Inframundo griego

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Hermes Psicopompo: sentado sobre una roca, el dios se prepara para guiar al alma de un muerto hacia el inframundo. Lecito ático de fondo blanco, circa 450 a. C., Staatliche Antikensammlungen (número de inventario 2797).

El inframundo griego es un término general que se emplea para describir a los distintos reinos de la mitología griega que se creía estaban situados debajo de la tierra o más allá del horizonte. Entre estos reinos se incluyen los Campos Elíseos, las Islas de los Bienaventurados o Islas Elíseas, la morada de los muertos (que suele recibir el nombre de Hades) y el Tártaro.

El antiguo concepto griego de inframundo evolucionó considerablemente con el transcurso del tiempo.

El Inframundo Clásico[editar]

La descripción más antigua del inframundo griego puede encontrarse en la Ilíada y la Odisea de Homero. Otros poetas como Hesíodo también lo describen de manera similar. No obstante, la Eneida de Virgilio es la obra que cuenta con mayores detalles al respecto, donde las distintas secciones de la tierra de los muertos son descrita como un todo. Los Himnos homéricos y el poeta lírico Píndaro introdujeron el reino paradisíaco de los Campos Elíseos donde eran enviados los muertos virtuosos., Los cuales eran vigilados por sus cuatro custodios, Xting, Niio, Elisios, Resipro, encargados del sufrimiento de las almas,

En la Odisea, el Inframundo se encuentra más allá del horizonte occidental. Odiseo llega allí en barco desde la isla de Circe, y luego continúa. Los fantasmas de los pretendientes son llevados por Hermes Psicopompo (el guía de los muertos) a través de los hoyos en la Tierra, más allá del río Océano y las puertas del Sol (poniente), hasta su destino final de descanso en el Hades.

Varios cultos locales griegos afirmaban poseer entradas al inframundo y tenían rituales religiosos especiales asociados con ellas. Estas entradas fueron descritas por los antiguos escritores y geógrafos tales como Pausanias y Estrabón.

Los filósofos como Platón, los órficos y los pitagóricos agregan el concepto del juicio a los muertos. Los espíritus eran asignados a uno de estos tres reinos: Elíseos para los bendecidos, el Tártaro para los condenados, y el Hades para el resto. Además, creían en la reencarnación y la transmigración de las almas.

El barquero y el guardián[editar]

Caronte, ilustración de Gustave Doré para La divina comedia de Dante.

Los muertos entraban al inframundo cruzando el río Aqueronte en la barca conducida por Caronte, quien les cobraba un óbolo (una pequeña moneda). Esta moneda era colocada bajo la lengua del difunto o encima de los párpados por sus parientes. Los pobres y quienes no tenían amigos recorrían eternamente la costa, sin medios para cruzar el río.

La otra orilla era vigilada por Cerbero, el perro guardián de tres cabezas, quien cuidaba la puerta de entrada al Hades y se encargaba de que los espíritus de los muertos pudiesen entrar y que nadie saliera. Además, vigilaba que ninguna persona viva entrara al Hades.

Juicio[editar]

La primera región del Hades comprendía los Campos de Asfódelos, descritos en la Odisea XI, donde las almas de los héroes vagaban abatidas entre espíritus menores. Hermes conducía a los muertos ante un tribunal formado por Minos (rey de Creta), Éaco (rey de Egina) y el hermano de Minos, Radamantis. Cuando la sentencia se conocía, las almas ni virtuosas ni malvadas volvían a los Campos de Asfódelos, las impías o malas eran enviadas al camino del tenebroso Tártaro, y las heroicas o benditas iban al Elíseo.

Geografía[editar]

Entre los reinos que formaban el Inframundo griego se incluyen:

Los cinco ríos del Hades eran Aqueronte (el río de la pena), Cocito (lamentos), Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (odio), que limita con los mundos superiores e inferiores.

Mitos en que aparece[editar]

El decimosegundo y último trabajo de Heracles fue capturar a Cerbero, el guardián del Hades, y llevarlo ante Euristeo, para quien realizaba los trabajos como castigo por asesinar a su esposa e hijos.

El argonauta Orfeo, un músico de renombre, perdió a su futura esposa, Eurídice, quien fue mordida por una serpiente. Orfeo descendió al Inframundo y consiguió evadir a Cerbero y Caronte encantándolos con la música de su lira para implorar a Hades y Perséfone que le devolvieran a su mujer. Hades sintió lástima por él y le permitió recuperarla con la condición de volver al mundo mortal sin mirar hacia atrás. En el último momento, incapaz de escuchar los pasos de Eurídice, Orfeo se dio vuelta y al hacerlo alcanzó a ver el fantasma de su esposa, perdiéndola para siempre.

Referencias[editar]

  1. Según Píndaro, quien describió estas islas en detalle en sus Odas olímpicas. Sin embargo, otros autores difieren al respecto.

Enlaces externos[editar]

  • Odisea: XI: Odiseo en el Hades; texto español en Wikisource.
  • Platón: Gorgias (Γοργίας).
    • 523a - 524a: sobre el infierno.
      • Texto inglés con índice electrónico en el Proyecto Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los rótulos activos "focus" (para cambiar al texto griego) y "load" (para el texto bilingüe).
      • Texto francés en el sitio de Philippe Remacle (1944 - 2011): trad. de Victor Cousin; ed. de 1826, en París. Cada número en azul es rótulo activo que sirve para cambiar al griego.
        • Texto griego en el mismo sitio. Cada número en azul es rótulo activo que sirve para cambiar al francés.