Imperio purépecha

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Iréchecua T'sintsunsani
Imperio de Tzintzuntzan

Estado precolombino

siglo XIV d.C.-1529

Flag of Cross of Burgundy.svg

Bandera Escudo
Bandera Escudo
Ubicación de Reino Purépecha
Capital Tzintzuntzan
Idioma principal Purépecha
Religión Politeísta
Gobierno Monarquía
Irecha
 • 1350-1408 Tariácuri
 • 1510-1521 Zuangua
 • 1521-1529 Tangáxoan Tzintzicha
Período histórico América precolombina
 • Fundación de Tzintzuntzan siglo XIV d.C.
 • Conquista española 1529
Superficie 75 000 km²
Gentilicio: purépecha

El Imperio purepecha fue un estado del México precolombino, que abarcaba aproximadamente el área geográfica del actual estado mexicano de Michoacán, partes de Jalisco y Guanajuato. En el momento de la conquista española fue el segundo estado más grande de Mesoamérica.[1]

El estado fue fundado cerca de los principios del siglo XIV y perdió su independencia con los españoles en 1530. En 1543 estaba ya oficialmente a el cargo del Gobernador de Michoacán, su nombre viene del nahuatl, Michhuacán ("lugar donde abundan los peces"). En purépecha, la lengua de los tarascos, el nombre del estado fue Iréchecua Tzintzuntzáni, el "Reino de Tzintzuntzan".

Los habitantes del imperio tarasco eran en su mayoría purepechas, pero también se incluían otros grupos étnicos como los nahuas, otomíes, matlatzincas y chichimecas. Estos grupos étnicos fueron asimilados gradualmente por el grupo mayoritario purépecha.

El estado tarasco estaba constituido por una red de sistemas tributarios y poco a poco se fue centralizando bajo el control del gobernador del estado al que se llamó cazonci. La capital tarasca se encontraba en Tzintzuntzan a orillas del lago de Pátzcuaro, Michoacán; según la tradición oral tarasca fue fundada por el primer cazonci Tariácuri y dominado por su linaje, los Uacúsecha (Águilas).

El estado tarasco fue contemporáneo y enemigo del Imperio Azteca, contra el que luchó muchas veces. El imperio tarasco bloqueó la expansión azteca hacia el oeste y suroeste, y los tarascos fortificados, patrullaban sus fronteras con los aztecas, posiblemente, el desarrollo del primer estado verdaderamente territorial de Mesoamérica.

Debido a su aislamiento relativo dentro de Mesoamérica, el estado tarasco tenía muchos rasgos culturales completamente distintas de las del grupo cultural mesoamericana. Es particularmente digno de mención por ser una de las pocas civilizaciones mesoamericanas con uso de metales para las herramientas y ornamentación, e incluso armas.[2]

Geografía y área de ocupación[editar]

El territorio que eventualmente formaba la configuración del estado tarasco es parte de la zona volcánica transversal, y se ubica en su prolongación occidental, entre dos grandes ríos: el Lerma y el Balsas. Incluía zonas de clima templado, subtropical y tropical, que están dominadas por montañas volcánicas del Cenozoico y lacustres por encima de 2000 metros de altitud, pero también incluye zonas más bajas, como las regiones costeras del suroeste. Los tipos de suelos más comunes en la meseta central son volcánicas jóvenes o andosoles, luvisoles y los menos fértiles acrisoles. La vegetación es conformada principalmente por el pino, pino-encino y abetos. La ocupación humana se ha centrado en las cuencas de los lagos, que son abundantes en recursos. En el norte, cerca del río Lerma, hay recursos como la obsidiana y fuentes termales. El estado tarasco se centraba en la cuenca del lago de Patzcuaro.

Historia del estado tarasco[editar]

Evidencia arqueológica temprana[editar]

El área tarasca ha estado habitada al menos desde principios del período Preclásico. Existe evidencia lítica temprana desde antes del 2500 aC como puntas acanaladas y utensilios de piedra. Las fechas más tempranas de radiocarbono en los sitios arqueológicos caen alrededor del año 1200 aC; la cultura del preclasico más conocida en Michoacán es la cultura Chupicuaro. La mayoría de los sitios Chupícuarenses se encuentran en las islas del lago. A principios del periodo Clásico, juegos de pelota y otros artefactos demuestran una influencia de Teotihuacan en la región.

Fuentes etnohistóricas[editar]

La fuente etnohistórica más útil ha sido la Relación de Michoacán,[3] escrito hacia 1540 por el sacerdote franciscano Fray Jerónimo de Acalá, contiene relatos traducidos y transcritos de nobles tarascos. Esta Relación contiene partes de la "historia oficial tarasca", que lleva a través de la tradición oral: una parte se centra en la religión del estado tarasco, el segundo en la sociedad tarasca, y el último en la historia tarasca y la conquista española. Por desgracia, la primera parte sólo se conserva en parte. Otras fuentes incluyen una serie de pequeños manuscritos pictóricos, el más conocido es el Lienzo de Jucutacuto.

Fundación y expansión[editar]

Imagen de las ruinas de la prehispánica ciudad de Tzintzuntzan.

A finales del clásico, al menos, dos grupos étnicos no p'urhépechas vivían en el actual estado de Michoacán; eran los tecos, que abarcaban la mayor parte del territorio y una tribu chichimeca llamada Ziram Bénecha que habitaba cerca del actual Zacapu.

Los purepechas llegan a la región alrededor del año 1100 desde el oeste, era una tribu denominada Uacúsecha, éstos se asientan en el cerro de Uringuarapexo y le exigen al cacique de los Ziram Bénecha que practiquen culto al dios Curicaveri (Dios del fuego) y les rindan tributo, el cacique de éstos (Ziraziracámbaro) se indignó por las exigencias de Ireti Ticatame, líder de los purepechas, sin embargo la superioridad militar de los Uacúsecha impidió a los Ziram Bénecha dar una ofensiva, éstos le entregaron a Ireti tributo y a la hermana de su líder, Pispérama quien tuvo un hijo con él; a su hijo lo nombraron Sicuirancha.[4]

Posteriormente los Zirambénechas y Purépechas entraron en conflicto, los segundos tuvieron que dejar el cerro donde yacían para emigrar a un pueblo cerca de Patzcuaro llamado Zichaxucuaro, ahí se mantuvieron durante el resto del reinado de Ireti Ticatame quien murió en una guerra contra los señores de Cumachen, quienes también incendiaron el pueblo. Cuando Sicuirancha y otros hombres llegaron de la cacería encontraron la aldea incendiada, éste entonces junto con sus guerreros atacan Cumachen y los destruyen, los vencidos son sometidos, la capital es renombrada a Huayameo.

Sicuirancha muere alrededor de los 90 años, le hereda el poder a su hijo Pauácume.

El cacicazgo de los purepechas entonces entra en un periodo estable y de prosperidad en el que reinaron cinco cazonci.

Un líder visionario de los P'urhépecha llamado Tariácuri, hijo del señor de Patzcuaro Tzetahcu, decidió reunir a las comunidades de alrededor del lago de Pátzcuaro creando el imperio. Alrededor del 1300 se llevaron a cabo las primeras conquistas y puso a su hijo Tangaxoan en el poder. Con la muerte de Tariácuri (alrededor del 1350), su linaje mantuvo el control de los principales centros a los alrededores del lago de Pátzcuaro. Su hijo Tongaxoan I continuó la expansión en la zona de los alrededores del Lago de Cuitzeo.

Tongaxoán I empezó a institucionalizar el sistema tributario y a consolidar la unidad política del imperio. El creó una burocracia administrativa y las responsabilidades divididas de los tributos de los territorios conquistados entre señores y nobles. En los años siguientes la primera sierra tarasca y luego el río Balsas fueron incorporados al Estado, cada vez más centralizado.

Cazonci Regencia
Ireti Ticátame ?
Sicuirancha ?
Pauácume ?
Uápeani ?
Curátame ?
Pauácume II ?
Uápeani II ?
Tzétahcu ?-1350
Tariácuri 1350-1408
Tongaxoán I 1408-1454
Tzitzi Pandácuare 1454-1479
Harame 1479-1511
Zuangua 1511-1520
Toangaxoán II 1520-1529

Durante el reinado del cazonci Tzitzi Pandáquare se conquistó varias regiones, sólo para ser perdidas otra vez por las incursiones y hostigamiento de parte del Imperio mexica, en ese entonces se creó la llamada Guerra del salitre al oeste, en ésta guerra, el Imperio tarasco se lanzó contra todos los señoríos a los alrededores del lago de chapala, especialmente los reinos de Cainan, Coculla, Etzatlan, Sayula, Tonallan y Xilotlatzinga; sin embargo los poderosos señoríos de Xalisco y Colliman los apoyaron, deteniendo su expansión y haciéndolos respetar un acuerdo entre los señoríos de Colliman, Xalisco, Sayula, Tapalpa y Autlan.

En 1460 el estado tarasco llegó a la costa del Pacífico por Zacatula, avanzó lentamente hacia el valle de Toluca, y también, en el borde norte, invadió los antiguos señoríos guamares en el actual territorio de Guanajuato. Los aztecas en 1470 bajo comandancia de Axayacatl capturó una serie de ciudades fronterizas tarascas y llegó hasta el corazón imperial, pero fueron derrotados. Esta experiencia hizo que el gobernante tarasco fortaleciera aun más la frontera azteca con centros militares a lo largo de la frontera, como en Cutzamala, donde el cazonci tarasco creó una guarnición de guerreros a la que llamó Apatzingani. Como la mayoría de las guerras de ese tiempo, los conflictos entre mexica y tarascos eran también batallas religiosas, durante este periodo los guerreros tarascos en Cutzmala tenían la obligación de hostigar a los mexicas fortificados en Oztuma, y lo hacían obligatoriamente pintados de color negro para honrar al dios Apatzi (Dios de la muerte). También permitió a otomíes y matlatzincas que habían sido expulsados ​​de sus tierras por los aztecas instalarse en la zona fronteriza con la condición de que ellos participaran en la defensa de las tierras tarascas. A partir de 1480 el gobernante azteca Ahuizotl intensificó el conflicto con los tarascos, principalmente en tierra caliente. Apoyó los ataques a las tierras tarascas con otros grupos étnicos aliados o subyugados por los aztecas como los Matlatzincas, Chontales y Cuitlatecos. Los tarascos, dirigidos por el cazonci Zuangua, repelieron los ataques, pero la expansión tarasca se interrumpió hasta la llegada de los españoles.

Ante la presión mexica los tarascos se aliaron con la mayor parte de los reinos y señoríos del occidente del actual México y formaron una especie de liga o confederación que el padre Beaumont identifica con la extensión total del imperio purepecha, siendo esta afirmación errónea al incluir los reinos de Collimán y Xalisco; las fronteras que cita el padre Beaumont en su mapa "Plano itnográfico del Reino de Michuacan y estados del Gran Caltzontzin" corresponden con las de dicha confederación; sus fronteras eran las siguientes: Comenzaba al sur del actual estado de Guerrero pasando por Atoyac, Tepecuacuilco e Iguala, en el actuál estado de México pasando por Temascaltepec, Tlapujahua e Ixtlahuaca, luego hacia el norte pasando entre Queretaro y San Juan del Río, por la sierra de Xalpa, dando vuelta al noreste de Xichú hasta Apaseo, luego por el río Lerma hasta Papasquiaro, de ahí hasta el noroeste hasta Rosario y Chiametla en Sinaloa.[5]

Caída del estado tarasco[editar]

Imagen de la conquista del estado tarasco por Nuño de Guzmán.

Después de escuchar acerca de la caída del imperio azteca, el cazonci Tangaxoán II envió emisarios a los vencedores españoles. Algunos españoles se fueron con ellos a Tzintzuntzan, donde se presentaron y se intercambiaron regalos. Ellos regresaron con muestras de oro y el interés de Cortés en el estado tarasco se despertó. En 1522 un grupo de españoles bajo el mando de Cristóbal de Olid fueron enviados al territorio tarasco y llegaron a Tzintzuntzan en cuestión de días. El ejército tarasco contaba con muchos miles, tal vez hasta 100 000 guerreros, pero en el momento crucial decidieron no luchar.[6] Tangaxuán no nada más se presentó a la administración española, sino que también por su cooperación le permitieron un alto grado de autonomía. Esto dio lugar a una extraña disposición en la que tanto Cortés como Tangaxuán eran considerados propios gobernantes de Michoacán en los años siguientes: la población de la zona rendían homenaje a los dos. Cuando el español se enteró de que Tangaxuán seguía siendo de facto regente de su imperio los abandonó por un tiempo y mandó al despiadado Nuño de Guzmán para su conquista definitiva, quien se alió con un noble tarasco Don Pedro Panza Cuinierángari, el resultado fue la muerte de Tongaxuán.[7] Se inició un período de violencia e inestabilidad. Durante las próximas décadas, los gobernantes títeres tarascos fueron instalados por el gobierno español, cuando Nuño de Guzmán había caído en desgracia el obispo Vasco de Quiroga fue enviado a la zona a evangelizarlos. Se ganó rápidamente el respeto y la amistad de los nativos que dejaron las hostilidades contra la hegemonía española.

Notas[editar]

  1. Julie Adkins, "Mesoamerican Anomaly? The Pre-Conquest Tarascan State", Robert V. Kemper, Faculty papers, Southern Methodist University. On line.
  2. http://www.jstor.org/discover/10.2307/215553?uid=3739960&uid=2&uid=4&uid=3739256&sid=21100920864111
  3. Relación de Michoacán
  4. «Historia antigua de los Purépachas». Consultado el 7 de septiembre de 2013.
  5. Riva Palacio, Vicente. Mexico a través de los siglos (Tomo II, libro primero, capítulo II). Cumbre. ISBN 9686321764. 
  6. Gorenstein (1993, xiv).
  7. Ver Gorenstein (1993, xv). Según otras fuentes Tangaxuán II fue arrastrado de un caballo y luego quemado.

Referencias[editar]

Covarrubias, Miguel (1957). Indian Art of Mexico and Central America. New York: Alfred A. Knopf. 
Gorenstein, Shirley (1993). «Introduction». En Helen Perlstein Pollard. Taríacuri's Legacy: The Prehispanic Tarascan State. The Civilization of the American Indian series, vol. 209. Norman: University of Oklahoma Press. p. xiii–xx. ISBN 0-8061-2497-0. OCLC 26801144. 
Pollard, Helen Perlstein (1993). Taríacuri's Legacy: The Prehispanic Tarascan State. The Civilization of the American Indian series, vol. 209. Norman: University of Oklahoma Press. ISBN 0-8061-2497-0. OCLC 26801144. 
Pollard, Helen Perlstein (2003). «El gobierno del estado tarascano prehispánico». En Carlos Paredes Martínez and Marta Terán (eds.). Autoridad y gobierno indígena en Michoacán: ensayos a través de su historia. Colección Investigaciones series. vol. 1. Zamora, Mexico: Colegio de Michoacán. pp. 49–60. ISBN 970-679-121-3. OCLC 55237579. 
Silverstein, Jay (2001). The southeastern extent of Tarascan imperialism. Abstract of a paper presented at the 100th Annual Meeting of the American Anthropological Association, Washington, D.C.. 
Warren, J. Benedict (1963). «The Caravajal Visitation: First Spanish Survey of Michoacán». Americas 19:  pp. 404–412. doi:10.2307/979507. 
——— (1985). The Conquest of Michoacán: The Spanish Domination of the Tarascan Kingdom in Western Mexico, 1521–1530. Norman: University of Oklahoma Press. 
——— (1970–1971). Fray Jerónimo de Alcalá: Author of the Relación de Michoacán?. Americas.  pp. 307–327. 
Weaver, Muriel Porter (1993). The Aztecs, Maya, and Their Predecessors: Archaeology of Mesoamerica (3rd edición). San Diego, California: Academic Press. ISBN 0-12-739065-0. OCLC 25832740.