los ciudadanos de las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Castilla y León (exceptuando la Provincia de León, la Provincia de Zamora y la Provincia de Salamanca) y de Madrid. La influencia castellana se deja notar en la gastronomía y el folclore de los mestizos (la mayoría de la población); existen asociaciones, vehiculadas a través de la embajada española o sus consulados disgregados en las principales ciudades mexicanas, y también por las beneficencias españolas, a diferencia de otras asociaciones civiles creadas por otros españoles; sus miembros se localizan en todo el territorio nacional.

Flag of Cantabria.svg Cántabros[editar]

Los cántabros (también llamados montañeses) cuentan ciudadanos radicados en México DF, Jalisco, Tamaulipas, San Luis Potosí, Estado de México, Nuevo León, Coahuila, Baja California y Sonora. Esta comunidad arribó a México desde el siglo XIX.

Flag of the Canary Islands.svg Canarios[editar]

Los canarios son una comunidad más reducida en México, pero su presencia es destacable sobre todo en el mundo de los negocios y la industria turística. Varias familias canarias emigraron a México ya en el siglo XVII (como es el caso de las familias Azuaje).[44] En el siglo XVIII, cuando la corona española impulsó la emigración canaria a América a través del tributo de sangre, muchos canarios se establecieron en la Península de Yucatán, controlando durante una gran parte del siglo XVIII el comercio exterior con el que se servía la península y siendo una parte importante de las familias españolas allí establecidas.[45] Más tarde, en el siglo XX, otro grupo de canarios se estableció en México. Su llegada se dio a principios de los años 30, al igual que los gallegos (y los inmigrantes españoles de esa época en general), el índice de analfabetismo y empobrecimiento era grande, pero su adaptación fue relativamente rápida.

Sin embargo, después de la Guerra Civil Española, el exilio canario en México llevó al país destacados intelectuales canarios como Agustín Millares Carlo; y también profesores que hicieron una importante labor en la enseñanza como Jorge Hernández Millares en el área de la Geografía.[46]

Flag of Catalonia.svg Catalanes[editar]

La industria agrícola del vino desarrollada por catalanes en Freixenet de México, Querétaro.

Los catalanes son numerosos en México. Según fuentes de la comunidad catalana[cita requerida], aproximadamente 14,000 es el total de los que se cuentan en todo el país: Ciudad de México, Puebla, San Luis Potosí, Quintana Roo, Querétaro, Baja California, Colima, Estado de México, Jalisco, Sinaloa, Yucatán y Oaxaca, destacando entre la intelectualidad mexicana y el periodismo nacional. Hoy en día algunos de los miembros de dicha comunidad son empresarios y grandes hoteleros.[47]

La danza de los paloteros de Yuriria, Guanajuato y de Puruandiro, Michoacán, son un introducción del folklore catalán en la cultura dancística del Bajío; el paloteo de los pirineos catalanes fue enseñado a los novohispanos por sacerdotes y religiosos evangelizadores de los pueblos otomí y purhépecha.[48] [49]

En 1958, el catalán Francisco Domemech crea las cavas San Juan en Tequisquiapan que años más tarde se llamaran Vinos Hidalgo siendo pionero en la industria vitivinícola catalana en suelo mexicano. Eugenio Nicolau funda las bodegas Cruz Blanca en Tequisquiapan, Querétaro en el año 1968. Para los años venideros se abandonan las viejas técnicas de elaboración de vinos por métodos tecnológicos provenientes de los Estados Unidos de la cual se mejora la calidad de los caldos mexicanos y se traén nuevas varidades de vid con excelente calidad para su cultivo en suelo mexicano. En 1987, otros empresarios catalanes se establecieron en el municipio de Ezequiel Montes, Querétaro para fundar la bodega de Freixenet de México. Su especialidad son los vinos rosados y espumosos sin dejar de producir tintos y blancos. Los catalanes introducen las fiestas de vino como la Vendimia en suelo queretano.

También en 1902 el catalán Arturo Mundet crea el Sidral Mundet, refresco de manzana ya tradicional de México.

Los catalanes en la Península de Yucatán fueron los grandes impulsores de la venta de materías primas hacia Estados Unidos y Europa, como el palo de tinte y la venta del henequén, sus fincas son testigos de la presencia catalana que había llegado de La Habana, en la isla de Cuba hacia el territorio de la Nueva España y durante el porfiriato.

Flag of Extremadura.svg Extremeños[editar]

El Bajio y la fusión cultural de Extremadura.

Los extremeños cuentan con comunidades radicadas en México DF, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Michoacán, Aguascalientes, Estado de México, San Luis Potosí, Nuevo León, Coahuila, Baja California, Oaxaca e Hidalgo entre otros estados del país. Esta comunidad arribó a México desde el periodo colonial, miles de familias extremeñas salieron hacia la Nueva España para buscar mejores oportunidades, los conquistadores extremeños fueron quienes pusieron las bases para que su paisanos colonizaran las tierras recién incorporadas al territorio español; Las fiestas populares de Extremadura fueron introducidas en la cultura de los mexicanos por los religiosos españoles, como la advocaciones a las imágenes de Cristo.[50]

La influencia de Extremadura en México, se manifiesta en la sangre de la gente de muchas partes de la nación, también en la gastronomía, la arquitectura y la música. En el Bajío es muy marcada la identidad extremeña, los platillos típicos tienen ingredientes moriscos e indígenas como los buñuelos, los ates y concervas de frutas, el arroz con leche y una varidad de morcillas y chorizos, la arquitectura del Bajío expresa el sabor gaditano y extremeño de Sierra Morena, las casas pintadas con cal, los portones de cantera, los balcones, los tejados, las chimeneas y empedrados.

En el siglo XX, como el resto de inmigrantes españoles, huyeron de la persecución durante el franquismo; en años más recientes se han desplazado a las principales ciudades del país, destacando en ocasiones en la industría y los negocios a menor escala.[12] Los extremeños en México han buscado la industria editorial junto con otros empresarios españoles, nacionales y extranjeros; le apuestan al comercio de las artes gráficas y visuales abriendo empresas dedicadas a la impresión de texto y al diseño industrial.

Flag of Galicia.svg Gallegos[editar]

Los gallegos, cuentan con más 8,000 miembros aprox.[51] [52] dispersos principalmente en el Distrito Federal, Estado de México, San Luis Potosí, Querétaro, Veracruz, Jalisco, Puebla, Michoacán, Campeche y Nayarit. Llegaron procedentes de La Habana, Cuba, hacia el Puerto de Veracruz entre los años 1821 y 1877, huyendo de la hambruna y las presiones políticas, que existían en Cuba. Su segunda llegada a México se produjo entre la década de 1920 y la de 1970.El Centro Gallego de México, en el D.F. es una asociación cultural, en donde se difunde y transmite la cultura gallega a todo aquel que esté interesado en ella.

La mayoría de los gallegos residentes y naturalizados mexicanos sobrepasan los 40 años de edad, usan el gallego como lengua de contacto con sus paisanos de otras comunidades , hablan su lengua materna entre ellos, sobre todo los gallegos nacidos en Galicia. Los hijos, nietos y bisnietos nacidos en México ya no hablan tanto la lengua gallega, y algunos de ellos acuden a los centros gallegos del país para la enseñanza del idioma siempre y cuando se abra algún tipo curso durante el año. En la revista Anduriña (en castellano; Golondrina) publicada por el centro Gallego de México desde 1948, se puede aprender aquí algunas lecciones de gallego, así con actividades culturales de esta comunidad, búsqueda de contactos familiares en Galicia y reportajes de interés en general.

Quizá el más ilustre de los gallegos sea Sebastián de Aparicio, nacido en A Gudiña en 1502 y fallecido en olor de santidad en el año 1600 en Puebla de Zaragoza. Sus restos se conservan en la iglesia de los franciscanos de Puebla y están expuestos al público como reliquias para los devotos que vienen de muchas partes del país. Entre las personalidades distinguidas de la política nacional fue el ex-secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño durante el gabinete de Felipe Calderón Hinojosa quien muere repentinamente e accidente de avión, sin concluir su mandato.

Se fundó la Unión Mexicana de Empresarios Gallegos A.C. para la difusión nacional e internacional de las empresas mexicanas creadas por inmigrantes gallegos a mediados del siglo XX manteniendo un compromiso con la industria donde Mario Vázquez Raña es uno de los principales socios de este gremio. Los gallegos fueron entre los más comprometidos con la naciones que los acogieron en los momentos más difíciles, y a día de hoy sus hijos ya nacidos en México desarrollan cargos en la vida política y económica de México.[53]

No se puede saber con exactitud que porcentaje de negocios en México esta en manos de Gallegos, se considera que por ejemplo el 90 % de los hoteles de paso en México pertenecen a Gallegos, también son importantes los negocios de moteles, baños públicos, mueblerías, panaderías, etc.

La cocina gallega que se elabora en las casas gallegas, destaca por su gran sabor y por las grandes proporciones de ración en los platos; el marisco , el pulpo a feira, potaje gallego, empanada gallega, lacón con grelos, tarta de Santiago y tantos otros magníficos platos están entre los más demandados.[54]

Bandera de León.svg Leoneses[editar]

Los leoneses son una de las comunidades de mayor arraigo en México DF, Jalisco, Tamaulipas, San Luis Potosí, Estado de México, Nuevo León, Coahuila, Baja California y Sonora. Esta comunidad arribó a México casi después de la independencia de España conjuntamente con gallegos, asturianos y extremeños. Dentro de esta primera oleada de inmigrantes destacan figuras religiosas como los frailes Bernardino de Sahagún, Toribio de Benavente y Martín de Valencia, y aventureros como Francisco de Montejo y Diego de Ordás.

A fines del siglo XIX se intensificó la llegada de inmigrantes leoneses a tierras mexicanas, principalmente de la Provincia de León (en especial de comarcas de la Montaña Leonesa como Los Argüellos, Laciana, Babia, Luna, Omaña, y la Montaña de Riaño, y en menor medida de las de Zamora y Salamanca. Esta inmigración cuajó en centros sociales tales como la Agrupación Leonesa de México (fundada en los años cuarentas) y la Agrupación Leonesa de Puebla.

Dentro de la comunidad leonesa en México han existido hombres que han sido grandes benefactores tanto en México como en su tierra de origen, entre ellos destacan los empresarios Pablo Díez, Nemesio Díez y Antonino Fernández Rodríguez.

Flag of the Basque Country.svg Vascos[editar]

Francisco Xavier Mina, un hombre navarro que se convirtió en el espíritu de lealtad y vasquitud de México a su llegada a Tamaulipas.

Los primeros vascos llegaron durante el período colonial hacia la Nueva España; Fray Juan de Zumarraga fue un vasco que tuvo un papel importante en la evangelización de los mexicanos, fue fundador de Real y Pontificia Universidad de México, y también fue el primer obispo de la Nueva España, se fundó la cofradía de Nuestra Señora de Aranzazú y años después la devoción jesuita por San Ignacio de Loyola. Arribó a México otra segunda comunidad en un número de 1.533 miembros a finales del siglo XIX quienes fundaron la Casa del Pueblo Vasco en 1907 bajo autorización del ex-presidente mexicano Porfirio Díaz. Los vascos cuentan con 8.500 miembros[55] radicados en México DF, Colima, Jalisco, San Luis Potosí, Estado de México, Nuevo León, Coahuila, Oaxaca, Quintana Roo y Campeche. Esta comunidad arribó a México desde el siglo XIX y en un número de 1.533 miembros, huyendo de persecuciones en España y Francia. A la fecha algunos de los miembros de dicha comunidad son muy destacados entre las actividades restauranteras y hoteleras.

Según datos de la comunidad, en Colima habitan aproximadamente unos 4.200 vascos sin contar sus descendientes. El "Instituto Javier Mina" es punto de reunión cultural de esta comunidad, es lugar de expresión de jóvenes vascomexicanos y amigos del País Vasco. La pelota vasca en México se practica desde 1895, aproximadamente, y está representada por la Federación Mexicana de Frontón, A.C. La conforman actualmente 17 especialidades de participación internacional, y se practican en el país 26, en total. En la Ciudad de México existen más canchas para la práctica de la pelota vasca que en cualquier otra ciudad del mundo.

En México los vascos, o los criollos de origen vasco han representado uno de los grupos más importantes del país. También se puede observar la huella de los vascos en los nombres de las ciudades de Celaya, Cadereyta, Bernal Villa de Ayala, Pabellón de Arteaga, Santa Rosa Jáuregui, Arizpe y Durango o en las colonias Narvarte, Echegaray o Euzkadi así como varias construcciones coloniales como el Colegio de las Vizcaínas el palacio de Palacio de Lecumberri la Iglesia de San Ignacio de Loyola en la ciudad de México; y más allá se han caracterizado por ser una de las aristocracias más poderosas de México como es la familia Azcárraga, los Lascuráin, los Iturbide o los Labastida o dejando huella en el urbanismo capitalino en las calles de las colonias Del Valle, Doctores, o el sur del centro (el Cuartel vasco en tiempos coloniales) pueden verse el nombre de benefactores de las colonias y médicos importantes como: Aniceto Ortega, Martín Mendalde, Concepción Béistegui, Juan Sánchez Azcona, Álvarez de Icaza Dr. José María Vértiz, Dr. Navarro, Dr. Liceaga, Francisco Olaguibel, Meave, Echeveste, Aldacoa y Aranda o al oriente, el Anillo Periférico toma el nombre de Canal de Garay.

Flag of the Land of Valencia (official).svg Valencianos[editar]

Los valencianos son una comunidad presente en México, su presencia es notable sobre todo en la industria turística. Su llegada se produce desde el período colonial pero su presencia masiva se dio a principios de los años 70, al igual que los catalanes se disgregaron en ciudades turísticas como Cancún, Mérida, Chetumal, Puerto Vallarta, Los Cabos, San Cristóbal de las Casas y su principal centro de reunión se congrega periódicamente en la ciudad de México.

Relaciones diplomáticas de España en México[editar]

Embajada de España en México DF.

La embajada de España en México no solo se encarga de proteger a los ciudadanos españoles que residen en el país de manera temporal o difinitiva; también, a través de varias organizaciones civiles se ha solidarizado con programas para luchar en contra de la pobreza y desnutrición en infantes mexicanos, otros programas en los que ha participado el gobierno español y las comunidades autónomas son: la restauración de inmuebles de interés histórico y patrimonial, el alfabetismo en comunidades marginadas, la lucha contra cáncer en la mujer etc.

  • Bandera de España Embajada de España en México, Distrito Federal.
  • Consulado-General en Guadalajara, Jalisco.
  • Consulado-General en Monterrey, Nuevo León.
  • Consulado honorario en Mérida, Yucatán.
  • Consulado honorario en Puebla de Zaragoza, Puebla.
  • Consulado honorario en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
  • Agencia Consular en Acapulco, Guerrero.
  • Agencia Consular en Gómez Palacio, Durango.
  • Agencia Consular en Santiago de Querétaro, Querétaro.
  • Agencia Consular en Tijuana, Baja California.
  • Agencia Consular en Veracruz, Veracruz.
  • Agencia Consular en Cancún, Quintana Roo.

Tabla de flujos migratorios[editar]

Inmigración española en México de 1895 a 2013
Año Residentes españoles
1895 14.109 Crecimiento
1900 16.280 Crecimiento
1910 29.541 Crecimiento
1921 29.565 Crecimiento
1930 47.239 Crecimiento
1940 21.022 Decrecimiento
1950 26.876 Crecimiento
1960 49.637 Crecimiento
1970 31.038 Decrecimiento
1980 32.240 Crecimiento
1990 24.873 Decrecimiento
2000 21.024 Decrecimiento
2010 77,069 Crecimiento
2011 86,658 Crecimiento
2012 94,617 Crecimiento
2013 100,782 Crecimiento (INE)[56]

Españoles destacados radicados en México[editar]

Andaluces

Aragoneses

Asturianos

Baleares

Canarios

Cántabros

Castellanos

Catalanes

Extremeños

Gallegos

Madrileños

Murcianos

Navarros

Riojanos

Valencianos

Vascos

Otros españoles

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b El Universal
  2. 400 años de inmigración española en México
  3. Buscadores de Oro.
  4. Descontento campesino e hispanofobia
  5. Hispanofobia y Revolución.
  6. a b El exilio español en México se extingue setenta años después entre respeto, dolor y olvido
  7. La emigración republicana española: una victoria de México.
  8. a b Obra plástica del exilio español en México 1939/1989
  9. Españoles en México en el siglo XIX
  10. a b La nacionalidad mexicana como protección de los refugiados españoles
  11. LOS CIENTIFICOS DEL EXILIO ESPAÑOL EN MEXICO: UN PERFIL tomado de: La Casa de España en México. México. Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, 1988. p. 27.
  12. a b El crítico Antonio Alatorre subraya los invaluables aportes del exilio español La Jornada.
  13. Aportaciones literarias de los escritores españoles exiliados en México
  14. [1] Cuadrillas del Carnaval de Tlaxcala.
  15. Semana Santa (Holy Week) in Mexico. en inglés
  16. Carlos Daniel alcárcel. «Fundación de la Universidad de Santo Domingo (23 de febrero de 1558)» (en español). Consultado el 18-08-2010.
  17. Periodo del actual presidente de El Colegio de México
  18. «El Islam de Chiapas».
  19. Crece el islam en Chiapas.
  20. Chapines y Gachupines, el origen de dos apodos, Universidad Francisco Marroquin
  21. [2] Las campañas de Miguel Hidalgo
  22. Hispanofobia y revolución en México.
  23. [3] El exilio republicano español y la imagen de España en México, Pérez Vejo, Tomás, Universidad Metropolitana de México, 2008
  24. La política exterior de México.
  25. ESPAÑA EN EL DEBATE PÚBLICO MEXICANO, 1836-1867, Tomás Perez Vejo, Colegio de México.
  26. La ideología criolla
  27. Viva México, mueran los gachupines.
  28. Racismo y xenofobia, rasgos de la sociedad mexicana
  29. Las castas en México
  30. Revelan el atroz México Prehispánico.
  31. Intolerancia religiosa en México
  32. Religión y migración
  33. Inmigrantes españoles en México.
  34. Concejo de Residentes Españoles en México
  35. Migración espalola a Latinoamérica de 1960 a 1990.
  36. Pemex y Juan Camilo Mouriño
  37. La crisis del 2009
  38. Festejos de la comunidad española de México por el triunfo del mundial de fútbol 2010.
  39. "Manuel Suárez, un indiano con garra" La Nueva España. Consultado el 19 de julio de 2010
  40. "Manuel Suarez: de Teifaros a Mexico" lne.es (La Nueva España). Consultado el 19 de julio de 2010
  41. [4] Folklore asturiano en el Parque España de la Ciudad de Puebla.
  42. Refugiados españoles en México
  43. LOS CIENTIFICOS DEL EXILIO ESPAÑOL EN MEXICO: UN PERFIL tomado de: La Casa de España en México. México. Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, 1988. p. 27.
  44. http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:8BILTICgmdYJ:e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid%3Dbibliuned:ETFSerie4-F7C283EC-ED5E-0BE2-1F8E-5F3807D65931%26dsID%3DPDF+varias+familias+canarias+Azuaje+en+m%C3%A9xico&hl=es&gl=es&pid=bl&srcid=ADGEEShD6GIb7eO8chwf8HT2XS0kTVnsEsjQMZ6f1FE8QLD_R3csPv_4YW0v6qvPqDl_qHE7cjRv4emlFadFRN0DIOsiK7t7NsGY666l1Fo6ql_9IMVjzQl9ea-kgMsfNTO-xgDwJmVN&sig=AHIEtbTIpD1Ck59H3SuEus7KAL2ranrUbA&pli=1 Un trabajo inédito sobre Sor Juana Inés de la Cruz
  45. Hernández González, Manuel. La emigración canaria a América. Page 44. Primera edición, enero de 2007.
  46. La geografía escolar en México (1821-2000)
  47. Aportaciones literarias de los escritores españoles exiliados en México
  48. Danzas de México
  49. [5] Danza de paloteros de Yuriria, Guanajuato.
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  51. Vieiros. «Languages and religions - Data, indicators». Consultado el 09-11-2009. Ciudadanos gallegos en las votaciones.
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