Idioma nurago

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Nurago o paleosardo
Región Cerdeña, Córcega
Hablantes lengua muerta
Familia Lengua aislada
 Nurago
Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado
Códigos
ISO 639-1 ninguno
ISO 639-2
ISO 639-3

El nurago o paleosardo (a veces también impropiamente llamado protosardo), es una lengua (o conjunto de lenguas) indirectamente conocida hablada por los pueblos nuragos antes del siglo III a. C. en las islas de Cerdeña y Córcega.

Aspectos históricos, sociales y culturales[editar]

Los primeros testimonios informan que los pueblos prerromanos de Cerdeña estaban divididos en diversos grupos, entre ellos los corsos, los balaros y los yoleos o ilienses (algunos autores discuten si estos dos últimos son el mismo grupo étnico o si son grupos diferentes), se desconoce si todos ellos hablaban la misma lengua, o hablaban lenguas diferentes no inteligibles entre sí.

Origen[editar]

Movimientos de poblaciones que originaron el poblamiento de Cerdeña hacia el 6000 a. C.      De la península ibérica      De la península itálica      De África

La particular historia de la isla, prácticamente aislada del continente durante miles de años, con comunicaciones fluidas posibles solo en los últimos siglos, ha permitido mantener vivas algunas trazas de las primitivas lenguas habladas en la isla, es decir, las de los pueblos asociados a la cultura nurágica entre otros.

Los orígenes de la lengua no se conocen. Cualquier intento de investigación se enfrenta con la falta de documentación directa de la lengua. Solo a partir de la Edad Media aparecen testimonios escritos que permiten hacer inferencias indirectas. El origen de los nuragos no puede por lo tanto establecerse sobre una base puramente lingüística, sino que debe apoyarse en otras evidencias arqueológicas y genéticas para confirmar contactos entre Cerdeña y otros pueblos. Hay que subrayar las grandes diferencias entre las diversas investigaciones, que llegan a ser excluyentes entre sí.

Trabajos de Pittau[editar]

Muchos estudios interesantes han sido realizados para descubrir el origen de algunas raíces de palabras que hoy se pueden clasificar como endémicas. Para empezar la raíz sard-, presente en muchos topónimos y distintivo de grupos étnicos, se ha relacionado con el misterioso pueblo de los shardana, uno de los pueblos del mar que aparecen en inscripciones egipcias de los ss. IX y VIII a. C.; con origen quizás en el Oriente Medio o el Mediterráneo. El profesor Massimo Pittau identifica su origen en Lidia, basando su teoría en la notable analogía entre elementos arqueológicos y religiosos con la región central de Anatolia. Otros ponen el acento en las similitudes entre el desarrollo de trajes y ritos antiguos entre la parte central de Cerdeña y algunas áreas de los Balcanes. Este último estudio no puede ser separado, en un estudio realizado ex post, de las influencias de las migraciones caucásicas y balcánicas que llevaron a diversos pueblos a la Península Ibérica.

Los trabajos de Pittau también son interesantes porque en un texto de 1984 propone haber encontrado en el etrusco la etimología de muchas palabras latinas, después de haberlo comparado con la lengua paleosarda. La consecuencia del estudio sería que, debido a esta profunda influencia del etrusco en la cultura de la isla, muchos de los elementos habitualmente considerados influencia del latín, podrían serlo directamente del etrusco. Así, el etrusco y el paleosardo provendrían ambos del lidio, siendo ambos pueblos por lo tanto indoeuropeos provenientes de Lidia (cuya capital se llamaba Sardes) tal como indica Heródoto. Esta teoría necesita de ser completada con pruebas de mayor solidez para ganar aceptación en la comunidad científica.

Trabajos de Areddu[editar]

Según Alberto Areddu se encuentran relaciones significativas, de los pocos elementos que se consideran prelatinos, con algunos apelativos de la Albania de hoy; sobre esta base A. Areddu trae la conclusión de que deberíamos hablar de un sustrato paleoilirio por la lengua protosarda, sobrevivido especialmente en la parte oriental de la isla (las Barbagie y la Ogliastra). Según este erudito el mismo topónimo de Cerdeña, se responde en las localidades Sarda (Iliria) y Serdica (Tracia). La ciudad sarda de Sàrdara también es hogar de una antiguo balneario, como Serdica en Tracia; todas pruebas más que suficientes para hablar de un antiguo sustrato común.

Clasificación[editar]

Tribus nurágicas.

No existen inscripciones o testimonios epigráficos directos de la lengua nuraga, por tanto cualquier propuesta de parentesco filogenético debe basarse en evidencias indirectas. A pesar de esto diversos estudiosos e investigadores han adelantado hipótesis sobre el parentesco del nurago:

  • Hipótesis preindoeuropea, sobre la base de términos toponímicos y fitonímicos de Cerdeña. Max Leopold Wagner concluye que la lengua o lenguas reflejadas en dichos términos no muestran parentesco con el indoeuropeo. Otros autores como J. Hubschmid y Jürgen Heniz Wolf han sugerido que el nurago podría ser una lengua aglutinante.
  • Hipótesis del ibérico-ligur-libia sobre la base de la arqueología Giovanni Ugas ha congeturado que la población de Cerdeña tiene orígenes diversos y por tanto podría conjeturarse que cada una de los tres grupos principales hablaba una lengua diferente:
De acuerdo con esta hipótesis la diferenciación moderna del idioma sardo en tres bloques dialectales: logudurés, galurés y campidanense podría estar relacionado con la diversidad del substrato lingüístico. En conexión con esta propuesta los ilienses podrían identificarse con los navegantes-guerreros llamados Shardana. Aunque sugerente esta propuesta y sus variantes, no aporta ninguna evidencia lingüística relevante que la respalde.


Descripción lingüística[editar]

En cuanto a los contactos de los sardos con otros pueblos, se ha indicado a menudo que el paleosardo posee coincidencias con la lengua ibérica y las lenguas primitivas de Sicilia. En concreto, el sufijo -’ara en palabras esdrújulas, para el que Bertoldi y Terracini proponen que es una marca de plural podría ser un indicio de esta relación.[cita requerida]

Otro tanto es válido para los sufijos -àna, -ànna, -énna, -ònna + -r + "vocal final" (como en el apellido Bonnànnaro) según Terracini. Rohlfs, Butler y Craddock añaden el sufijo -/ini/ (como en el apellido "Barùmini") como característico del paleosardo. A su vez, los sufijos -arr-, -err-, -orr-, -urr- parece que tienen correspondencias en el norte de África (Terracini), en Iberia (Blasco Ferrer), en el sur de Italia y en Gascuña (Rohlfs), con relaciones con el euskera (Wagner, Hubschmid).

Teminaciones en -ài, -éi, -òi, -ùi son comunes con lenguas del norte de África (Terracini). Pittau subraya el hecho de que muchas de estas terminaciones tienen una vocal acentuada más una vocal final, costumbre que incluso sobrevivió a la conquista romana y al latín en algunos topónimos que poseen raíz latina y terminación paleosarda. Algunos de los topónimos terminados en -ài y -asài se suponen de procedencia anatolia (Bertoldi). El sufijo -aiko, ampliamente usado en Iberia y quizás de origen celta, y los sufijos etnónimos -itani y -etani (como en sulcitani) han sido señalados como elementos paleosardos (Terracini, Ribezzo, Wagner, Hubschmid, Faust y muchos otros).

Hacia el siglo III a. C. el latín vulgar comenzó a sustituir el paleosardo como principal lengua de Cerdeña. Actualmente en la isla se habla el sardo, lengua romance descendiente del latín. El paleosardo solamente se ha conservado en algunos rasgos del sardo, en los sufijos mencionados, en algunos topónimos y nombres de plantas.

Enlaces externos[editar]