Iglesia de Dios (Cleveland)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Iglesia de Dios (Church of God) es una de nominación Pentecostal Cristiana, con sede en Cleveland, Tennessee. E.U.A. Ha crecido hasta convertirse en una de las mayores denominaciones Pentecostales en el mundo con más de 100 000 de miembros en USA y más de 2 000 000 en todo el mundo en más de 6,000 congregaciones, según datos de la misma denominación en el sitio web oficial. Actualmente es la más antigua denominación pentecostal en el mundo, fundada el 19 de Agosto de 1886 en Barney Creek, Carlina del Norte.

Historia[1] [editar]

Allá por 1886, en una reunión en Barney Creek, Condado de Monroe, Tennessee, es donde la Iglesia de Dios tiene sus orígenes. Un grupo de 12 cristianos con deseo de una vida y relación más estrecha con Cristo. Consciente de la inutilidad de la reforma de sus propias iglesias, establecieron una nueva iglesia, cuyo objetivo sería restaurar el sonido escritural y doctrinal de la Biblia, además de una profunda consagración; alentar y promover la evangelización y el servicio cristiano. Veintiún años después de la reunión y formación de la Unión Cristiana esa noche en la Calle Azuza, el movimiento creciente que establece permanentemente en la Iglesia de Dios.

A partir de este aparentemente insignificante origen, ha crecido una de las más influyentes denominaciones pentecostales de todo el mundo. Durante casi 80 años, la Iglesia de Dios ha sido un movimiento distintivo que se centró en comunicar el evangelio en el poder del Espíritu Santo. Actualmente, la Iglesia de Dios tiene más de 2 000 000 de miembros, en cerca de 78 países.

El llamamiento de la Iglesia de Dios hoy nos invita a retomar nuestros inicios como en los primeros días de Barney Creek. Las congregaciones de la Iglesia de Dios en todo el mundo están experimentando el fuego del Espíritu Santo, hoy más que nunca. Informes indican que hay un renacimiento de nuestros inicios; ya que cientos de personas están llenos del Espíritu Santo y son frecuentemente en estos tiempos. El llamamiento de la Iglesia de Dios para el mundo es la evangelización. Es también un llamado a la oración y discipulado: Es un llamado de compromiso. Se trata de una convocatoria de la Iglesia de Dios a ser un canal para la reactivación pentecostal en el nuevo milenio.

Orientación espiritual[2] [editar]

La Iglesia de Dios se fundó en 1932 en los principios de Cristo como ellos se revelan en la Biblia, la Palabra de Dios. Tiene su fundación de fe y práctica en las Escrituras y en la vital experiencia de éstas constituyen su orientación Espiritual.

Cristiana[editar]

En primer lugar, la Iglesia de Dios es una Iglesia Cristiana Internacional. Se fundamenta en la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios. Sus doctrinas y prácticas son basadas en Sus enseñanzas.

Protestante[editar]

La Iglesia de Dios se funda en los principios de Protestantismo, aunque no es seguidora de ningún líder específico de la Reforma protestante. La denominación sustenta firmemente la justificación por fe, el sacerdocio de los creyentes, la autoridad de la Biblia, libertad religiosa, y la separación de iglesia y el estado. Está en contra de los abusos y extravagancia del ritualismo eclesiástico y dogmático.

Fundamental[editar]

La Iglesia de Dios subscribe a las siguientes cinco doctrinas cristianas fundamentales:

  1. La infalibilidad de la Biblia.
  2. El nacimiento virginal y la completa deidad de Cristo.
  3. El sacrificio expiatorio de la muerte de Cristo por los pecados del mundo.
  4. La resurrección literal del cuerpo de Cristo.
  5. La segunda venida de Cristo a la tierra forma corporal.

Evangélica[editar]

Evangélica es un término que describe a aquellas instituciones que afirman las doctrinas básicas reveladas en las Escrituras. Estas doctrinas incluyen la inspiración y autoridad de la Palabra de Dios; la Trinidad; la deidad y nacimiento virginal de Jesucristo; salvación por fe en la muerte expiatoria de Cristo; Su resurrección corporal y ascensión a la diestra del Padre; el ministerio del Espíritu Santo; la segunda venida de Cristo; y la unidad espiritual de creyentes en Jesucristo.

Pentecostal[editar]

Desde 1932, muchos miembros de la Iglesia de Dios experimentaron un derramamiento espiritual que ellos identificaron como el bautismo del Espíritu Santo. Porque era tan similar a la experiencia de los primeros cristianos en el día de Pentecostés, llegó a ser llamado una experiencia Pentecostal, un enriquecimiento de la vida cristiana a través del poder del Espíritu Santo que ungió o capacitó a los creyentes para ser eficaces en dar testimonio de Cristo. Un principio distintivo de la Iglesia de Dios como una organización Pentecostal es el creer hablar en otras lenguas según el Espíritu dirige a la persona y que ésta es una evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo.

Carismática[editar]

El charismata (Gk.) o los regalos del Espíritu aparecieron en forma temprana en la vida y ministerio de la Iglesia de Dios. Los regalos pueden ser divididos en tres categorías: los regalos de revelación, los regalos de poder y los regalos de hablar en lenguas. Los regalos de revelación son los regalos de la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y el discernimiento de espíritus. Los regalos de poder son la fe, milagros, y regalos de curación. Los regalos de hablar en lenguas son profecía, lenguas e interpretación. El espíritu santo otorga estos dones y aquellos que aceptan la validez de estos dones son llamados carismáticos.

Evangelización[editar]

Desde sus principios la Iglesia de Dios ha sido un movimiento del avivamiento. La evangelización ha estado a la vanguardia de todas sus actividades. La iglesia ha mantenido un esfuerzo agresivo para presentar el mensaje de Cristo a todo el mundo por todos los medios y métodos. Cada programa de la Iglesia refleja una actitud evangelística: en sus actividades, conferencias, servicios de adoración, la enseñanza, predicación y en sus esfuerzos misioneros.

Organización[editar]

La magnitud de la Gran Comisión requiere un esfuerzo unido. Estos esfuerzos unidos han servido eficazmente para guía, apoyo, recursos y liderazgo desde un centro común. El gobierno de la Iglesia es una administración centralizada. Su administración se estructura en territorios, regiones, distritos e Iglesias locales. El apoyo mutuo facilita el cumplimiento de la misión de la iglesia.

Educación[editar]

Una prioridad para la Iglesia de Dios es el énfasis en la educación y el entrenamiento. Se proporcionan oportunidades educativas a las congregaciones locales a través de las instituciones de aprendizaje al más alto nivel internacional de la iglesia.

DOCTRINA Y GOBIERNO DE LA IGLESIA DE DIOS. A. Necesidad Normalmente todo movimiento cristiano o religioso en la historia surgió sin muchos planes ni preparaciones previas, como obra soberana de Dios. Pero con el paso del tiempo, después de sucederse confusiones y desórdenes a falta de una doctrina bien clarificada y un sistema de gobierno que ayudara al buen orden y administración de tales grupos, se ha tenido la necesidad de determinar ambos aspectos, si es que tal grupo cristiano ha de seguir adelante y mantenerse en una proyección correcta en las siguientes generaciones. Así sucedió con la Iglesia de Dios, tanto el sistema de Doctrina como el de Gobierno han sido clarificados por la gran necesidad de la enseñanza sana y formación tanto a miembros en particular como a congregaciones en general, para prevenir y proteger contra falsas doctrinas y aspiraciones de personas que teniendo el entendimiento entenebrecido procuran enseñar de acuerdo a sus propias concupiscencias y conveniencias, poniendo en peligro al pueblo de Dios de aún perderse del camino y caer en la condenación.

B. Fundamentación bíblica. En la Biblia encontramos exhortaciones tales como: 2ª. Tim 3:16-17: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. Tito 2:1,11-15 Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina……….. 11Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. 15Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.

C. Declaración de Fe. La doctrina de la Iglesia de Dios en fundamentalista en su definición, pero pentecostés en la práctica, pues su nacimiento se dio con el derramamiento del Espíritu Santo y todo lo que esto trajo como nuevo mover de Dios a finales del Siglo XIX en los movimientos pentecostales del mundo.

Para mejor comprensión de todos la Iglesia ha formulado su sistema de doctrina en una declaración de fe para mejor instrucción a todos. Siendo esto así, la Iglesia de Dios establece que todos sus miembros deben comprenderla y memorizarla para poder hacer lo que dice la Biblia: “... santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” 1 Ped. 3:15

Declaración de fe[editar]

Creemos:

1. En la inspiración verbal de la Biblia. 2ª. Ped. 1:20-21; Mt. 5:18; 1ª. Pedro 1:10; Jn. 5:39,46; Lc. 24:27; Sal. 118:89; Deut. 31:24; 6:7-8; Hch. 28:23; Sal. 119:105, 19:7; 2ª. Tim. 3:16; Is. 55:10-11. 2. En un Dios existiendo eternamente en tres personas; a saber: Padre, Hijo y Espíritu Santo. 2ª. Cor. 13:14; 1ª. Ped. 1:2; 1ª. Juan 5:7-8; Gén. 1:26; Ef. 2:18,22; 4:4-5; Mt. 1:22:23; Jn. 1:1; 20:28; Hch. 20:28; 1ª. Tim. 3:16; 1ª. Jn. 1:1-2; Jn. 14:7-11; Hch. 5:3-4; 1ª. Cor. 3:16,17; 6:19-20. 3. Que Jesucristo es el unigénito del Padre, concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Que fue crucificado, sepultado y resucitado de entre los muertos. Que ascendió a los cielos y está hoy a la diestra del Padre como intercesor. Mt 1:18-25, 16:21-23, 12:39-40, 27:35, 36, 50, 60. Lc. 1:26-42, 9:22, Mr. 8:31-33, Jn. 12:32-34, 7:33,34, Hch. 7:55,56, Col. 3:1, Heb. 7:19-25, 4:14-16. 4. Que todos han pecado y están destituidos de la gloria de Dios, y que el arrepentimiento es ordenado por Dios a todos, y es necesario para el perdón de los pecados. Gén. 1:25,31, 3:1-7, Sal. 8:4-8, Jos. 24:15, Lc. 12:47, 48 Rom. 1:21-31, 3:9-18 5:12-19, Heb. 4:15, Mr. 1:15, Lc 13:3 Hch. 3:19, Tito 2:11,3:5-7, Rom. 10:13-15. 5. Que la Justificación, la Regeneración, y el Nuevo Nacimiento, se efectúan por la fe en la sangre de Jesucristo. 1 Jn. 1:9, Rom. 5:1, Is. 55:6,7, Jn. 16:8, 1:11-13, 3:3-7, Ef. 2:1 Col. 2:13, Rom. 8:33, 1 Cor. 6:13, Rom. 1:17, Heb. 4.2 6. En la Santificación, subsecuente al nuevo nacimiento, por la fe en la sangre de Jesucristo, por medio de la Palabra de Dios, y por el Espíritu Santo. Rom. 6:13, Ef. 4:20-25, Col. 3:9-11, Stgo. 1:21, Rom. 5:2, Heb. 13:12, 1ª. Cor. 1:30, 1 Tes. 4:3 7. Que la santidad es la norma de vida, de Dios para su pueblo. Lc. 1:75, 1 Tes. 4:7, Heb. 12:14, Jn. 15:16, Jn. 17:6, Ef. 1:4, 2:10, Tes. 2. 2:13, Heb. 10:28, 29. 8. En el bautismo con el Espíritu Santo, subsecuente a un corazón limpio. Lc. 24:49, Hch. 1:4,8. 1ª. Cor. 12:1-31. Hch. 10:44-46. Hch. 11:14-16. Jn. 7:37-39. Jn. 14:16,26. 16:7. Rom. 6:17 Ef. 5:18. 1ª. Cor. 2:14. Jn. 20:22. 9. En el hablar en otras lenguas, como el Espíritu dirija a la persona, y que es evidencia inicial del bautismo con el Espíritu Santo. Mr. 16:17 Hch. 2:1-4, Hch. 8:14-17, Hch. 9:17, Hch. 10:44-46. Hch. 19:5-7. 1ª. Cor. 14:18, 1ª. Cor. 12-14. Hch. 2:39. Heb. 2:4 10. En el bautismo en agua, por inmersión, y en que todos los que se arrepientan deben ser bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mt. 28:19. Hch. 10:47,48. Rom. 6:4. Hch. 20:21. Heb. 10:22. Hch. 8:36. Jn. 3:23. Col. 2:12. Mt. 3:16. Hch. 2:38,41 Hch. 16:14, 15, 32, 33. 11. Que la sanidad divina es provista para todos en la expiación. Hch 10:38. Lc. 13:11-17. Heb. 2:14,15. 1ª. Jn 3:8. Gál. 3:10-14. Mt. 8:16,17. 1ª. Ped. 2:24. Mt. 10:7,8. Lc. 10:9. Hch. 5:12,15. Lc. 7:21,22. Sntgo. 5:14-16. 12. En la cena del Señor y en el lavatorio de pies de los santos. Lc. 22:17-20. 1ª. Cor. 11:22-29. Mt. 26:29. Jn. 6:48-58. 1ª. Cor. 10:16,17. Jn. 13:4-17. 1ª. Tim. 5:9, 10 13. En la pre-milenial segunda venida de Jesús; primero, para resucitar a los justos muertos y arrebatar a los santos vivos hacia El, en el aire; segundo, para reinar en la tierra mil años. 1ª. Tes. 4:15-17. 2 Tes. 2:1. 1 Cor. 15:52. Rom. 8:23. Tito 2:13. 2 Tes. 1:7-10. Jud. 14,15. Apoc. 5:10; 19:11-21. Hch. 1:9-11 14. En la resurrección corporal; vida eterna para los santos y castigo eterno para los inicuos. Jn. 5:28,29. Hch. 24:15. Apoc. 20:5,6. Mt. 25:46. Lc. 18:30. Jn. 10:28. Roma. 6:22, 23. 1ª. Jn. 5:11-13. Mr. 3:29. 2ª. Tes. 1:8,9. Apoc. 20:10-15. 21:8.

D. Gobierno De La Iglesia De Dios. La definición del gobierno de la Iglesia es “Centralizado”. El cual consiste en un orden de autoridad ascendente y descendente, según la Biblia enseña que se conducía la iglesia primitiva en el tiempo del Apóstol Pablo cuando enviaba a unos a alguna iglesia durante un tiempo para atender la necesidad existente y luego lo removía y lo enviaba para otro lugar (1 Tim. 1:3; 2ª. Tim. 4:12; Tito 1:5-16; Tito 3:12-13, Hechos 15:1-35). En estos pasajes bíblicos y otros semejante aprendemos que ningún pastor o líder en la iglesia era ni debe ser vitalicio, ni siquiera permanente por demasiados años, lo cual permite que otros tengan oportunidad de servir y también la iglesia es mejor enseñada a través de la diversidad de ministerios que la dirigen en un momento dado. De los sistemas de gobierno existentes cuando la Iglesia de Dios surgió se encontró que ninguno era el apropiado para adoptarlo tal y como estaba, por eso la Iglesia, se puede decir, que tomó el sistema Episcopal y le hizo algunas modificaciones, procurando con esto hacer las cosas lo más cerca de la enseñanza bíblica que era posible, creando así el sistema único que se ha convertido en un distintivo de nuestra Iglesia, de modo que se puede decir que este gobierno es episcopal en líneas de autoridad, pero democrático en la práctica, porque a diferencia del sistema Episcopal, todos tienen voz y voto en el nivel de la Iglesia en que se desenvuelven, siempre y cuando se conduzcan conforme a los parámetros bíblicos de disciplina, testimonio, responsabilidad y santidad que la Iglesia práctica. Así que en Asambleas Internacionales el voto de elección para quienes han de ocupar los cargos de Liderazgo General, viene de los Obispos Ordenados. En las Asambleas Nacionales, el voto que cuenta para la elección del Superintendente Nacional es el de los Ministros con credencial internacional, desde los exhortadores hasta los Obispos Ordenados. Y, en las iglesias locales el voto que se cuenta para elegir líderes locales, excepto el pastor, el cual es nombrado directamente por el Supervisor Territorial en consulta con el supervisor del distrito, es el de los miembros fieles y activos de la Iglesia local. Manteniéndonos en el temor de Dios, todo ministro y miembro en la Iglesia de Dios tiene como un alto valor moral y espiritual la sujeción y la obediencia a sus líderes en el Señor, de lo cual hace votos en cumplir desde que es recibido como miembro de la Iglesia y también cuando ingresa al ministerio de la Iglesia y a todo miembro y ministro se le encarga mantenerse siempre orando por sus líderes en el Señor para que Dios dirija con su sabiduría a cada uno por la responsabilidad de liderazgo que tiene que ejercer en pro del avance y bien de la Iglesia y los ministros.

IV. ENTENDIENDO LA ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA EN LA PRÁCTICA.

A. Organismo. Más que sólo una organización, la cual estaría compuesto por sólo niveles de liderazgo e instrumentos de trabajo inerte, la Iglesia de Dios como una entidad viviente es mejor entendida como un Organismo vivo, dinámico, en progresión y que bíblicamente es el cuerpo de Jesucristo en la tierra en la que conviven todos los miembros de la misma que Dios ha ido añadiendo a Su Obra.

B. Sesiones de negocios. Así son conocidas las reuniones de acuerdos que las iglesias realizan periódicamente. Por lo regular todas las Iglesias de Dios celebran Sesiones de negocios ordinarias por lo menos una vez al año, aunque lo más recomendable es que éstas se realicen dos veces por año. Es deber de los pastores organizar la reunión, convocar a la membresía activa y preparar la agenda de trabajo para dicha sesión. La fecha de la celebración de las sesiones de negocios debe fijarse desde cuando se está preparando la agenda de trabajo general para el siguiente año y debe hacerse en consulta con el supervisor del distrito. Es deber del pastor y la iglesia notificar en tiempo y forma al Supervisor del Distrito sobre la fecha y la agenda de temas a tratar en la sesión de negocios agendada, porque es el supervisor de Distrito quien debe presidir las sesiones de negocios locales de su distrito. En las sesiones de negocios por lo regular se deben tratar los siguientes temas: a. Nombramiento de un Secretario de Actas si no había uno ya desde antes. b. Recuento del Quórum de asistencia. En esto se checa que por lo menos esté presente en la sesión el 50 % de los miembros activos y uno más que haga mayoría. c. Lectura al acta de la Sesión anterior. d. Informe financiero de todos los dineros y las diferentes tesorerías que existan en la iglesia, todo ello reunido en un informe previo al Secretario Tesorero General de la Iglesia. e. Elección de nuevos líderes cuando esto sea necesario. f. Asuntos varios. g. Consejo y recomendaciones del Supervisor del distrito. La Biblia dice: 2ª. Cor. 8:21 ….procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.

C. Liderazgo interno de la Iglesia local. Toda iglesia local debe cuidar de contar con su directiva local de cada ministerio bien integrada a fin de que se esté atendiendo debidamente cada necesidad y ministerio hacia adentro y hacia afuera que la iglesia debe estar cubriendo para mantenerse al día en el cumplimiento de su misión de parte de Dios y como denominación. Las directivas regulares y a ser elegidas en las sesiones de negocios son las siguientes: Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 14 a. Secretario Tesorero General Local o comité de finanzas. b. Comité de Consejeros locales mínimo dos en las iglesias pequeñas c. Directiva de Hombres de Acción (tres miembros) d. Directiva de Ministerio de la Mujer (tres miembros) e. Directiva de Jóvenes (tres miembros) f. Directiva de Niños (tres miembros) g. Directiva de Escuela Dominical (Tres miembros) h. Directiva de Misiones (COMIL) (tres miembros) i. Comité de Construcción y mantenimiento físico (dos miembros) Hay que tener en cuenta que estos son las directivas básicas en la Iglesia, pero de ahí en adelante, las iglesias han de organizar las directivas de los comités y ministerios que vayan creando de acuerdo a la proyección de la misma y las necesidades que se deban cubrir. En la mayoría de los casos, ya estos últimos mencionados, si se organizan, le toca al pastor y su equipo directivo designar quienes han de ayudar en la dirección de tales entidades.

D. Ministerios representados en todos los niveles. Es importante tener presente que cada ministerio y directiva enlistados arriba existen en todos los niveles de la Iglesia de Dios y todos, cuando son elegidos para servir en un cargo de estos, deben ser instruidos e informados en el modo en que deben funcionar y reportar mensualmente sus actividades para que lo que la iglesia esté haciendo se tome en cuenta en los avances distritales, territoriales, nacionales y mundiales de la Iglesia de Dios.

V. LA MEMBRESÍA EN LA IGLESIA DE DIOS. Ef. 5:30: …porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

A. Consideraciones. Ser miembros de la iglesia es el estado normal de los participantes en la Iglesia de Dios, sin embargo, esto debe tomarse no en forma legalista ni única como si fuera lo máximo a lo que un cristiano debe aspirar a alcanzar. Por el contrario, se debe tener en cuenta que el estado pleno de los cristianos es el ser discípulos de Jesucristo con toda la implicación que la Biblia le da a tal posición. Pero administrativamente sí tiene importancia por el hecho de que el orden es necesario para la supervisión de la iglesia por parte de las personas responsables. De manera que el cristiano no debería contentarse con ser sólo “creyente” o “simpatizante” de la iglesia. Al contrario, debería procurar tener una vida consagrada a Dios, lo cual implica que participará fielmente en la iglesia como “miembro”. Cuando un creyente, habiendo recibido a Jesucristo como su Salvador y Señor decide ser bautizado en las aguas, debe ser recibido como miembro en la Iglesia local, siendo instruido previamente sobre todo lo que concierne a tal posición. En dicha instrucción se le debe enseñar entre otras cosas, asuntos como los siguientes:

B. Privilegios del miembro de la Iglesia de Dios: 1. Voz y voto en las sesiones de negocios. 2. Participación de los sacramentos (Cena del Señor y Lavatorio de Pies). 3. Pueden ocupar un ministerio oficial en la Iglesia o ser parte de él. 4. Ministrar en el altar: Dirección, enseñanza, predicación,...etc. de acuerdo a su madurez y capacidad. 5. Cobertura pastoral y eclesiástica por parte de la Iglesia de Dios. 6. Reconocimiento extendido como miembro de la Iglesia de Dios. 7. Carta de recomendación en caso de traslado de residencia.

C. Deberes: 1. Asistir regularmente a las reuniones de la iglesia. 2. Estar presente en toda sesión de negocios de la iglesia. 3. Involucrarse en los ministerios diversos de la iglesia donde se le solicite. 4. Pagar sus diezmos y apoyar en todos los proyectos financieros de la iglesia conforme sea prosperado. 5. Actitud pro activa y acomedida para servir a Dios en lo que haya que hacer en las diferentes áreas en la iglesia. 6. Sujeción a los líderes y actitud de discípulo. 7. Testimonio cristiano de santidad y constructivo ante los de afuera.

D. Disciplina a los miembros de la Iglesia. La disciplina viene como consecuencia de no conducirse bajo el estilo de vida cristiano que es resumido en los deberes y en los principios prácticos y consiste en la no participación en los privilegios del miembro, mientras que sí debe cumplir con todos sus deberes. Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 16

E. Status de los miembros de la Iglesia. Existen dos estados en los miembros de la iglesia: 1. Los activos. Son los que están plenamente involucrados en las actividades de la iglesia y cumplen con todos sus deberes, por lo que se les tiene en cuenta para todas las actividades y proyectos de la iglesia. 2. Los pasivos. Son aquellos que por diferentes razones no son constantes en el cumplimiento de sus deberes en la iglesia, o cumplen a medias o están en disciplina o son los que ejerciendo un ministerio aparte de la iglesia local donde son miembros, están ausentes continuamente de su iglesia. Dichos miembros, mantienen su estatus de miembros, pero no cuentan con los privilegios de tal posición, por no estar involucrados en la vida de la iglesia. Sin embargo, es deber de los pastores y líderes de la iglesia estar orando por estas personas y mantener su nombre en la lista de membresía, así como procurar estar en comunicación con ellos, pues, son ovejas de Dios en la iglesia todavía, mientras mantengan su membresía en la iglesia local. Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 17

VI. LA VISIÓN CORPORATIVA DE LA IGLESIA DE DIOS. Prov. 29:18: Sin profecía el pueblo se desenfrena; Mas el que guarda la ley es bienaventurado. 1 Cor. 2:9-10 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. La Iglesia de Dios, siendo una obra de Dios, es una iglesia de visión, de proyectos, de propósito y de unidad en la Misión que nos ocupa. A continuación está expuesto en cada nivel de la Iglesia un resumen de los proyectos sobre los que estamos sirviendo a Dios en este mundo.

A. Iglesia General. La misión de la Iglesia de Dios es perpetuar el evangelio completo de Jesucristo (Mateo 28:19,20), en el Espíritu y poder del Pentecostés (Hechos 2:1-4, 13-18) Declaración de la Visión Nuestra visión surge del entendimiento de lo que Dios se propone hacer por y a través de su iglesia. La Gran Comisión sigue siendo nuestro mandato de Cristo. La Iglesia de Dios deberá ser: 1. Un movimiento comprometido con la autoridad de las Santas Escrituras en cuanto a fe y dirección. 2. Una comunidad fraternal cuya adoración atraiga el poder de Dios a la vida de la iglesia y extienda dicho poder a través de las vidas de los creyentes en el diario vivir. 3. Un cuerpo dirigido por el Espíritu, entendiendo plenamente que el bautismo con el Espíritu Santo es tanto una bendición personal como una capacitación de poder para el testimonio y servicio en el cumplimiento de la Gran Comisión. 4. Un pueblo con hambre de Dios, que experimente la presencia de Dios y se maraville de su santidad que cambia las vidas de los creyentes en conformidad con Cristo. 5. Una iglesia neo-testamentaria que se enfoque en la congregación local, en donde el pastor alimente y guíe a todos los miembros a ejercer los dones espirituales en el ministerio. 6. Una iglesia que ame a todas las personas y se oponga a cualquier acción o política que discrimine a cualquier grupo o individuo debido a raza, color o nacionalidad. 7. Un movimiento que muestre amor y preocupación por el dolor y soledad de los que no son salvos, mediante ministerios dinámicos de evangelización, discipulado y nutrimento espiritual. 8. Una iglesia Cristo céntrica orientada hacia las personas y sensible a las necesidades en todos sus programas y ministerios. Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 18 9. Un movimiento que promueva políticas y ministerios que reflejen un esfuerzo sincero de ser pertinente en cada generación.

B. Latinoamérica.VISIÓN 20/20 6R Ahora la Iglesia de Dios está integrada en una sola región estratégica de trabajo en toda Latinoamérica, desde la frontera norte de México con EE.UU. hasta la Patagonia en el Sur de la Argentina y es dirigida por el Director de Campo: Dr. David Ramírez. En este nivel de organización tenemos un proyecto de desarrollo y avance de la Iglesia que básicamente consiste en que todas las iglesias, misiones, ministros y membresía se duplique del año 2011 al año 2020.

C. Iglesia de Dios en México, Evangelio Completo. IDMECAR IDMECAR, como es conocida comúnmente la Iglesia de Dios en México, tiene un proyecto de trabajo muy completo, el cual ha sido implementado desde que asumió el liderazgo Nacional el Dr. Francisco Jiménez Arias. Dicha visión y proyecto procura, en consonancia con los proyectos internaciones de la Iglesia llevarnos a un desarrollo pleno como obra de Dios y un cambio de mentalidad que nos convierta en una fuerza misionera e influencia social y evangélica cristiana para cumplir cabalmente con nuestra responsabilidad histórica como una de las principales denominaciones pentecostales en México y América Latina, para el mundo. Dicho proyecto consiste en: UN CAMBIO CON PROPOSITO DECLARACIÓN DE LA VISIÓN La Iglesia de Dios en México, en una actitud vanguardista y visionaria de su misión, adopta los siguientes desafíos para este tiempo:

1. ALCANCE EVANGELÍSTICO PROPOSITO: Duplicar nuestra membresía en un periodo máximo de ocho años BASE BIBLICA: “Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente...” Hch.6:7. CAMBIO DE MENTALIDAD: De miembros a discípulos.  A TRAVES DEL CRECIMIENTO CUALITATIVO  A TRAVES DEL CRECIMIENTO CUANTITATIVO Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 19

2. ALCANCE MISIONERO PROPOSITO: Avivar nuestra conciencia misionera con la intención de empezar a preparar y enviar misioneros a otras partes del mundo, y/o apoyar financieramente la obra misionera mundial en un lapso no mayor de cuatro años. BASE BIBLICA: “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones...” Mat. 28:19. CAMBIO DE MENTALIDAD: De campo misionero a fuerza misionera.

3. FORMACIÓN MINISTERIAL PROPOSITO: Formar nuevos obreros y líderes, habilitándoles primordialmente para la plantación de nuevas iglesias, el ejercicio de ministerios urbanos, y la conducción de un liderazgo cada vez más efectivo en diferentes áreas y niveles del ministerio cristiano. BASE BIBLICA: “y él mismo constituyó a unos apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” Ef. 4:11-12. CAMBIO DE MENTALIDAD: De campos rurales a centros urbanos.

4. INFLUENCIA SOCIAL Alcanzar a nuestras comunidades marginadas a través de la proliferación de un evangelio práctico de benevolencia y de obra social. BASE BIBLICA: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: socorrer a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones...” Stgo. 1:27. CAMBIO DE MENTALIDAD: De almas a individuos.

5. INFLUENCIA CULTURAL PROPOSITO: Ayudar a formar futuros profesionistas cristianos a través del establecimiento de instituciones educativas cristianas en diferentes puntos geográficos del país. BASE BIBLICA: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada?... Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” Mat. 5:13-14. CAMBIO DE MENTALIDAD: De un ministerio exclusivo de la comunidad cristiana hacia un ministerio inclusivo de la comunidad secular.

6. INFLUENCIA EVANGÉLICA/CRISTIANA PROPOSITO: Desarrollar estrategias viables para el uso de la tecnología moderna y medios electrónicos de comunicación. BASE BIBLICA: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” Mt. 5:16 CAMBIO DE MENTALIDAD: De un ministerio intramuros hacia un ministerio extramuros. Semana de Educación 2011: Af irmando Nues tra Ident idad en la Iglesia de Dios. Igles ia de Dios en México, Terr itorio Cent ral 20.

La Iglesia de Dios cuenta con siete principios prácticos:

PRINCIPIOS PRACTICOS[editar]

1. EJEMPLO ESPIRITUAL Demostraremos nuestro compromiso con Cristo poniendo en práctica las disciplinas espirituales, demostraremos nuestra dedicación al cuerpo de Cristo siendo leales a Dios y a su iglesia; y demostraremos nuestra dedicación a la obra de Cristo siendo buenos administradores. 1.a. La práctica de las disciplinas espirituales Las disciplinas espirituales implican prácticas como la oración, la alabanza, la adoración, la confesión, el ayuno, la meditación y el estudio. A través de la oración expresarnos nuestra confianza en Jehová Dios, el dador de todas las cosas buenas, y reconocemos nuestra dependencia en El para suplir nuestras necesidades y las de otros (Mateo 6:5-15; Lucas 11:1-13; Santiago 5:13-18). A través de la adoración, tanto pública como privada, alabamos a Dios, tenemos comunión con Él y recibimos diariamente enriquecimiento espiritual y crecimiento en la gracia. A través del ayuno podemos acercar¬nos a Dios, meditar en la pasión de Jesucristo y disciplinamos para vivir bajo el control del Espíritu Santo en todos los aspectos de nuestra vida (Mateo 6:16-18; 9:14-17; Hechos 14:23). Por medio de la confesión de nuestros pecados a Dios tenemos asegurado el perdón divino (1 Juan 1:9-2:2). El compartir nuestra confesión con otros creyentes da la oportuni-dad de pedir la oración y ayudamos mutuamente a llevar nuestras cargas (Gálatas 6:2; Santiago 5:16). Por medio de la meditación y el estudio de la Palabra de Dios fortalecemos nuestro crecimiento espiritual y nos preparamos para guiar e instruir a otros en las verdades bíblicas (Josué 1:8; Salmo 1:2; 2 Timoteo 2:15, 23-26).

1.b. Lealtad a Dios y dedicación a la iglesia La vida del discipulado cristiano implica el cumplimiento de nuestros deberes hacia el cuerpo de Cristo. Debemos reunimos constantemente con otros miembros de la iglesia con el propósito de magnificar y alabar a Dios y escuchar su Palabra (Mateo 18:20; Juan 4:23; Hechos 2:42, 46, 47; 12:24; Hebreos 10:25). El domingo es el día cristiano de adoración. Como día del Señor, el domingo conmemora la resurrección de Cristo de entre los muertos (Mateo 28: 1) y debe utilizarse primordialmente para la adoración, la confraternidad, el servicio cristiano, la enseñanza, la evangelización y la procla¬mación de la Palabra (Hechos 20:7; Romanos 14:5, 6; 1 Corintios 16:2, Colosenses 2:16, 17). Debemos proveer para las necesidades financieras de la iglesia a través de nuestros diezmos (Malaquías 3:10; Mateo 23:23) y ofrendas (1 Corin¬tios 16:2; 2 Corintios 8:1-24; 9:1-15). Es nuestro deber respetar y sometemos a aquellos que el Señor ha puesto sobre nosotros en la iglesia (1 Tesalonicenses 5:12, 13; Hebreos 13:7, 17). Cuando ejerzamos autoridad lo haremos como ejemplos espirituales; no como dueños ni señores del rebaño de Cristo (Mateo 20:25-28; 1 Pedro 5:1-3). Por otra parte, nuestra sumisión debe ser una manifestación de la gracia espiritual de la humildad (Efesios 5:21; 1 Pedro 5:5, 6). Finalmente, debemos evitar la afiliación a sociedades que requieren o practican juramentos. Tales sociedades pueden parecer espirituales pero, en realidad, al requerir un juramento y ser secretas, contradicen la espiritualidad cristiana (Juan 18:20; 2 Corintios 6:14-18). Los cristianos no deben pertene¬cer a ningún cuerpo o sociedad que requiera o practique una lealtad que esté por encima o excluya su comunión con otros en Cristo (Juan 17:21-23; Mateo 12:47-49).

1.c. Buena mayordomía cristiana Las virtudes del ahorro y la sencillez son honrosas, mientras que el despilfarro y la ostentación son solemnemente prohibidas en las Escrituras (Isaías 55:2; Mateo 6:19-23). El vivir una vida piadosa y sobria requiere el uso sabio y frugal de nuestras bendiciones temporales, incluyendo el tiempo, talento y dinero. Como buenos administradores debemos sacar el máximo provecho de nuestro tiempo, tanto para esparci¬miento como para trabajar (Efesios 5:16; Colosenses 4:5). El mal uso del tiempo libre degrada (1 Timoteo 5:13; 2 Tesaloni¬censes 3:6-13); pero cuando el tiempo se utiliza en forma constructiva, experimentamos renovación interna. Todo nuestro trabajo y diversión deben honrar el nombre de Dios (1 Corintios 10: 3 l). Como buenos mayordomos debemos utilizar bien nuestros dones espirituales (Romanos 12:3-8; 1 Corintios 12:1-11, 27-3 1; Efesios 4:11-16; 1 Pedro 4:9-1 l), así como nuestros talentos naturales (Mateo 25:14-30) para la gloria de Dios. Como buenos mayordomos debemos reconocer que el uso sabio del dinero es parte esencial de la economía de la vida del cristiano. Dios nos ha encomendado bendiciones temporales para que cuidemos de ellas (Mateo 7: 11; Santiago 1: 17).

2. PUREZA MORAL Participaremos de toda actividad que glorifique a Dios en nuestro cuerpo y evitaremos la satisfacción de los deseos de la carne. Leeremos, miraremos y escucharemos todo lo que sea de beneficio para nuestra vida espiritual.

2.a. Debemos glorificar a Dios en nuestro cuerpo Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, por lo cual debemos usarlo para la gloria de Dios (Romanos 12:1, 2; 1 Corintios 6:19, 20; 10:31). Debemos andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne (Gálatas 5:16). U Escritura contiene varios pasajes con ejemplos de una conducta camal que no glorifica a Dios (Romanos 1:24; 1 Corintios 6:9, 10; Gálatas 5:19, 21; Apocalipsis 21:8). Las prácticas pecaminosas más prominentes que aparecen en estos pasajes incluyen: la homosexualidad, el adulterio, actitudes mundanas (como el odio, la envidia y los celos), comunicación corrupta (como el chisme y las palabras sucias), robo, asesinatos, borrachera y brujería. La brujería tiene que ver con prácticas de ocultismo las cuales son prohibidas por Dios y conducen a la adoración de Satanás. 2.b. Lo que leemos, miramos y escuchamos La literatura que leemos, los programas que miramos y la música que escuchamos, afectan profundamente nuestros sentimientos, nuestro pensamiento y nuestra conducta. Es imperativo, por lo tanto, que el cristiano lea, mire y escuche las cosas que inspiran, instruyen y desafían a alcanzar un nivel moral más elevado. Por otro lado, debemos evitar literatura, programas y música de contenido mundano y de naturaleza pornográfica. Un cristiano no debe mirar en el cine (o la televisión) películas u obras teatrales que sean de naturaleza inmoral (Romanos 13:14; Filipenses 4:8). 2.c. Fomento del bienestar espiritual El cristiano debe usar su tiempo libre en actividades que edifiquen tanto al individuo como al cuerpo de Cristo (Roma¬nos 6:13; 1 Corintios 10:31, 32). Debemos evitar prácticas y lugares mundanos. Consecuentemente, un cristiano no debe participar en ningún tipo de entretenimiento que apele a la naturaleza carnal y traiga descrédito al testimonio cristiano (2 Corintios 6:17; 1 Tesalonicenses 5:21, 22; 1 Juan 2:15-17).

3. INTEGRIDAD PERSONAL Viviremos una vida que inspire responsabilidad y confian¬za, que produzca el fruto del Espíritu y manifieste el carácter de Cristo en toda nuestra conducta. 3.a. Responsabilidad y confianza El cristiano debe ser una persona contable y de palabra (Mateo 5:37; 1 Pedro 2:11, 12). Jurar es contrario a la contabilidad del cristiano, por lo tanto debe evitarse (Mateo 5:34-37; Santiago 5:12). Cristo enseño, por precepto y ejemplo, que debemos amar a nuestros enemigos y dar la preferencia a nuestro prójimo (Mateo 5:43-48; Romanos 12: 10; Filipenses 2:3; 1 Juan 3:16). Debemos comportamos de tal manera que nuestra conducta lleve a otros a Cristo (Mateo 5:16; 1 Corintios 11: l).

3.b. Fruto del Espíritu Si vivimos en el Espíritu, manifestaremos el fruto (actitu¬des y acciones) del Espíritu y no satisfaremos los deseos de la carne (Gálatas 5:16, 22-25; 1 Juan 1:7). Las buenas relaciones con otros son el resultado natural de nuestra relación positiva con el Señor (Salmo 1: 1-3; Mateo 22:37-40). Seremos juzgados por no llevar fruto en nuestra vida (Mateo 7:16-20; Lucas 13:6-9; Juan 15:1-8).

3.c. El carácter de Cristo El distintivo de la vida en Cristo es el amor por otros (Juan 13:34, 35; 15:9-13; 1 Juan 4:7-1 l). En su relación con el Padre, Jesús mostró sumisión (Lucas 22:42; Juan 4:34; 5:30). En su relación con otros, demostró aceptación (Juan 8: 1 l), compasión (Mateo 9:36; Marcos 6:34) y perdón (Mateo 9:2; Lucas 5:20). No podemos llevar el fruto del Espíritu y manifestar el carácter de Cristo si no estamos espiritualmente unidos a El (Juan 15:4, 5) y sin tener la semilla de la Palabra sembrada en nuestro corazón (Juan 15:3; 1 Pedro 1:22, 23).

4. RESPONSABILIDAD FAMILIAR Daremos prioridad al cumplimiento de las responsabilidades familiares, preservaremos la santidad del matrimonio y mantendremos el orden bíblico en el hogar.

4.a. La prioridad de la familia La familia es la unidad básica de las relaciones humanas y como tal es indispensable, tanto para la sociedad como para la iglesia (Génesis 2:18-24). El origen divino de la familia y su carácter institucional exigen que se le ministre con priori¬dad, tanto desde el punto de vista personal como colectivo. La práctica de las disciplinas y virtudes cristianas debe empezar en el hogar (Deuteronomio 6:6, 7). Por lo tanto, la familia cristiana debe establecer un plan para los devocionales fami¬liares y proveer una atmósfera cristiana en el hogar (1 Timoteo 3:3, 4; 5:8).

4.b. La santidad del matrimonio El matrimonio es ordenado por Dios y es un acto de unión espiritual en el que un hombre y una mujer se unen para vivir como una sola carne (Génesis 2:24; Marcos 10:7). Por su carácter divino, el matrimonio es un compromiso para toda la vida y el adulterio es la única concesión bíblica para el divorcio (Mateo 5:32; 19:9). La relación sexual ya sea antes del matrimonio o con otra persona que no sea el cónyuge se prohíbe estrictamente en la Biblia (Éxodo 20:14; 1 Corintios 6:15-18). Para alcanzar santidad en el matrimonio, los cónyuges deben esforzarse por mantener una relación placente¬ra, armoniosa y santa. Si llegara a ocurrir el divorcio, la iglesia debe estar presta a proveer amor, comprensión y orientación a los afectados. Las segundas nupcias de personas divorciadas podrán realizarse únicamente después de un entendimiento y sometimiento pleno a las instrucciones bíblicas relacionadas con este asunto (Mateo 19:7-9; Marcos 10:2-12; Lucas 16: 1 8; Romanos 7:2, 3; 1 Corintios 7:2, 10, 11). Si un cristiano desea permanecer soltero, su decisión debe ser respetada y vista como una alternativa bíblica (1 Corintios 7:8, 32-34).

4.c. Orden divino en el hogar Cuando Dios creó al hombre, varón y hembra los creó (Génesis 1:27). Los dotó con características diferentes (1 Corintios 11: 14, 15; 1 Pedro 3:7) y les dio responsabilidades diferentes (Génesis 3:16-19; 1 Pedro 3:1-7). En el orden bíblico, el esposo es la cabeza del hogar (Efesios 5:22-31; Colosenses 3:18, 19), los padres deben criar y disciplinar a sus hijos (Efesios 6:4; Colosenses 3:21) y éstos deben obedecer y honrar a sus padres (Éxodo 20:12; Efesios 6:1-3; Colosenses 3:20). Para que haya armonía en el hogar debe observarse el orden bíblico de responsabilidades.

5. TEMPLANZA EN LA CONDUCTA Practicaremos la templanza en la conducta y evitaremos actitudes y actos ofensivos a nuestros semejantes o que conduzcan a la adicción o esclavitud a las drogas.

5.a. Templanza Una de las virtudes cristianas cardinales es la templanza o dominio propio (1 Corintios 9:25; Tito 1:8; 2:2). Se encuentra en la lista del fruto del Espíritu (Gálatas 5:23). Se nos amones¬ta a ser moderados y equilibrados en nuestra conducta (Filipen¬ses 4:5). La Escritura indica que tenemos la prerrogativa de controlar nuestro pensamiento (Filipenses 4:8), nuestro enojo (Efesios 4:26) y nuestro hablar (Efesios 4:29; Colosenses 3:8). El ejercicio del dominio propio refleja el poder de Dios en nuestra vida (1 Corintios 9:27; 2 Pedro 1:5-11).

5.b. Conducta ofensiva La Biblia enseña claramente que debemos ser sensibles a las necesidades y los sentimientos de los demás, como una demostración de nuestro amor por ellos (Mateo 22:39; Romanos 12:9-21; 13:10; Filipenses 2:3-5). A veces tenemos que controlar nuestros impulsos para no ofender a otros (Romanos 14:13-21; 1 Corintios 8:9-13). De la manera en que conocemos a Cristo según el Espíritu, así también debemos comprender a los demás para que no los juzguemos solamente por su conducta externa (2 Corintios 5:16). Nuestras relaciones con los demás deben caracterizarse por el respeto y la toleran¬cia hacia sus diferencias (Romanos 14:2,3; 1 Corintios 8:8; Efesios 4:2; Colosenses 3:13; 1 Timoteo 4:1-5) . 5.c. Adicción y esclavitud Uno de los beneficios principales de nuestra libertad en Cristo es la facultad que tenemos de dominar los impulsos negativos (Juan 8:32, 36; Romanos 6:14; 8:2). Se nos aconseja no volver a quedar bajo el yugo de esclavitud (Gálatas 5: l). Por lo tanto, un cristiano debe abstenerse totalmente de toda bebida alcohólica y de cualquier sustancia química que forme hábito y altere el ánimo. Se debe evitar el uso del tabaco en cualquier forma, la marihuana y cualquier otra sustancia que cause adicción. Debemos también abstenernos de actividades como los juegos de azar y la glotonería, los cuales profanan el cuerpo, que es el templo de Dios, o que dominan y esclavizan el espíritu que ha sido libertado en Cristo (Proverbios 20:1; 23:20-35; Isaías 28:7; 1 Corintios 3:17; 5:11; 6:10; 2 Corin¬tios 7:1; Santiago 1:21).

6. APARIENCIA MODESTA Demostraremos el principio bíblico de la modestia vistiendo y luciendo de una manera que realce nuestro testimonio cristiano y evitando el orgullo, la presunción y la sensualidad.

6.a. Modestia De acuerdo con el concepto bíblico, la modestia es una gracia espiritual interna que evita todo lo que parece indecente e impuro. Es limpia en pensamiento y conducta y no actúa con crudeza ni con indecencia en el vestir ni en el comportamiento (Efesios 4:25, 29, 3 1; 5:1-8; 1 Timoteo 2:9, 1 0). Por lo tanto, la modestia incluye la apariencia, la conducta, el vestir 'y el hablar, y puede ser aplicada a todas las situaciones. El punto esencial es: ¿estamos agradando o desagradando a Dios con nuestro estilo de vida?

6.b. Apariencia y vestido La vida, el carácter y el concepto que tengamos de nosotros mismos se reflejan en nuestra apariencia y manera de vestir. La amonestación bíblica "no os conforméis a este siglo" nos recuerda que la manera de vestimos debe ser modesta y decente en todo sentido (Romanos 12:2; 1 Tesalonicenses 5:22, 23). A Dios no le desagrada que nos vistamos y arreglemos bien. Sin embargo, debemos buscar, sobre todo, la belleza espiritual, la cual no viene por el adorno externo de joyas, vestidos y cosméticos costosos, sino de las buenas obras, de la conversación pura y de un espíritu afable y apacible (Filipenses 4:8; 1 Pedro 3:3-5).

6.c. Orgullo, presunción y sensualidad Como pueblo santo debemos abstenemos de toda lascivia de la carne y evitar vestirnos de un modo que provoque pensamientos, actitudes y estilos de vida inmorales (Gálatas 5:13-21; 1 Pedro 2:11; 2 Pedro 1:4). Nuestra belleza no depende de vestidos ostentosos, atavíos extravagantes y costosos, del uso de joyas y cosméticos, sino de nuestra relación con Cristo. El adorno externo, sea vestido o joyas, como una demostración externa del valor personal, es contrario a la actitud espiritual (Santiago 2:1-4).

7. OBLIGACIONES SOCIALES Nuestro objetivo será cumplir con las obligaciones que tenemos hacia la sociedad, siendo buenos ciudadanos, corri¬giendo injusticias sociales y protegiendo la santidad de la vida.

7.a. Ser buenos ciudadanos Como cristianos somos miembros del reino de Dios, aunque también somos miembros de la sociedad de este mundo. La obediencia a Dios nos requiere que actuemos de una manera responsable como ciudadanos de nuestros países (Marcos 12:13-17; Romanos 13:1-7; 1 Pedro 2:13-17). Por lo tanto, debemos apoyar la ley y el orden civil; tener respeto por nuestros líderes y orar por ellos; participar en actividades de las escuelas, de la comunidad y del gobierno; ejercer nuestro derecho al voto y expresamos en relación con asuntos morales claramente definidos. La ley de Dios es suprema pero nosotros debemos obedecer las leyes de nuestro país, mientras que éstas no estén en conflicto con la obediencia a Dios (Hechos 5:29). Cuando sea necesario estar en desacuerdo con las prácticas y requerimientos del gobierno, debemos hacerlo motivados por la preocupación de promover la justicia y no por el simple deseo de disentir y estar en controversia.

7.b. Corregir la injusticia social El amor por los demás y el reconocimiento de que todas las personas son iguales ante los ojos de Dios (Hechos 10:34; 17:26) deben motivamos a hacer algo por mejorar la situación de los menos privilegiados, abandonados, hambrientos, sin hogar y víctimas de prejuicios, persecución y opresión (Mateo 22:39; Romanos 13:8-10; 1 Juan 3:17). En todas nuestras relaciones debemos ser sensibles a las necesidades humanas (Lucas 10:30-37; Santiago 1: 17) y evitar la discriminación racial y económica. Toda persona debe tener libertad para adorar y participar en la vida de la iglesia, sin importar raza, color, sexo, clase social o nacionalidad.

7.c. Proteger la integridad de la vida La vida es algo que sólo Dios puede dar (Génesis 1: 1-3 l); por lo tanto, todos somos responsables ante el Creador de cuidar de la vida nuestra y la de otros. Si las circunstancias lo requieren, debemos estar dispuestos a cualquier sacrificio por servir a los demás (Juan 15:13); pero la regla general es que respetemos nuestra vida y utilicemos todos los medios posibles para conservarla. Dios es el único que confiere la vida y sólo Él decide cuándo debe terminar (Salmo 31:14, 15). En vista de que un feto humano es sagrado y bendecido por Dios, tenemos la responsabilidad de proteger la vida de los que aún no han nacido (Jeremías 1:5; Lucas 1:41). Es nuestra firme convicción que el aborto, la eutanasia (muerte provocada a los ancianos, impedidos mentales, enfermos de muerte, o incompetentes en cualquier forma), por razones de conveniencia personal, adaptación social o ventajas económicas, son moralmente incorrectos. Además, creemos que es nuestra responsabilidad cristiana cuidar de la tierra y sus recursos. En el principio, Dios le dio al hombre dominio sobre la tierra (Génesis 1:26-30), sin embargo, esto no nos da derecho a contaminar nuestro medio ambiente odesperdiciar los recursos naturales.

Manual de Formación Educacional para Territorio Central IDMECAR ADMON. 2008 - 2014 [3]

Referencias[editar]

  1. Sitio web
  2. Sitio web
  3. SARRACINO, JOSE JESÚS (2011). «MANUAL EDUCACION ECLESIAL T CENTRAL». SEMANA DE EDUCACIÓN TERRITORIO CENTRAL 1 (1):  pp. 12-25.