Lenguas romances

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Lenguas romances
Distribución geográfica: Europa latina, América Latina, Canadá (Quebec), gran parte de África, Filipinas, Timor Oriental y algunos países de Oceanía
Países:
Hablantes: ~950 millones (2010)
Filiación genética: Indoeuropeo

  Itálico
    Latino-falisco
      L. romances

Subdivisiones: Grupo iberorrománico
Grupo occitanorrománico
Grupo galorrománico
Grupo retorrománico
Grupo galoitaliano
Grupo toscano-napolitano-siciliano
Grupo balcorrumano
Grupo sardo
ISO 639-1
ISO 639-2 roa
ISO 639-3 roa
Romance Languages-World-Map.png
Extensión
Véase también:
Idioma - Familias - Clasificación de lenguas

Las lenguas romances (también denominadas lenguas románicas o lenguas neolatinas) son una rama indoeuropea de lenguas estrechamente relacionadas entre sí y que históricamente aparecieron como evolución del latín vulgar entendido en su sentido etimológico de 'habla cotidiana del vulgo o común de la gente' y opuesto al latín clásico forma estandarizada que a partir de cierto momento era una lengua aprendida como segunda lengua y no como lengua materna.

El número de lenguas romances conocidas supera la veintena, aunque en la actualidad muchas variedades regionales están severamente amenazadas y sólo media docena de ellas tienen un uso general y tienen varios millones de hablantes.

Ubicación e historia: la Romania[editar]

Mapa de las lenguas románicas con su distribución actual en Europa.
Distribución de las lenguas romance más habladas a principios del siglo XXI: español (verde oscuro y verde claro), francés (azul y celeste), italiano (amarillo), portugués (anaranjado) y rumano (rojo).

Estas lenguas se hablaban y se siguen hablando en un territorio que recibe el nombre de Romania, que cubre en su mayor parte el sur europeo del antiguo imperio romano. Los términos romance y Romania proceden efectivamente del adjetivo latino romanicus: se consideraba que sus hablantes empleaban una lengua tomada de la de los romanos, por oposición a otras lenguas presentes en los territorios del antiguo Imperio, como el fráncico en Francia, lengua de los francos perteneciente a la familia de las lenguas germánicas.

El primer escrito en que se encuentra el término romano, de una manera u otra, se remonta al sínodo de Tours, en el año 813. Es a partir de ese sínodo cuando se considera que la primera lengua vulgar se separa del latín, y se designa en efecto como una lengua aparte. Se trata de una forma de protofrancés que recibe el nombre de romana lingua o román. No obstante, en los Cartularios de Valpuesta, hay un texto anterior que data del año 804, y está escrito en un latín muy romanizado.

La evolución del latín vulgar hacia las lenguas románicas se fecha, grosso modo, de la siguiente manera:

  1. Entre el 200 ac y el 400 aproximadamente: diferentes formas de latín vulgar.
  2. Entre el 500 y 600: estas formas comienzan a distinguirse entre sí.
  3. A partir del 800: se reconoce la existencia de las lenguas romances

Origen y evolución de las lenguas romances[editar]

El proto-romance intuible a partir de la comparación lingüística de las lenguas romances difiere notablemente del latín literario clásico en su pronunciación, vocabulario y gramática. Existen diversas teorías sobre el origen de las lenguas romances:

Teorías sobre el origen y evolución de las lenguas romances[editar]

  • La teoría tradicional que conjetura que las lenguas romances proceden del llamado latín vulgar que sería evolución natural continua del latín clásico, cuyos rasgos aparecen definidos solo a partir de los siglos IV o V d. C. Se discute cual es la relación entre este latín vulgar y el latín clásico tanto en lo relativo al tiempo como a la extensión del fenómeno. Para algunos lingüistas, como Jud, Straka y Hall, se debe situar la fecha de la fragmentación en torno a los siglos II y III como consecuencia de un proceso evolutivo natural del latín, mientras que otros autores como Meillet, Schiaffini, Tragliavini y Vidos señalan que la fragmentación lingüística vendría asociada a la decadencia del poder político romano y en consecuencia en un momento más tardío. Por su parte Muller en 1929, basándose en un estudio lingüístico de los diplomas merovingios, reflejo —según él— de una auténtica lengua natural libre de artificios, llegó a la conclusión de que, efectivamente, el latín vulgar era una lengua uniforme hablada en toda la Romania hasta el siglo VIII, y que dicha unidad se mantuvo gracias a las relaciones interprovinciales hasta la caída del Imperio y a la institución de la Iglesia a partir de la invasión germánica, pues solo a raíz de la reforma carolingia y del triunfo del sistema feudal dejaron de actuar los influjos de las fuerzas unitivas de dicha lengua. Otros autores Gröber, Mohl, Pisani, Tovar, Lausberg y Krepinski sostienen que la diversificación se encontraría ya en los mismos orígenes del latín. Los argumentos de estos autores están en la base de las teorías de diglosia absoluta que luego analizaremos. El principal problema de la teoría tradicional es la dificultad de explicar la evolución tan rápida de la lengua desde el latín clásico a las actuales lenguas y la relativa homogeneidad de las lenguas romances, particularmente en lo relativo al sistema preposicional frente a sistema de desinencias latino, el sistema de artículos o la práctica desaparición de la desinencia de género neutro salvo en Rumano.
  • Teoría de de los sustratos. Hacia 1881 el italiano Graziano Isaia Ascoli elaboró la teoría según la cual la diferenciación entre las lenguas romances se debió a la preexistencia de diferentes sustratos que influenciaron el latín de las diferentes partes del Imperio. Este tipo de teorías presentan diversas variantes según la importancia que se dé a cada uno de los substratos lingüísticos. Así Ascoli destaca la importancia del sustrato céltico que explicaría fenómenos como el caso del sistema vigesimal de enumeración del cual hay un relicto lingüistico en el francés quatre-vingt. Entre estas teorías es muy destacable el estudio de la fonética anterior a las invasiones germánicas en la Romania occidental y de determinados procesos como la sonorización de las oclusivas. Maurer estudia el periodo que va del 500 al 1500, señalando como muy trascendente en este proceso las fuerzas unificadoras posteriores al hundimiento del imperio romano que son llevadas a cabo principalmente por la iglesia y el latín medieval.[1]
  • Teoría del Superestrato. Otros autores, como Walther Von Wartburg estiman que el factor decisivo para la disgregación de la unidad lingüística latina se debería buscar en la disolución de la unidad política del Imperio llevada por las diversas estirpes germánicas. Los germánicos en efecto, prestaron servicio en el ejército romano durante siglos, por eso el contacto entre germánicos y romanos fue ininterrumpido, y esto se produce además en el momento más crítico para la unidad de la lengua. La irrupción de los distintos pueblos germánicos determinaría la actual composición de la lenguas romances, así el antiguo franco determinaría la aparición de las lenguas de oil, mientras que el visigótico determinaría la de las lenguas de oc y los distintos romances ibéricos. El superestrato burgundio se considera responsable de la formación del confín lingüístico entre el franco-provenzal y el provenzal en el territorio que comprende la parte sureste de Francia, la Suiza francesa y parte de los valles alpinos italianos. Mientras que el italiano lo sería a su vez del pueblo ostrogodo y en menor medida del lombardo lo que explicaría la proximidad y las divergencias con las lenguas de Oc. Para Morf sin embargo la distribución de la Romania tiene como base la correspondencia de los límites de las diócesis con los confines de las antiguas civitates romanas y, respectivamente de las provinciae, que también corresponden a la repartición originaria de las poblaciones prerromanas.
  • Teoría de la fragmentación y formación de los dominios lingüísticos. Propuesta por Menéndez Pidal en «Origen del Español en relación a las lenguas iberromances» y desarrollada por Kurt Baldinger en la «Formación de los Dominios Lingüístico», se fundamenta en la tendencia a la dispersión lingüística como consecuencia del aislamiento de núcleos poblacionales, y la deriva propia de la lengua en relación a sus propias exigencias internas. Así en el caso de comunidades lingüísticas compactas la tendencia será la definición fonética al contraerse sobre si mismas, mientras que en aquellas otras más expuestas, la tendencia será la receptividad a los cambios y la dispersión fonética. Según esta teoría la fragmentación del conintuum lingüístico latino dio lugar a la formación de diversos universos-isla como consecuencia de la irrupción de dominios lingüísticos extraños como las invasiones árabes o germánicas o la recuperación de lenguas prerromanas como el vascuence.
  • Teoría del estructuralismo diacrónico. Las teorías estructuralistas pusieron de manifiesto una preponderancia absoluta de los procesos sincrónicos. Para estos autores no existe continuidad entre estados de lengua sucesivos, ya que un cambio no es sino una “emergencia o creación de situaciones culturales nuevas". Lo cierto es que si ya algunos autores como Max Weinrich intentaron aplicar los avances del estructuralismo para el entendimiento de la evolución de las lenguas romances,,[2] habrá de esperarse a la década de los años setenta para abordar estos temas desde el punto de vista de la lingüística moderna. Entre estas modernas tendencias, el funcionalismo arbitró una concepción del problema más progresiva, admitiendo que la evolución de una lengua es una constante interacción entre el elemento aislado que cambia y el sistema que restringe y guía los cambios posibles, como señalaba Jakobson “la diacronía coexiste en la sincronía” o, lo que es lo mismo, no es posible realizar una distinción tajante entre sincronía y diacronía. El cambio lingüístico no opera sobre el sistema en su totalidad, y ni siquiera sobre construcciones sintácticas completas, sino que actúa sobre partes mínimas o elementos aislados de este
  • Teoría la criollización afirma que las lenguas romances derivan de formas criollizadas del latín. Una variante de la teoría de substratos es la elaborada por Schlieben Lange y otros autores que han explicado este proceso como resultado de una integración parcial, a través del fenomeno de criollización observado en las lenguas modernas como el francés o el portugués.[3] [4] [5] En favor de esta hipótesis está el que muchos rasgos típicamente romances son sorprendentemente tempranos.
  • Teoría de la periodificación. La propuesta de Banniard combina, por una parte, una periodización basada en una cronología absoluta y de otra la teoría de las catástrofes, atendidos los cambios lingüísticos que pueden darse en situaciones extremas, como consecuencia de la necesidad que siente la comunidad lingüística de mantener la comunicación y el peligro de disgregación. Para este autor, la evolución natural de la lengua latina se vería sometida a una serie de fenómenos extraordinarios que ponen en riesgo la propia integridad de la comunidad lingüística, lo que da lugar a la aparición de una serie de soluciones que irrumpen en su evolución natural. A la luz de este enfoque metodológico y considerando el cambio lingüístico como catastrófico, establece la fragmentación del latín a las lenguas romances a través de etapas cronológicas absolutas, tres de latinidad y dos de romanidad.[6]
  • Teoría de la diglosia funcional. Para comprender las divergencias entre la lengua escrita y hablada así como la irrupción tardía de las lenguas romances en los documentos escritos Roger Wright sostiene la pervivencia de un convencionalismo gráfico que haría mantener las grafías clásicas ocultando la verdadera evolución de la lengua. Tal desviación de la norma dará lugar a que en un determinado momento histórico, aproximadamente durante el siglo y medio que va desde los Juramentos de Estrasburgo hasta el año 1000, se produzca una situación inestable de persistente monolingüismo, caracterizado, en el plano de la escritura, por la posibilidad de emplear tanto la ortografía tradicional como una nueva grafía de tipo fonético, y, en el plano de la lectura, por la posibilidad de leer los textos escritos, como según Wright se habrían leído siempre, es decir en vulgar, o en la nueva manera impuesta por la reforma, es decir en latín. Lo cierto, es que hacia el siglo X, se produce una diglosia real que impide la intelegibilidad de la lengua escrita. Este proceso dará lugar a la extensión de un superestrato de cultismos que no llega sin embargo a arraigar en la lengua y que determinará la irrupción definitiva en la escritura de las lenguas romances en el estado que hoy conocemos.[7]
  • La teoría de la diglosia absoluta. La imposibilidad de compatibilizar un sistema de desinencias con el sistema de casos presente en el latín clásico es la razón de ser de aquellas teorías que estiman que el conocido como latín vulgar no sería sino la consecuencia de un largo proceso de diglosia del latín propiamente dicho con hablas precedentes, pero sin que esta relación de subordinación llegase a sustituir los rasgos más originales de la lengua hablada. Dardel opina que las lenguas romances no descienden más que parcialmente del latín que conocemos por los textos. Dardel parte de la existencia de un latín hablado muy diferente del escrito en ciertos aspectos y que se puede reconstruir —gracias a la ayuda del método histórico-comparativo— con el nombre de protorromance. Dicha variedad del latín no es más que una parte de una lengua madre que debió haber existido en el origen de las hablas romances, pero que no podemos conocer por completo, ya que es sobre todo una lengua hablada. En el aspecto temporal, la lengua madre remonta al latín que se hablaba desde la fundación de Roma, pero el protorromance, por razones ligadas a la historia de Roma y al aislamiento de Cerdeña, no remonta probablemente más allá del primer siglo antes de nuestra era.[8] Entre estas teorías ha tenido últimamente eco en los medios la publicada por Yves Cortez quien de forma radical niega la dependencia filológica de las lenguas romances de la lengua latino falisca. Según este autor las lenguas romances dependerían de otra lengua itálica distinta en situación de subordinación a la latina. La divergencia entre las lenguas romances y el latín se manifestaría no sólo en el plano gramatical, sino también en el propio vocabulario. Este autor estima que la peculiar forma de ser de las lenguas romances frente al latín se debe a una previa solución de diglosia lingüística en el mundo itálico anterior a su expansión europea y que trascendió desde su marco original a todo el territorio del imperio romano. Esta teoría ha sido objeto de severas críticas ante la imposibilidad de encontrar referencias de aquella otra lengua itálica.[9]

Del latín clásico al latín vulgar[editar]

En la antigua Roma se presentaba diglosia: el latín de los textos literarios o sermo urbanus (o ‘discurso urbano’, es decir, refinado) se encontraba estancado por la gramática (como ya lo estaba el sánscrito en la misma época en India). Por lo tanto la lengua cotidiana no era el latín clásico sino una forma distinta aunque cercana, en un proceso de desarrollo más libre, el sermo plebeius (‘discurso plebeyo’). El sermo plebeius era la lengua cotidiana del pueblo llano, los comerciantes y los soldados y podemos identificarlo ampliamente con el latín vulgar, que nos es conocido sobre todo por citas indirectas y críticas pronunciadas por los hablantes de un latín literario, así como por numerosas inscripciones, registros, cuentas y otros textos corrientes, y por la evidencia deducible a partir de las lenguas románicas.

Primeras evidencias[editar]

Un testimonio importante del latín popular es el Satyricon de Petronio, una especie de “novela” escrita probablemente en el primer siglo de nuestra era que fue pasando por los entornos marginales de la sociedad romana. En ella, los personajes se expresan —según su categoría social— en una lengua más o menos próxima al arquetipo clásico.

Otra fuente importante de diglosia es el Appendix Probi,[10] una especie de compilación de "errores" frecuentes, recopilados por Marco Valerio Probo, que data del siglo III de nuestra era. Son estas formas, y no sus equivalentes en latín clásico, las que se encuentran en el origen de las palabras utilizadas en las lenguas romances.

He aquí algunos ejemplos de “faltas” citadas por Probo (según el modelo A non B, ‘[diga] A, no B’), clasificadas aquí según el tipo de evolución fonética y acompañadas de comentarios que permiten señalar las principales diferencias entre el latín clásico y el latín vulgar.

Algunas evidencias de construcciones de tipo romance en inscripciones latines populares son muy tempranas (muchas inscripciones en la Pompeya del 79 d. C.). Algunos autores han sostenido que las lenguas romances no proceden de la evolución usual del latín clásico, sino que estas podrían venir de versiones criollas de dicha lengua. Existen diversos argumentos:[11] [12]

  • Algunas evidencias de construcciones gramaticales de tipo romance son muy tempranas, cuando muchos de los cambios fonéticos típicos de latín tardío aún no habían comenzado.
  • En muchas regiones el latín substituyó a lenguas como el celtíbero y el lepóntico tipológicamente similares al latín, sin embargo, el latín de esas regiones parece haber tenido desde muy temprano características tipológicas diferentes.
  • El latín contrasta con el griego clásico, si bien el griego moderno ha perdido muchas características de la lengua clásica el grado de retención parece más alto, incluso dialectos alejados de Grecia como el griego de la Magna Grecia (sur de Italia) que se remonta a la época clásica muestra una retención más alta que las lenguas románicas. Esto se habría debido a que el griego antiguo habría evolucionado sin criollización.
  • Las lenguas eslavas y en parte algunas las germánicas han retenido mucho más fácilmente la declinación en los últimos dos milenios aun cuando no existió una lengua culta.

La criollización del latín pudo compartir rasgos con la formación de otras lenguas criollas aparte del francés, el portugués, el holandés y el español. En los estadios iniciales, cuando había escasez de hablantes de la lengua colonizadora, las lenguas romances pudieron haberse propiciado en entornos multiétnicos, por el surgimiento de pidgins entre personas que hablaban lenguas diferentes bajo la misma administración. Sólo a medida que el número de hablantes de latín aumentaba, el criollo latinizado se "relatinizaba" pero sin llegar a ser el latín clásico literario. La situación pudo haber sido diglósica, por lo que a pesar de que el uso de las formas arromanzadas de latín pudieron ser tempranas, la escritura lo reflejaba en pequeña medida, de la misma manera que las variedades criollas fueron ampliamente ignoradas hasta la independencia de las antiguas colonias.

Algunos de los principales cambios fonéticos registrados tanto en el Appéndix Probi como en otras inscripciones son:

  • La aparición de un sistema fonológico de vocales abiertas y cerradas con al menos 4 grados de abertura /i u; e o; ε ɔ; a/ algunos autores postulan cinco grados de abertura al considerar también las vocales /ɪ ʊ/ como fonemas), a partir de un sistema basado en la cantidad vocálica (en posición átona este sistema se pudo reducir aún más a sólo 3 grados de abertura, reducción que el español aplicó también a las vocales tónicas).
  • La reducción de algunos diptongos /au/ > /ou/ > /o/ (la reducción en /o/ no se dio en galaicoportugués, ni en el leonés).
  • La síncopa o caída de vocales breves postónicas, como en los ejemplos recogidos por Probus: cálida > calda 'caliente', másculus > masclus 'macho', tábula > tabla 'mesa, tablón', óculus > oclus 'ojo'.

Características lingüísticas comunes[editar]

Aunque las lenguas romances representan evoluciones divergentes del latín, sus rasgos comunes de hecho se deben prácticamente siempre al resultado de retener algún aspecto lingüístico que ya estaba en latín, y en muchos menos casos al efecto de la influencia común de otra lengua sobre varias lenguas románicas. Las características principales presentes en todas las lenguas románicas son las siguientes:

Procesos fonológicos[editar]

Hasta llegar a la actual situación, las lenguas romances se vieron sometidos a diversos procesos fonológicos que incidieron en el supuesto continuum linguístico en forma diversa:

Sonorización de las oclusivas[editar]

División tradicional entre lenguas románicas orientales y occidentales.

El rasgo más característico que divide a la Romania es el de la sonorización de las oclusivas. Se piensa que este fenómeno es consecuencia del grupo céltico que predominaría en toda la romania occidental antes de ser latinizado, pues es conocido que estas lenguas desconocieron o restringieron en gran medida el uso de las oclusivas sordas. Es por ello, que tienden a sonorizarse aquellas en la romania occidental hasta la línea Spezia-Rimini, según grafías que datan del siglo II.[13]

Véase así:

  • Latín capra > Occidental: cabra (esp) chevre (fra) <> Oriental: capra (ita), capră (rom);
  • Latín cepúlla > cebolla (esp) cebolha (por) ceba (cat) <> Oriental: cipolla, ceapă (rom);
  • Latín appicula > abeja (esp), abelha (por), abeille <> Oriental: ape (ita);
  • Latín focus > fuego y hoguera (esp) fogo y fogueira (por) feu (francés) <> Oriental fuoco (ita) foc (rom);
  • Latín Lépore > liebre (esp), lebre (por), lièvre (fra) <> Oriental iepure (rom) lepre (ita).

En menor medida este fenómeno es observable en las fricativas profectu > proveito (por) provecho (esp); trifolio > trebol (esp), trevo (por), trifoi (rom), trifoglio (ita), trèfle (fra). También se puede reconocer esta tendencia en la pérdida de las consonantes oclusivas sordas agrupadas en la romania occidental con diferentes soluciones fonéticas, así en los grupos -ct, -ps, p', captivus > cautivo (cast., port.), raptare>roubar (gall) robar. (cast); rápidus>raudo (cast); absentem>ausente (cast), capsa > caixa, (port. cat.), lat. noctem > noite (gall), lat. lacte > leite (Port); lat. factu > feito (port) hecho (esp) fet (cat); directum > dereito (gal); iactu > jeito (por), etc..

Los dobles oclusivas se convirtieron en simples: - pp-, - tt -,- cc -,- bb -,- dd-, -gg -> -p -,- t -,- c-, -b -,- d-, -g- en la mayoría de los idiomas. En la ortografía francesa las consonantes dobles son meramente etimológicas, a excepción de -ll - después -i.

Palatalización[editar]

La palatalización fue uno de los procesos más importantes que afectaron a las consonantes el latín vulgar, fenómeno que las lenguas romances heredarán dando lugar a una gran diversidad de soluciones en toda la Romania. Es por tal razón, que la mayoría de lenguas romances presentan palatalización de los fonemas latinos /k,g/ ante vocal palatal y de las secuencias /diV-,-niV-,-tia,-tio/ (donde V denota cualquier vocal). Se aprecia, sin embargo, una importante división entre las lenguas romances occidentales, con /ts/ resultantes de la palatalización de /k/, y los idiomas restantes Italo - romances y balcánicos que llegan a la solución /tʃ/. A menudo se sugiere que los /tʃ/ fue el resultado de una previa solución precedente, esto explicaría la relativa uniformidad en todos los idiomas en una primera fase, con /tʃ > /ts/, para dar paso posteriormente a gran variedad de soluciones en todas las las lenguas romances occidentales atendida la enorme inestabilidad del fónema /ts/. Prueba de ello es el hecho de que el italiano tiene dos /ttʃ/ y /tts/ como resultados de palatalización en diferentes situaciones, mientras que el resto de las lenguas derivadas del romance occidental tienen solo /(t)ts/. También se suele señalar como el mozárabe, en el sur de España, adoptó la solución /tʃ/ a pesar de estar en la zona de "Romance occidental" y geográficamente desconectado de las áreas restantes donde se llega a la solución /tʃ/, lo que sugiere que el mozárabe por su carácter períférico conservó la común solución precedente, donde el cambio /tʃ/> /ts/ todavía no se había alcanzado. En otras zonas períférica como los dialectos del Norte de Francia tales como el dialecto normando o el de la Picardía, también presentaron la solución /tʃ/, pero esto puede ser consecuencia de un desarrollo secundario. También debe tenerse en cuenta que 'ts', 'dz', 'dʒ' con el tiempo se convirtieron en / s, z, ʒ / en la mayoría de las lenguas romances occidentales. Así, la expresión latina Caelum, que se pronuncia Kailu(m) con una inicial k, se convirtió en italiano cielo [tʃɛlo] cer(rumano) [tʃer], [θjelo]/[sjelo], Francés ciel [sjɛl], catalán cel [sɛɫ], y Céu Portugués [sɛw]. El efecto de la palatalización, sin embargo, no siempre ha trascendido a los sistemas de escritura, y así en muchas de las lenguas románicas, donde las letras 'c' y 'g' tienen la pronunciación 'k' y 'ɡ', modifican su pronunciación delante de 'e' e 'i', así es el caso Francés/Portugués 's' y 'ʒ', y del Italiano/rumano 'tʃ' y 'dʒ'. Además, en español, el catalán, el¡ occitano y el portugués de Brasil, el uso de 'u' para indicar la pronunciación antes de 'e' e 'i' significa que también es necesaria una ortografía diferente para señalar los sonidos semiconsonánticos 'ɡw' y 'kw' (Español 'cu' y 'gü', el catalán, el occitano y el brasileño 'gü' 'qü' portugués). Esto produce una serie de alteraciones ortográficas en los verbos cuya pronunciación es totalmente regular pero cuya expresión escrita diverge de la regla general.

Algunos ejemplos de este proceso son los siguientes:

  • vinea > vinia > *vinya 'viña'
    • diurnum 'diurno' > *dyorno > it. giorno 'día', fr. jour 'día', esp. jornal 'salario de un día' y jornada 'período de un día'.
    • cuniculum 'conejo' > coneclo > catalán conill, español conejo, gallego coello, leonés cuneyu.
    • óculus 'ojo' > oclus > cat. ull, esp. ojo, gal. ollo, leonés gueyu.
    • En varias lenguas romances, no en todas, /kt/ > /yt/, lacte > *leyte > catalán llet 'leche', en algunas se da una palatalización completa /yt/ > /*yč/ palataliza totalmente *leyte > leche. En gallego se dice leite y en leonés lleite.
    • Similarmente en varias de las lenguas anteriores, /lt/ produce /jt/ multum > *muyto > portugués muito, en leonés mueitu, con palatalización completa en otras lenguas como el español *muyto > mucho. En gallego se produce un diptongo decreciente: moito.
    • En algunas lenguas como el catalán y el leonés existe palatalización de /l-/ inicial latina: legere > catalán llegir, leonés lliere.
    • En leonés y en las variedades noroccidentales del extremeño existe palatalización de /n-/ inicial latina: nurus > extremeño y leonés ñuera.

Velarización[editar]

Kurt Baldinger, Tovar y otros autores aprecian un fenómeno común a gran parte de la Romania Occidental cual es el de la velarización de los sonidos nasales y laterales consecuencia de un estrato previo prerromano que se extendería por toda la costa cantábrica hasta la aún hoy no romanizada área vasca, siguiendo por todo el Sur de Francia hasta el Norte de Italia. Este rasgo se manifestaría en la pérdida de las nasales y laterales intervocálicas, pero también en la vocalización de las codas laterales en el occitano o en el vocalismo nasal en el portugués y el francés. Gamillscheg ha destacado como en el área gallego-portuguesa de una parte y en el área vasco- gascona de otra ha tenido lugar una nasalización progresiva, en oposición a la nasalización sólo regresiva que se da en el resto de la galorromania, pues junto al fenómeno de la -n- caediza, se postula también el del vocalismo nasal y la nasalización de muchas de las soluciones finales lat. multum > port. ant. muyn, ast. > mucho. Como señala Baldinger, que no es sólo el hecho de laconocida pérdida de la -n- intervocálica lat. corona > port. coroa, lat. planum > port. chao, lat. honore > como préstamo en vasco oore; lat. canale > gasc. càu) lo que las dos separadas áreas tienen en común sino el tipo de nasalización. El hecho de que los dialectos centrales de Asturias y Cantabría, no se presente este fenómeno según Gamillscheg indican que la imposición del español ha eliminado en Cantabria y en ASturias una tendencia que se acusa a Oeste y al Este. En tal sentido, se conservaría como reliquia de este fenómeno en Asturias el sistema de artículos indeterminados en el dialecto de Sobrescobio 'uo', 'ua', 'uos', 'uas', la pérdida de todo rastro de nasalidad en determinadas expresiones nominem > nome, hominem > home, luminem > lume o determinados toponiamos citados por Tovar, Ongayo > Aunigainum, Bedoya > Bedunia.

Codas finales[editar]

La pérdida del sistema de casos afectó notablemente al consonantismo final que tiende a debilitarse. Junto a la tendencia a eliminar las consonantes finales en latín vulgar, se aprecia una tendencia a la pérdida de grupos enteros (apocope) o la adición de una vocal después de la última consonante para reforzar su sonido, (epenthesis). En el dominio Italo -Romance Romance y oriental. Con el tiempo todas las consonantes finales decaen o se ven reforzadas por una epéntesis vocálica, excepto en formas monosilábicas (por ejemplo, las preposiciones 'con', 'por', etc.) El italiano moderno todavía apenas tiene palabras con consonante final, aunque en rumano parecen haber resurgido debido a la pérdida posterior de la vocal final /u/. Por ejemplo, AMAS " amas "> ame > ami; amant > aman > amano. En italiano el sistema de formación plural, con la conocida pérdida de la 's' final no se produjo hasta el siglo VII u VIII dC, después de un largo de un período. Se cree que la consonante 's' se palatizó en 'j' en lugar de simplemente desaparecer: 'nos' > noj > ' noi' "nosotros", 'ses' > 'sej' > 'sei' "eres"; cras > craj > crai "mañana" (sur de Italia). En las sílabas átonas, los diptongos resultantes se simplificaron: amicas > 'amikai' > 'amiche', donde el término latino 'amicae' nominativo plural dio lugar a 'amito' en lugar de amiche > amici. Por su parte las lenguas romances centro y occidentales finalmente recuperaron un gran número de consonantes finales a través de la pérdida general de la final /e/ y /o/, por ejemplo, llet "leche" catalán < lactem, foc "fuego" < focum, peix " pescado " < piscem. En francés, la mayoría de estas consonantes finales secundarios se perdieron, pero las consonantes finales terciaria más tarde surgirán como consecuencia de la pérdida de la 'ə'.

Reducción y estabilización del vocalismo tónico[editar]

El vocalismo tónico se reduce a cuatro grados apertura, abierta, cerrada, semicerrada y cerrada y tres grados de localización, anterior, central y posterior. Este sistema dará lugar al típico vocalismo de siete unidades tónicas, /i u; e o; ε ɔ; a/ que en castellano se simplificará en cinco al sustituir las vocales semiabiertas ɛ' por el diptongo 'ie' y la semiabierta ɔ por el diptongo 'ue'. Algunos autores postulan cinco grados de apertura al considerar también las vocales /ɪ ʊ/ como fonemas), a partir de un sistema basado en la cantidad vocálica (en posición átona este sistema se pudo reducir aún más a sólo 3 grados de abertura, reducción que el español aplicó también a las vocales tónicas).

La evolución de las vocales se compara en el siguiente cuadro:

Evolución de las vocales tónicas
Latín clásico Ī Ĭ Ē Œ Ĕ Æ Ā Ă Ŏ AU Ō Ŭ Ū
Protorromance Occidental *i *e *a *au *o *u
Oriental *i *e *a *o *u
Iberorromance Español i ie̯ ä we̯ u
Mirandés[14] i iɛ, i, e̯ ä wɔ, u o̯u u
Portugués i e/ei ɛ ɑ ɔ oi o u
Gallego i e/æi ɛ ä ɔ ou o u
Occitanorromance catalán i e ɛ ä ɔ o u
occitano[15] i e ɛ/iɛ ä ɔ/wɛ/(u)œ au o y
Galorromance francés antiguo[16] i oi ie a/e we eu u
francés i wa ie a/e œ ø y
Galoitaliano Piemontés
de Turín
i ɛi e a œ u y
Lombard i e/i e a/e œ ø y
Italorromance Italiano
estándar
i e iɛ/ɛ a wɔ/ɔ o u
Siciliano i ɛ a ɔ u
Retorromance Romanche i/ɛ ai/e *ɛa >ia a/au *uɔ >o/œ o u
Ladín i ai/ei ia/iɛ a/e (u)ɔ/u(o) o u
Friulano i e ia/iɛ a wo o u
Balcorromance rumano[17] i e̞/ä ie ä/ə u
Sardo i ä u

Debilitamiento del vocalismo átono[editar]

El vocalismo átono tiende a debilitarse, desapareciendo en algunos casos, como la e y o átonas en francés y catalán, y a reducirse a tres archifónemas portugués y en menor medida castellano.

Transformación del sistema morfosintáctico[editar]

Las lenguas romances se caracterizan por una reducción de la declinación (gramática) tanto en número de casos como de paradigmas diferentes. Presumiblemente, esto se produjo por algunos cambios fonéticos que afectaron a las consonantes finales y también como resultado de la analogía morfológica.

La única lengua románica moderna que posee marcas de caso en el sustantivo es el rumano que retiene tres casos diferentes, cuando el latín tenía cinco casos básicos (o seis si se cuenta, el vocativo que era bastante defectivo, marginalmente también había restos de locativo, sólo aplicable a lugares Rōmae 'en Roma' y domī 'en casa'). De las lenguas románicas testimoniadas más antiguamente sólo el antiguo occitano y algunas variedades de romanche tenían también caso, pero las variedades modernas ya no tienen oposición de caso. Igualmente de los tres géneros del latín clásico, la mayoría de lenguas sólo conserva dos en el sustantivo (algunas en el pronombre y los artículos todavía retienen el género neutro). El número gramatical se ha conservado sin modificaciones importantes, existiendo singular y plural en todas las lenguas.

La flexión verbal retuvo en un grado mucho mayor la variedad de categorías y formas diferenciadas de latín clásico. Aunque las formas sintéticas de voz pasiva se perdieron completamente en todas las lenguas, siendo substituidas por construcciones analíticas. Una suerte similar corrieron gran parte de las formas de perfecto que fueron substituidas por construcciones analíticas.

Sistema nominal[editar]

La caída de la /m/ final, consonante que se la encuentra a menudo en la flexión, crea entonces una ambigüedad: Romam se pronuncia como Roma, por lo que no se puede saber si el término está en nominativo, acusativo o ablativo. Para evitar tal ambigüedad, las lenguas románicas tienen que utilizar preposiciones. Antes de decir Roma sum por ‘yo estoy en Roma’ o Roma(m) eo por ‘yo voy a Roma’, hubo que expresar esas dos frases por sum in Roma y eo ad Roma. En este aspecto, conviene recordar que si ya —en latín clásico, desde la época imperial— la /m/ al final de palabra se omitía, no se podía confundir Roma sum con Roma(m) eo: en el ablativo (Roma sum), la /a/ final era larga; en cambio era breve en el acusativo: en el primero se pronunciaba /rōmā/, y en el segundo /rōmă/. El latín vulgar, no obstante, no utilizaba más el sistema de cantidades vocálicas: ambas formas son un tanto ambiguas.

En un mismo movimiento, los adverbios y las preposiciones simples son a veces reforzadas: ante, ‘antes’, ya no basta; hay que poner ab + ante en vulgar para explicar el francés avant, el español antes y el occitano avans, o bien in ante para el rumano o el asturleonés înainte enantes, etcétera.; igualmente avec proviene de apud + hoc, dans de de intus, etc.

El caso límite parece ser alcanzado con el francés aujourd'hui, noción que se decía simplemente hodie en latín clásico. El término francés se analiza en à + le + jour + de + hui, donde hui viene de hodiē (que se lo encuentra en el español “hoy”, en el occitano uèi, en el italiano oggi, en el asturleonés güei, en el romanche hoz o en el valón oûy). El compuesto aglutinado resultante es, en consecuencia, redundante, ya que significa, término a término: ‘en el día de hoy’ (en francés au jour d’aujourd’hui).

Ciertas lenguas conservadoras, entretanto, han mantenido adverbios y preposiciones simples: el español “con” y el rumano cu vienen de cum, igualmente que en español o în rumano son heredados de in. Se ve también este fenómeno con los términos simples heredados de hodiē.

De lengua flexional a la sintaxis ágil (el orden de los términos no cuentan enormemente para el sentido sino principalmente para el estilo y el énfasis), el latín vulgar llegó a ser un conjunto de lenguas, que utilizaban muchas preposiciones, en las cuales el orden de los términos es fijo: si en latín es posible decir Petrus Paulum amat o amat Petrus Paulum o Paulum Petrus amat o aun amat Paulum Petrus para querer decir que 'Pedro ama a Pablo', esto no es posible en las lenguas románicas, que han abandonado más o menos rápidamente las declinaciones; así, en español “Pedro ama a Pablo” y “Pablo ama a Pedro” tienen un sentido opuesto, sólo el orden de los términos indican quién es sujeto y quién es objeto.

Cuando las lenguas románicas mantuvieron un sistema de declinaciones, éste se ha simplificado y se limita a aquellos casos (con excepción del rumano): lo que ocurre en antiguo francés y en antiguo provenzal, que no poseen más que dos, el caso sujeto (heredado del nominativo) y el caso objeto (proveniente del acusativo), para todo lo que no sea sujeto. En francés, casi siempre, el caso sujeto desapareció; los nombres actuales heredados del francés antiguo son entonces todos del antiguo caso objeto y, por lo tanto, de antiguos acusativos; se lo puede constatar con un simple ejemplo:

Latín clásico Francés antiguo Francés
singular plural singular plural singular plural
nominativo murus muri caso sujeto murs mur
acusativo murum muros caso objeto mur murs mur murs

El rumano, sin embargo, conserva un sistema flexional que funge con tres casos sincréticos: “caso directo” (nominativo + acusativo), “caso oblicuo” (genitivo + dativo) y “vocativo”. Estos casos se distinguen principalmente cuando el nombre está marcado por el artículo definido. En caso contrario, tienen tendencia a ser confundidos.

Otros puntos merecen ser señalados:

Primero, excluyendo el rumano y el asturleonés (que lo mantiene para sustancias incontables, como agua y fueya [‘hojarasca’]), los tres géneros, masculino, femenino y neutro, son reducidos a dos por la eliminación del neutro. Así, el término latino folia —nominativo y acusativo neutro plural de folium, ‘hoja’— es reinterpretado como un femenino. Es el caso, por ejemplo, en español, donde se vuelve hoja, más también en el francés feuille, en el italiano foglia, el romanche föglia, el valón fouye, el portugués folha, el catalán fulla, el occitano fuèlha, etc. (todos términos femeninos).

Además, las lenguas románicas desarrollaron un sistema de artículos determinados, desconocidos en latín clásico. Así, en español, “el” y “la” provienen respectivamente de los pronombres y adjetivos demostrativos ille e illa (más un neutro “lo” < illud); igualmente en italiano para il y la (así como lo < illum), en francés para le y la de los demostrativos illum e illa respectivamente, etc. El rumano se distingue por ser la única lengua románica en la cual el artículo va postpuesto: om (‘hombre’), om-ul (‘el hombre’). Los artículos indeterminados, por su parte, provienen simplemente del numeral unus, una (y unum en el neutro), que, en latín, habrían podido servir con este uso.

Finalmente, se revisa el sistema del adjetivo: mientras que los grados de intensidad eran marcados por sufijos, las lenguas románicas no se servían más que de un adverbio delante del adjetivo simple, ya sea magis (que devino en “más” en español, mai en occitano y en rumano, mais en portugués, més en catalán, etc.) ya sea plus (più en italiano, plus en francés, pus en valón, plu en romanche, etc.). Así, para decir “más grande” (comparativo de superioridad) en latín clásico era suficiente grandior. En español hace falta “más grande”, en italiano più grande, etc. Igualmente, el superlativo “el más grande” se decía grandíssimus en latín clásico, pero “el más grande” e il più grande en esas mismas lenguas.

Sistema verbal[editar]

Las conjugaciones latinas se modificaron profundamente, principalmente por la creación de tiempos compuestos: así nuestro “he cantado”, el francés j'ai chanté, el occitano ai cantat o el catalán he cantat vienen de un habeo cantátu(m) vulgar, que no existe en latín clásico. El uso de verbos auxiliares “ser”/“estar” y “haber”/“tener”, es notable: el latín ya usaba “ser” en su conjugación, pero no de manera tan sistemática como en las lenguas románicas, que han generalizado su uso para crear un juego completo de formas compuestas respondiendo a las formas simples. Generalmente las formas compuestas marcan el aspecto finalizado de la acción.

Un modo nuevo aparece, el condicional (atestiguado por primera vez en una lengua románica en la Secuencia de Santa Eulalia, construido a partir del infinitivo (a veces modificado) seguido de las desinencias del imperfecto: vivir + -ía genera “viviría” en español, asturleonés, gallego y portugués, así “vivrais” en francés, “viuriá” en occitano, “viuria” en catalán. A notar algunas de las modificaciones de la raíz: “haber + ía” > “habría” y no “*habería” o devoir + ais > devrais y no *devoirais. De igual manera, el futuro clásico es abandonado por una formación comparable a la del condicional, es decir, el infinitivo seguido del verbo haber (o precedido, como en el caso sardo): así cantare habeo (‘yo he de cantar’) da “cantaré” en español y catalán, cantarai en occitano, cantarei en gallego, leonés y portugués, je chanterai en francés, etc.

La forma pasiva se elimina a favor de un sistema compuesto que ya existía en latín (cantátur, ‘es cantado’, en latín clásico se convierte en est cantatus, que en latín clásico significa ‘ha sido cantado’). Finalmente, algunas conjugaciones irregulares (como la volle, en francés "vouloir") son rectificadas, aunque muchas mantienen su carácter irregular en las lenguas románicas, y se dejan de usar los verbos deponentes

Lenguas de la familia y clasificación interna[editar]

Clasificación de las lenguas romances de acuerdo con Koryakov Y.B.[18]

Ante todo, conviene aclarar que hasta el momento no existe una clasificación unificada y científica respecto a los grupos y subgrupos de las variedades lingüísticas románicas, universalmente aceptada. Sin embargo, tradicionalmente se han usado clasificación en que se agrupan a las lenguas según áreas geográficas, teniendo en cuenta también rasgos distintivos fonéticos y gramáticos. De acuerdo con estos criterios, se considera lenguas románicas orientales aquellas que forman el plural mediante vocales (generalmente -i o -e) y no sonorizan las oclusivas sordas intervocálicas /p, t, k/ de origen latino; mientras que pertenecen a la Romania Occidental aquellas variedades que sonorizan /p, t, k/ intervocálicas o forman el plural con -s. Entre estas dos ramas formarían un grupo de transición los dialectos centrales y meridionales de Italia, incluyendo también el italiano estándar.

Por otra parte, debe tenerse en cuenta que, al referirse a una «lengua románica», en ésta se puede a su vez comprender varios dialectos (por ejemplo las lenguas retorrománicas tradicionalmente se las considera una sola lengua con tres dialectos principales, aunque la inteligibilidad entre ellas es difícil). Los problemas en la clasificación se deben a que el modelo de árbol (Stammbaumtheorie) no es adecuado para describir la diferenciación de una familia lingüística en presencia de contacto lingüístico, como señaló Johannes Schmidt al proponer su "teoría de ondas" (Wellentheorie). Además, debe tenerse presente que las variedades románicas forman un continuo dialectal cuyas diferencias mutuas son en ocasiones mínimas, llegando a ser inteligibles entre sí en la mayoría de casos (más de manera escrita que de manera oral, aunque fácilmente inteligibles).

La clasificación interna exacta es uno de los problemas más complicados dentro de cualquier familia lingüística. Fuera de los grupos de primer nivel de variedades lingüísticamente muy estrechamente emparentadas resulta difícil establecer un árbol cladístico ya que las lenguas en su desarrollo histórico se influyen mútuamente y el modelo de árbol filogenético no resulta adecuado para representar la diferenciación lingüística de un conjunto de lenguas en contacto. Una enumeración de los grupos que muy probablemente constituyen unidades filogenéticas válidas es la siguiente:

  1. Lenguas iberorrománicas (gallego-portugués, asturiano-leonés, castellano o español, aragonés, catalán -considerada también como occitanorromances- y mozárabes)
  2. Lenguas galorrománicas (francés y franco-provenzal)
  3. Lenguas retorrománicas (romanche, friulano y ladino)
  4. Lenguas occitanorromances (catalán -considerada también como iberorrománica- y occitano-gascón -aranés, en el Valle de Arán, en el Pirinero español-)
  5. Lenguas galoitalianas (ligur, piamontés, lombardo, emiliano-romañolo y véneto).
  6. Lenguas italorromances (italiano estándar, romanesco, napolitano, siciliano, corso-gallurés)
  7. Lenguas balcorrumanas (rumano estándar, meglenorrumano, istrorrumano)
  8. Lenguas romances insulares (sardo, antiguo corso)
  9. Otras lenguas romances extintas (dálmata, mozárabe)

La relación exacta entre estos grupos es materia de discusión y no existe una única clasificación aceptada, así que diferentes autores basándose en distintos tipos de evidencias y criterios han hecho clasificaciones que agrupan de manera diferente estos grupos. A partir del las similaridades léxicas computadas por el proyecto comparativo ASJP y otras evidencias lingüísticas resulta un árbol diversificación como el siguiente:

Latín

Galorrománico

francés



arpitán





romanche




Italo-rumano

rumano




italiano



siciliano






friulano


Occitano-románico

occitano



catalán





Iberrománico


navarroaragonés



español



asturleonés



galaico-
portugués

gallego



portugués








sardo



Grupo iberorromance[editar]

Lenguas iberorromances (amarillo, verde y azul) y occitanoromances (naranja, rojo y morado) en España, Portugal, Francia, Andorra y Cerdeña

Además existen una lengua de la Península Ibérica sobre la que no existe acuerdo sobre cómo clasificarlas:

Ethnologue clasifica a estas dos lenguas juntas como lenguas pirenaico-mozárabes (aunque no parecen existir isoglosas comunes exclusivas a estas dos lenguas). Para otros el aragonés tiene rasgos intermedios entre el iberorromance nuclear y el occitanorromance, aunque no existe consenso filológico en torno a su clasificación.[21]

Grupo occitanorromance[editar]

Distribución de las lenguas occitano-románicas: catalán (rojo), gascón-occitano-provenzal (morado).

Estas dos lenguas muy cercanas forman un continuo dialectal transicional entre las lenguas de oil y las iberorrománicas, llamado occitano-románico. Algunas fuentes clasifican ambas entre las lenguas galorrománicas, otras, como Ethnologue, dentro del grupo iberorrománico y, tradicionalmente, el catalán como iberorrománico y el occitano como galorrománico. Cada vez toma más fuerza entre los romanistas el denominado Grupo Románico Pirenaico, grupo puente entre el iberorrománico y el galorrománico, integrado por el occitano, el catalán y el aragonés.

Grupo galorromance[editar]

Lenguas romances de Francia: galorromance de oïl (verdoso), galorromance arpitano (azul) y occitanorromance (morado).

Grupo retorromance[editar]

Las lenguas retorrománicas son variedades lingüísticas galorrománicas muy cercanas habladas en el sur de Suiza y noreste de Italia (provincia romana de Raetia). Lingüísticamente comparten rasgos con los dialectos occitanos y el catalán.

  • Dialectos romanches (rumantsch): sursilvano, sutsilvano, surmirano, puter y vallader forman los cinco dialectos escritos, se hablan en Suiza (en el cantón de los Grisones), en la actualidad el número de hablantes de todos estos dialectos reunidos apenas frisa las 35.000 personas.
    • Interromanche (rumantsch grischun): especie de lingua franca romanche empleada en Suiza para unificar la veintena de dialectos romanches, y que se apoya sobre todo en el sursilvano, el vallader y el surmirano. El interromanche es una lengua oficial en el cantón suizo de los Grisones.
  • Dialectos ladinos (ladín): empleados en los Dolomitas (Italia), se consideran una lengua regional.
  • Friulano (furlan): hablado en la provincia italiana de Údine, tiene el estatus de lengua regional.

Grupo galoitaliano[editar]

Lenguas de Italia: el grupo galoitaliano se presenta en tonos verdes, los tonos azul morados del centro y sur se conrresponden con algunas el italorromance central, y el siciliano en marrón.

Las lenguas galoitalianas presentan características de transición entre las variedades del centro y sur de Italia y el resto de lenguas romances occidentales. Las lenguas galoitalianas cuentan en total con unos 15 millones de hablantes nativos en el norte de Italia. Si bien ninguna de ellas tiene reconomiento oficial por parte del estado italiano varias de ellas han sido reconocidas y son objeto de leyes de protección por parte de los parlamentos regionales. Las lenguas galoitalianas comúnmente reconocidas son:

Grupo italorromance centromeridional[editar]

Las lenguas italianas centromeridionales (italiano, napolitano y siciliano). Son un continuo dialectal desde el centro hacia el sur de la Península Itálica, muchas veces se los menciona sólo como dialectos italianos. Desde el punto de vista lingüístico, forman un grupo de transición entre la Romania Oriental y Occidental (por ejemplo, tienen el plural vocálico, pero a veces también se presentan sonorizaciones de /p, t, k/ intervocálicas).

  • Italiano (italiano, s. IX). derivado históricamente del toscano florentino, promovido por Dante en el siglo XIII constituye la base de la lengua oficial italiana.
    • Corso. Es un dialecto histórico del italiano, derivado del toscano, que ha sufrido un fuerte influjo francés. No obstante, Ethnologue lo clasifica aparte del italiano entre el grupo románico del sur, junto con las variedades sardas. Es propio de la isla francesa de Córcega. Afines al corso son el gallurés y el sassarés del norte de Cerdeña.
    • Dialectos italiano-centrales como el romanesco de Roma.
  • Napolitano y dialectos del centro-sur de Italia como pullés y calabrés del norte.
  • Siciliano (sichilianu o u sicilianu) o italiano meridional extremo, hablado en Sicilia y en los extremos de la península: Salento y Calabria central y meridional. Es una lengua románica que tiene muchas influencias del griego (que pervive en algunas localidades), del árabe, del francés, provenzal, catalán y del castellano, del alemán y del latín. Esto es por la razón de que Sicilia ha sido siempre tierra colonizada y encrucijada de los principales pueblos mediterráneos. No obstante, el idioma tiene sustrato y palabras derivadas de antiguos pueblos como los sicanos (no indoeuropeos), sículos y élimos.
    • Se distinguen ocho dialectos fundamentales en Sicilia e islas próximas:
      • Occidental (Palermo, Trapani)
      • Centro-Occidental (Agrigento)
      • Metafonética central (Enna, Caltanissetta)
      • Metafonética sudoriental (Ragusa y zona meridional de la Provincia de Siracusa)
      • No-metafonética oriental (Siracusa, Catania)
      • Messinés (Messina)
      • Pantesco (isla de Pantelaria) influenciado por el árabe.
      • Eoliano (Islas Eolias)
    • Relacionados con el siciliano están los otros dialectos italiano meridionales extremos:
      • Reggino o calabrés centro-meridional (Reggio, Catanzaro)
      • Salentino (en el 'tacón' de la 'bota' de Italia: Lecce, Otranto)

Grupo sardo[editar]

Sardo (sardu o limba sarda, s. XI), hablado en Cerdeña. Es una de las lenguas romances más conservadoras, lo que se puede explicar dado su aislamiento geográfico. Se considera que el grupo sardo constituye la primera rama desgajada del resto de lenguas románcias, ya que todas las demás presentan una evolución vocálica común que no está presente en sardo. Se distinguen varios dialectos sardos:

  • Campidanés (campidanesu): variante lingüística del sur.
  • Logudorés (logudoresu): variante lingüística del centro-noroeste, en que están escritas la mayoría de las obras literarias.
  • Nugorés (nugoresu): variante lingüística del centro-este.

Las dos últimas variantes lingüísticas tienen muchos aspectos en común respecto a la primera. Lingüístico-históricamente los dialectos sardos serían una transición entre el italiano del sur y las lenguas iberorrománicas. Respecto a sus rasgos fonéticos y gramáticos (sonorización y fricatización de las oclusivas sordas intervocálicas latinas, formación del plural mediante -s, etc.) pertenece a las lenguas romances occidentales, a pesar de que Ethnologue lo clasifica (junto a la variedad italiana de Córcega, el gallurés y el sassarés) dentro de las lenguas románicas del sur. Desde la Edad Media el sardo ha conocido numerosos superestratos, entre los cuales el catalán, el castellano, el ligur y el italiano estándar son los más relevantes.

Español Logudorés Nugorés Campidanés
el, la, los, las su, sa, sos, sas su, sa, sos, sas su, sa, is
agua abba abba acua
cuatro bàttoro bàttoro cuatru
lengua limba limba lingua
placer piaghere piakere praxeri/prajeri(a)
voz boghe boke boxi(a)
(a)donde la x se lee como la j francesa en jamais o je.

Grupo balcorromance[editar]

*Lenguas balcorromances
**Lenguas balcorrumanas:      Rumano      Moldavo      Valaco      Transilvano      Istrorrumano      Meglenorrumano      Arrumano **Dalmático †:      Vegliota      Ragusano **Panonio      Panonio

Las lenguas romances orientales tienen varios rasgos distintivos notorios:

  • No sonorizan las oclusivas sordas intervocálicas de origen latino /p, t, k/ (rasgo compartido también con las lenguas italianas centromeridionales).
  • Y forman el plural de las palabras mediante vocales -e, -i. (rasgo compartido por varias lenguas romances de Italia)
  • Los fonemas latinos /Ō, Ŏ/ se confunden en /o/ mientras que en el resto de lenguas romances (excepto el sardo), las mismas vocales latinas se siguen distinguiendo al evolucinar a dos fonemas diferentes /*o/ y /*ɔ/.
Dialectos rumanos

Rumano (română; atestiguaciones parciales en el s. XII, a. completa en el s. XV): lengua de la antigua provincia romana de Dacia cortada del resto de la llamada Romania. El superestrato eslavo tiene relativamente poca relevancia salvo en el léxico y el rumano se asevera como una lengua bastante conservadora. Se considera que posee cuatro dialectos:

Varios lingüistas rumanos, sin embargo, consideran que las últimas tres variedades son lenguas apartes, ya que el idioma rumano propiamente dicho es sólo el dacorrumano (cf. «español» vs. «castellano, asturleonés, aragonés»).

Idioma dalmático

Lengua dálmata, lengua muerta que se hablaba en algunas ciudades costeras de Dalmacia (costa de la actual Croacia). Tenía dos dialectos conocidos:

El idioma dalmático estaba relacionado con el idioma istrioto, hablado por unos dos mil habitantes del sur de la península de Istria y considerado por la Unesco en serio riesgo de extinción. Otra de las lenguas romanobalcánicas relacionadas al idioma dalmático es el idioma morlaco, una lengua neolatina del interior de la Dalmacia, que se considera extinguida desde el siglo pasado.

Lenguas artificiales derivadas[editar]

Estas lenguas tratan de retomar elementos latinos (romances) tratando de ser neutrales a todas las lenguas romances actuales e incluso con otras lenguas los ejemplos más comunes son: el esperanto, el ido, interlingua (probablemente el mejor ejemplo de neutralidad en las lenguas romances), etc.

También es destacable en los últimos años los esfuerzos por recuperación de variantes idiomáticas desaparecidas o muy debilitadas por su exposición a una situación de diglosia, cuando no meramente artificiosa, como es el caso del gallego reintegracionista o el asturiano normativo, variantes idiomáticas puramente artificiales que no proceden sino de una pretensión de normalización justificada en la previa situación de subordinación política. Se ha de señalar que estas hablas normalizadas, como en general todos los intentos de normalización lingüística, a parte de la dudosa ética de proceder a la inculturización masiva de conjuntos poblacionales extraños, han determinado un empobrecimiento general de estas lenguas tanto por la asimilación de la base articulatoria precendente, como por los discutibles criterios de armonización linqüística.

Comparación léxica[editar]

La siguiente tabla presenta algunos ejemplos para comparar la evolución fonética de las palabras en las distintas variedades lingüísticas romances.

Latín (ac.) Aragonés Asturleonés Catalán Francés Gallego Eonaviego Italiano Ligur (genovés) Lombardo (milanés) Vèneto Normando Jèrriais Portugués Occitano provenzal Rumano Sardo Español
ÁLTU(M) alto altu alt haut alto alto alto èrto alt/volt alt haut alto[22] aut înalt altu/artu alto
ÁRBOR(EM) árbol árbol/árbole arbre arbre árbore árbol albero èrbo alber albaro bouais árvore arbre arbore / pom[23] / copac[24] àrvure árbol
ÁURU(M) oro oru/ouru or or ouro ouro oro öo or òro or ouro aur aur òro oro
BRÁCCHIU(M)
> *BRATSU brácchiu(m)
brazo brazu/braçu braç bras brazo brazo braccio bràsso brasc braço bras braço braç braţ bràtzu brazo
CÆLU(M)
> ČĘLU(M)
ciel cielu cel ciel ceo cêlo cielo çê ciel çiel céu ceu cer chelu/celu cielo
CLÁVE(M) clau llave/chave clau clef chave chave chiave ciâve ciav ciave clié chave clau cheie jàe/crae llave
DÍE(M)
DIURNU(M)
diya/día día dia /
jorn
jour día día giorno giórno dì / zórno jour dia jorn zi díe día
DÍGITU(M) dido deu dit doigt dedo dido dito dîo did/dii déo dedo det deget pòddighe/dídu dedo
DÚŌS dos ast: dos leo: dous(m)

duas(f)

dos (m)
dues (f)
deux dous/dúas dous/dúas due doî/dôe duu, dò deux dois / duas dos doi/două dúos/duus (m)
duas (f)
dos
(H)ÓMO o
(H)ÓMINE(M)
hombre/home home home homme home hòme uomo òmmo omm òmo houmme homem òme om ómine hombre
LÍBRU(M) libro (/llibro) llibru/ḷḷibru llibre livre libro libro/llibro libro lìbbro liber libro livre livro libre carte[25] líberu libro
LŪNA(M) luna (/lluna) lluna/ḷḷuna lluna lune lúa lúa/llúa luna lùnn-a luna luna leune lua luna lună lúna luna
MĀNU(M) man man main man mao mano màn man man main mão man mână mànu mano
NĬGRU(M) negro prietu/nnigru negre noir negro negro nero néigro negher negro / mòro nièr preto[26] / negro negre negru niéddu/nígheddu negro
NĬVE(M) nieu nneve neu neige neve nève neve néive nev nève / néf neve nèu nea / zăpadă[27] níe/níbe nieve
NŎCTE(M) nueit nueche/nueite nit nuit noite noite notte néutte nott/nocc nòte niet noite nuèch noapte note noche
NŎVU(M) nuevo nuevu/nuovu/nuavu nou nouveau novo novo nuovo nêuvo noeuv nóvo nouveau novo nouvo nou nou/novu nuevo
PECTU(M) peito pechu/peitu pit poitrine peito peito petto pêto pett/pecc pèto estonma peito piept pétus pecho
QUĪ / QUEM qui quien qui qui quen quèn chi chi chi chi tchi quem quau cine kie/kini quien
SŪCU(M) suco zume / xugu suc jus zume xugo/zume succo sûgo gius/sugh sugo jus suco / sumo suc suc sutzu jugo / zumo
TRĒS tres trés tres trois tres tres tre tréi/træ trii, tre trè três trei tres tres
*UNIVERSITĀTE(M) universidat universidá/universidade universitat université universidade universidá università universcitæ università universidà universidade universidade universitate universidade universidad
ŪNU(M)ūnu(m) un ún / unu un un un un uno ùn vun, voeuna un ieune um un unu unu un / uno
VACCA(M) vaca vaca vaca vache vaca vaca mucca[28] / vacca vàcca vacca armènta / vaca vaque vaca vaca vacă baca vaca
VÉTULU(M) viello vieyu vell vieux[29] vello veyo vecchio vêgio vegg vècio vyi velho vièlh vechi[30] / bătrân[31] bètzu[32] /bècciu viejo
Latín Aragonés Asturleonés Catalán Francés Gallego Eonaviego Italiano Ligur (genovés) Lombardo (milanés) Vèneto Normando Jèrriais Portugués Occitano provenzal Rumano Sardo Español

Numerales[editar]

Reconstrucción de los numerales del 1 al 10 para varios grupos romances:

GLOSA Ibero-
romance
Occitano-
romance
Galo-
romance
Galo-
italiano
Reto-
romance
Italo-
romance
Balco-
rumano
'1' *un/*una *un/*una *ɶ̃~*ɔ̃/*ynə *yŋ/*yna *uŋ/*una *uno/*una *un/*una
'2' *dos/*duas *dos/*duas *do/*due *dui/*due *dui/*duas *due *doi / *dowə
'3' *tres *tres *treis *trei/*trɛ *treis/*trei *tre *trei
'4' *kwatro *kwatre *katre *kwatr(o) *kwater *kwattro *patru
'5' *ʦinko *sink *sẽk *ʦinkwe *ʧiŋk *ʧiŋkwe *ʦinʦe
'6' *seis *sieis *sis *sei *seis *sei *sæse
'7' *sɛte *sɛt *sɛt *sɛt(e) *sɛt *sɛtte *sæpte
'8' *oito *ueit *uit *øt(o)~ɔt(o) *ɔt *otto *optu
'9' *nɔβe *nɔu *nɶf *nɶv *noʊv *nɔve *nowə
'10' *dɛʦ *dɛʦ *dis *dɛʒ(e) *deʃ *dɛʧi *ʣæʦe

Grados de inteligibilidad mutua entre las lenguas románicas[editar]

La siguiente tabla pretende mostrar las medidas de la inteligibilidad mutua entre las lenguas romances actuales, expresándola por el porcentaje de concordancia de los vocablos. La decimoquinta edición de Ethnologue (2005) el punto de referencia lo define por 85%: los valores superiores a éste, desde el punto de vista de la inteligibilidad mutua, podemos hablar de variedades lingüísticas o dialectos en cuanto a las lenguas comparadas, mientras que los valores inferiores a este porcentaje probablemente ya causarán dificultades en la comprensión de una lengua respecto al hablante de la otra estrechamente emparentada.[33]

% Francés Catalán Italiano Portugués Romanche Rumano Español Sardo
Francés 85 89 75 78 75 75 80
Catalán 85 87 85 76 73 85 75
Italiano 89 87 no hay datos 78 77 85 85
Portugués 75 85 no hay datos 74 72 89 78
Romanche 78 76 78 74 72 74 74
Rumano 75 73 77 72 72 71 74
Español 75 85 85 89 74 71 76
Sardo 80 75 85 78 74 74 76

Otros ejemplos[editar]

  • Aragonés: “Totz es sers humans naixen libres y iguals en dignidat y dreitos. Son adotaus de razón y de consciencia, y han a comportar-se fraternalment os uns con os atros”
  • Aranés: “Toti es èssers umans nèishen liures e rièrs en dignitat e drets e, dotadi coma son d'arrason e consciéncia, an de comportar-se fraternalmente es òm damb es auti”
  • Arrumano: “Tuti iatsãli umineshtsã s-fac liberi shi egali la nãmuzea shi-ndrepturli. Eali suntu hãrziti cu fichiri shi sinidisi shi lipseashti un cu alantu sh-si poartã tu duhlu-a frãtsãljiljei”
  • Asturleonés:
    • Asturiano: “Tolos seres humanos nacen llibres y iguales en dignidá y drechos y, pola mor de la razón y la conciencia de so, han comportase fraternalmente los unos colos otros.”
    • Leonés: “Tolos seres humanos nnacen llibres y eguales en dinidá y dreitos y, dotaos cumu tan de razón y concencia, tien de portase fraternalmente los unos cunos outros.”
    • Estremeño: “Tolus hombris nacin libris i igualis en digniá i derechus i, comu gastan razón i concencia, ebin comportalsi comu ermanus los unus conus otrus”
  • Auvergnat: “Ta la proussouna neisson lieura moé parira pà dïnessà mai dret. Son charjada de razou moé de cousiensà mai lhu fau arjî entremeî lha bei n'eime de freiressà”
  • Auvergnat Estándar: “Tas las prossonas neisson lieuras moé pariras par dignessa mai dret. Son charjadas de rason moé de consciença mai lhur fau argir entremei lha 'bei n'eime de freiressa.
  • Cabo Verdiano: “Túdu alguêm tâ nacê lívri í iguál nâ dignidádi cú nâ dirêtus. Ês ê dotádu cú razõ í cú consciência, í ês devê agí pâ cumpanhêru cú sprítu dí fraternidádi”
  • Catalán: “Tots els éssers humans neixen lliures i iguals en dignitat i en drets. Són dotats de raó i de consciència, i han de comportar-se fraternalment els uns amb els altres”
  • Chabacano: “Todo el maga genti ya nací libre y igual na dignidad y derecho. Tieni ilos rason y conciencia y debi ilos trata cun uno y otro comu mga hermano”
  • Corso: “Nascinu tutti l'omi libari è pari di dignità è di diritti. Pussedinu a raghjoni è a cuscenza è li tocca ad agiscia trà elli di modu fraternu”
  • Emiliano-Romagnolo: "Tot j essèri umèn i nàs lébri e cumpagn in dignità e dirét. Lou i è dutid ad rasoun e ad cuscinza e i à da operè, ognun ti cunfrunt at ch'j ilt, sa sentimint ad fratelènza"
  • Español: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”
  • Francés: “Tous les êtres humains naissent libres et égaux en dignité et en droits. Ils sont doués de raison et de conscience et doivent agir les uns envers les autres dans un esprit de fraternité”
  • Franco-Provençal: “Tôs los étres homans nêssont libros et ègals en dignitât et en drêts. Ils ant rêson et conscience et dêvont fâre los uns envèrs los ôtros dedens un èsprit de fraternitât”
  • Friulano: “Ducj i oms a nassin libars e compagns come dignitât e derits. A an sintiment e cussience e bisugne che si tratin un culaltri come fradis”
  • Gallego: “Todos os seres humanos nacen libres e iguais en dignidade e en dereitos e, dotados como están de razón e consciencia, débense comportar fraternalmente uns cos outros”
  • Gallego-asturiano/eonaviego: "Todos os seres humaus/humaos nacen libres/llibres e iguales en dignidá è en dereitos y dotados como tán de razón y consciencia, debénse comportar fraternalmente us cos outros"
  • Gallo: “Le monde vienent su la térre librs tertous e s'ent'valent en drets e dignitë. Il lou apartient d'avaer de la réson e de la conscience e il ont de s'ent'enchevi conme feraen dés freres”
  • Genovés: “Tytti i ommi nàscian libberi e yguâli in dignitæ e drîti. Sun dutæ de raxun e de cunscensa e dêvan agî i-yn versu i-âtri inte'n spirritu de fraternitæ”
  • Haitiano: “Tout moun fèt lib, egal ego pou diyite kou wè dwa. Nou gen la rezon ak la konsyans epi nou fèt pou nou aji youn ak lot ak yon lespri fwatènite”
  • Italiano: “Tutti gli esseri umani nascono liberi ed eguali in dignità e diritti. Essi sono dotati di ragione e di coscienza e devono agire gli uni verso gli altri in spírito di fratellanza”
  • Ladino: “Kada benadam i benadam nase forro i igual en dinyidad i en derechos. Todos son baale razón i konsiensia i deven komportarsen los unos verso los otros kon fraternidad”
  • Langue d’Oc: “Totes los èssers umans naisson liures e egals en dignitat e en dreches. Son dotats de rason e de consciéncia e se devon comportar los unes amb los autres dins un esperit de fraternitat”
  • Langue d’Oc Estándar: “Totas las personas nàisson liuras e parièras en dignitat e en dreches. Son cargadas de rason e de consciéncia e mai lor se cal comportar entre elas amb un eime de frairetat”
  • Latín: “Omnes homines dignitate et iuribus pares liberique nascuntur. Ratione atque conscientia præditi sunt, et alii erga alios fraterno more se gerere debent”
  • Murciano: [cita requerida]
    • panocho: “To(a) la(a) presona(a) nacen llibre(e) i iguale(e) en diniá i drecho(o) i, como tién razón i concencia, s´an de compoltá(a) como elmana(a) intre ella(a)”
    • seseante: “To(a) la(a) presona(a) nasen llibre(e) i iguale(e) en diniá i drecho(o) i, como tién rasón i consensia, s´an de compoltá(a) como elmana(a) intre ella(a)”
  • Normand: “Touos l's houmes nâquissent libes et parels dauns lus taête et en dreit. Il ount byin de l'obiche et de l'ingamo et deivent faire d'aveu leus prochan coume si ch'tait pou yeus”
  • Picardo: “Tos lès-omes vinèt å monde lîbes èt égåls po çou qu'èst d' leû dignité èt d' leûs dreûts. Leû re°zon èt leû consyince elzî fe°t on d'vwér di s'kidûre inte di zèle come dès frès”
  • Piemontés: “Tuij j'esser uman a nasso liber e uguaj an dignità e dirit. A l'han ëd rasonament e 'd cossienssa e a l'han da comportesse j'un con j'aotri an spirit ëd fradlanssa”
  • Poetevin-Séntunjhaes: “Le munde trtouts avant naeçhu libres trtouts parélls den la dégnetai é den lés dréts. L´avant de l´aeme é de la cunsience é le devant coméyàe trtouts fratrnaument”
  • Portugués: “Todos os seres humanos nascem livres e iguais em dignidade e em direitos. Dotados de razão e de consciência, devem agir uns para com os outros em espírito de fraternidade”
  • Provençal: “Totei leis umans nàisson libres. Son egaus per la dignitat e lei drechs. An totei una reson e una consciència. Se dèvon tenir freirenaus leis uns 'mé leis autres”
  • Provençal Estándar: “Tóuti lis uman naisson libre. Soun egau pèr la digneta e li dre. An tóuti uno resoun e uno counsciènci. Se dèvon teni freirenau lis un 'mé lis autre”
  • Retorromano: “Tuots umans naschan libers ed eguals in dignità e drets. Els sun dotats cun intellet e conscienza e dessan agir tanter per in uin spiert da fraternità”
  • Rumano: “Toate fiinţele umane se nasc libere şi egale în demnitate şi în drepturi. Ele sunt înzestrate cu raţiune şi conştiinţă şi trebuie să se comporte unele faţă de altele în spiritul fraternităţii”
  • Sardo Campidanés: “Totus is seris umanus nascint liberus e igualis in dinnidadi e in deretus. Tenint s'arrexoni e sa cuscientzia e depint obrai su unu cun s'atru cun spiritu de fraternidadi”.
  • Sardo Logudorés: “Totu sos èsseres umanos naschint lìberos e eguales in dinnidade e in deretos. Issos tenent sa resone e sa cussèntzia e depent operare s'unu cun s'àteru cun ispìritu de fraternidade”
  • Sassarese: “Tutti l'òmmini nàscini lìbbari e uguari in digniddai e diritti. Eddi so dutaddi di rasgioni e di cussènzia e dèbini agì l'uni cun l'althri cun ippìritu di fraterniddai”
  • Siciliano: “Tutti li òmini nascinu lìbbiri cu la stissa dignitati e diritti. Iddi hannu raggiuni e cuscenza e hannu a travagghiari nzèmmula cu spiritu di fratirnitati”
  • Valón: “Tos lès-omes vinèt-st-å monde lîbes, èt so-l'minme pîd po çou qu'ènn'èst d'leu dignité èt d'leus dreûts. I n'sont nin foû rêzon èt-z-ont-i leû consyince po zèls, çou qu'èlzès deût miner a s'kidûre onk' po l'ôte tot come dès frés”
  • Véneto: “tuchi i esari homan i naçie libàri et gualivi en dignedà et derichi, dotadi comà i xè de rasòn e conoçiençia, i deve conportarse co fradernidà i uni co i autèri”
  • Zamboangano: “Todo'l maga ser humano nace libre e igual en dignidad y maga derecho. Dotado con ellos el razón y conciencia y debe ellos comporta fraternalmente con el maga uno con el maga otro”

Véase también[editar]

Referencia[editar]

Notas[editar]

  1. Maurer Theodoro HenriqueA unidade da Románia Occidental, Universadi de São Paulo, 1951
  2. Harald Weinrich (1958) Phonoligische Studien zur Romanischen Sprageshichte, Münster,
  3. Francisco Gimeno MENÉNDEZ: "Situaciones sociolingüísticas dispares en el proceso de formación de las lenguas romances". En Aemilianense: revista internacional sobre la génesis y los orígenes históricos de las lenguas romances, ISSN 1698-7497, Nº. 1, 2004, págs. 171-223.
  4. B. SCHLIEBEN LANGE: L'Origine des langues romanes - Un cas de créolisation?. En J. M. MEISEL (ed) (1977), Langues en contact - páginas - creoles, Tübingen: G. Narr, págs 81-101.
  5. Stéphane Goyette, 2000, The emergence of Romance Languages from Latin: A case for creolization effects
  6. M. BANNIARD (1995), «Latin tardif et latin merovingien: communication et modèles langagiers», R. E. L., 73
  7. Wright, Roger, Latín tardío y romance temprano en España y la Francia carolingia Madrid: Gredos, D.L. 1989.
  8. R. de Dardel (1996), A la recherche du protoroman, Tübingen, Niemeyer.
  9. Le français ne vient pas du latin, Yves Cortez, Ediciones L'Harmattan, junio 2007,
  10. Appéndix Probi
  11. B. SCHLIEBEN LANGE: L'Origine des langues romanes - Un cas de créolisation?. En J. M. MEISEL (ed) (1977), Langues en contact - páginas - creoles, Tübingen: G. Narr, págs 81-101.
  12. Stéphane Goyette, 2000, The emergence of Romance Languages from Latin: A case for creolization effects
  13. Vid Von Wartburg: La fragmentación lingüística de la Romania Gredos Madrid, 1952
  14. Leite de Vasconcellos, J.Estudios de Phillología Mirandesa, Lisbosa 1900, p. 289
  15. La diptongoación de /*ɔ/ se da especialmente junto a velar.
  16. Para el francés antiguo se ha usado, la transcripción aquí es ortográfica no fonémica.
  17. /e/ > /a/ se da sólo en ciertos contextos junto a consonante labial.
  18. Koryakov Y.B. Atlas of Romance languages. Moscow, 2001.
  19. """ACSUS952005US95ESTUS95G00US95&-format=US-30""" Datos del Censo 2005
  20. Menéndez Pidal, Ramón. «Dialectos leoneses». Revista de filoloxía asturiana (Universidad de Oviedo) (6-7-8). ISSN 1578-9853. http://www.unioviedo.net/reunido/index.php/RFA/article/viewFile/9210/9073. Consultado el 23 de enero de 2014. 
  21. «Como vemos, el gascón, el catalán y el aragonés forman un puente entre la Galorromania y la Iberrromania, por su posición geográfica, por muchos hechos fonéticos y morfológicos y, sobre todo, por el léxico coincidente en muchos aspectos en estas tres lenguas. Por esto, algunos lingüistas hablan de [...] un grupo especial de lenguas que llaman "grupo pirenaico"» (cons. Alwin Kuhn, El aragonés, idioma pirenaico).
  22. Alto: arcaico outo
  23. Pom: ver también poamă
  24. <Copac: sustrato romance oriental
  25. <Carta
  26. <Appectoratu
  27. Zăpadă: del eslávico
  28. Mucca (italiano): ¿muggire + vacca?
  29. <Vétulus
  30. Vechi (rumano): para objetos (referido al tiempo)
  31. <Veteranus
  32. <Vetustus
  33. Ethnologue, Languages of the World, 15.ª edición, SIL International, 2005.

Universal Declaration of Human Rights (Article 1), page of Omniglot

Fuentes y bibliografía[editar]

  • Fradejas Rueda, José Manuel (2010). Las lenguas románicas. Madrid: Arco-Libros. 
  • Gargallo Gil, José Enrique; Reina Bastardas, María (2007). Manual de lingüística románica. Barcelona: Ariel Lingüística. 
  • Harris, Martin; Vincent, Nigel, ed. (1997). The Romance Languages. Taylor & Francis Routledge. ISBN 9780415164177. 
  • Holtus, Günter/Metzeltin, Michael/Schmitt, Christian: Lexikon der Romanistischen Linguistik (LRL). Niemeyer, Tübingen 1988-2005 (12 tomos).
  • Lindenbauer, Petrea/Metzeltin, Michael/Thir, Margit: Die romanischen Sprachen. Eine einführende Übersicht. G. Egert, Wilhelmsfeld 1995.
  • Metzeltin, Michael: Las lenguas románicas estándar. Historia de su formación y de su uso. Academia de la Llingua Asturiana, Uviéu 2004.
  • A világ nyelvei (Las lenguas del mundo), Akadémiai Kiadó (Editorial Académica), Budapest, 1999.

Enlaces externos[editar]