Identidad nacional

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Identidad nacional es la identidad basada en el concepto de nación, es decir, el sentimiento de pertenencia a una colectividad histórico-cultural definida con características diversas, rasgos de cosmovisión definidos con mayor o menor localismo o universalismo (desde la cultura a la civilización), costumbres de interacción, organización social y política (particularmente, el Estado -tanto si se identifica con él como si se identifica contra él-). La identificación con una nación suele suponer la asunción, con distintos tipos y grados de sentimiento (amor a lo propio, odio o temor a lo ajeno, orgullo, fatalismo, victimismo entre otros) de las formas concretas que esas características toman en ella. Se da simultáneamente a otras identidades individuales o identidades colectivas[1] basadas cualquier otro factor (la lengua, la raza, la religión, la clase social,y mas.), asumiéndolas, superponiéndolas, ignorándolas o negándolas. Suele tomar como referencia elementos explícitos tales como símbolos patrios o signos distintivos (banderas, escudos, himnos, selecciones deportivas, monedas, etc.)

Históricamente la identidad nacional es una comunidad imaginada,[2] la forma en que se efectuó la construcción de nación por los nacionalismos del siglo XIX en los estados-nación europeos y americanos; extendida al resto del mundo por los movimientos de resistencia al imperialismo y el colonialismo, y en la segunda mitad del siglo XX por la descolonización y el tercermundismo.

Es de actualidad el intento de establecer una identidad nacional francesa por el presidente de la República Nicolás Sarkozy, interpretado como un intento de privar a la extrema derecha de un argumento en contra de la inmigración.[3]

"Identidad nacional" como contenido de la soberanía nacional[editar]

El Tratado de la Unión Europea considera que la "identidad nacional" es "inherente a las estructuras fundamentales políticas y constitucionales" de cada Estado miembro y la Unión debe respetarla, por identificarse con el contenido de la soberanía nacional que no se transfiere de los Estados a la Unión. Tanto el Tribunal Europeo de Justicia como el Tribunal Constitucional Federal alemán han definido tal "identidad nacional" como "el conjunto de poderes necesarios para que aquel [el Estado miembro] pueda configurar con entera libertad las condiciones de vida económicas y sociales de sus ciudadanos; un límite infranqueable para la transferencia de competencias a favor de la Unión que el mismo Tribunal se encarga de garantizar, declarando la inaplicabilidad en Alemania [y por tanto, en el resto de los Estados] de las normas europeas que no lo respeten".[4]

Notas[editar]

  1. Véase también derechos colectivos.
  2. Benedict Anderson, Comunidades imaginadas.
  3. Comentado en este editorial de El País, 13 de febrero de 2010:

    existen asuntos que no pueden arrancarse a la ultraderecha porque, sencillamente, son consustanciales a la ultraderecha. Y el de la identidad nacional es uno de ellos. Para el resto de las fuerzas democráticas la noción relevante es la de ciudadanía, que no se compone de sentimientos colectivos, relatos míticos ni cantos patrióticos, sino de derechos y deberes fijados mediante normas elaboradas y aprobadas por el poder legislativo.

  4. Citas literales de Francisco Rubio Llorente, Monólogo sobre el estado de la nación, 5 de marzo de 2013.

Véase también[editar]