Inmigración en el Perú
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La Inmigración en el Perú es una actividad que se ha producido a lo largo de su época republicana con los movimientos migratorios más importantes de Italia y Asia (principalmente desde Japón y China, ésta última aún vigente hasta la actualidad), así como en la época colonial con migraciones desde España y África.
Contenido |
Inmigración africana
La inmigración de población africana se produjo como consecuencia de la llegada de los españoles. Los primeros africanos llegaron en condición de esclavos y como mano de obra gratuita; se produjo su explotación en actividades en el campo (agricultura) y esencialmente en la costa del Perú.
Estos negros de raza pura provenían de castas o naciones terranovas, sucumas, mandingas, cambundas, carabalíes, cangas, chalas, huachiríes, congos, misangas, etc. Trajeron una cultura propia con creencias mágico–religiosas, mezcla de lo sagrado y lo pagano expresando en sus cantos, bailes, danzas y costumbres.
La primera oleada de negros constituyeron la servidumbre de las casas haciendas en los ingenios azucareros, en el cultivo del algodón, en las construcciones, etc. En este nuevo continente el primer idioma fue el samaracca o expresión congo angoleña, posteriormente el lenguaje papiamento, combinación de habla negra en Jamaica donde predomina. Aparece el cleocle dialecto que resulta de la mezcla de la etnia negra de Haití y la replana del Perú, combinación de varios idiomas africanos mezclados con el español criollo.
En Chincha (al sur de Lima), el africano puro y sus descendientes fueron catequizados por los dominicos y jesuitas; ya como cristianos y bajo la dura realidad de trabajo, mimetizan sus creencias ancestrales y la articularon con los santos católicos, surgiendo así la patrona de los negros: la Virgen del Carmen.
Aglutinados en los galpones de las haciendas, germina la grandeza del arte negro de Chincha, sea de San José, San Regis, Alto Larán, Guayabo, Chamorro, Hoja Redonda, Chincha Baja. En el duro trabajo, en la fatiga, en la enfermedad, en la soledad, escribe décimas, panalivios, danzas, festejos, zamba, landó, alcatraz, inga, son de los diablos, agua de nieve, el cabe, la lagartija, el toromata, conga, zamacueca, etc. Así por más de cuatro centurias el negro chinchano crea para el Perú, atajo de pallitas, de negritos, negros creadores de la décima negra de pie forzado, artistas negros, grandes deportistas.
Historia
En 1502, llegaron los primeros esclavos negros de África a América. Fueron traídos para reemplazar la mano de obra indígena, que iba disminuyendo ostensiblemente en las colonias españolas. Entre 1492 y 1700, unos tres millones de africanos fueron sacados de sus tierras, de manera violenta, para ser esclavos de los conquistadores en América.
Eran traídos en buques especiales, llamados "Ataúdes" o "Tumbeiros". Estos nombres eran expresión de las características de tales expediciones mercantilistas, porque llegaban vivos a América sólo la mitad de los negros que habían salido de África.
Venían enmarrocados (amarrados), apiñados en las bodegas de los buques, sin las mínimas condiciones de higiene, sin la adecuada alimentación; en estas condiciones aquellos negros eran presa fácil de enfermedades y epidemias.
En América, miles de negros esclavos fueron vendidos a los hacendados y citadinos españoles en los llamados mercados de trata. Para este fin eran exhibidos encadenados apenas arribaban mientras eran denigrantemente subastados]. Los precios variaban de acuerdo al sexo, fortaleza, salud y edad. Una vez adquiridos pasaban a ser patrimonio de su amo, quien disponía de su destino y de su vida. Tenían un valor en dinero y pertenecían a alguien y los alimentaban para utilizarlos en faenas y servicios que el amo creyera conveniente. Si el amo quería deshacerse del esclavo, lo ofertaba en el mercado de trata de esclavos, poniendo un sobreprecio, para recuperar su inversión y sacar algún dividendo.
Vida miserable
Los esclavos vivían en las haciendas en barracas o barracones; en las ciudades, estas barracas estaban ubicadas en un rincón de los huertos o solares. Dichas barracas, como es de suponer, propendían al hacinamiento y la promiscuidad.
Las mujeres negras esclavas, en las haciendas y en los solares virreinales, fueron destinadas para labores domésticas. Sin embargo, muchas de ellas, en las haciendas, principalmente costeñas, hacían labores de campo, como por ejemplo, en los viñedos y algodonales, conocidas en este último caso, como "apañadoras".
Los varones efectuaban el trabajo más pesado tanto en las zonas urbanas como en las haciendas. Como por ejemplo, limpieza de excusados, galpones, porquerizas, caballerizas, etc.
Los amos retribuían este servicio gratuito con la vivienda y la alimentación que les proporcionaban. Los esclavos no podían salir de la propiedad del patrón y carecían de libertad. Al esclavo que infringía alguna norma, se le castigaba severamente, por lo que existieron varios sistemas de tortura. Sea cual fuere el castigo acordado para el esclavo rebelde, se cuidaban de no desfigurarlo, dado que, de ser así, su precio de venta en el mercado, disminuiría. Sin embargo, se tiene noticia de que al negro muy rebelde o cimarrón, le cortaban las orejas, lo castraban e incluso le cortaban las manos.
Una temporal forma de rebelión negra
A fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII, se formaron unas rancherías en los alrededores de la ciudad de Lima, como en Huachipa, Carabayllo, Monte Zambrano, etc. Fueron hechas por negros esclavos, que en busca de su libertad, habían preferido huír y rebelarse contra el opresor sistema. Estas rancherías en lo posible, se ubicaban en las zonas menos transitadas, con bosques para ocultarse de sus perseguidores.
Alrededor del año 1710, esas rancherías evolucionaron hasta convertirse en palenques. Los palenques, entonces eran asentamientos rurales de negros cimarrones, rebeldes.
Finalmente, el 3 de diciembre de 1854, el entonces presidente Ramón Castilla mediante una ley dictada desde Huancayo decretó el fin de la esclavitud y la libertad de los negros.
Inmigración china
La inmigración de chinos se dio originariamente como mano de obra de bajo costo en las haciendas costeñas del Perú a mediados de siglo XIX.
El chino, llega al Perú, bajo el nombre "culie". Los culies chinos empezaron a llegar al Perú en 1849. Los trabajadores chinos firmaban un contrato en donde se comprometían a trabajar durante ocho años para los grandes señores. Generalmente estos contratos se firmaban en Macao; este documento permitía al inmigrante, ingresar al Perú sin problemas. Asimismo, aseguraba a Antonio Espantoso, intermediario entre los chinos y los contratantes, la compensación que daba el Estado por cada trabajador. Cumplidos los ocho años contractuales, se retiraban a las ciudades en donde vivían de pequeños negocios, generalmente de comida. Es en ese momento en que se produce el mestizaje de la comida china con la criolla peruana que resultaría en el popular chifa.
Con una historia desde su llegada al Perú a mediados del siglo XIX, la cultura chino-cantonesa que se desarrolló en estas tierras revolucionó la gastronomía de los peruanos, mereciéndose el reconocimiento internacional para quienes hayan tenido oportunidad de degustarla al visitar este país.
Actualmente el Perú, mayoritariamente en Lima, es uno de los primeros lugares del mundo dónde se encuentran más ciudadanos chinos fuera de su país de origen.
Inmigración italiana
Debido a la crisis económica en Italia fue durante el periodo 1918-1938, que se produjo una fuerte ola migratoria de italianos al Perú y también a otros países de Sudamérica, especialmente a Argentina y Brazil.
En Perú, el presidente Manuel Pardo (de 1872 a 1876) fomentó la inmigración europea, para lo cual envió comisionados hacia el viejo continente con el objeto de promocionar su propuesta. La denominada “Sociedad de inmigración europea” empezó a funcionar a base del Decreto Supremo promulgado el 17 de Diciembre de 1872. Este organismo se dividía en veinticinco miembros, para representar cinco secciones que correspondían a Inglaterra e Irlanda; Francia, Bélgica y Suiza; Alemania, Austria y Holanda; Suecia, Noruega y Dinamarca e Italia, España y Portugal. Ese mismo año se había empezado a discutir un proyecto de ley para fomentar la inmigración europea el que fue aprobado el 28 de Abril de 1873. Estas buenas intenciones tuvieron su fin en 1876, acabado el buen gobierno de Pardo. En la "Historia de la República del Perú", su autor, Jorge Basadre, señala: “Antes de que se produjera tan lamentable hecho llegaron al Perú como 4,7000 inmigrantes de Italia, comprendiéndose en este número de familias y muchos hombres solos. El gasto de esta inmigración entre flete de mar, viajes en tierra, auxilios y otros se calculó en 600, soles” (Sexta Edición - Tomo VII – Pág. 103).
Los italianos que llegaron al sur del Perú no arribaron acogiéndose a esos dispositivos legales ni para formar parte de “la inmigración oficial”. Lo hicieron, como lo hacen hasta hoy la mayoría de las personas que emigran de un país: llamados por un familiar, por un amigo, por un paisano.
Presencia en el Perú
La historia de las comunidades de los emigrantes presentes en el Perú es muy antigua, en el país se establecen italianos, tiroleses, vascos, españoles, anglosajones, franceses, hebreos, alemanes y minorías de descendencia africana que han dejado algunas tradiciones populares. Los italianos, en especial, tienen una presencia constante en el Perú.
En un segundo momento se propone la verdadera imigración. Estos flujos migratorios han sido continuos en el tiempo y en número más elevado de imigrantes, con el auge del Guano de la isla, en Perú. Los italianos se establecieron en las regiones costeras centrales y sureñas.
Entre los primeros italianos que llegaron con los conquistadores están:
El Capitán genovés J.Batista Pastene y, especialmente, quienes formaban parte del clero y estaban ligados a la corona Española. Luego un Virrey, el napolitano Nicolò Caracciolo, quien gobernó el Perú. El señor Giuseppe Garibaldi, militar y político quien visita el Perú. Tiempo después obtuvo la ciudadanía peruana.
Muy significativo es el aporte en el arte introducido por prestigiosos maestros. Y, seguramente la figura del milanés Antonio Raimondi -quien recorre el Perú por 17 años y se queda unos 30 estudiando su geografía, su flora y fauna, su historia, su etnografía y su folclore- es, sin lugar a dudas, el más importante símbolo de la fuerte hermandad entre ambos países. Su obra "El Perú" es una de las primeras en donde trata de abarcar y explicar toda la riqueza del país para así buscar crear un sentido unitario de lo peruano. Él es considerado como "El descubridor del Perú moderno".
¿Por qué al Perú?
Por las siguientes razones:
• Necesidad de nuevos mercados adonde llevar los excedentes de producción de la metrópoli.
• Explotar los recursos naturales y la materia prima para la industria.
• Necesidad de ejercer el poder y su presigio militar y político. Las colonias servían de abastecimiento.
• El interés de demostrar la superioridad de la cultura occidental sobre las demás.
• La expansión demográfica europea, agravada por la crisis económica, provocaba la emigración hacia territorios geográficos estratégicos principalmente Argentina, Brasil, Perú y México por que en ese tiempo estas eran las colonias europeas más importantes y con más riquezas.
Perú era la colonia con mayor presencia de europeos ya que fue la principal de toda Sudamérica y contaba con españoles, italianos, franceses, etc. Italia, en especial, aportó mucho a la cultura peruana y su presencia fue importante en algunas partes del país como Lima, Arequipa, Moquegua, Tacna y Trujillo.
Historia
Durante las últimas décadas del dominio colonial español se dio un paulatino incremento de la presencia de italianos en el Perú. Al igual que en siglos anteriores, durante las primeras décadas del siglo 19, la mayoría de ellos eran genoveses. Los más ricos comerciantes italianos en Perú desde las primeras décadas del siglo pasado estaban relacionados con el comercio marítimo. Según informaciones de los primeros cónsules Sardos, de una muestra de 52% ricos italianos en el Perú, 28% se ocupaban del comercio naval, uno era médico, el otro prestamista. De los 38% dedicados al comercio cuatro eran vicecónsules en ciudades del interior del país. Entre los que pueden ser considerados los pioneros de la moderna inmigración italiana al Perú se encuentran cinco comerciantes ligures llegados en la primera década del siglo XIX: Antonio Dagnino, quien radica en el Callao desde 1802, y Félix Valega quien llegó en 1806. Y quienes junto con otros "capitanes de Nao" y tripulaciones se establecieron definitivamente en suelo Peruano (muchos marineros desertaban de sus barcos para establecerse en el Perú y dedicarse al comercio), Valega era natural de Sportorno pequeño puerto de la rivera oeste de la Liguria (poniente), y llegó en el mismo barco que trajo a Abascal, el último Virrey del Perú, (Sequi 1911:c-130) y también al músico genovés Andrea Bolognesi, de la corte del Virrey, quien fuera padre de unos de los héroes más legendarios del Perú, Coronel don Francisco Bolognesi. Se sabe que Valega llegó a poseer una notable fortuna y que financió la Catedral del Callao. Ambos se casaron con damas peruanas en ceremonia conjunta en 1811. Es interesante observar que Dagnino castellanizó su apellido trasformándolo en "Dañino". Las tres hijas de Alega se casaron con Guiseppe Canevaro, Pietro Denegri y un tal Di Negro, todos ricos comerciantes, que juntos a otros comerciantes italianos llegaron formar parte de la primera élite empresarial italiana en el Perú, a partir de mediados de la década de 1830 y las siguientes, que con el inicio de la época dorada de la explotación del guano, formaron parte de los cimientos del futuro desarrollo industrial en el Perú. En cambio el grueso de los inmigrantes italianos desarrollaba actividades mucho más modestas (pulperos, chinganeros, fonderos, artesanos, etc.) Por 1851 llegó al Perú: Giuseppe Garibaldi junto a otros muchos italianos; Giuseppe Eboli, Steban Siccoli, Antonio Raimondi, Arrigoni, etc., quienes participaron en la fracasada rebelión de Milán en 1849 y como parte de la secuela de la ola migratoria política a consecuencia de los fracasos revolucionarios de 1848-1849 en Italia. En 1858 la población de Lima 100% de habitantes habitantes, de los cuales los extranjeros eran unos 63% y de esa cantidad, la colonia italiana estaba conformada por el 19%, que también la colonia alemana y española eran el más numeroso solo en la ciudad de Lima, todo esto mientras ocurría la bonanza de la explotación del guano, ya en 1860 la colonia italiana de distinguía por ser la de mayor prosperidad relativa. Un Cónsul italiano que visito América del Sur a mediados de la década de 1860 decía que en el Perú había ”italianos muy ricos, muy industriosos y quizás los más activos que en algún otro país de América"(Galli 1867), y en 1876 llegaron ser mas italianos. En un informe consular publicado en Italia en 1883, donde se presentan las propiedades de los inmigrantes italianos en varios países se destaca el hecho de que los inmigrantes italianos radicados en el Perú resultan ser los más ricos cuyo capital ascendía a unos 210 millones de liras (Gallenga 1883). Por esas épocas fueron creadas numerosas instituciones italianas, como La Beneficencia Italiana, el Hospital Italiano, el colegio Santa Margherita, el Banco Italiano, Compañías de Bomberos, etc.
Inmigrante italiano promedio (por lo general de origen ligur) abría una pequeña tienda ó pulpería y luego con el producto de sus ahorros de varios años establecía un negocio mayor vendiendo el anterior a otro italiano que recién se iniciaba como comerciante. Los inmigrantes italianos cuyo origen no era Liguria estaban compuestos básicamente por Piamonteses, en gran parte provenientes de la provincia de Alejandría (colindante con Ligurina). Luego había lombardos y grupos menores de inmigrantes de otras regiones, cuya presencia también era significativa. Solo durante el siglo XX llegaron al Perú pequeños contingentes de inmigrantes de las regiones del sur de Italia, las que siempre han sido minorías frente a los ligures.
El fin de la época dorada de la explotación del guano y tiempo después el inicio de la guerra del Pacífico, significó para la colonia italiana un duro golpe, en esta guerra muchos italianos que se identificaban con el Perú, llegaron a combatir a su lado, contra un enemigo que solo deseaba destruir el país a cualquier precio. Muchos italianos ofrendaron sus vidas, como el heroico marino genovés Pietro Luigui Storace en combate naval contra los chilenos o como los casi 105 italianos, casi todos bomberos fusilados tras el incendio de Chorrillos, entre otros también fusilados en Arica e Iquique por chilenos. Entre la lista de los italianos afectados por los bombardeos de chilenos sobre Iquique y Arica en 1879 figuran muchos apellidos de inmigrantes asentados en Tacna y otros puertos peruanos. Los apellidos más comunes son: Solari, Macchiavello, Casaretto, Cavagnaro, Canepa, Parodi, Ciara etc., todos ellos apellidos de familias ligures.
Luego de la guerra el flujo migratorio se niveló y en su mayoría, los inmigrantes que llegaban eran parientes de los que estaban establecidos en el Perú. Al comenzar el siglo XX los inmigrantes italianos siguieron llegando. En 1903, eran casi 22.000 sin contar los que no estaban registrados, luego el fin de la primera guerra mundial, impulsa una nueva cantidad de italianos hacia el Perú que luego va declinando hasta el fin de la segunda guerra mundial que muestra un leve aumento. Gente laboriosa, no importaba que la faena fuese agotadora, muchos de esos inmigrantes llegaron para forjarse un porvenir, muchos de esos apellidos quedaron sepultados por el tiempo, de aquí les rindo un homenaje a aquellos que fueron olvidados, pero otros miles aun subsisten y son parte del Perú de hoy.
Es recién con la independencia del Perú en 1821 en que extranjeros de diversas partes del mundo comienzan a emigrar a las costas del Pacífico sur, siendo El Callao y Valparaíso los puertos con mayor llegada.
Antonio Raimondi recorre el Perú por 17 años y se queda treinta estudiando su geografía, su flora y fauna, su historia, su etnografía y su folclore. Su obra El Perú es una de las primeras en donde trata de abarcar y explicar toda la riqueza del país para así tratar de crear un sentido unitario de lo peruano. Entre sus grandes aportes se encuentra el estudio que hizo del guano de la isla de las islas de Chincha, que poco tiempo después dará un auge económico que renueva la leyenda del oro de los Incas.
En 1851, Giuseppe Garibaldi, por entonces guerrillero italiano, visitó el Perú y preparó unos bonos para el empréstito Mazzini, para conseguir fondos para la campaña por la unificación de Italia. El escritor Ricardo Palma (autor de las Tradiciones Peruanas) escribió la tradición "Entre Garibaldi y yo", en donde cuenta algunos hechos y anécdotas de esta visita.
El auge de la inmigración al Perú se desata a partir de 1840, en que ocurre el furor del guano. Perú se convirtió en el mayor exportador mundial de guano de la isla, principal fertilizante que se utilizaba para intentar aumentar la producción agrícola en Europa.
Época colonial
Durante el reinado de Carlos V se dio privilegios de libre circulación a todos los súbditos de los reinos de su imperio, entre ellos a los italianos. Algunos participan en el descubrimiento de América como pilotos, cartógrafos y comerciantes. En esta época destacan Américo Vespuccio, Juan Caboto (descubridor de Terranova) y Verrazano. Se dice por ejemplo que el primer italiano que quiso llegar al Perú fue uno de los que protestaron contra Francisco Pizarro en la Isla de Gallo en 1520: Antonio Rovaldi. Sin embargo, a partir de 1549 se declaró totalmente prohibida la llegada de no peninsulares a los virreynatos, debido principalmente a propuesta de funcionarios españoles celosos de la competencia extranjera.
Un ejemplo es la expedición que unos italianos que querían llegar al Perú que se realizó en 1537: partieron desde Cádiz pero la nave encalló en la costa Argentina y no pudieron llegar. Otros que sí pudieron llegar fueron Nicolao del Benino (minero y cronista que acompañó al pacificador Pedro de La Gasca en las guerras civiles), Girolamo Benzoni (viajero y escritor de Historia del mundo nuovo) el padre Bernardo Bitti, Francesco Carletti (mercader de esclavos que estuvo en Lima en 1593 y otros viajeros.
LA GUERRA CON CHILE Durante la guerra con Chile (1879-1882) muchos italianos se inmolan defendiendo al Perú.
Luigi Zolli murió el 2 de noviembre de 1879 en la captura de Pisagua por los chilenos. Francisco Bolognesi comandó las tropas peruanas en la batalla de Arica y murió en plena batalla. Domingo Pescetto fue alcalde de Arica ante la invasión de las tropas chilenas, y se encargó de negociar la rendición de la ciudad sin que fuese destruida. Pedro Luis Storace Merlini murió a bordo de la lancha "Urcos" en un combate frente al Callao el 16 de setiembre de 1880.
Ante la inminente llegada de las tropas chilenas a la capital, los italianos residentes en Lima deciden permanecer en la ciudad. La defienden como bomberos voluntarios en las compañías anteriormente fundadas por italianos ("Roma Nº 2" e "Italia Nº 5" en el Callao y "Garibaldi Nº 6" en Chorrillos). Ante el ataque de las tropas chilenas y el incendio del balneario de Chorrillos el 13 de enero de 1881, los bomberos de la compañía Garibaldi Nº 6 intentan atender las emergencias: 34 de ellos son asesinados por tropas chilenas. En los días siguientes otros 56 bomberos corren la misma suerte.
DESPUES DE LA GUERRA CON CHILE
Después de la guerra con Chile el Perú empieza su reconstrucción. En pocos años Lima recupera su esplendor de antaño y vuelve a convertir en uno der los focos cultural en Sudamérica. Destacan la pintura, escultura, música y arquitectura y muchos artistas italianos llegan a la capital para mostrar sus obras o enseñar su técnica. Comienzan a fundarse las primeras instituciones italianas: la "Società Cannotieri Italia" (1901) agrupaba a los italianos que practicaban remo en el balneario de La Punta. El "Circolo Sportivo Italiano" se funda en 1910.
A partir de 1914 la crisis en Italia hace que muchas familias italianas se ven obligadas a emigrar. Muchos llegan a Perú por tener aquí lazos de compadrazgo con familiares lejanos o paisanos que los ayudan a dar el primer paso. En un primer momento la migración es "de ida y vuelta", es decir que cuando las cosas mejoraban en Italia regresaban por un tiempo y algunos de la familia se quedaban cuidando sus propiedades en el Perú. Gran parte de los que vienen son de los pueblos de los alrededores de Génova, principal puerto de Italia.
En poco tiempo familias enteras se establecen en Lima, El Callao, Tacna, Arequipa, La Merced, Trujillo, Piura y otras ciudades. Destacan Emilio Sequi, periodista fundador de La Voce d'Italia, Juan Bautista Agnoli, médico que organizó la lucha contra la peste bubónica, Aquiles Boggiano, fundador del hospital italiano, José Mazzini, médico psiquiatra, entre otros.
La comunidad italiana comienza a cobrar importancia en número y en poder económico: adquieren propiedades, inauguran fábricas, bodegas, restaurantes, panaderías, bancos, etcétera. Además, aparecen los italianos de segunda y tercera generación.
DE LA POST GUERRA A NUESTROS DIAS
Desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la inmigración italiana al Perú va descendiendo paulatinamente hasta casi desaparecer. Ello porque la situación en Europa hace casi imposible conseguir una manera de viajar y porque todos los jóvenes son enviados a la guerra. En ese momento muchos italianos o sus descendientes pierden contacto con sus familiares en Italia, algunos por unos años y otros para siempre.
Acabada la guerra, se inicia la reconstrucción de Europa. En Italia se desarrolla un crudo debate que argumenta que los italianos deben quedarse en su país "para reconstruir la patria". La rápida reconstrucción de la economía hizo que las migraciones disminuyeran considerablemente.
Actualmente son muy pocos los italianos que emigran al Perú. Si lo hacen se debe principalmente a razones académicas o profesionales o familiares. Por el contrario, debido a la recesión económica que afecta al país, muchos peruanos se han establecido en varias ciudades italianas por los mismo que tienen más facilidades por que tiene descendencia italiana.
LOS ITALIANOS EN PERU Desde que llegaron al Perú, los italianos han desempeñado un importante papel en la vida económica, social y cultural en el país. Desde la independencia del Perú, a inicios del siglo XIX, personas de diferentes nacionalidades migraron hacia el país. El apogeo económico debido al auge del guano mediados del siglo XIX hizo que llegara una oleada de emigrantes de distintas latitudes, siendo los chinos, japoneses, italianos y africanos los más numerosos. Cada grupo se especializó en distintos oficios de la sociedad; los italianos destacaron principalmente en el comercio y en la industria.
La inmigración italiana fue un fenómeno que duró aproximadamente cien años, desde mediados del siglo XIX hasta poco después de empezada la Segunda Guerra Mundial. El periodo de mayor inmigración fue durante las dos guerras mundiales, entre los años 1918 y 1938. Muchas familias italianas se vieron obligadas a enviar a sus hijos menores donde sus parientes lejanos en diversas partes del mundo debido a la crisis económica. Así, los lugares principales de emigración italiana fueron en América, hacia EEUU, Argentina, Brasil Perú, Venezuela, Chile. A través de los años hemos visto cómo los antiguos inmigrantes italianos se han desarrollado convirtiéndose en una de las comunidades más importantes del país. Su influencia se nota día a día en el mundo de los negocios, en la arquitectura, en la cocina y en la tecnología. En este reportaje les presentaremos una mirada de la comunidad italiana en el Perú, con su historia, sus principales personajes, sus costumbres y las principales instituciones italianas afincadas en el Perú.
ITALIANOS QUE HIZIERON HISTORI EN EL PERU Muchos de los italianos o sus descendientes han desempeñado un papel fundamental en la historia del Perú: héroes, biólogos, investigadores, empresarios, artistas, escritores, historiadores... A continuación les presentamos una galería con los principales.
APORTES:
La música de nuestros pueblos que nos hermana y -desde sus compositores e intérpretes italianos como Paolo Beccaria (Pablo de los Andes), Fernando Sannicandro, o los descendientes de origen italiano como Chabuca Granda, Mario Cavagnaro y muchos más- nos une y permite estrechar lazos de amistad y también nos permite conocernos más.
Para sacar una visa: paciencia y buen humor
Hace una década, sacar una visa era un trámite que demoraba a lo mucho unos tres días. Ahora, con suerte, puede demorar tres semanas. Si uno quería demostrar que tenía antepasados italianos para sacar la nacionalidad, entre papeleo, entrevista, pagos y un largo etcétera demoraba entre un año y año y medio. Ahora demora aproximadamente ocho años...
Los problemas de las instituciones italianas
A pesar de ser una de las colonias más importantes en el país, las instituciones italianas afincadas en el Perú pasan por diversos problemas. Desde la falta de presupuesto hasta la burocracia, muchos ocurren debido a un asunto de fondo: la poca comunicación entre las instituciones y el gobierno italiano.
La cocina italiana en su mesa La cocina Italia influye mucho en nuestra comida nacional por esto la gastronomía peruana es una de las tres más ricas y apreciadas del mundo. Desde los tallarines hasta el postre,
Restaurantes italianos en Lima
En Lima existen una abundante oferta de restaurantes de comida italiana para todos los gustos y precios.
Inmigración japonesa
El 4 de abril de este año 1999 se cumplieron 100 años del inicio de la inmigración japonesa al Perú. Asimismo, el Presidente Fujimori emprende otro viaje a Japón, del 18 al 22 de mayo, con motivo de celebraciones por esa fecha en el país del Sol Naciente. Esta visita del Presidente Fujimori, la undécima desde 1990, testimonia los estrechos lazos de amistad existentes entre el Perú y el país oriental.
La llegada de inmigrantes japoneses ha contribuido a la multirracialidad del país, y los descendientes de esos inmigrantes, después de sufrir algunos problemas iniciales, se adaptaron a nuestro país y han llegado a constituir una comunidad pujante, contribuyendo al desarrollo del Perú. El hecho de que el actual Presidente del país, el Ing. Alberto Fujimori, sea un descendiente de esos inmigrantes, atestigua el desarrollo que ha alcanzado esa comunidad.
Sin duda, lo anterior ha hecho que las relaciones Perú - Japón se encuentren en la actualidad en un buen momento. Japón colabora en mucho al desarrollo económico del país, la ayuda económica de Japón se mantiene en un buen nivel, aunque la inversión privada desde ese país no ha aumentado tal como se había deseado. En todo caso, hay un amplio margen para que las relaciones económicas se continúen expandiendo entre los dos países, especialmente por el lado del comercio y en esto mucho depende del Perú, que debe hacer esfuerzos necesarios para aprovechar el gran mercado japonés para nuestros productos.
En lo que sigue se pasara revista al estado de las relaciones Perú - Japón en diferentes campos. Así, en este artículo se abordarán primero los antecedentes de las relaciones del Perú con Japón, especialmente en el aspecto político, luego se pasará revista al estado de las relaciones entre los dos países en los temas de la ayuda económica oficial, la inversión extranjera, el comercio y el turismo. Al final se verán las perspectivas de esta relación.
Inmigración judía
Véase también
- Anecdotario de la Historia del Perú
- Gastronomía del Perú
- Historia del Perú
- Llegada del hombre a América
- Negro
- Palenque
- Verano Negro
Enlaces externos
- De los Apeninos a los Andes Historia de los italianos en el Perú.

