Ich bin ein Berliner

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John F. Kennedy durante su discurso en Berlín.
Memorial de John F. Kennedy en frente del 'Rathaus Schöneberg' lugar donde dio el discurso.

Ich bin ein Berliner (trad. del alemán: "Soy berlinés" o "Yo soy ciudadano de Berlín") es una famosa cita realizada por el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy el 26 de junio de 1963 en Berlin occidental en el balcón del edificio del 'Rathaus Schöneberg' con motivo del decimoquinto aniversario del bloqueo de Berlín impuesto por la Unión Soviética con el consecuente levantamiento del muro de Berlín (13 de agosto de 1961), indicando la solidaridad hacia los habitantes de Berlín.[1]

El Discurso[editar]

Discurso Ich bin ein Berliner (Soy un berlinés)
Discurso desde el Ayuntamiento de Schöneberg (Berlín) de John F. Kennedy, 26 de Junio de 1963. Duración 9:01.
Discurso Ich bin ein Berliner (Soy un berlinés) (audio)

El discurso de Kennedy fue considerado uno de los más notables de la época de la Guerra Fría, no obstante se hace en el (Palabras de Kennedy Rathaus Schöneberg) discurso dos veces referencia a "Ich bin ein Berliner", una al comienzo, tras la felicitación al alcalde de la ciudad Willy Brandt y al gobernador americano el General Lucius D. Clay (ambos presentes en el balcón del discurso), menciona:

Two thousand years ago the proudest boast was "civis romanus sum" Today, in the world of freedom, the proudest boast is "Ich bin ein Berliner" I appreciate my interpreter translating my German!. There are many people in the world who really don't understand, or say they don't, what is the great issue between the free world and the Communist world. Let them come to Berlin. There are some who say that communism is the wave of the future. Let them come to Berlin. And there are some who say in Europe and elsewhere we can work with the Communists. Let them come to Berlin. And there are even a few who say that it is true that communism is an evil system, but it permits us to make economic progress. Lasst sie nach Berlin kommen. Let them come to Berlin.

(original del discurso de John F. Kennedy)

La traducción al castellano de esta parte inicial del discurso es:

Hace dos mil años el alarde más orgulloso era “civis romanus sum”. Hoy, en el mundo de la libertad, el alarde más orgulloso es “Ich bin ein Berliner”. ¡Agradezco a mi intérprete la traducción de mi alemán! Hay mucha gente en el mundo que realmente no comprende, o dice que no comprende, cuál es la gran diferencia entre el mundo libre y el mundo Comunista. Dejad que vengan a Berlín. Hay algunos que dicen que el Comunismo es el movimiento del futuro. Dejad que vengan a Berlín. Y hay algunos pocos que dicen que es verdad que el Comunismo es un sistema maligno pero que permite nuestro progreso económico. Lasst sie nach Berlin kommen Dejad que vengan a Berlín.

(trad. del anterior)

En el discurso tras acabar menciona como final:

All free men, wherever they may live, are citizens of Berlin, and, therefore, as a free man, I take pride in the words "Ich bin ein Berliner."

(original del discurso de John F. Kennedy)

Y su traducción:

Todos los hombres libres, dondequiera que ellos vivan, son ciudadanos de Berlín. Y por lo tanto, como hombre libre, yo con orgullo digo estas palabras “Ich bin ein Berliner”.

(trad. del anterior)

a pesar de las dos referencias nativas al idioma alemán (y una al latín): Lasst sie nach Berlin kommen (Dejad que vengan a Berlín) y Ich bin ein Berliner (Soy un ciudadano de Berlín), el nombre del discurso se hizo popular internacionalmente con la última frase.

Acontecimientos previos[editar]

Referencias[editar]

Durante el conflicto en Kosovo en la extinta Yugoslavia durante los años 1990s la Secretaria del Estado de los Estados Unidos Madeleine Albright empleó estas palabras del discurso de Kennedy haciendo un paralelismo mencionando en su discurso en la ciudad de Sarajevo: „Ja sam Sarajevka!“

Cultura Popular[editar]

En los Estados Unidos ha quedado como leyenda urbana que las palabras en idioma alemán no eran correctas y que hubiera sido más correcto decir "Ich bin Berliner" (sin artículo indeterminado) y por esta razón puede que la gente haya interpretado incorrectamente "Ich bin ein Berliner" (Berliner Pfannkuchen) y al final queda como "soy un dónut cremoso". Gramaticalmente sería correcto, ya que cada ciudadano de Berlín puede decir: Ich bin ein Berliner (con el empleo del artículo indeterminado), además no puede ser entendida de otra forma por el contexto debido a que en Berlín se suele pedir en las pastelerías el Berliner Pfannkuchen mencionando sólo la palabra Pfannkuchen (sólo en Berlín y alrededores, en el resto de Alemania Pfannkuchen es un tipo de pastel similar), además no pudo haber un error tan simple ya que el texto fue leído anteriormente por el periodista Robert Lochner y Willy Brandt. Las sonrisas que hubo en su momento hacen referencia al comentario que hace Kennedy sobre su traductor cuando le menciona en la primera parte de su discurso agradeciendo la traducción al alemán. No obstante la leyenda se ha hecho famosa y circula internacionalmente a pesar de que los orígenes de la misma hoy en día sean oscuros.

Kennedy se tuvo que apoyar en consejeros para poder pronuciar las frases en idiomas no maternos, Kennedy poseía un acento de Boston y por esta razón tuvo que escribir en sus notas de mano literalmente "Ij bin ain Bearleener" para poder hacer una transcripción fonética adecuada.

Galería[editar]

Referencias[editar]

  1. «Berlín» (en español). Deutsche Welle 26.10.2005 (2005). Consultado el 20/12/2007.

Enlaces externos[editar]




Coordenadas: 52°29′06″N 13°20′40″E / 52.484932, 13.344395