Hulagu

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Hulagu con su cónyuge Doquz Khatun.

Hulagu Kan, también conocido como Hülegü o Hulegu, (c. 1217 - 8 de febrero de 1265) fue un gobernante mongol que conquistó gran parte del suroccidente asiático. Su ejército destruyó los dos mayores centros de poder islámico, Bagdad y Damasco, razón por la cual los mamelucos de El Cairo se convirtieron en la dinastía más influyente en el mundo islámico. Hulagu, nieto de Gengis Kan y hermano de Arik Boke, Möngke y Kublai Kan, se convirtió en el primer kan del Ilkanato de Persia.

Biografía[editar]

Hulagu le contó al misionero dominico David de Ashby, miembro de su corte, que simpatizaba mucho con el cristianismo. Su madre era una cristiana nestoriana, así como su esposa, Dokuz Khatun y su más cercano amigo y general, Kitbuqa. También le contó al historiador armenio Vartan Arewelc'i en 1264 que había sido cristiano desde su nacimiento. Está registrado, sin embargo, que acudió al budismo conforme se acercaba a su muerte, contra la voluntad de su esposa cristiana Dokuz Khatun.[1]

Hulagu tuvo por lo menos tres hijos: Abaqa, ilkán de Persia de 1265 a 1282; Taraqai, cuyo hijo Baydu se convirtió en ilkán en 1295, y Tekuder, ilkán de 1282 a 1284.[2]

Primera campaña militar[editar]

En 1255, Hulagu fue enviado por su hermano Möngke (quien fue gran kan de 1251 a 1258) a conquistar o destruir los Estados musulmanes del suroccidente asiático. La campaña de Hulagu tenía como objetivo la subyugación de los luros, un pueblo del sur de Irán; la destrucción de la secta de los nizaríes; la sumisión o destrucción del Califato abasí; la sumisión o destrucción de los Estados de la dinastía ayubí en Siria; y, finalmente, la sumisión o destrucción de los mamelucos de Egipto.[3]

Hulagu partió con el que quizá fuese el mayor ejército mongol que se haya reunido ya que, por orden de Möngke, uno de cada diez hombres en condiciones de pelear en todo el Imperio mongol pasó a formar parte del ejército de Hulagu.[4] Así, con facilidad sometió a los luros y su reputación impresionó tanto a los nizaríes (la famosa «secta de los asesinos») que rindieron su fortaleza de Alamut sin resistirse.

Batalla de Bagdad[editar]

Hulagu probablemente siempre tuvo en mente tomar Bagdad, ciudad que los mongoles querían atacar desde hacía más de diez años. Así que tomó como pretexto para atacar la ciudad el hecho de que el califa hubiera rehusado enviarle tropas que había solicitado. Partió con su ejército hacia Bagdad en noviembre de 1257. Solicitó que la ciudad se rindiera, pero el califa se negó, advirtiendo a los mongoles que enfrentaban la furia de Alá si atacaban. Entonces Hulagu asedió la ciudad, que se rindió el 10 de febrero, dando lugar a una masacre que duró una semana, considerada uno de los eventos más devastadores en la historia del islam.

Campaña de Siria[editar]

Ofensiva mongola en el Levante, 1260.

Luego de la victoria en Bagdad, en 1260, los mongoles unieron sus fuerzas con la de sus vasallos cristianos en la región, como el reino armenio de Cilicia y los francos liderados por Bohemundo VI de Antioquía. Juntos conquistaron Siria, hasta entonces dominio de la dinastía ayubí; tomaron la ciudad de Alepo y, el 1 de marzo de 1260, acaudillados por el general Kitbuqa,[5] la ciudad de Damasco.[6] [7] Algunos relatos históricos describen las celebraciones cristianas que se realizaron tras la conquista de Damasco,[8] aunque algunos historiadores modernos han asegurado que tales historias son apócrifas.[9] Se celebró una misa en la mezquita omeya de Damasco (que antes había sido la catedral de San Juan el Bautista),[10] y algunas mezquitas fueron profanadas.

Esta invasión definitivamente destruyó la dinastía ayubí, que había dominado parte del Levante, Egipto y Arabia. El último gobernante ayubí, An-Nasir Yusuf, murió a manos de Hulagu en 1260.[11] Como Bagdad y Damasco habían sido capturadas, el centro del poder islámico se transfirió a los mamelucos egipcios de El Cairo.

Después de la victoria, Hulagu dio muchos regalos a Bohemundo VI, incluyendo algunas de las ciudades conquistadas, incluyendo Latakia.[12] Sin embargo, el Imperio mongol enfrentaba conflictos internos en Turquestán y Hulagu se vio compelido a detener una invasión de otra facción mongola que amenazaba atacar Egipto, razón por la cual partió con la gran mayoría de sus hombres, dejando apenas diez mil jinetes mongoles en Siria bajo el mando de Kitbuqa para ocupar el territorio conquistado,[13] que incluía Nablus y Gaza al sur, así como también la fortaleza de Ajlun, al oriente del río Jordán.[14] Los mongoles realizaron incursiones hacia el sur, rumbo a Egipto, llegando a lugares tan lejanos como Ascalón y Jerusalén, y se estableció una guarnición mongola de cerca de mil soldados en Gaza.[15] [16] [17] También se estableció otra en Nablus.[18]

La muerte de Möngke obligó a Hulagu y la mayoría de su ejército a retirarse. La crisis sucesoria que la siguió fue una de las más perjudiciales que han ocurrido hasta la fecha. Efectivamente, aunque la sucesión fue arreglada mediante el encarcelamiento de uno de los aspirantes y la elección de Kublai Kan, lo cierto es que luego de 1258 dejó de existir el Imperio mongol como entidad unificada, dando lugar a cuatro reinos independientes, uno de los cuales fue el Ilkanato de Persia establecido por Hulagu.

Batalla de Ain Yalut ( Pozo de Goliat )[editar]

Mientras tanto, los mongoles mandados por Kitbuqa no pudieron proteger la costa de Palestina. Los mamelucos lograron rechazarlos y destruir lo que quedaba del ejército mongol en la batalla de Ain Yalut. Así, el Ilkanato perdió para siempre Siria y Palestina y su límite quedó fijado en el río Tigris.

Campañas subsiguientes[editar]

Hulagu regresó a sus dominios a mediados de 1262, cuando se solucionó la disputa sucesoria. No obstante, en vez de vengar sus derrotas, se vio involucrado en una guerra civil con Berke, hermano de Batu Kan y líder de la Horda Azul. Berke Kan, quien se había convertido al islam, prometió vengar el saqueo de Bagdad, y se alió con los mamelucos.

Embajada de 1262 y carta a Luis IX[editar]

El 10 de abril de 1262, Hulagu envió a través de Juan el Húngaro una carta al rey francés Luis IX, ofreciendo una alianza. La carta explicaba que dos años atrás Hulagu había tenido que retirarse con la mayor parte de su ejército de Siria debido al clima caluroso y la falta de provisiones y hierba para alimentar sus caballos.[19] La carta mencionaba la intención de Hulagu de capturar Jerusalén para benéfico del Papa, y solicitaba a Luis IX enviar una flota a Egipto.

No se sabe si la carta llegó a manos de Luis IX en París, ya que el único manuscrito conocido se halla en Viena, Austria.[20] Hulagu aparentemente envió una embajada a "todos los reyes y príncipes del extranjero" en 1262. El secretario Rychaldus acompañó a esta embajada, y realizó un reporte sobre la misma durante el Concilio de Lyon II de 1274.[21] Sin embargo, la embajada aparentemente fue interceptada en Sicilia por el rey Manfredo, quien estaba en conflicto con el papa Urbano IV y se había aliado con los mamelucos, y fue llevada de regreso por barco.

Cuando Hulagu reunió a sus ejércitos para atacar a los mamelucos y desquitarse de la derrota de Ain Jalut, Berke inició una serie de incursiones por medio de un ejército liderado por Nogai Kan, lo que obligó a Hulagu a desplazar sus fuerzas al norte para enfrentarlo. Sufrió una grave derrota durante una tentativa de invasión al norte del Cáucaso en 1263. Esta fue la primera guerra abierta entre mongoles, lo cual selló el fin del Imperio Mongol unificado.

Los Polo[editar]

Nicolò y Maffio en Bujara.

Niccolò y Maffeo Polo viajaron al reino de Hulagu y se quedaron en la ciudad de Bujará, en la actual Uzbekistán, donde vivieron y comerciaron entre 1261 y 1264. Ese último año se unieron a una embajada enviada por Hulagu a su hermano, Kublai Kan. En 1266 llegaron a la capital mongola de China, Janbalic (la actual Pekín)

Deceso[editar]

Hulagu murió en 1265 y fue enterrado en la isla Kaboudi en el lago Urmía. Le sucedió su hijo Abaqa.

Durante el siglo XIII, se puso de moda en Occidente aquello que estuviera relacionado con los mongoles, al punto que algunos recién nacidos en Italia fueron llamados como gobernantes mongoles; por ejemplo, Can Grande (Gran Kan), Alaone (Hulagu), Argone (Arghun) y Cassano (Ghazan).[22]

Notas[editar]

  1. Jackson, p.176
  2. David Morgan, The Mongols, p. 225
  3. Amitai-Preiss, Reuven. The Mamluk-Ilkhanid War
  4. Saunders 1971
  5. Runciman, p.307
  6. Saudi Aramco World "The Battle of Ain Jalut"
  7. Grousset, p.581
  8. Grousset, p.588
  9. David Morgan, The Mongols (2nd ed.); Peter Jackson, Mongols and the West
  10. Jean Richard, p.423
  11. Atlas des Croisades, p.108
  12. "Subsequently, Hulegu sent presents to [sent for, oe41] the duke of Antioch [Bohemond VI] who was a relative of the King of Armenia [son-in-law of the King of Armenia, oe41], and ordered that all the districts [g50] of his kingdom which the Saracens had held be returned to him. He also bestowed many other favors on him." Fleur des Histoires d'Orient, Chap.29
  13. Runciman, p.310
  14. Grousset, p.586
  15. Jean Richard, p.428
  16. Amin Maalouf, p.264
  17. Tyerman, p.806
  18. Amin Maalouf, p.262
  19. Jackson, p.178
  20. Jackson, p.166
  21. Jackson, p.173
  22. Peter Jackson, The Mongols and the West, p.315

Referencias[editar]

  • Boyle, J.A., (Editor). The Cambridge History of Iran: Volume 5, The Saljuq and Mongol Periods . Cambridge University
  • Morgan, David. The Mongols. Blackwell Publishers; Reprint edition, April 1990. ISBN 0-631-17563-6.
  • Atwood, Christopher P. (2004). The Encyclopedia of Mongolia and the Mongol Empire. Facts on File, Inc. ISBN 0-8160-4671-9.

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Nuevo título
Gobernante del Ilkanato
1256 - 1265
Sucesor:
Abaqa