Hueypoxtla

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Hueypoxtla
Escudo de Hueypoxtla
Escudo
Hueypoxtla Centro.JPG
Hueypoxtla
Hueypoxtla
Localización de Hueypoxtla en México
Hueypoxtla
Hueypoxtla
Localización de Hueypoxtla en el Estado de México
País Flag of Mexico.svg México
• Estado Estado de México
• Municipio Hueypoxtla
Ubicación 19°54′23″N 99°04′36″O / 19.906388888889, -99.076666666667


Coordenadas: 19°54′23″N 99°04′36″O / 19.906388888889, -99.076666666667
• Altitud 2 267 msnm
Fundación 1168
Población[1] 3 989 hab. (2010)
Huso horario Tiempo del Centro (UTC -6)
• Verano UTC -5
Código postal 55650
Pref. telefónico 591
Código INEGI 150360001
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Hueypoxtla o Villa de San Bartolomé Hueypoxtla, es un pueblo pequeño ubicado al norte del estado de méxico, es una pequeña localidad del Estado de México y es la cabecera municipal de Hueypoxtla.

El pueblo está dividido en cinco barrios y una colonia ejidal que integran la urbanización de esta comunidad y son los siguientes:

  • Barrio de Huicalco (antiguamente llamado Hueycalco)
  • Colonia España
  • Colonia Roma
  • Colonia Centenario
  • Colonia Juárez.

Toponimía[editar]

Hueypoxtla: Proviene de la lengua náhuatl, es un topónimo aglutinado que se compone de tres palabras:

  • Huey = grande
  • pochtli = comercio (relativo a pochteca o mercader)
  • tlan = partícula de abundante

(Lugar donde abundan grandes comerciantes)

Localización[editar]

Parroquia de San Bartolomé.
Portales de Hueypoxtla.

Hueypoxtla se localiza a los paralelos 19º 49"€™ 50"€ y 20º 04"€™44"€ de latitud norte y a los 98º 55"€™ 55"€ y 99º 08"€™ 35"€ de longitud oeste. Está integrado en tres partes geográficas, la mayor se ubica precisamente al norte del distrito de Zumpango, otra parte al noreste del municipio de Tequixquiac, al norte del municipio de Huehuetoca y al oeste del municipio Tequixquiac. Hueypoxtla se encuentra a 128 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Toluca de Lerdo, a 78 kilómetros aproximadamente de la ciudad de México y a 13 kilómetros de la cabecera de distrito de Zumpango. Limita al norte con los municipios de Ajacuba y San Agustín Tlaxiaca pertenecientes al Estado de Hidalgo; al oriente con el municipio de Tizayuca de ese mismo estado; al sur con el municipio de Zumpango y al poniente, con los municipios de Apaxco y Tequixquiac, Estado de México.

Historia[editar]

El 4 de diciembre de 2013, se recuperó una cápsula de cobalto-60 a partir de un robo de camioneta dos días antes A 2 kilómetros cercano a la Colonia Juárez y España, así como la propia de camiones pesados​​, la máquina de la terapia de cobalto había sido dado de baja en el camino a la eliminación adecuada y la policía federal. Unidades militares establecieron un cerco armado de aproximadamente 50 metros alrededor de la fuente de radiación en el terreno baldío donde había sido abandonado. Seis personas que muestran signos de una posible exposición a la radiación de la fuente huérfana fueron posteriormente detenidos. No se sabe si los ladrones querían el camión (que incluía una grúa), el cobalto-60, o ambos.

Fuente[editar]

  • Enciclopedia de los municipios del Estado de México.

R Elizabeth Flores R. Abril 2012.

Bibliografía[editar]

  • Monografía Municipal de Hueypoxtla, Sonia Ramos Duarte, 1999.

Cultura y Patrimonio[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2010). «Principales resultados por localidad 2010 (ITER)».

HUEYPOXTLA ESTADO DE MÉXICO

El municipio de Hueypoxtla fue fundado en el año 1219 por tolteca-chichimecas (más tarde se establecieron los otomíes) Significado “Lugar de Grandes Mercaderes” De origen Náhuatl, se compone de los siguientes términos: Huei que significa “grande”, Poch que se deriva de Pochtecatl o Pochtli y se refiere a comerciante o mercader, Tla que corresponde a la terminología Tlan y significa “Abundancia”. Su significado en conjunto: “Lugar de Grandes Mercaderes”

Su Glifo

Simboliza a un Mercader o comerciante y está representado por una cabeza humana con rostro pintado de rojo, los labios de color azul y un tocado amarillo con plumas de color verde-azul.

Historia de Hueypoxtla

Antes de 1521 reconocían como gran señor hueytlatoani a Moctezuma desde 1440 a 1469 y por tributo daban: venados, conejos, redes, costales y mantillas de henequén, codornices, arcos y flechas.

Al consolidarse la Triple alianza, Hueypoxtla quedó incluida en la Tlahtocayotl, unidad administrativa y política de Apaxco, a la que estaban subordinados también Tequixquiac y Jilotzingo.

A raíz de la invasión española, consumada en Tenochtitlán en 1521, Hueypoxtla se encontraba enmarcada en el área tepaneca, cuya sede fue primero Azcapotzalco y luego Tlaxcoapan, hoy Tacuba. Ya entonces tenía la categoría de cabeza de pueblo. Hueypoxtla y sus estancias de Tianguistongo y Tlacuitlapilco, fueron otorgadas en encomienda a Antón Bravo y Pedro Valencia. En 1540 cada uno poseía su respectiva porción.

Hacia 1570 en la cuenca de México había 15 corregimientos, 12 de los cuales estaban en la parte central, Huyepoxtla se ubica junto con Tornacustlla, en la parte norte de la cuenca, a partir del siglo XVI al siglo XVIII la autoridad de mayor rango era, indiscutiblemente el alcalde mayor o corregidor.

En las primeras décadas de la Colonia las lenguas que hablaban los indígenas del municipio eran otomí y náhuatl, quienes se culturizaron rápidamente de acuerdo a los modelos españoles; el mestizaje se desarrolló pronto, en cuanto los españoles se apoderaron de Hueypoxtla, se intensificó la evangelización cristiana mediante políticas especiales hicieron desaparecer muchos pueblos y se posesionaron de sus tierras.

La cabecera de Hueypoxtla y sus sujetos construían sus iglesias orientándolas de oriente a poniente, entre los años 1540 y 1570 ya había un cura párroco y un vicario; la iglesia de la cabecera fue elevada a la categoría de parroquia de 1593.

A mediados del siglo XVI se empezaron a establecer más españoles en el municipio y gracias a sus relaciones políticas, algunos en áreas de tierra a las que llamarón originalmente ranchos y que a principios del siglo XVII denominaron haciendas.

En 1820 el pueblo de Hueypoxtla y su comarca era delegación que pertenecía a la alcandía mayor de Atitalaquia y en base al decreto para constituir ayuntamientos en la Nueva España, apoyándose en la Constitución de Cádiz y en el reglamento respectivo que al efecto expidió el rey, Hueypoxtla se apresuró a organizar los preparativos para las elecciones de su ayuntamiento, ya que la ley se lo permitía.

Para integrar su demarcación el municipio se fundamentó en lo dispuesto en el artículo 35, capítulo tercero, título 30 del reglamento correspondiente de fecha 24 de marzo de ese año, lo cual fundamentaba que tanto los pueblos como las haciendas y ranchos que en lo relativo pertenecían a la parroquia de Hueypoxtla, debían agruparse para constituir su propio ayuntamiento y por consiguiente su municipio.

La parroquia se integraba por la cabecera y la estancia de las cuevas; los pueblos de Santa María La Calera, San Francisco Zacacalco, San Juan Tianguistongo y las haciendas de Tezontlalpan, Batha, Casa Blanca y Temoaya con sus respectivos ranchos además del pueblo de Jilotzingo.

Las elecciones para designar electores se llevaron a cabo el día 16 de julio de 1820 y el día 23 del mismo las elecciones de ayuntamiento constitucional, que por ser el primero de su género en la historia de este lugar, motivó el nacimiento de Hueypoxtla, ese histórico día 23 de julio de 1820.

En la primera reglamentación para la integración de ayuntamientos del Estado de México, del 9 de febrero de 1825, en la memoria de gobierno de Melchor Muzquiz, primer gobernador del Estado Libre y Soberano del Estado de México, se le reconoce a Hueypoxtla como tal. Correspondió el honor de ser el primer alcalde municipal constitucional de Hueypoxtla al señor Francisco Antonio Aranda de la comunidad de Pozos, quien al asumir el cargo suprimió automáticamente las funciones de los gobernadores, ayuntamiento de indios, topiles y demás funcionarios menores que se veían desempeñando en los pueblos de esta comarca.   Hueypoxtla se trata de un municipio mágico puesto que se tiene la parroquia de San Bartolomé, la cual es digna de admirarse ya que es muy bella. Esta construcción se encuentra en la cabecera municipal y es un ejemplo de la arquitectura colonial.

Lo que la historia cuenta es que, en el siglo XVI, a la llegada de los comerciantes, se constituyó el municipio de Hueypoxtla como un centro de mercaderes; las versiones, narran que la zona era un centro ceremonial, justo donde ahora se encuentra la parroquia de San Bartolomé, la cual fue fundada en 1593, y perteneció a la vicaría foránea de Pachuca, patrimonio cultural del Estado de México.

Este centro ceremonial significaba para los mercaderes, además de su centro de reunión, un escenario para sus dioses y altar de veneración, por lo que debajo de este espacio, construyeron un lugar de reposo para sus muertos, lo que ellos denominaban, el inframundo, el cual se localiza actualmente debajo de la parroquia; así lo explicó el señor Ponciano García, habitante de esta localidad, conocedor de las leyendas de sus antecesores y ahora sacristán de la parroquia.

Las leyendas, narran que el Dios de los mercaderes era Yiacutecutli, además de tener veneración al báculo, que es una caña negra liviana maciza. A la llegada de los españoles, estos desollaron a su señor y para imponer la imagen de San Bartolomé a los indios, colocan un báculo al santo para que lo veneraran los pobladores, práctica que a la fecha se realiza con fervor cada final de junio.

En 1934, por iniciativa del párroco Francisco Sánchez, se inicia la remodelación del piso, que entonces era de madera, es cuando descubren el túnel actualmente de unos treinta metros de extensión en dos sentidos con tumbas a tres niveles en ambos lados y con algunos accesos en forma de arcos ya sellados, lo que indica que al paso del tiempo, el paso a algunas extensiones del túnel fueron selladas.

Algunos pasajes de la historia lo mencionan como el paso de ejércitos revolucionarios que desaparecían en la zona de Zumpango, hacen referencia a un túnel por donde escapaban de los militares, otras versiones indican que fue un túnel que estaba conectado a la ahora base de Santa Lucia.

Cementerio de personajes célebres.

Cada una de las tumbas, algunas con la osamenta completa, contenían sus pertenencias, lo que indica que fueron personajes célebres, es decir un lugar exclusivo para la descendencia de sus los gobernantes, el resto de los indios, la gente sencilla eran sepultados en lo que ahora es el atrio de la iglesia.

El acceso al túnel se encuentra en el interior de la iglesia, de 420 años de su edificación, a la entrada de lado izquierdo, frente a la imagen de nuestra Señora del Carmen y nueve escalones abajo, dos tiros o pasillos y un recamara, los tiros tienen un espacio a lo ancho de no más de un metro y de altura, dos metros; a lo largo de estos se encuentran a tres niveles las 60 tumbas aproximadamente de celebridades y gente de la nobleza de esta comunidad indígena.

Otros personajes enterrados en el interior de la iglesia son los restos del dueño de la Hacienda de Casa Blanca, el señor Rafael Ortiz de la Torre y su esposa Esperanza de la Torre, tumbas de 1903 y 1892, respectivamente.

Lugar Mágico

De acuerdo a las declaraciones del párroco, presbítero Carlos Murillo Reyes, en las fiestas patronales de la imagen del Santo Entierro, se dio realce a la reapertura del Túnel, para la trascendencia histórica de este “lugar mágico”, como lo denominan los administradores de la iglesia, considerado ahora como patrimonio nacional. El Túnel despierta cierta curiosidad para la población y visitantes de otros estados de la república, comenta el sacerdote, para este evento capacitaron a jóvenes quienes fungían como guías, narraban el hecho histórico de su descubrimiento, explicó que en la apertura de estas celebraciones se expuso muestra fotográfica destacando el lema, “Valoremos nuestra parroquia, recuperemos nuestra historia”, Este cementerio de celebridades y gente de la nobleza, como lo explicó en su visita el arqueólogo Francisco Antonio Osorio Dávila, del centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, en el Estado de México, contiene tumbas de personajes importantes, prueba de ello es que en la estructura del túnel, las tumbas están colocadas en tres niveles y en un primer nivel se localizan los restos de lo que pudo haber sido una princesa, ya que el cráneo porta una corona de flores. El presbítero, comentó que actualmente el especialista recaba datos sobre el origen y personalidad de estos restos, cabe también la posibilidad de que el Túnel tenga otras extensiones, ya que se observan arcos sellados recientemente. Finalmente el administrador parroquial, comentó que en un momento especial y reservado como la celebración de las fiestas patronales en el mes de junio, es el único momento en el que se abre al público, el lugar, dijo tiene una magia especial, por lo que no es la intención dejarlo abierto. Destacó que el municipio de Hueypoxtla es una joya cultural, un lugar con mucha historia, por lo que es importante invitar a la gente a valorar este patrimonio cultural.

Origen del Santo Entierro

“La leyenda dice que la imagen del Santo Entierro, festividad que se celebra en este mes, fue encontrada en un lugar llamado La Bovedita, ubicada en Santa María Ajoloapan, los lugareños descubren que pájaros y aves de rapiña, circundaban el lugar y lo que descubren es la imagen de Jesús enterrada y la gente la lleva a la parroquia como motivo de fe. La gente cuenta que la imagen constantemente desaparecía y se localizaba en su lugar de hallazgo, con autorización de Roma se corta la cabeza y las manos, con el objeto de que la imagen permaneciera en el templo y desde entonces, ahí se venera”. Padre Velázquez y la esclavitud de Hueypoxtla

En el año de 1586, la parroquia de Hueypoxtla la parroquia estaba administrada por un padre secular de apellido Velázquez, quien auxiliado por un traductor indígena, pues luego no había aprendido la lengua como se le ordeno, en ausencia del encomendero, disponía o fijaba a su antojo los tributos, los diezmos y las primicias que los vasallos indígenas tenían que pagar anualmente. Por un pueblo o tribu la administración secular de Hueypoxtla recibía cada año nada menos y nada más que, 5 arrobas de frijol y cinco decalitros de teocintli o maíz. (La arroba es una medida antigua española de 11 kilos 500 gramos aproximadamente; mientras que el decalitro era una medida de madera con una capacidad de 18 kilos) Además Velázquez, les exigía como tributo especial: textiles, madera, cal viva, y piedra, materiales que eran utilizados para engrandecer los dominios de la iglesia y del encomendero, el clérigo se convertía en la autoridad máxima de la encomienda. Sin embargo el mayor tributo pagado por los indígenas no fue ni el frijol ni el maíz, sino su propio trabajo, ya que estos eran obligados por Velázquez a laborar las tierras de la iglesia y del encomendero, sin recibir más pago que el flagelo del látigo sobre sus espaldas. Las jornadas de trabajo, en las tierras usurpadas por Velázquez a los indios, como es de suponerse comenzaban con el alba y terminaban al ocultarse el sol.

La verdad es que, fuera de todo mito o leyenda, aquellos infelices fueron tratados peor que bestias de carga esclavos, los propios historiadores españoles así lo narran.

En Hueypoxtla a principios del siglo XVII, el encomendero informo a la corona que había tenido que operar la administración de la encomienda con déficit, porque los ingresos por tributos no eran suficientes para permitirle mantener al clero. Esto está asentado en el acta de las congregaciones de la Nueva España.

Parroquia de San Bartolomé Apóstol

En las primeras décadas de la Colonia las lenguas que hablaban los indígenas del municipio eran otomí y náhuatl, quienes se culturizaron rápidamente de acuerdo a los modelos españoles.

El mestizaje se desarrolló pronto, en cuanto los españoles se apoderaron de Hueypoxtla, se intensificó la evangelización cristiana mediante políticas especiales hicieron desaparecer muchos pueblos y se posesionaron de sus tierras incluso de las del valle del Mezquital, donde fundaron haciendas. La evangelización coadyuvó al control, sometimiento y explotación de los recursos naturales.

La cabecera de Hueypoxtla y sus sujetos construían sus iglesias orientándolas de oriente a poniente, entre los años 1540 y 1570 ya había un cura párroco y un vicario; la iglesia de la cabecera fue elevada a la categoría de parroquia en el año de 1593.

La parroquia se integraba por la cabecera y la estancia de las cuevas; los pueblos de Santa María La Calera, San Francisco Zacacalco, San Juan Tianguistongo y las haciendas de Tezontlalpan, Batha, Casa Blanca y Temoaya con sus respectivos ranchos además del pueblo de Jilotzingo.

La parroquia de Hueypoxtla fué fundada por el clero peculiar recién hecha la conquista. El templo parroquial, aun no podía concluirse en 1569. Se quejaba de esto el Sr. Cura D. Gerónimo Villanueva, promovido a este Curato el 16 de Junio del mismo año, con estas palabras: “Esta comenzada hacer una iglesia de este pueblo hace muchos años, y no la quieren acabar, y en tiempo de lluvias no tienen a donde recogerse los maceguales para su misa y los divinos oficios”.

Tenía entonces Hueypoxtla 3 barrios: Tianguistengo. Tlaluxitapilco y Texcatepec; pero estos dos últimos, distantes de la cabecera más de 7 leg. Hacia al N., eran visitados y administrados por los PP. Agustinos que residían en Ixmiquilpan. En Hueypoxtla se contaban 3631 personas de confesión, aunque no había congregadas junto a la iglesia más que 100 casas poco más o menos, porque todas las demás estaban a 2 ó 3 millas de la iglesia, donde aquellos tenían sus tierras de labor y maguey ales.

En Tianguistongo se contaban 518 almas de confesión. Tenía también esta parroquia un pueblo de visita: Jilotzingo, donde todavía se edificaba la iglesia. Este pueblo esta subdividido en tres barrios: Sta. Maria, S. Pedro y S. Gaspar; y en todos estos barrios y la cabecera se contaban 1317 personas de confesión. Todos los habitantes de esta feligresía eran otomís y mexicanos, y entendían el náhuatl. Los honorarios del párroco consistían en 210 pesos de oro de minas, 160 por Hueypoxtla y sus anexos, y 50 por Jilotzingo.

El orden que observaba el párroco en la visita de estos pueblos era el siguiente: residía dos semanas en Hueypoxtla, desde donde administraba a Tianguistengo y sus anexos, y una semana en Jilotzingo, desde donde atendía a sus barrios. En 1575 era cura de esta parroquia D. Juan Gómez. Industria, las labores del campo, la elaboración y venta de cal, la fabricación y expendio de pulque, Enfermedades endémicas, ninguna. (Idiomas, castellano y otomí).

REFERENCIAS

Documentos del archivo histórico del municipio de Hueypoxtla

• Placas reveladas con datos de la construcción de la iglesia de Hueypoxtla

• Entrevista con el Sr. Cipriano López encargado del archivo histórico en la presidencia municipal de Hueypoxtla. Trabajo aportado por Rocio Vargas Sandra Vargas