Holofonía

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El sistema holofónico permite reproducir sonidos tridimensionales y posicionados en un ángulo de 360° para nuestro cerebro.

La Holofonía o sonido holofónico es una técnica de espacialización sonora creada por Hugo Zuccarelli en los años 1980. Los términos "Holophonics Tm" y "Holofonía Tm" son marca registrada de su propiedad.

La holofonía equivale en la grabación de audio a la holografía en grabación de imagen. Para lograr la percepción del oyente, Zuccarelli desarrollo un oído artificial, al principio mono, con el cual obtuvo las primeras grabaciones con percepción 3D (una cajita de fósforos era agitada por su mujer mientras él escuchaba con un solo oído y un único auricular). Cuando el efecto se perfeccionó, Zuccarelli patentó el dispositivo añadiendo un segundo oído artificial e incluyéndolo en una cabeza de muñeco que reproduce fielmente los procesos acústicos de las cavidades otorrinolaríngeas. El primer prototipo de oído artificial fue conocido como "Ringo", debido a su parecido con el púgil argentino Oscar Ringo Bonavena. El nombre del prototipo hace alusión a la característica de emisión de parte de las orejas de Ringo (ringing in the ears) que es el fundamento de la teoría de localización espacial de Zuccarelli.

La holofonía es el único sistema con percepción 3D que también puede escucharse en mono, dado que las relaciones de fase son nulas (invirtiendo la polaridad de un canal, el efecto no se altera). Por esa razón, al oírse mediante unos altavoces, el efecto es percibido sin que haga falta estar en el centro de la habitación, como ocurre con el uso de Qsound, un sistema binaural con cancelación de diafonía.

Historia[editar]

El sonido holofónico (Holophonics TM) fue desarrollado y patentado por primera vez en 1980 por el argentino Hugo Zuccarelli. Aplicando el concepto del holograma al sonido, conseguía perfeccionar el sistema de grabación binaural.

Ésta se basa en la teoría de que las relaciones interaurales (diferencias de tiempo e intensidad entre los oídos) no podían determinar por sí solas la localización de una señal en el meridiano de la cabeza (adelante-atrás, arriba-abajo), dado que éstas son nulas. A todos los efectos prácticos, un sonido que llegara a los dos oídos al mismo tiempo no podría ser localizado (mono).

Otro fenómeno detectado por Zuccarelli era que sonidos percibidos en forma directa, sin haber sido grabados, podían ser localizados aun cuando se emplease un solo oído.

Para sus detractores, que creen que no es posible tapar totalmente un oído con tapones, Zuccarelli presentó evidencia con sordos totales de un solo oído que podían localizar sin problemas los sonidos en 3D. La nueva teoría entonces fue la única alternativa propuesta para explicar fielmente las características de la audición humana, y más aún para reproducirlas.

El primer prototipo de oído artificial holofónico "Ringo" fue usado para grabar el disco "The Final Cut" de Pink Floyd. El disco solista de Roger Waters, "The Pros and Cons of Hitch Hiking" y en argentina el álbum "De Ushuaia a La Quiaca" de León Gieco.

Dado que los efectos de interferencia de las ondas de emisión del oído y las de los sonidos a escuchar son asimétricos, estas interferencias darían al cerebro los necesarios parámetros para que una localización espacial fuese completa incluso en el plano monoaural. Así se explica la localización espacial del ser humano, y la localización de las grabaciones holofónicas (Holophonics TM) cuando son oídas haciendo uso de un solo auricular. Según la conferencia de la Audio Engineering Society (AES) y la BBC, "certificable".

Esta teoría nunca fue aceptada por la comunidad científica, pero tampoco negada ni examinada en profundidad.

Sólo existen escritos marginales en diarios y revistas científicas, y evidencia certificable en vídeos de programas científicos y de noticias, pero nadie hasta ahora decidió dar crédito a las teorías o a las evidencias de Zuccarelli.

Muchas de las actividades de Zuccarelli se vieron frenadas por la industria discográfica, y en especial los intereses creados de las multinacionales que decidieron promover sistemas de sonido más caros (Dolby, Dts, Sony, etc.) que requerían más equipo electrónico y altavoces múltiples para obtener un resultado más primitivo (para obtener sonidos en el plano vertical, algunas compañías proponen altavoces en el techo).

El sistema holofónico sólo necesita 2 canales, o dos altavoces estéreo. Zuccarelli diseñó además un par de altoparlantes capaces de recrear el efecto en una habitación convencional. Vídeos de estas demostraciones , donde se puede ver a la audiencia apuntando con su dedo, hacia arriba en movimientos circulares, pueden verse en el sitio de Youtube de Zuccarelli (hzuccarelli), y ( hzuccarelli1). Además de su pagina en facebook. https://www.facebook.com/hugo.zuccarelli

A pesar de existir historias relacionando a la familia Maggi (Humberto y Maurizio), no existe ninguna relación comercial ni práctica entre estos italianos y la holofonía. La patente, citada en muchos textos, no se pudo demostrar que exista.

Técnica[editar]

El efecto se consigue con cabezas de maniquí que tratan de simular las condiciones auditivas de una cabeza humana, usando para ello unos órganos auditivos artificiales, en los que se colocan los micrófonos, donde deberían estar los oídos. De esta forma el sonido se graba de una manera aproximada a como llegaría a los oídos de una persona.

Zuccarelli le agregó a su cabeza llamada Ringo una emisión de sonido interna de referencia, así los micrófonos graban la interferencia creadas entre ambos sonidos (exterior y el propio), consiguiendo la tridimensionalidad del sonido.

La holofonía se diferencia de la técnica de Head-related transfer function (HRTF) en que esta última trata de simular mediante el procesamiento de la señal agregando retardos interaurales , y diferencias espectrales entre los dos canales, lo que la holofonía registra de manera directa.

Aplicaciones[editar]

En la música[editar]

Puesto que la técnica holofónica permite escuchar el sonido de manera tridimensional, su aplicación en la industria musical podría marcar un punto de inflexión en la manera de vivir las canciones. La razón principal por la que el sonido holofónico no tuvo relevancia comercial es que el efecto sólo se podía apreciar usando auriculares. Sin embargo, Hugo Zuccarelli ha inventado los altavoces holofónicos, con los que ya no es necesario el uso de auriculares.

David Gilmour, integrante de Pink Floyd.

The Final Cut, de Pink Floyd, fue el primer álbum comercial grabado con esta técnica gracias a la colaboración del inventor de la técnica holofónica, Hugo Zuccarelli, que era tan aficionado a la música de esta banda inglesa como a las experimentaciones con el sonido. Zuccarelli fue quien les acercó la primera prueba de sonido holofónico, que terminó convenciendo a los músicos de que cambiasen el sistema estéreo, que ya no les era suficiente, por el sistema holofónico. Así fue como se presentó ante ellos con la grabación de una caja de cerillas agitándose, tomada con este sistema holofónico, o sonido total como lo llamaba.

En el cine[editar]

Del mismo modo que en su aplicación en la música, el uso comercial de la holofonía no se extendió hasta que se desarrollaron los altavoces holofónicos. Sin embargo, el juego de dos altavoces diseñado por Hugo Zuccarelli no atrae los intereses de los comerciantes de sistemas 5.1.

Ejemplos de sonidos holofónicos[editar]

Es recomendable escuchar los archivos de audio con auriculares y con los ojos cerrados, para que el cerebro pueda posicionar los sonidos en un espacio de 360 grados.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

«“Holophonic” Sound Broadcasts Directly to Brain», Brain/Mind Bulletin 8, núm. 10 (30 may. 1983)

«"El humo de Huguito" Desde Final Cut de Pink Floyd