Incidente Alejandrina Cox

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Carlos Prats, comandante en Jefe del Ejército y ministro de Salvador Allende.

El incidente de Alejandrina Cox hecho ocurrido en Chile el 27 de junio de 1973, que implicó al general Carlos Prats, Jefe del Ejército y Ministro del Interior del presidente Salvador Allende.

Antecedentes[editar]

En el momento de este hecho, la efervescencia civil estaba en su punto más alto en Chile, tanto a favor como en contra de las políticas del Presidente Salvador Allende: El Poder Judicial enfrascado en una abierta discrepancia con el Ejecutivo; acusaciones contra ministros de Estado; huelga en el mineral del Teniente. Todo esto afectó considerablemente al General Prats; no obstante, mantenía la esperanza de encontrar una solución a la crisis. De no ser así se produciría un golpe institucionalizado, lo que desembocaría en una prolongada y sangrienta dictadura militar.

Acontecimientos[editar]

El 27 de junio de 1973, aproximadamente a las tres de la tarde, el General Prats era conducido por su chofer a su oficina. La hostilidad de la gente era tal, que al ser Prats reconocido, es insultado por muchos de los automovilistas que circulaban junto a su vehículo. Al detenerse en una intersección de Las Condes, un pequeño coche Renault rojo se colocó al lado del general y dentro de éste, dos personas (dos hombres, según el general) comenzaron a reírse, burlándose de él y haciendo gestos obscenos. Entonces Prats abrió su ventanilla lateral, y apuntando el revolver al automóvil rojo, ordenó al conductor que se detuviera, pero éste no obedeció. En una reacción enfurecida y claramente irracional, Prats disparó al Renault en su guardabarros delantero izquierdo.

Ambos vehículos se detuvieron de inmediato y los conductores salieron. En aquel momento, el general descubrió que el otro conductor era una mujer, Alejandrina Cox Palma. Su pelo corto hizo confundirla con un hombre. Cuando Prats pedía perdón, una muchedumbre comenzó a juntarse alrededor de él que lo insultó, acusándosele de intentar matar a la mujer. Su automóvil fue bloqueado, siendo rayado con graffitis y sus neumáticos desinflados. Un taxista presente en el lugar le dice a Prats: "¡General, lo van a linchar. Déjeme sacarlo de aquí!", rescatándole de la turba.[1]

Durante la tarde, Carlos Prats fue a La Moneda y presentó su renuncia al presidente Allende, quien la rechazó y logró convencerlo de quedarse en su cargo. Sin embargo, las noticias del incidente fueron multiplicadas en las primeras páginas de todos los periódicos y la oposición lo acusó de cobardía y argumentó que una persona que dispara contra una mujer desarmada es mentalmente incapaz de comandar el ejército. La prensa del gobierno lo defendió señalando que lo habían provocado y que se podría tratar de una tentativa fracasada contra su vida. El Ejército lo apoyó, pero quedaron dudas sobre su aptitud mental para conducir el ejército.

Consecuencias[editar]

La derecha logró que la percepción pública del General Prats como un baluarte serio y equilibrado de la "Doctrina Schneider" (es decir manteniendo al ejército lejos de los asuntos civiles) estuviera en entredicho.

Prats y Cox dieron excusas públicas el uno al otro, pero su posición pública fue minada seriamente. Prats permaneció en el poder durante menos de dos meses después del incidente. Durante aquel período, recuperó algo su posición pública con su valiente postura durante el Tanquetazo, pero la perdió otra vez después de las protestas públicas de las mujeres de sus generales y oficiales frente de su casa el 22 de agosto de 1973.

Su dimisión como Ministro y el Comandante en jefe de Ejército, ocurrida el 23 de agosto de 1973, quitó el último obstáculo para el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Referencias[editar]

  1. Carlos Prats González. Memorias. Testimonios de un Soldado. Pehuén Editores Ltda. 1985.