Imperio jemer

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Imperio jemer

Reino

Bandera

802-1431

Bandera

Ubicación de
Capital Ankor
Idioma oficial Antiguo jemer
Religión Hinduismo
Mahayana (budismo)
Theravada (budismo)
Gobierno Monarquía
Rey
 • 802–850 Jayavarman II
 • 1113–1150 Suryavarman II
 • 1181–1218 Jayavarman VII
 • 1393–1463 Ponhea Yat
Historia
 • Establecido 802
 • Disolución 1431
Población
 •  est. 3 000 000 
Dibujo de Delaporte de como vio la ciudad sagrada en 1880.

El Imperio jemer o Imperio de Angkor fue un poderoso reino cuyo territorio central corresponde con lo que hoy en día es el Reino de Camboya en el Sudeste asiático, pero que también comprendía los territorios de los modernos países de Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam, parte de Birmania y Malasia. El imperio surgió como una escisión de los reinos de Chenlá y Funán y tuvo como centro la Ciudad Sagrada de Angkor, hoy ciudad de Siem Riep, al norte del lago Sap. Su esplendor y la enorme riqueza arqueológica y cultural son la inspiración nacional de sus directos descendientes, la mayoría de ellos jemeres presentes sobre todo en Camboya, pero en mayor o menor medida en los países circundantes también.

Historia[editar]

Formación y crecimiento[editar]

La génesis de lo que sería el poderoso Imperio jemer se daría ya desde el siglo I con la presencia de elementos culturales, militares y religiosos de la India. Hasta el siglo VII el territorio del Sudeste asiático se organizaría políticamente en tribus de las cuales saldrían dos misteriosos reinos que todavía constituyen una incógnita para la historia y la arqueología: Chenlá y Funán. La invasión que hizo Indonesia durante el siglo VII al Sudeste asiático sería motivo de unidad política definitiva después de la independencia liderada por el carismático descendiente de Kambu Svayambhuva, fundador de la cultura jemer: Jayavarman II, el dios-rey.

Según un monumento conmemorativo en las ruinas de Sdok Kok Thom de 1052, a 25 km de Sisofon, Jayavarman II fundó cuatro capitales, siendo estas las ciudades de Indrapura, en el delta del río Mekong; Hariharalaya (hoy en día Roluos), en la planice de Angkor; Amarendrapura, en la zona del templo-montaña de Ak Yum, actualmente recubierta en gran parte por el baray occidental; y Mahendrapura, en el macizo montañoso de Phnom Kulen. Así, unificó Kambuja y celebró su coronación en el año 802, en un rito sagrado realizadó por el bráhmana Shivakaivalya en la montaña de Phnom Kulen, que lo declaró rey sobre todos los otros monarcas y árbitro absoluto de todo el mismísimo reino, con el poder conferido por Shivá.

Heredera de la cultura de la India, el Imperio nació profesando la religión hindú y por ello toda la cosmología, la arquitectura, las costumbres, la concepción de lo sagrado y la mentalidad, estuvo ampliamente reflejada en esa religión, aunque no se acogió el concepto de castas, sino del brahmanismo. Un millón de personas de la etnia jemer, quienes dominaban el imperio, vivían en Angkor, dominando un área de más de 5 millones de km².

Jayavarman II moriría en el año 850 en Hariharalaya, a quién se lo tituló Parameshuva póstumamente. Su hijo, Jayavarman III, devoto del dios Vishnú (como lo demuentra su nombre póstumo, Vishuloka), lo seguiría en el trono, gobernando desde el 850 hasta su muente en el 877, probablemente cuando lo persiguió un elefante salvaje. De este período poco se conoce por la escasa cantidad de información del mismo. Lo sucedería en el trono Indravarman I, del cual se tiene numerosas inscripciones, con lo cual se conoce que su reinado comenzó en el año 877 o 878.

Templo y mausoleo dedicado al rey Yasovarman I.

Estableció la capital del reino en Hariharalaya, construyendo en ella el templo de Preah Ko, en el año 879, para el culto de los antepasados de Java y de los espíritus custodios del reino, y el templo-montaña de Bakhong, en el año 881, sede del linaje real y del Devaraja. Además, hizo construir en Lolei el Indratataka, un embalse de 3.800 emtros de largo y de 800 de ancho, aprovechando las aguas del río Roulos. Así, garantizaba agua a los arrozales y a la ciudad. El logró expandir el reino hasta Ubon en Tailandia, al norte, y hasta el Phnom Bayang, al sur, pudiendo así reconquistar el bajo valle del río Mun. Indravarman I moriría en el año 889, luego de lo cual comenzaría una corta pero sangrienta lucha por la sucesión, del cual saldría vencedor Yasovarman I, del linaje de los Mahipativarman.

El edificó un nuevo embalse, conocido como el baray oriental, que contaba con 7.000 m de largo y 1.800 m de ancho, el cual se alimentaba con el río Siem Reap. Cuando se comenzó a edificar la nueva ciudad, Yashodharapura, este se convirtió en el límite oriental. La nueva ciudad medía cuatro kilómetros por lado, y en el centro se edificó el templo real, conocido como el Phnom Bacheng, en una pequeña elevación, además de otros templos-montañas, como los de Phnom Krom y Phnom Bok, ermitas y āśrams. Gobernaría pacíficamente el territorio hasta su muerte en el año 910.

Le sucedió su hijo Harshavarman I, y mientras su reinado, en el año 921, un tío materno del rey, Jayavarman IV, se rebeló, tomando posesión en el noroeste de Angkor, y coronándose en Koh Ker, por lo que se dio la situación de encontrarce dos capitales enfrentadas en el imperio. Harshavarman I moriría en el 925, y lo sucedería su hermano, Ishanavarman II, aunque este se mantendría un breve tiempo en el poder, ya que también moriría en el 928. Luego de estos breves reinados, Jayavarman IV quedó como rey legítimo, porque su esposa principal, Jayadevi, era hermana de Yashovarman. Solo tubó control efectivo sobre Koh Ker y los alrededores, por la división del imperio. Jayavarman IV falleció en el 941.

Desde ese entonces, reinó su hijo Harshavarman II, hasta su muerte en el 944. Luego, subiría al trono Rajendravarman II, quién logró retomar el control sobre todo Angkor, y mando a construir Mebon en el 956, el templo-montaña dedicado a los antepasados, como parte de fortalecer las tradiciones. Más tarde, en el año 961, edificó otro templo-montaña, el Pre Rup, dedicado al linga Rajendreshara. También se le atribuye a construcción del Preah Vihar, dedicadó en honor de Shiva.

Para aumentar su autoridad, redujó a provincias a los reinos vasallos que se encontraban en el interior del imperio, produciendo descontento entre los soberanos privados de su título. El reino de Champa llevó a cabo, entre 945 y 946, repetidos saqueos, pudiendo llevarse imágenes en oro y otras obras de arte. A su muerte, en el 976, el reino se extendía al este hasta la cadena anamita, al oeste al río Saluen, y al sur hasta Grani, actualmente en la provincia de Nakhon Si Thammarat.

El nuevo rey sería Jayavarman V, el hijo de Rajendravarman II, quién subió a muy temprana edad, y fue ayudadó por Yajnavaraha, el que levanto en el 976 el templo de Bantey Screi. Jayavarman V derrotó a los chams y los obligó a pagar un tribulo. Según las inscripciones, fue un gran impulsor de la cultura y del poderío de la mujer. Al morir en el 1001, lo sucede su nieto Udayadityavarman I, ya que no tenía su hijo. De este solo se conoce muy poco, ya que su reinado solo fue de un año, el 1002.

Jayavirahvarman fue el nuevo rey hasta 1006, cuando sucede su última inscrpción. Protegió la capital con una muralla, debido a las amenazas de Suryvarman, hijo de un príncipe de Tambralinga. Suryavarman II subiría al trono, luego de los intentos de Udayadityavarman y su hermano Jayavirahvarman de tomar el poder, en el año 1006.

Edad Dorada[editar]

Suryavarman II comenzaría la Edad Dorada del Imperio jemer.

Los templos de Angkor[editar]

Los templos de Angkor constituyen el principal legado del Imperio a la posteridad, junto a su pueblo. Angkor es el testimonio del inmenso poder y riqueza que acumuló el Imperio Jemer, así como de la variedad de creencias que hizo suyas a lo largo del tiempo. Se tiene constancia de templos levantados desde finales del siglo VIII, a partir del reinado de Jayavarman II, mientras que el templo de Angkor Wat se erigió durante el reinado de Suryavarman II, quien murió en 1150. La concepción hindú del rey-dios llevó a los reyes angkorianos a dejar cada uno su propio templo-monte y de esta manera cada rey hasta el siglo XIV haría su propio templo, lo que se extendería por kilómetros a la redonda siendo hoy el más grande complejo religioso del mundo.

La religión angkorigina[editar]

Si bien el Imperio fue fundado bajo la égida del hinduismo y el mismo continuaría presente en la cultura hasta los tiempos contemporáneos, el Imperio Jemer bien pronto vería llegar una nueva religión, esta vez desde Sri Lanka, su Budismo Theravada durante el siglo XIII. El rey Jayavarman VII quedó cautivado por las enseñanzas que le fueron transmitidas por los monjes visitantes de aquel país acerca del Buda y sin más se convirtió a la nueva religión. Poco a poco todos los súbditos lo seguirían, pero los elementos hinduistas nunca desaparecerían, creando un particular sincretismo religioso hoy fácil de observar en los modernos jemeres. Durante el reinado de Jayavarman VIII a finales del siglo XIII se produjo una breve reimplantación del culto hinduista como religión de Estado.

Apogeo y arquitectura[editar]

El gran apogeo del Imperio Jemer sería bajo el reinado de Jayavarman II (802-850). Jayavarman se proclamó rey-dios al subir al trono con el poder conferido por Shivá. Desde entonces, los reyes jemeres exigieron lealtad a sus súbditos, y construyeron grandes templos y palacios. Los ingenieros idearon un innovador sistema de riego con el fin de hacer las cosechas más productivas, cosa que les permitió generar un excedente destinado a los sacerdotes de las ciudades-templo.

Decadencia[editar]

Teoría tradicional[editar]

La decadencia del Imperio Jemer es motivo de muchas discusiones contemporáneas. Para muchos el país se enfrentó a hambrunas que debilitaron su economía e hicieron el país frágil para las incursiones extranjeras. Para otros pudieron ser pestes. Pero indudablemente tuvieron que ver en esto la acción expansionista de los siameses, una antigua tribu China que había entrado al territorio jemer huyendo de la invasión de los mongoles. Poco a poco los inmigrantes asumirían muchos aspectos culturales jemeres y su fuerza creciente les haría conformar su propio Reino en gran parte del territorio del Imperio. La prueba de su fuerza y de la debilitación del que había sido el amo del Sudeste asiático se demostraría en 1431 cuando estos invadieron el país, saquearon la ciudad sagrada de Angkor y pusieron fin al que había llegado a ser un poderoso imperio. La familia real, con el rey Dharmara Jadhiraja, el último monarca angkoriano, abandonan la ciudad sagrada y se establecen en Phnom Penh, al sudeste y más lejos de Tailandia. Tras ello la ciudad sagrada de Angkor caería en el abandono y el olvido. Apenas habitada por los monjes budistas que nunca la abandonaron, fue engullida por la selva y olvidada por los jemeres. Hoy es una de las maravillas del mundo, el principal patrimonio del pueblo camboyano y un punto obligado del turismo y la arqueología.

Teoría medioambental[editar]

Otra teoría más reciente establece que los cambios en el clima y desastres asociados a repentinas inundaciones, glaciaciones o sequías pudo tener mucho más que ver en la caída del Imperio Jemer de lo que se pensaba hasta ahora. Un grupo de investigadores, liderados por Mary Beth Day, de la Universidad de Cambridge, asegura que un largo periodo de escasez de lluvias, unido al mal mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas que montaron los jemeres para cultivar el arroz, están detrás de su debacle.

Los millones de visitantes que cada año se acercan al lugar no suelen fijarse en los complejos sistemas hidráulicos que los jemeres pusieron en marcha en la ciudad imperial. Canales, fosas, terraplenes y grandes depósitos, conocidos como 'barays' que, según las dataciones de los científicos, podrían haber sido construidos hace 1.000 años.

La red hidráulica que montaron los jemeres entre los siglos XI y XIII, y que funcionó hasta su caída en el siglo XV, llegó a tener 1.000 kilómetros de longitud en todo su territorio. En los 'barays' almacenaban todo el agua sobrante de las lluvias que caían durante el verano monzónico, que luego se utilizaba para irrigar los campos.

Hasta ahora, los historiadores han explicado la caída de los jemeres a factores como la guerra con los expansionistas de Siam y otros pueblos extranjeros, a la superpoblación, a la conversión de su emperador al budismo o a cambios en los patrones comerciales. Sin embargo, nuevas evidencias, como las que ahora se publican en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), ponen de manifiesto que el estrés ambiental y, especialmente, una gestión del agua no adaptada a nuevas condiciones climáticas, tuvo mucho más que ver de lo que se pensaba hasta ahora.

El nuevo estudio refleja que en el siglo XIV, las tasas de sedimentación disminuyeron, lo que tiene que ver con que en la región desde finales de ese siglo y hasta los primeros años del siglo XV no se produjeron las lluvias del monzón, sequía que también se ha detectado en los anillos de los árboles en el vecino Vietnam.

"Nuestros resultados demuestran que fueron los cambios en el sistema de gestión del agua lo que se debe asociar con el declive del reino de Angkor en ese momento histórico", apunta el equipo de Day. Solo hacia el siglo XVII el sistema volvería a funcionar, aunque para entonces el imperio de los jemeres ya era historia. En concreto, los científicos han detectado un incremento de arena sedimentada que prueba que durante muchos años entró poca agua en los depósitos.

"No podemos distinguir en qué porcentaje la falta de agua se debe al cambio en el clima y a la mala gestión humana de este recurso, pero lo que parece claro es que ambos factores actuaron a la vez", concluyen. Y, aún así, reconocen que el sistema de gestión hidráulica que iniciaron los jemeres es un ejemplo de una sofisticada tecnología humana que fracasó ante unas condiciones ambientales extremas.

Ruinas[editar]

Entre las obras más importantes que se conservan del Imperio jemer son los rostros del rey-dios Jayavarman VII (1181-1218), rey que expulsó a los invasores cham y reconstruyó Angkor. Fue además el primer rey jemer budista.

Angkor Wat, el complejo religioso de la ciudad sagrada, fue redescubierto para occidente en 1861 por el naturalista francés Henri Mouhot; aunque se tiene constancia de misioneros portugueses y españoles que lo visitaron varios siglos antes. Se trata de una combinación de templos y palacios donde los reyes vivían y eran sepultados, comenzada por el rey Suryavarman II a partir del año 1113.

Sociedad[editar]

A pesar de la importante influencia del hinduismo, la sociedad jemer no estaba dividida en castas según investigaciones. Los jemeres se reunian en profesión o funciones a desempeñar, sin ser hereditarias, ya que los cargos políticos y militares eran de la elección del rey.

La única casta establecida la de los brahmanes de ascendencia india, siendo los encargados de realizar los ritos sagrados, y se organizaban en clanes según la línea materna y se casaban con miembros de la aristocracia guerrera.

El rey era el soberano de todo lo terrenal y la representación de Shivá, solo si era aprobado por los sacerdotes. Él era la base del sistema social organizado, y, según se creía, su poder era absoluto por mandato divino, y podía ordernar lo que quisiese. Las consortes reales eran cinco: la primera esposa, madre del heredero y compañera de los ritos, y otras cuatro mujeres más que simbolizaban los cuatro puntos cardinales, por los que se extendía el imperio.

Los oficiales y príncipes eran parte de la aristocracia guerrera, y su honor y deber aumentaba con su desempeño en las batallas. Eran muy admirados dentro del imperio, aunque el rey podía sacarlo de su cargo si quería sin impedimento alguno. Los encargados de recaudar los impuestos y de gestinar el territorio eran diversos funcionarios de rangos diferentes. Los parasoles, espantamoscas y abanicos definían si una persona era de clase alta o no.

Por último, estaban los khnum, que eran personas obligadas a prestar un servicio, pero, a la vez, no eran esclavos. Ellos eran obligados a realizar determinado servicio o a donar determinada cantidad de productos al templo, por lo que no es visto como una carga, sino, más bien, como una respuesta a los favores y a la devoción por los seres supremos.

Los esclavos eran los prisioneros de guerra, algunos acreedores, y salvajes capturados. Realizaban todos los trabajos pesador y eran tratados con desprecio. Los hijos de ellos seguían siendo esclavos y no tenían posibilidad de ser libres.

Mientras tanto, a diferencia de otras tantas culturas de ese entonces, las mujeres gozaban de mucho respeto y consideración, y eran las encargadas de los negocios, junto a los chinos.

Vestimenta[editar]

La forma de vestir de los jemeres era casi igual para todas las clases sociales. Consistía en un sampot para los hombres y un sarong para las mujeres. Un sampot era un paño corto enrollado alrededor de la cintura y con los extremos que pasaban entre las piernas de los hombres. Y el sarong era un paño largo hasta los tobillos que se aguantaba sobrepuesto adelante y atrás. Los juegos de trableado y plieges, la calidad del material, los adornos y las forma de atarcelo hacían la diferencia entre las clases. El paño del Bodhisattva era largo hasta los tobillos.

La realeza y las clases más altas utilizaban la seda, que se importaba de la China y los reinos tai. Las joyas solo estaban permitidas para los nobles y el soberano. La vestimenta del resto del pueblo era tejida con algodón o kapoc a mano, ya que no se conocía la devanadera. Las prendas se podían teñir con los colores negro, sacado del árbol del pan (Artocarpus altilis); rojo, de la sustancia que envuelve a las semillas del achiote (Bixa orellana) y del Acacia; el amarillo, de la Gardenia, del Mangle y del azafrán (Crocus sativus); el azul, que se obtenía del añil; el bermellón se traía de China y el colorante rojo de las cochinillas (Dactylopius coccus).

Ejército[editar]

Arqueros montados en elefante.

La guerra y la expansión de su territorio era un deber fundamental para todo rey. El ejército, dirigidó por el rey y los príncipes, estaba compuesto por los continguentes reclutados por levas obligatorias, las tropas mercenarias (siameses, chams, vietnamitas) y los esclavos. El ejército se encontraba dividido en cuatro cuerpos, al igual que los indios, solo que reemplazando los carros de guerra por la fuerza naval, ya que los carros no eran aptos para las formas montañosas y selvaticas de los territorios jemeres.

Estos cuerpos eran:

  • Infantería, armados con arco, flechas, lanza, escudo, y, en algunos casos, casco y coraza.
  • Caballería, sentados sobre una manta y gobernando al caballo con bocado y riendas.
  • Elefantes de guerra, guiados por un mahout cada uno, eran protegidos por gurpos de infantería, y sobre él se podían posicionar hasta tres arqueros.
  • Flota.

Galería de templos[editar]

Templos de Angkor en Camboya
Templos de Angkor en Tailandia
Templos de Angkor en Laos

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]