Inmigración en el Perú

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La inmigración en el Perú es el movimiento migratorio de personas que se ha producido desde las épocas de los primeros inmigrantes 10 mil años a.C. aproximadamente, la cual fue una épica acción de descubrimiento y conquista, indicando que aquellos primeros movimientos producidos hacia Perú fueron mediante la ruta del Estrecho de Bering, es decir fundamentado en la Teoría Genética, con origen en las estepas entre Mongolia y Kazajistán, esto por el similar fenotipo de los habitantes originarios peruanos con las poblaciones originarias de Norteamérica y de la mezcla de éstas dos regiones de Asia. Sin embargo ésta primera inmigración a Perú fue mucho más reciente que la producida al sur del continente americano que todo hace indicar se originó en la región melanésica. Luego inmigraciones de la época del Virreinato, con españoles y africanos, a lo largo de su época republicana y hasta nuestros días, con los movimientos migratorios más importantes de Italia y Asia (principalmente desde China, luego Japón y, en menor medida de alemanes, ingleses, franceses, portugueses, croatas, árabes y judíos).

En el Perú se encuentran diversas colectividades de ascendencia de diversos países europeos, debido principalmente a que se trató de una migración por lazos familiares, vecinales y de amistad, ocurrido desde mediados del virreinato del Perú, venían fundamentalmente como prestadores de servicios, profesionales, comerciantes, inversores, etc. al próspero virreinato, luego a las épocas de auge económico en la etapa republicana como hasta en nuestros días, es por ello que se encuentran descendientes muy numerosos de determinadas familias especialmente italianas, portuguesas, entre otros.

Los europeos arribados al Perú a pesar de ser pocos fueron tomando posiciones importantes en la vida económica peruana aunque sin llegar a penetrar en las élites. Hubo miembros de la burguesía europea que llegaron como empleados de las grandes casas comerciales de Europa, si bien algunos estuvieron de paso, otros tantos formaron familias con mujeres peruanas radicando definitivamente en el Perú.[1]

Según Giovanni Bonfiglio los peruanos que tienen algún directo antepasado de la migración de los siglos XIX y XX principalmente europea y en menor medida del continente americano podrían representar alrededor del 7% del total nacional,[2] este segmento se halla en todo el país, mayormente en Lima y principales centros urbanos del país. No se tiene cifras exactas sobre el número de entradas de españoles durante el virreinato, se podría calcular en alrededor de 250 mil personas sin contar las entradas graduales de moros cristianizados, italianos, portugueses y algunos croatas,[3] en ésa época aunque en menor medida. Durante los s. XIX y XX se calcula que ingresaron cerca de 150 mil europeos al país, asimismo una considerable entrada de chinos y japoneses sin embargo buena parte de ellos retornaron a su país. Los africanos ingresaron durante los primeros años de la colonia, debido a su condición esclavizante buena parte perecieron. Del total de las migraciones se calcula que poco más del 90% se asentaron definitivamente en territorio nacional, promedio mayor que la media sudamericana que cifran en 60%.[2] A su vez, la población peruana descendiente de europeos no hispanos directos e indirectos principalmente de origen italiano, portugués, francés, alemán, británico, croata, turco, estadounidense, polaco, judío askenazi y otros grupos menores podría estimarse en alrededor 2,7 millones de personas, es decir aproximadamente un 9,5% del total nacional[4]

Algo común a todos los inmigrantes que llegaron al Perú es que vinieron sin capital económico, salvo las contadas excepciones de algunos empresarios que vinieron a invertir. Definitivamente, los extranjeros que ingresaron al país eran pobres en sus países o empobrecidos al momento de partir. Pero, si no portaban capital financiero, muchos de ellos portaban consigo una considerable cantidad de capital humano y social. Es decir, recursos no tangibles, conformados por actitudes, paradigmas mentales, valores y normas de comportamiento (laboriosidad, capacidad de generación y gestión de empresas, capacidad de encontrar fuentes de riqueza), que contribuyen poderosamente no sólo a la generación de riqueza sino a la convivencia ciudadana.

Inmigración durante la colonia[editar]

Movimientos migratorios europeos durante el Virreinato del Perú[editar]

Durante el virreinato del Perú el flujo migratorio desde Europa hacia el llamado Nuevo Mundo estuvo a cargo de la Casa de contratación de Sevilla; ésta institución debió encargarse del registro de los viajeros pero en la práctica no todos los españoles que obtenían permiso para viajar a América lo hicieron, así como no todos los que arribaron a América tenían permiso para hacerlo.[5]

Hasta el siglo XVI los españoles no superaban los 200 mil en toda América, de los cuales poco más del 30% fueron andaluces, un 28% fueron de Extremadura y Castilla La Mancha, y un 39% fueron de León y Castilla La Vieja. Durante éste periodo también ingresaron algunos españoles del norte, judíos, lusitanos, genoveses, alemanes, griegos y flamencos. En este periodo el carácter de las sociedades americanas estuvo marcado por la influencia extremeña y andaluza.[5]

Durante el siglo XVI el Virreinato del Perú fue el principal polo de atracción para españoles en América, a tal punto que del 100% de españoles arribados al llamado Nuevo Mundo, el 36% lo hacía hacia el Perú virreinal.[5]

Entre 1500 y 1550 el 38% de los españoles en el Virreinato del Perú fueron andaluces, el 26.7% de Castilla, el 14.7% de Extremadura, el 7.6% de León y el 0.8% de Asturias y Galicia. Desde 1550 en adelante se incrementa el número porcentual de extremeños y castellanos en desmedro del porcentaje de andaluces. Ya durante el siglo XVII el porcentaje de inmigración hacia el Virreinato del Perú disminuye aumentando el flujo hacia Nueva España.[5]

A partir de los siglos XVII y XVIII, y a pesar de las penurias y peligros que representaba el viaje transoceánico en esas épocas, muchos españoles arribaban a Sevilla para embarcarse rumbo al nuevo mundo; en la mayoría de los casos se trataba de familiares de españoles ya asentados en América, otros tantos animados por declaraciones de aquellos que regresaban del nuevo mundo hacia España. Al mismo tiempo las leyes fueron endureciéndose a tal medida que se limitaba el ingreso de protestantes, judíos y moros, pues se les consideraba una influencia negativa para los americanos a quienes se les consideraba todavía débiles en la fe; también se prohibió el ingreso de aquellos quienes recién se convertían a la fe católica, los gitanos y los sentenciados por el Santo Oficio. A pesar de estas prohibiciones, algunos sí lograron afincarse en América.[5]

Durante el periodo colonial del territorio peruano, la presencia de extranjeros procedentes de imperios antagónicos a España fue casi inexistente y no llegaron a constituir minorías importante, como es el caso de los extranjeros procedentes de Inglaterra, Francia y Holanda. Hay que destacar también que el término «extranjero», fue muy difuso durante el periodo imperial español que incluía Sicilia, Milán, Alemania, Flandes, Portugal y las colonias griegas.[5]

El mayor flujo de judíos sefardíes durante la colonia se produjo el periodo de persecución judía que desarrolló el reino de Portugal y España, estos judíos dejaron su religión debido a la intolerancia religiosa que se vivía en aquella época.[6] Muchos de los sefardíes que llegaron a Perú en la época colonial eran conversos; casi todos ellos fueron asimilados por la población cristiana en general y muchos de sus descendientes están en la sierra norte del Perú y la selva alta cercana a ella, incluyendo la conexión con Ecuador.

En 1792 del 100% de españoles en el Virreinato del Perú, el 42% se concentraba en Lima, Arequipa y Cusco.[7]

La inmigración durante la época republicana[editar]

Los extranjeros en Lima[editar]

El auge de las exportaciones del guano coincide con el incremento del porcentaje de población extranjera en la capital peruana. Hacia 1857, Lima llegó a tener un 50% de extranjeros. La crisis posterior y el agotamiento del guano se reflejó en una disminución de los extranjeros a tal punto que en 1876 los extranjeros representaban el 18.6%; a partir de ahí el flujo de extranjeros en Lima no se repuso hasta principios del siglo XX cuando la economía peruana logra recomponerse.[8]

A pesar de esto la tendencia fue la disminución gradual de la inmigración extranjera. En 1908 los extranjeros constituían el 9.3% y en 1920 representaban el 7.1%. A finales del siglo XIX e inicios del XX, las colonias extranjeras más importantes demográficamente fueron los chinos, seguidos de los italianos. Del total de extranjeros en Lima, los chinos e italianos representaban el 60%, estos eran seguidos por los ecuatorianos que representaban el 5%, alemanes 3% e ingleses 2%, el resto de extranjeros fue menos importante demográficamente.[8]

La inmigración de extranjeros chinos e italianos tuvo motivos distintos y con configuraciones distintas. La colonia italiana se vuelve numerosa en 1872 bajo el patrocinio de la Sociedad de inmigración europea de Lima. En cambio los chinos fueron importados en semiesclavitud, los chinos que huían o culminaban sus contratos intentaron integrarse a la vida económica peruana arribando, en muchos casos, a Lima.[8]

Tanto chinos como italianos arribados a Lima, se dedicaron al comercio de abarrotes y talleres artesanales, en este campo los chinos lograron conformar importantes monopolios comerciales. Con el paso de los años un grupo de italianos, incluso llegó a formar parte de la élite limeña, en el caso de los chinos estos datos son poco documentados.[8]

A inicios del siglo XX, la imagen del chino explotado fue dejada de lado. Los ciudadanos chinos dejaban de usar sus trajes típicos y sus tradicionales trenzas para lucir cada vez más occidentales, fueron adaptándose a la cultura de las ciudades peruanas. Sin embargo, en 1909 y 1919, los chinos fueron objeto de discriminación cuando varios negocios chinos fueron saqueados e incluso quemados por la población limeña, estos actos se desarrollaron en medio de la crisis económica que vivió Perú durante esa época; se documenta que los medios de comunicación durante esos años culpaban a los chinos de las altas tasas de desempleo que vivía la ciudad de Lima.[8]

Inmigración americana[editar]

Centro Cultural Brasil-Perú, en Lima. Fue fundado en 1962.
Instituto Cultural Peruano Norteamericano. En realidad se trata de un instituto cultural peruano estadounidense, y no de toda Norteamérica. Fue fundado en 1938.

Según Giovanni Bonfiglio durante los siglos XIX y XX ingresaron alrededor de 100 mil personas provenientes de América,[2] a lo que se suma la migración producida en la última década.

Para el año 2008 Perú alberga a un total de 64 303 residentes extranjeros permanentes,[9] de estos se tiene que:

Más de 9 000 (el 14%) son de Argentina (grupo inmigrante americano más numeroso en el país).
5 800 de Estados Unidos.
5 655 de Chile.
4 549 de Bolivia.
4 353 de Colombia.
3 626 de Brasil.
El resto proceden de diversos países del globo.

Respecto a los inmigrantes no permanentes, en total estos suman más de 180 000 de los cuales los de mayor cantidad de origen americano son: estadounidenses (34 534), argentinos (9 882) y brasileños (7 609).[10]

Inmigración europea[editar]

Asociación Cultural Peruano Británica conociada simplemente como BRITÁNICO, es un instituto cultural británico fundado en 1937.

Desde la independencia de Perú en adelante las élites propiciaron una europeización del Perú, pero no se puede hablar de políticas migratorias hasta finales de la década del 40 del siglo XIX. Antes de esto el Perú estuvo sumergido en problemas políticos y caudillismos que alejaron a la población extranjera del país.

Como antecedentes de las políticas migratorias, el entonces presidente de Perú, José de San Martín declara en 1821 el libre ingreso de extranjeros dándoles libertad para iniciar industrias en el país. Luego en 1823 constitucionalmente se declara naturalizados peruanos a todo aquel extranjero que tuviera como mínimo 5 años viviendo en el Perú. En 1826, el entonces dictador de Perú, Simón Bolívar disminuye los años de naturalización de extranjeros a 3; posteriormente el fugaz presidente Salaverry decretaría que todo ciudadano del mundo sería peruano si pisa el territorio y se inscribe en el Registro Cívico. A pesar de todas estas leyes los extranjeros en Perú seguían siendo pocos., sin embargo las entradas se registraban de a pocos de forma espontánea, libre e independientemente del estímulo del Estado.

El impulso para el ingreso de extranjeros a Perú fue la explotación del guano que propició una gran demanda comercial que fue cubierta por colonos europeos.

Se pueden distinguir dos tipos de colonos europeos, los que ingresaron para el trabajo obrero y los que ingresaron como parte de una élite. El primer grupo estuvo formado en su mayoría por colonos italianos, españoles y portugueses que llegaron desde zonas rurales; y el grupo de élite estuvo formado por ingleses, franceses y alemanes que venían en representación de grandes empresas europeas.

Según Giovanni Bonfiglio los peruanos que tienen algún directo antepasado europeo no hispano de la migración de los siglos XIX y XX y en menor medida los descendientes de europeos migrados del continente americano podrían representar alrededor del 7% del total nacional,[2] y sumando a los descendientes de europeos no hispanos migrados antes del siglo XIX y a los descendientes de europeos y estadounidenses migrados en las últimas décadas, la población peruana descendiente de europeos no hispanos principalmente de origen italiano, portugués, francés, alemán, británico, croata, turco, estadounidense, polaco, judío askenazi y otros grupos menores podría estimarse en alrededor 2,7 millones de personas, es decir aproximadamente un 9% del total nacional [cita requerida], más allá si una parte de este grupo ya sean mestizos culturalmente y/o étnicamente. Los descendientes de italianos y portugueses se hallan en todo el país, parte de los descendientes de alemanes se hallan también en la selva central y norte. Mientras que en Lima y principales centros urbanos del país se hallan en mayor medida los descendientes de todo este segmento en general. Del total de las migraciones se calcula que poco más del 90% se asentaron definitivamente en territorio nacional, promedio mayor que la media sudamericana que cifran en 60%.[2]

Inmigración española[editar]

La ex Miss Mundo y conductora María Julia Mantilla.
Mario Vargas Llosa, escritor peruano, con ascendencia de larga data española.

Actualmente se estima que 5 800 000 peruanos tienen mayoritariamente sangre española abarcando más del 20% de la población total. Por otro lado la gran mayoría de la población tienen sangre española en diferentes grados, aun cuando parte de ellos sean considerados mestizos o cuasi nativos culturalmente. Entre 1968 a 1990 producto de la 'inmigración española asistida' Perú absorbe el 5% de inmigrantes españoles después de Venezuela 46,5%, Argentina 11,9% Brasil y México,[11] al 2009 existen cerca de 7.000 españoles de nacimiento residiendo en Perú. Gran número de peruanos de ascendencia española ocupan cargos y actividades importantes en el quehacer nacional, parte de ellos se hallan mezclados con la posterior migración relativa de europeos al país, asimismo existen aún peruanos de sangre española cuasi pura datados desde la época del virreinato y más aún desde los inicios del mismo, tal es el caso de la familia De Aliaga y muchos otros.

Inmigración vasca[editar]

Ex canciller José Antonio García Belaúnde, con presidente Obama.

La inmigración vasca en el Perú data desde tiempos de la colonia y aún antes, desde la conquista misma. Cuando numerosos vascos emigraban al Perú junto con familias enteras para poblar las ciudades importantes.

En el siglo XVII, se fundaron en Arequipa y Lima hermandades vasco-peruanas con la finalidad de canalizar ayuda entre todos, y dar apoyo económico y moral a quien sea necesario.[12] Es posible que en otros centros poblados importantes del Perú, como ocurrió en México y otros países de América, los vascos, navarros y «de las Cuatro Villas de la costa de la Montaña» se hubiesen organizado y agrupado con la misma finalidad, siguiéndose con este proceso en los siglos XIX y XX, la emigración vasca se incrementó por situaciones personales y económicas, pero también por motivos políticos, tales como las guerras carlistas y la Guerra Civil Española. Actualmente existen numerosos centros vasco-peruanos en las ciudades donde estos dejaron huella, reiterando una vez más su fraterna identificación con sus costumbres ancestrales.[13]

Si grande fue la presencia vasca en la Conquistay Virreynato del Perú, también esta se hizo presente y con mucha fuerza en la formación de la República peruana. Por lo pronto, de los nueve jefes peruanos que acompañaron a Bolívar y Sucre en las batallas que sellaron la independencia americana (Ayacucho y Junín) cinco eran de origen vasco (La Mar y Cortázar, Gamarra, Salaverry, Vivanco y Orbegozo). Siendo la figura más respetable un vasco-criollo, don Hipólito Unanue, prestigioso investigador médico peruano originario de Arica.[14]

En el siglo XX siguen los rastros euskéricos en Perú y cinco de sus presidentes llevan apellido vasco. Algunos con clara conciencia de su origen, otros no ignorantes de su raíz y uno sin la menor idea de quiénes fueron sus ancestros. Ellos fueron Nicolás de Piérola, a quien le constaba su origen navarro; Augusto B. Leguía, se sabía vasco por Leguía y por Salcedo; Manuel Odría, conocía hasta la cuna de su origen (Azpeitia) y en sus horas de ocio no se separaba de un trío de cantantes vascos; Fernando Belaúnde, no ignoraba sus raíces; y Juan Velasco, al parecer, desconocía su origen. Existieron durante la colonia núcleos españoles de raíces vascas bien asentadas dentro del territorio nacional, como el caso de las minas de Potosí y el actual departamento de Arequipa, en donde apellidos como Cossío, Belaúnde, Llosa, Goyeneche, Arrambide, Albizuri, Arancibia, Ruiz de Somocurcio, Vergara, Irarrazabal y Andía, Larramendi, Olazábal y Arteaga, Gareca, Larrea, entre otros, se establecieron y han protagonizado gran parte de la vida política del Perú como República.

En nuestros días, la colectividad peruana descendiente del País Vasco se encuentra en alrededor de 5 millones de personas, equivalente en alrededor del 18,0% del total nacional, convirtiéndose en una de las migraciones europeas más numerosa a nivel nacional.[15]

Inmigración italiana[editar]

Mario Testino, fotógrafo de modas peruano, junto a la supermodelo Kate Moss.
Alberto Ísola, actor y reconocido director peruano. Conocido tanto por sus trabajos en teatro como en televisión.

Según el Registro de los Italianos Residentes en el Extranjero, del Departamento del Interior y Ordenación del Territorio de Italia, en su informe de 2009, cifró en 30.223 las personas de nacionalidad italiana con residencia en Perú.[16] De este número, 28.000 son peruanos descendientes de italianos que obtuvieron la ciudadanía italiana por medio de la embajada.[17]


Inmigración portuguesa[editar]

Gino Costa, ex ministro del interior peruano.


Inmigración francesa[editar]

Mariana Larrabure de Orbegoso, modelo peruana y ex Miss Perú 1998.


Inmigración germánica[editar]

Pozuzo es la única colonia austro-alemana en el mundo y está localizado en la selva central del Perú.
Allan Wagner Tizón, ex premier peruano.

Ingresaron al Perú unos 12 000 inmigrantes alemanes, en busca de nuevas oportunidades. [18] Pero, a diferencia de las demás migraciones europeas (italiana, croata, británica, etc.) que fueron espontáneas, hubo una migración germánica que se inició por el auspicio del gobierno peruano con el propósito de colonizar la región amazónica.

El 4 de junio de 1853, el Gobierno del Perú suscribió un contrato con Cosme Damián Schutz y Manuel Ijurra, para trasladar 13 000 alemanes y tiroleses a la región del Bajo Amazonas, en un plazo de seis años. Por este concepto, se pagaría a Schutz e Ijurra una prima de treinta pesos por cada colono que trajeran. En 1854, Schutz parte a Alemania para convenir la llegada de los colonos, pero en esa época Ramón Castilla encabezó la Revolución Liberal de 1854, dificultando el cumplimiento del contrato. En marzo de 1855, fallece su socio Manuel Ijurra en Nueva York.[19]

Habiendo caducado el contrato sin haberse cumplido, Cosme Damián Shutz le propuso a Ramón Castilla un proyecto para impulsar la inmigración europea, suscribiendo un nuevo contrato el 6 de diciembre de 1855, con el fin de llevar al Perú 10 000 inmigrantes alemanes, esta vez a Pozuzo.[19]

En 1856, Schutz viaja a Alemania, pero debido al fracaso del contrato anterior y al ataque de los periódicos alemanes, solamente pudo reunir 302 inmigrantes procedentes del Tirol (Austria). El 20 de julio de 1857, estos aventureros se embarcaron en Amberes (Bélgica), en la fragata Norton, arribando 296 inmigrantes al Callao el día 8 de agosto del mismo año.[19]

Una vez en territorio peruano, fueron embarcados a Huacho y desde allí, empezaron un largo recorrido a lomo de mula hasta Cerro de Pasco, atravesando la cordillera. Luego se dirigieron al río Marcas, donde se había planeado establecer la colonia. En junio de 1859, llegaron a Pozuzo solamente 172 colonos, pues el resto se dispersó debido a las dificultades de la travesía y al escaso apoyo del gobierno.[19]

Rápidamente esta colonia obtuvo buenos resultados agrícolas en su producción de arroz, caña de azúcar, yuca, coca y café, razón por la cual el gobierno les suprimió la remesa.[1]

Años posteriores, los caminos hacia Pozuzo se deterioraron por las lluvias, quedando incomunicados y sin su remesa del estado quedaron a su suerte en la selva amazónica. En 1880 la colonia de Pozuzo contaba con 299 hombres y 266 mujeres; y se mantuvieron como un grupo cerrado en la región,[1]


Vásquez Monge, Eduardo (30 de marzo de 2009). «La inmigración alemana y austriaca al Perú en el siglo XIX». Consultado el 5 de febrero de 2015. 

Se estiman en 240 000 sus descendientes, concentrándose principalmente en la selva central de Perú, así como en ciudades importantes como Lima, Arequipa, Piura, Chiclayo y Cajamarca.[18]

Inmigración británica[editar]

Asociación Cultural Peruano Británica, en San Borja, Lima.

La británica Brenda Barber de Harriman destaca en su libro («The british in Perú», 1984)[20] que gracias a Inglaterra fue posible concluir la construcción del Ferrocarril Central que iba de Ancón a La Oroya, que sin el aporte británico no hubiera llegado el suministro de gas a Lima en 1865, y menciona a la compañía de bomberos voluntarios «La Victoria» (formada en 1864), hombres de origen inglés que decidieron apoyar la protección de la vida de los ciudadanos limeños ante la amenaza de la invasión española en 1866.

Organizaciones importantes son: la Compañía Peruana de Ferrocarriles, la Pacific Steam Navigation Company, los colegios británicos como el San Silvestre o el Markham Collage.

La comunidad peruana de origen británico se estima en 150 mil descendientes, que equivalen a un 0,5% del total nacional, concentrándose en ciudades importantes como Lima, Arequipa y Trujillo.

Inmigración balcánica[editar]

Sofía Mulánovich, surfista profesional peruana, campeona del mundo en el año 2004.
Luisa María Cuculiza, política peruana ex ministra de la mujer.

Los primeros emigrantes provenientes de los Balcanes fueron los croatas, quienes empezaban a llegar al Perú a partir del siglo XVI. En 1573, el terrateniente de Dubrovnik, Basilije Basiljeviæ, quien viajó al Perú con la intención de hacer fortuna, asentándose en el Cuzco, la capital de los incas. Este personaje, con la colaboración marineros croatas, construyó la iglesia de San Blas.

Durante la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, se registró un ligero aumento de emigrantes croatas a Perú, tanto de Dubrovnik como de otras partes de Dalmacia debido al trabajo de exportación de abono de guano. Un número menor emigró al Perú al culminar la Primera Guerra Mundial.

A finales del siglo XIX, a raíz del incremento de la actividad minera en los andes peruanos, específicamente en Cerro de Pasco, un buen número de croatas se asentaron en los Andes, llegando a representar una de las colonias extranjeras más significante.

Cabe destacar que el nivel educativo de los primeros inmigrantes fue bastante bajo. La mayoría trabajó en las obras de construcción de ferrocarriles, en la extracción del guano o en oficios menores. Sin embargo, lograron ascender en la escala social y se asentaron en las principales ciudades peruanas, destacando en el comercio.[21]

Luego de la Segunda Guerra Mundial, llegaron al Perú un grupo de unos mil emigrantes por razones políticas de todas las partes del entonces Reino de Yugoslavia, tanto croatas como serbios y montenegrinos.

Al Perú también emigró un número de inmigrantes serbios, que en su mayoría se dedicaron al comercio, asentándose en Lima y alrededores.[22] Muchos serbios figuraron como croatas al momento de registrarse.[23]

El Consulado y la Parroquia Pastoral Croata en Perú estiman en 82 000 personas los descendientes de croatas en el país.[24] La única vez que un contingente croata vino cuasi organizadamente fue el 24 de febrero de 1948, a bordo del barco General Black, en el que arribó un número importante de croatas.

Según la revista «Peru-Spiegel», muchos hijos de otras naciones balcánicas se unieron con peruanos, dejando la siguiente descendencia:[25]

  • Descendientes de griegos: 16 000 habitantes.
  • Descendientes de turcos: 12 000 habitantes.
  • Descendientes de rumanos: 300 habitantes.

Inmigración eslava[editar]

Fernando de Szyszlo, destacado artista peruano.

Existe colectividades minoritarias de origen eslavo provenientes de Europa del Este como polacos, rusos y checos, aunque gran parte de este grupo son refugiados judíos.

Al mezclarse con la población peruana, su descendencia -contabilizada según la población de 2013- es como sigue:[25]

  • Descendientes de polacos: 7000 habitantes.
  • Descendientes de rusos: 1200 habitantes.
  • Descendientes de la antigua Checoslovaquia: 500 habitantes.

Inmigración africana[editar]

Afroperuano es un término que designa a la cultura de los descendientes de las diversas etnias africanas que, llegaron a Perú durante la colonia, logrando una uniformidad cultural. La población afroperuana se halla a lo largo de toda la costa (muy en menor medida en las demás regiones), principalmente en la costa surcentral, en el Callao, y en las provincias de Cañete, Chincha, y Nazca. Otro segmento importante de población afroperuana se encuentra en la costa norte ubicada mayoritariamente a manera septentrional, entre Lambayeque, Piura y en menor medida Tumbes. En Piura se encuentra Yapatera, es el pueblo con mayor intensidad de afroperuanos descendientes de pura sangre negra, consta de cerca de 10.000 campesinos de los cuales 7.000 de ellos son hijos directos de antiguos esclavos africanos que vinieron durante la colonia para trabajar las tierras. El pueblo yapaterano es uno de espíritu básicamente agricultor y conocido por la calidad de sus mangos.

Se estima que el total de la población afroperuana oscila en 4% del total nacional, la mayoría se encuentran mestificados es decir los morenos conforman un 3% del total nacional,[26] mientras que la población afroperuana mayoritariamente pura es del 0.9% aproximadamente que significa más de 87,000 personas, en gran parte de origen angoleño, congolés, malgache.

La primera trata de esclavitud de negros constituyeron la servidumbre de las casas haciendas en los ingenios azucareros, en el cultivo del algodón, en las construcciones, etc. En este nuevo continente el primer idioma fue el samaracca o expresión congo angoleña, posteriormente el lenguaje papiamento, combinación de habla negra en Jamaica donde predomina. Aparece el cleocle dialecto que resulta de la mezcla de la etnia negra de Haití y la replana del Perú, combinación de varios idiomas africanos mezclados con el español criollo.

En el sur de Lima, los pocos africanos y sus descendientes fueron catequizados por los dominicos y jesuitas; ya como cristianos y bajo la dura realidad de trabajo, mimetizan sus creencias ancestrales y la articularon con los santos católicos.

Historia[editar]

Probable rostro de San Martín de Porres.
Leyla Chihuán, Congresista. Además fue una voleibolista destacada que fue capitana de la Selección femenina de voleibol del Perú..

En 1502, llegaron los primeros esclavos negros de África a América. Fueron traídos para reemplazar la mano de obra indígena, que iba disminuyendo ostensiblemente en las colonias españolas. Entre 1492 y 1700, unos tres millones de africanos fueron sacados de sus tierras, de manera violenta, para ser esclavos de los conquistadores en América.

Eran traídos en buques especiales, llamados "Ataúdes" o "Tumbeiros". Estos nombres eran expresión de las características de tales expediciones mercantilistas, porque llegaban vivos a América sólo la mitad de los africanos que habían salido de África.

Venían enmarrocados (amarrados), apiñados en las bodegas de los buques, sin las mínimas condiciones de higiene, sin la adecuada alimentación; en estas condiciones aquellos negros eran presa fácil de enfermedades y epidemias.

En América, miles de africanos esclavos fueron vendidos a los hacendados y habitantes de las ciudades españoles en los llamados mercados de trata. Para este fin eran exhibidos encadenados apenas arribaban mientras eran denigrantemente subastados. Los precios variaban de acuerdo al sexo, fortaleza, salud y edad. Una vez adquiridos pasaban a ser patrimonio de su amo, quien disponía de su destino y de su vida. Tenían un valor en dinero y pertenecían a alguien y los alimentaban para utilizarlos en faenas y servicios que el amo creyera conveniente. Si el amo quería deshacerse del esclavo, lo ofertaba en el mercado de trata de esclavos, poniendo un sobreprecio, para recuperar su inversión y sacar algún dividendo.

Una temporal forma de rebelión negra[editar]

A fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII, se formaron unas rancherías en los alrededores de la ciudad de Lima, como en Huachipa, Carabayllo, Monte Zambrano, etc. Fueron hechas por esclavos negros, que en busca de su libertad, habían preferido huir y rebelarse contra el opresor sistema. Estas rancherías en lo posible, se ubicaban en las zonas menos transitadas, con bosques para ocultarse de sus perseguidores.
Alrededor del año 1710, esas rancherías evolucionaron hasta convertirse en palenques. Los palenques, entonces eran asentamientos rurales de cimarrones, rebeldes.

La abolición de la esclavitud[editar]

El 16 de noviembre de 1780 Túpac Amaru II como parte de su revolución emite el "Bando de Libertad" en Tungasuca (Cusco) proclamando la abolición de la esclavitud por primera vez en el continente, dando la libertad a los negros que las huestes indígenas a su mando encontraban e invitándolos a que se le sumen. Este proceso fue truncado por los españoles durante el Virreinato de Perú.

Finalmente, el 3 de diciembre de 1854, el entonces presidente Ramón Castilla mediante una ley dictada desde Huancayo compró a los esclavos negros del país a nombre del Estado y decretó el fin de la esclavitud y la libertad de los negros.

Inmigración asiática[editar]

Las dos grandes inmigraciones provenientes de Asia que tuvieron impacto social en Perú fueron las provenientes de China y Japón.[1] La configuración de estas dos migraciones fueron totalmente distintas, mientras que los chinos vinieron para trabajar en semiesclavitud, los japoneses tuvieron otro trato.[1] Pero el ingreso de asiáticos no fue exclusivo de la etapa republicana, pues durante la colonia existieron ingresos de esclavos desde Filipinas e Indonesia, llamados piezas de marfil y de caoba respectivamente.[5] En el caso de los esclavos filipinos estos ingresaron al puerto del Callao previa escala en Acapulco durante el siglo XVII y fueron vendidos en un alto precio debido a su rareza.[5]

Inmigración china[editar]

Colegio Peruano Chino 'Diez de Octubre'.
José Antonio Chang, ex ministro de educación peruano.

Los primeros chinos llegaron a Perú en 1849 para cumplir labores en las islas guaneras y las haciendas costeras, en 1950 los trabajadores chinos iban reemplazando a la población negra en las haciendas. Los obreros chinos permitieron un incremento notable de la producción de caña de azúcar y algodón debido a su conocimiento ancestral del trabajo agrícola y a su esfuerzo físico, esto permitió la estabilidad económica de sus patrones, la élite peruana.[1]

En 1853 se prohíbe el ingreso de culíes y se inician protestas internacionales en contra del ingreso de la población China en el Perú, debido al trabajo semiesclavista al que eran sometidos. Pese a esto, la inmigración china fue en aumento debido a la gran rentabilidad del trabajo chino en las haciendas de la élite peruana, pero el interés no fue sólo de los hacendados sinó también de los contratistas quienes transportaban a los semiesclavos desde China hacia el Perú.[1]

El chino, llega a Perú, bajo el nombre "culie". Los trabajadores chinos firmaban un contrato que los comprometía a trabajar durante ocho años para los hacendados por el pago de un peso semanal, diariamente se les repartía un poco de arroz y carne, anualmente se les repartía una fraza y dos trajes y con su dinero podían comprar tocino, pan o pescado para mejorar su alimentación; también podían comprar opio conseguido por comerciantes, esto último originó un incremento en el ingreso del opio vendido por Inglaterra al Perú que aumentó de 16 787 libras en 1855 a 415 691 en 1879.[1]

Generalmente los culíes eran embarcados en Macao en condiciones insalubres, lo que originaba muertes durante su traslado; esto generó un escándalo para el Perú en 1872 cuando la embarcación peruana "María Luz" fue detenida en Japón debido a que un chino había escapado de la embarcación nadando hasta conseguir ayuda y denunciar los maltratos dentro del "María Luz". Este escándalo internacional generó una reforma para la inmigración de chinos hacia el Perú.[1]

Los últimos culíes llegaron al Perú en 1874 y luego de la Guerra del Guano y Salitre (1879 - 1883), la población de origen chino fue diversificándose en las áreas urbanas y rurales de la costa peruana; al finalizar la guerra las condiciones de la población china fueron variando integrándose plenamente a la vida social peruana.[1]

Otra ola migratoria china se registró a principios del siglo XX, pero esta vez por familias y bajo otras condiciones.

Con una historia desde su llegada a Perú a mediados del siglo XIX, la cultura chino-cantonesa que se desarrolló en estas tierras revolucionó la gastronomía de los peruanos, mereciéndose el reconocimiento internacional para quienes hayan tenido oportunidad de degustarla al visitar este país.

Inmigración japonesa[editar]

Teatro Peruano Japonés.

La colectividad descendiente del Japón se estima en 50.000 nikkeis, una de las comunidades más grandes de Latinoamérica.[27] En mayor medida habitan en la costa central y en algunas poblaciones de la selva como en Puerto Maldonado.[28]

La inmigración japonesa al Perú se inició en 1899, con la llegada de los primeros japoneses -provenientes de la isla de Okinawa- con el fin de trabajar en las haciendas costeñas. Sin embargo, con el tiempo se trasladaron a otras localidades del interior, dedicándose principalmente al comercio.[29]

Luego de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad nikkei peruana continuó con sus actividades, principalmente a través de la práctica de tradiciones heredadas de sus ancestros.

Festividades como la celebración del Año Nuevo (Shinnenkai), el Día de las Niñas (Hinamatsuri), el Día del Niño (Kodomo no Hi), festividades budistas como el Obón y el Ohigan, entre otras, continúan siendo preservadas por los nikkei.

Con una clara identidad como peruanos, los nikkei han sabido también conservar precisamente algunas de las costumbres y tradiciones que trajeron consigo sus padres y abuelos, y que son parte de una herencia natural. Los peruanos de ascendencia japonesa, otrora vistos como una comunidad “cerrada”, son por hoy ciudadanos que se desempeñan en todos los campos. Sus raíces y orígenes, de las cuales muchos conservan una memoria siempre presente, son así parte de sus recuerdos y vivencias, que sin duda enriquecen su identidad como peruanos.

Inmigración coreana[editar]

La comunidad coreana calcula sus descendientes entre 800 a 2,000 personas asentadas en mayor medida en Lima. Su proceso de migración se inició en la década de 1990.[30]

Inmigración árabe[editar]

Daniel Abugattás, ex Presidente del Congreso del Perú.

La historia de la llegada de los musulmanes a Perú se suscribe con la llegada de los barcos españoles a Perú, desembarcaron también muchos musulmanes supuestamente conversos, a pesar de que estuvieran prohibidos, los musulmanes llegados a Perú legaron mucho de su arte. Por ejemplo, hasta ahora se pueden observar en la ciudad de Lima (e iniciadas en la Lima colonial) construcciones con diseños mudéjares, tales como las casonas de dos plantas, organizadas como habitaciones en cuadrángulo y abiertas hacia un patio interior cuadrado al que se llega a través de un zaguán acoderado, denotando claramente su origen andaluz. En cuanto a comida, podemos aún deleitarnos con mazapanes, turrones, alfeñiques y mazamorras (derivado de masa mora), entre otros. Y en música, la zarabanda y las zambras, dado que su presencia data desde los inicios del virreinato se puede estimar que alrededor de un 5% de la población total tiene en algún grado sangre mora.

En cuanto a las últimas migraciones árabes dadas en el siglo XIX y XX, las colectividades con origen en Cercano Oriente en gran medida son libaneses, luego sirios y palestinos. En muy menor cuantía los árabes descendientes y otras poblaciones de otras zonas geográficas de Asia como pakistaníes, así como norteafricanos (marroquíes). Los ingresos de árabes al Perú se estima en 10 mil personas, básicamente de Palestina, Siria y Líbano. Sus descendientes directos oscilan en 60 mil habitantes, representando alrededor del 0,2% del total nacional.[31]

Inmigración judía[editar]

Los descendientes judíos en Perú son en mayor medida de ascendencia askenazis ó de Europa Central y del Este (Alemania, Hungría, Checoslovaquia, Rusia, Rumania, Polonia, etc), (16,000 descendientes),[32] la gran mayoría de ellos arribaron a Perú a principios del siglo XX. También hay pequeños grupos sefardíes ("españoles"), provenientes a finales del siglo XIX y siglo XX desde Marruecos, Turquía y Grecia.[33]

Comunidades extranjeras en Perú[editar]

Según una publicación del INEI[34] Perú alberga a un total de 64.303 residentes extranjeros permanentes, correspondiente al 0,2% de la población del Perú. El 32,3% de la PEA de la población inmigrante se desempeña como profesional, el 18,0% está conformado técnicos de nivel medio y trabajadores asimilados, el 16,2% corresponde a trabajadores calificados de los servicios personales, 8,4% los trabajadores no calificados de los servicios, y el 4,0% lo conforman obreros, operarios en minas y canteras y en la industria manufacturera y otros.[35] De los 64.303 inmigrantes los principales países de origen son los siguientes:

Inmigración internacional
Residentes extranjeros permanentes por países (2006)
País Población Posición Continente
Bandera de Argentina Argentina 9.002 1 América
Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos 5.800 2 América
Bandera de Chile Chile 5.655 3 América
Bandera de Bolivia Bolivia 4.549 4 América
Bandera de Colombia Colombia 4.353 5 América
Bandera de Brasil Brasil 3.626 6 América
Bandera de España España 3.484 7 Europa
Bandera de la República Popular China China 3.240 8 Asia
Otros 27.834 Mundo
TOTAL 64.303
Fuente: INEI [34]

Entre todos los inmigrantes 33.053 son mujeres y 31.250 son hombres. El 62,3% reside en Lima, mientras que el 5.2% vive en la ciudad de Trujillo, el 3,7% radica en el departamento de Arequipa, en Loreto 3,4%, otro grupo menor residen en Cusco 2,2%, entre otros departamentos.[36]

Por otro lado la oficina de Migraciones, en su apartado:[37] Movimiento Migratorio de Ingreso y Salida, ciudadanos Extranjeros, según su país de nacionalidad publica los movimientos de ingresos y salidas de territorio nacional desde los años 2010 hasta el mes de enero de 2014, se observa la entrada y salida relativa de distintos países de los cinco continentes. Así mismo se registra a inmigrantes haitianos quienes en su casi totalidad ingresan al país sólo para inmigrar a Brasil, no registrando lógicamente su respectiva salida[cita requerida]. Como también existe ingresos irregulares de extranjeros en su mayor parte colombianos en el orden de 18,326 personas, seguido de 5,375 venezolanos y 419 cubanos ilegales en el país,[38] en lo que respecta a las migraciones de países fronterizos, en su mayor parte se desarrollan hacia las ciudades peruanas de frontera respectivamente. Según los cuadros de Migraciones en 2010 se registraron 53,893 ingresos que no registraron salidas, En 2011: 147,656; En 2012: 66,938; En 2013: 40,325 respectivamente.

Inmigración internacional
Entradas que no registraron salidas, según Migraciones, de 2010 a enero de 2014
País Población Posición Continente
Bandera de Chile Chile 154.525 1 América
Bandera de Ecuador Ecuador 38,657 2 América
Bandera de Bolivia Bolivia 32.224 3 América
Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos 13.882 4 América
Bandera de Argentina Argentina 13.358 5 América
Bandera de Colombia Colombia 13.307 6 América
Bandera de España España 11.089 7 Europa
Bandera de Brasil Brasil 8.384 8 América
Bandera de Venezuela Venezuela 5.073 9 América
Bandera de Francia Francia 2.606 10 Europa
Bandera de México México 2.531 11 América
Flag of Haiti.svg Haití 2.145 12 América
Bandera de Canadá Canadá 2.025 13 América
Bandera de Japón Japón 1.830 14 Asia
Bandera de Alemania Alemania 1.797 15 Europa
Bandera de Italia Italia 1.431 16 Europa
Bandera de Australia Australia 923 17 Oceanía
Bandera del Reino Unido Reino Unido 809 18 Europa
Bandera de Corea del Sur Corea del Sur 789 19 Asia
Flag of Switzerland (Pantone).svg Suiza 680 20 Europa
Bandera de Paraguay Paraguay 519 21 América
Bandera de Panamá Panamá 448 22 América
Bandera de Suecia Suecia 441 23 Europa
Bandera de Rusia Rusia 411 24 Eurasia
Bandera de Costa Rica Costa Rica 357 25 América
Bandera de Nueva Zelanda Nueva Zelanda 344 26 Asia
Flag of El Salvador.svg El Salvador 297 27 América
Bandera de Austria Austria 272 28 Europa
Bandera de Israel Israel 262 29 Oriente Próximo
Bandera de Cuba Cuba 246 30 América
Bandera de Panamá Panamá 448 31 América
Bandera de la República Popular China China 221 32 Asia
Bandera de Portugal Portugal 214 33 Europa
Bandera de Polonia Polonia 211 34 Europa
Bandera de Noruega Noruega 200 35 Europa
Bandera de Irlanda Irlanda 144 36 Europa
Bandera de Dinamarca Dinamarca 141 37 Europa
Bandera de Turquía Turquía 82 38 Eurasia
Bandera de las Filipinas Filipinas 75 39 Asia
Bandera de la República Checa República Checa 3 40 Europa
Otros países 14.208 41
Fuente: Migraciones

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j Juan Luis Orrego (2000). «La república oligárquica 1850 - 1950». En Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana. Barcelona: Lexus. ISBN 9972-625-35-4. 
  2. a b c d e / 'Migraciones Internacionales' por Giovanni Bonfiglio
  3. / Croatas en el Perú
  4. http://www.espejodelperu.com.pe/Poblacion-del-Peru/Inmigracion-Europea-al-Peru.htm
  5. a b c d e f g h Sandro Patrucco (2000). «El Perú virreinal: sociedad, economía y arte». En Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana. Barcelona: Lexus. ISBN 9972-625-35-4. 
  6. Ruiz Zevallos, Augusto (2 de diciembre de 2002). «Los hijos de David: Memoria y presencia de los judíos en el Perú». Diario oficial "El Peruano". Consultado el 1 de febrero de 2011. 
  7. Francisco Quiroz Chueca (2000). «De la colonia a la república independiente». En Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana. Barcelona: Lexus. ISBN 9972-625-35-4. 
  8. a b c d e Augusto Ruiz Zevallos (2000). «Mentalidades y vida cotidiana (1850-1950)». En Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana. Barcelona: Lexus. ISBN 9972-625-35-4. 
  9. «Colonia argentina es la más numerosa radicada en el Perú». Andina. Agencia peruana de noticias. 12 de noviembre de 2009. Consultado el 1 de febrero de 2011. 
  10. / DIGEMIN Perú
  11. Palazón Ferrando, Salvador. «La emigración española asistida a Latinoamérica (1968-1990)» (PDF). Biblioteca virtual "Miguel de Cervantez". Consultado el 1 de febrero de 2011. 
  12. http://www.euskaletxeaperu.org/historia.html
  13. http://www.cronicasdelaemigracion.com/articulo/cronicas/cientos-de-descendientes-vascos-en-peru-recuerdan-sus-raices/20130205143605048064.html
  14. http://www.euskonews.com/0196zbk/kosmo19602es.html
  15. http://espejodelperu.com.pe/Poblacion-del-Peru/Inmigracion-Vasca-al-Peru.htm / Colectividad vasca en Perú
  16. Departamento del Interior y Ordenación del Territorio de Italia. «Annuario Statistico 2009» (PDF) (en italiano). pp. 121–129. Consultado el 11 de octubre de 2010. 
  17. «La Presencia italiana en el Perú» (www.lucanidelperu.com). Associazione dei Lucani in Perú. Consultado el 11 de octubre de 2010. 
  18. a b «Inmigración Alemana al Perú». Peru-Spiegel. Consultado el 5 de febrero de 2015. 
  19. a b c d Vásquez Monge, Eduardo (30 de marzo de 2009). «La inmigración alemana y austriaca al Perú en el siglo XIX». Consultado el 5 de febrero de 2015. 
  20. [1]
  21. Los croatas del Perú
  22. Inmigrantes Serbios en America Latina
  23. Inmigración de la antigua Yugoslavia al Perú
  24. http://www.espejodelperu.com.pe/Poblacion-del-Peru/Inmigracion-Croata-al-Peru.htm.. Los croatas en Perú
  25. a b «Migraciones europeas minoritarias». 
  26. [2]
  27. «Asociacion Peruano Japonesa». Consultado el 1 de febrero de 2011. «La comunidad nikkei en el Perú, que se calcula actualmente en unas 50 mil personas, incluyendo hasta la quinta generación de descendientes de japoneses, es una de las más numerosas en el mundo.» 
  28. Japoneses en Puerto Maldonado
  29. Inmigración Japonesa al Perú
  30. Araki, Raúl (17 de diciembre de 2007). «Coreanos y japoneses en el Perú: religión, inmigración y comunidad». Consultado el 1 de febrero de 2011. «Es una población flotante difícil de cuantificar, el número de individuos ha fluctuado entre los 800 a 2,000, dependiendo del momento económico y político del país.» 
  31. / Familias peruanas de origen Árabe
  32. / Descendencia judía en el Perú
  33. http://www.trahtemberg.com/libros/172-inmigracion-judia-al-peru-1848-1948.html
  34. a b / Migración Internacional al Perú
  35. Perfil Migratorio del Perú 2012 Pág. 61
  36. Perfil Migratorio del Perú 2012 Pág. 61
  37. Movimiento Migratorio de Ingreso y Salida, ciudadanos Extranjeros, según país de nacionalidad
  38. / Perú: Hay más de 18 mil colombianos ilegales

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

  • Silva Sifuentes, Jorge; Santillana, Julián; Vergara, Teresa; Hampe, Teodoro; Patrucco, Sandro; Sánchez-Concha Barrios, Rafael; Quiroz Chueca, Francisco; Aldana, Susana; Orrego, Juan Luis; Ruiz Zevallos, Augusto; Portocarrero Grados, Ricardo (2000). Historia del Perú. Editorial Lexus. ISBN 9972-625-35-4.  |autor= y |apellidos= redundantes (ayuda)