Iglesia católica en Francia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Iglesia católica francesa (en latín Gallicana Ecclesia, en francés Église de France) es una parte de la Iglesia Católica.

Francia tiene una población de 61.350.000 habitantes, de los que 46.427.000 son católicos; el 75,5 % de la población. Existen 98 circunscripciones eclesiásticas, 16.553 parroquias y 674 centros pastorales de otro tipo. Actualmente hay 186 obispos, 21.074 sacerdotes, 42.425 religiosos, 1.577 miembros laicos de institutos seculares y 62.831 catequistas. Los seminaristas menores son 134 y los mayores 1.299.

Subdivisiones[editar]

En Francia la subdivisión eclesiástica consiste en:

Provincia eclesiástica de Besançon

Provincia eclesiástica de Burdeos

Provincia eclesiástica de Cambray

Provincia eclesiástica de Clermont-Ferrand

Provincia eclesiástica de Dijon

Provincia eclesiástica de Lione

Provincia eclesiástica de Marsella

Provincia eclesiástica de Montpellier

Provincia eclesiástica di París

Provincia eclesiástica de Poitiers

Provincia eclesiástica de Reims

Provincia eclesiástica de Rennes

Provincia eclesiástica de Ruan

Provincia eclesiástica de Tolosa

Provincia eclesiástica de Tours

Directamente sujeta a la Santa Sede:

Ritos no latinos Iglesia greco-católica ucraniana:

  • Exarcado ucraniano (Exarcado apostólico de Francia, del Benelux y de Suiza)

Francia es también la sede de uno de los más importantes lugares de peregrinación católicos, el Santuario de Lourdes.

Historia de la iglesia en Francia y estatus político[editar]

Antes de la Revolución francesa, el catolicismo suponía en Francia la religión del Estado desde la conversión de Clodoveo, que concedió a Francia el título de hija primogénita de la Iglesia. Durante algún tiempo, en el siglo XIV, Francia fue también sede apostólica en la ciudad de Aviñón. El rey Luis XVII de Francia era también conocido como Rey cristianísimo. La iglesia de Francia tuvo sin embargo una marcada autonomía respecto a Roma, conocida como gallicanesimo.

Con la revolución se sancionó el principio de libertad de conciencia, a lo que siguió sin embargo un periodo de persecución de la Iglesia. En 1801 Napoleón estipuló un Concordato con la Iglesia, con el que el estado dotaba económicamente a la religión católica, a la que se atribuyó el estatus de religión de la mayoría de los franceses, así como al judaísmo, al luteranismo y al calvinismo. Durante la Tercera República el descontento de algunos sectores políticos por el creciente influjo de la Iglesia en la educación y en la vida pública, llevó a una serie de reformas tendentes a reducir esa influencia, entre las protestas de grupos ultramontanos. Hoy en día, la doctrina que prevalece es la de la laicidad del estado, es decir la neutralidad y la separación de la religión con respecto a la esfera pública.

Véase también[editar]