Historia económica argentina (siglos XIX-XXI)

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Historia Económica Argentina: Este artículo se refiere a la historia económica de Argentina, desde la Independencia hasta finales de los años 90.

El país que hoy conocemos como Argentina era, en su origen el territorio ubicado más al sur dentro del continente Americano, que después de su conquista fue organizado por los reyes en el Virreinato del Perú.

En 1776, la corona Española fundó el Virreinato Del Río de la Plata que ocupaba aproximadamente los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay. El eje de la economía se encontraba en Potosí, importante ciudad productora de plata, y se eligió Buenos Aires como salida del mineral hacia Europa. Por su ubicación estratégica, Buenos Aires se convirtió en la capital del nuevo virreinato.

En 1806 y 1807, Buenos Aires afrontó con éxito dos intentos de invasión Inglesa. Las milicias de Españoles y criollos creadas para combatir contra los Ingleses se mantuvieron después como estructuras relativamente independientes del sistema colonial, y se fueron transformaron en centros de discusión política.

Independencia[editar]

A principios de Mayo de 1810, llega a Buenos Aires la noticia de la caída de España a manos de las tropas Francesas. La invasión Napoleónica de la Península Ibérica y la caída de la Junta Central de Sevilla demostraron la debilidad Española y decidieron a los criollos a actuar.

En estas circunstancias, Cornelio Saavedra (jefe del Regimiento de Patricios), Manuel Belgrano y Juan José Castelli actuaron en representación de los grupos criollos ante el Cabildo y el Virrey reclamando la convocatoria de una asamblea extraordinaria que se denominó Cabildo Abierto.

El 25 de mayo de 1810 se formó la Primera Junta de gobierno, presidida por Cornelio Saavedra, que puso fin al periodo virreinal y que pretendía sentar las bases para una futura independencia. Entre 1810 y 1820 se vive un clima de gran inestabilidad política. Se suceden diferentes gobiernos (Primera Junta en 1810, Junta Grande en 1811, Triunviratos entre 1811 y 1814 y el Directorio entre 1814 y 1820) que no consiguen consolidar su poder y que además tienen que hacer frente a los intentos de España por recuperar el control sobre las colonias.

Finalmente, el 9 de julio de 1816 un congreso de diputados de las Provincias Unidas proclamó la independencia y tras muchas discusiones, en 1819 se proclama la Constitución.

Consecuencias[editar]

Las revoluciones que se sucedieron en los territorios de Río de la Plata y que desembocaron posteriormente en la independencia de Argentina fueron posibles gracias a la crisis política que se produjo tras el avance napoleónico por la Península Ibérica. Pero también hubo otras circunstancias internas que, en mayor o menor medida, favorecieron el desarrollo de los intentos revolucionarios como son el descontento generalizado que existía respecto al gobierno de la metrópoli, la presencia de grupos militares estables y relativamente independientes y la corriente independentista que fue surgiendo en torno a las élites intelectuales.

El proceso revolucionario afectó profundamente a la economía del antiguo Virreinato.

En primer lugar, el principal producto exportado, la plata, comenzó a circular con dificultad y finalmente tras la pérdida de la zona de potosí se perdió la principal fuente de riqueza en ese momento. Desvinculada de los intereses de la metrópoli, la economía del Río de la Plata se convirtió en una de las más abiertas de la época.

La región económica del Litoral abarcaba las actuales provincias de Buenos Aires, Santa Fé, Corrientes y Entre Ríos, poseyó un desarrollo económico superior al resto del país, gracias a la exportación de productos ganaderos a Europa. Dentro de ella también se produjeron desequilibrios, porque Buenos Aires centralizó el comercio exterior a través de su puerto, lo que le permitió beneficiarse con los ingresos procedentes de las exportaciones, limitando así los beneficios de las otras provincias litorales.

Sin embargo, en la zona del interior las ciudades perdieron importancia y con ellas los sectores mercantiles que había prosperado durante la época colonial.

Por otro lado, la autonomía otorgada por la constitución a la provincia de Buenos Aires fue considerada excesiva por el resto de provincias y se sucedieron numerosas disputas políticas entre partidarios de las autonomías y partidarios del poder central (sucesión de Guerras civiles que tuvieron lugar entre 1814 y 1830).

PIB pc y Convergencia[editar]

Tomando como referencia la Base de Datos de Maddison;[1] podemos hacer un análisis comparado de la evolución, entre 1850 y 2006, del PIB per cápita de Argentina, España, Estados Unidos y 8 países de América Latina tomados en conjunto (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela).

Estados Unidos es claramente el país con mayor PIB pc, con un crecimiento continuado, a excepción del brusco descenso como consecuencia de la crisis de 1929 y la Gran Depresión.

Hasta 1975, el PIB pc Argentino es claramente superior al de España y al de los 8 países de América Latina tomados en conjunto, con un crecimiento más o menos estable, salvo las caídas en el PIB pc a causa de la I Guerra Mundial (que hace descender el comercio, base fundamental de la economía Argentina) y la crisis del 29 en Estados Unidos, que tiene importantes repercusiones sobre la economía Argentina. Pero la tendencia cambia para Argentina en 1975, momento a partir del cual la crisis económica que sufre el país hace caer su PIB pc, que tardará más de 30 en recuperarse. Durante ese tiempo el PIB pc Argentino se va a aproximar al del conjunto de América Latina.

Para ver en qué medida el PIB pc de Argentina se acerca o aleja a los estándares marcados por aquellos países con un PIB pc mayor, tendremos que analizar los datos en términos de convergencia económica.

Como era de esperar, a lo largo de todo el periodo analizado (1900-2008) la relación entre el PIB pc de Argentina y de Estados Unidos ha sido de ligera divergencia. Así al principio del periodo el PIB pc Argentino suponía un 67% del Estadounidense mientras que en 2008 era del 35%. Sin embargo, la relación con los países de su entorno muestra una clara convergencia. En 1900 el PIB pc Argentino superaba al del conjunto de América Latina en un 128%, mientras que en 2002 (momento de mayor convergencia) tan sólo en el 15%.

Pero sin duda la comparación más curiosa se da con respecto a España, con importantes cambios de tendencia. Lo más destacable es que hasta 1975 el PIB pc Argentino es mayor que el Español, llegando a alcanzar su mayor diferencia en 1948 con un 240%, lo que supone que el PIB pc Argentina era casi dos veces y media el PIB pc Español. El periodo comprendido entre 1900 y 1933 presenta importantes altibajos y momentos de falsa convergencia durante la I Guerra Mundial y tras la crisis de 1929, que repercuten de manera importante sobre las exportaciones Argentinas y hacen descender sus niveles de PIB pc, así como la brusca caída que se produce en el PIB pc Español a causa de la Guerra Civil Española y la posguerra.

Pero a partir de 1948, cuando la situación cambia y el PIB pc Español y Argentino convergen hasta llegar a igualarse en 1975. A partir de ese momento se inicia un periodo de divergencia que se mantiene hasta 2008 donde el PIB Argentino es prácticamente la mitad del Español. Este cambio de tendencia se debe tanto a la mejora económica de España y como al empeoramiento Argentino consecuencia de la crisis de la deuda.

La era de las exportaciones: socios comerciales[2] y productos[editar]

Podemos decir que las exportaciones de Argentina entre 1900 y 1920 se concentran fundamentalmente en torno a tres productos; la lana, el trigo y la carne.

En 1900, el 24% del volumen total de exportaciones corresponde a lana y el 19% a trigo. Entre los dos suman un 43%, lo que supone una gran concentración de las exportaciones en torno a estos dos productos.

Algo parecido ocurre en 1910. La lana supone ahora un 15%, mientras que las exportaciones de trigo son del 23% del total. Entre los dos suman un 38%, lo que implica que la dependencia comercial de estos productos prácticamente no ha variado con respecto al periodo anterior.

En 1920 las exportaciones de lana pierden importancia, el trigo apenas aumenta un punto porcentual hasta situarse en el 24% y un nuevo producto cabra relevancia. Se trata de la carne, cuyas exportaciones suponen un 18% del volumen total. Entre los dos suponen un 42% sobre el total de las exportaciones de manera que, al igual que ocurre durante todo el periodo, en torno al 40% de las exportaciones se concentran en sólo dos productos.

En cuanto a los socios comerciales de Argentina, entre 1900 y 1918, las exportaciones Argentinas se reparten entre un grupo bastante numeroso países, entre los que destacan, por su importancia dentro del volumen total, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Brasil, aunque su contribución ha ido variando a lo largo del periodo. La tendencia general que se observa es de una mayor concentración conforme avanza el periodo.

En una primera etapa, entre 1900 y 1905 aproximadamente, Reino Unido es el principal destino de los productos Argentinos llegando a suponer un 19,5% sobre el volumen total de las exportaciones Argentinas en 1902, seguido de cerca por Francia que llega a alcanzar el 17% en 1901. Menos importancia tienen Alemania con un 12% y Bélgica que supone en torno a un 9%. Por último, Estados Unidos y Brasil reciben aproximadamente un 6% de las exportaciones Argentinas cada uno (Brasil se mantiene estable en el 5% durante todo el periodo).

Pero la situación cambia en 1905. A partir de ese año Alemania, Bélgica y Francia pasan a suponer cada una alrededor del 10% sobre el total de las exportaciones, mientras que Reino Unido va claramente ganando peso, llegando a recibir un 38% del total exportado por Argentina en 1918.

La I Guerra Mundial cambia el panorama notablemente. Las exportaciones hacia Alemania y Bélgica desaparecen y Francia cobra cierto protagonismo hasta terminar el periodo recibiendo un 14% de las ventas Argentinas. Pero sin duda lo más destacable es la presencia cada vez mayor de Estados Unidos pasando de suponer el 5% en 1913 al 29% en 1917, igualando en ese año el porcentaje de Reino Unido, principal socio en todo el periodo. A partir de ese momento los intercambios comerciales con Reino Unido sufren un aumento importante llegando al 38% en 1917, mientras que las exportaciones hacia Estados Unidos inician una tendencia claramente descendente hasta terminar el periodo en un 20%.

En 1918 la situación es muy diferente a la de 1900. Conforme han ido avanzando los años la tendencia ha sido hacia una mayor concentración de las ventas, sobre todo a Reino Unido, Estados Unidos y en menor medida Francia. En 1916 entre los tres reciben el 63% de las exportaciones Argentinas. Por su parte, Reino Unido y Estados Unidos son el destino del 60% de las exportaciones en 1917 y 1918.

Shocks externos (1914 - 1945)[editar]

A principios del siglo XX, la economía Argentina se basaba en la exportación de productos agrarios y la importación de manufacturas. El sector industrial era poco importante y el peso de la economía residía en la agricultura, con grandes extensiones de tierra dedicadas a la producción de cereal y carne.

Los principales lazos comerciales de Argentina se establecieron con Inglaterra, que se convirtió en el principal inversor en el país, y en menor medida con Alemania, Francia y Bélgica.

A pesar de que Argentina no estuvo implicada directamente en las Guerras Mundiales ni en la Gran Depresión, el tipo de modelo productivo que se seguía en el país hizo que estos acontecimientos tuvieran impacto sobre su estructura económica y comercial del país, aunque es cierto que los efectos fueron diferentes.

Guerras mundiales[editar]

El comportamiento de importaciones y exportaciones es similar en las dos Guerras Mundiales. Las importaciones se ven reducidas por el cierre del comercio a través del atlántico, aunque en ambos casos al final del periodo recuperan los valores que tenían antes del conflicto. Las exportaciones, por su parte mejoran, sobre todo durante la I Guerra Mundial. Esto se debe a que Estados Unidos toma cada vez mayor importancia como socio comercial con Argentina.

Los impuestos aduaneros, sin embargo, no se comportan de la misma manera en ambos conflictos. Durante la I Guerra Mundial aumentan ligeramente, mientras que en la II Guerra Mundial caen de manera espectacular.

Crisis del 29 y Gran depresión[editar]

Sin duda, la Gran Depresión es el acontecimiento externo que mayor impacto tiene sobre la economía Argentina. Las exportaciones, las importaciones y los impuestos aduaneros, que tras la I Guerra Mundial se habían mantenido más o menos estables en torno a un 50% por encima de su nivel en 1913 (año tomado como base), caen bruscamente a raíz de la crisis de 1929.

Sin duda lo que más se vio afectado fueron las importaciones. En 1939, Argentina exportaba algo menos del doble de lo que lo hacía en 1913. A partir de ese momento las exportaciones comienzan a caer. Para entender la magnitud, suponiendo que en 1913 las exportaciones son 100, en 1930 éstas suben hasta casi 200 para caer en tan solo dos años hasta 60.

Las exportaciones también se reducen, por la caída a nivel mundial de la demanda de productos agrarios y las fuertes medidas arancelarias establecidas en prácticamente todos los países, y en 1933 toman valores ligeramente inferiores a los de 1913.

Si analizamos todo el periodo en su conjunto podemos ver como al acabar la II Guerra Mundial, las exportaciones y los impuestos aduaneros son ligeramente superiores a los que teníamos al principio del periodo y que las exportaciones, por su parte suponen en 1945 la mitad, de lo que lo eran en 1913.

Además de los efectos sobre las relaciones comerciales, estos acontecimientos que marcaron el inicio del siglo XX afectaron al PIB per cápita Argentino y a la convergencia con otros países.

El PIB per cápita cae muchísimo durante la I Guerra Mundial y la Gran Depresión, debido a las consecuencias que tiene la reducción de importaciones y de inversión extranjera para un país muy dependiente del exterior. Durante la II Guerra Mundial el PIB pc Argentino aumenta ligeramente (aunque no de manera constante), por la incipiente industrialización que se está produciendo en el país como consecuencia de los efectos de la crisis del 29, tras la cual Argentina intenta centrarse un poco más en el mercado interno para dejar de ser tan dependiente del exterior.

Durante el periodo analizado, Argentina converge con el resto de países latinoamericanos, ya que todos han sufrido de manera parecida las consecuencias de las Guerras mundiales y la Crisis del 29. Durante la Gran Depresión, de igual modo converge con Estados Unidos y Durante l guerra Mundial y la Guerra Civil Española converge con España. Pero en todo momento se trata de situaciones de falsa convergencia.

La ISI (1950s - 1970s)[editar]

Tras la Segunda Guerra Mundial, se estructura en Argentina, siguiendo la tendencia de otros países de América Latina, un modelo económico de Industrialización por Sustitución de Importaciones, conocido como Modelo ISI. Este modelo consiste básicamente en producir internamente aquellos bienes, generalmente industriales, que antes se importaban de otros países.

El Estado pasó a tener un papel claramente protagonista en todos los ámbitos, interviniendo en la economía a través de políticas monetarias y fiscales, fijando aranceles a las importaciones e impulsando activamente la demanda interna.

El único freno a este proceso de industrialización era la necesidad de generar divisas para la adquisición de bienes de capital en el exterior (en esa época EE.UU se presenta como la principal potencia distribuidora de divisas).

¿Pero, qué es lo que realmente ocurrió en Argentina?[3] [editar]

A partir de los datos obtenidos de la Base de datos de OXLAD podemos ver cómo afectó la implantación del modelo ISI sobre la economía Argentina.

En lo que respecta a las exportaciones, durante el periodo de Industrialización por Sustitución de Importaciones, éstas se redujeron considerablemente pasando de suponer en 1950 un 26,5% del PIB a tan solo un 4% en 1980 (Los momentos de aumento del peso de las exportaciones sobre el PIB se deben principalmente a fluctuaciones del tipo de cambio nominal).

Aunque en teoría el modelo ISI buscaba reducir las importaciones, en la práctica no se aprecian grandes variaciones en cuanto al peso de las importaciones de bienes de capital, bienes intermedios y bienes de consumo sobre el PIB Argentino.

A lo largo de prácticamente todo el periodo, las importaciones de bienes intermedios son las que más peso tienen, seguidas de las de bienes de capital. Muy por debajo están las importaciones de bienes de consumo.

En 1980 nos encontramos con que las importaciones de bienes intermedios han disminuido un 10% con respecto a 1950 (pasan de ser un 57% del PIB en 1950 a un 47% en 1980), las de bienes de capital se mantienen (pasan de un 30% del PIB a un 32%) y las de bienes de consumo aumentan ligeramente (en 1950 suponen un 13% del PIB y en 1980 un 21%).

En lo referente a ingresos y gastos, podemos decir que durante el periodo ISI Argentina presenta un déficit sistemático de su balanza comercial, alcanzando sus valores máximos en torno al 8% en 1955, 1958 y 1975.

Lo que sí se logró durante el periodo ISI fue aumentar el peso de la industria manufacturera en la economía Argentina, pasando de ser un 24% en 1950 a algo menos de un 28% en 1980.

El año con menor peso de la industria manufacturera lo encontramos en 1953, cuando apenas supone un 23% del PIB, y el mejor dato se da en 1973 con un 32%.

Como conclusión a todo lo anterior se puede decir que el modelo ISI tuvo cierto éxito, sobre todo porque el país se industrializó durante este periodo pero los resultados no fueron los esperados.

No cambió sustancialmente la estructura en cuanto a las importaciones, y el peso de estas en la economía Argentina, por lo que el país no consiguió reducir su dependencia del mercado exterior.

Política y economía (1950s - 1970s)[4] [5] [6] [7] [editar]

La evolución política de Argentina durante el siglo XX se puede calificar como inestable. Un ejemplo de ello es que en menos de 50 años (entre 1930 y 1976) tuvieron lugar seis golpes de Estado.

En 1943, un Golpe de Estado militar pone fin al gobierno de Ramón Castillo. Castillo es el presidente del último Gobierno de la etapa conocida como “Década infame” en la cual, los diferentes gobiernos conservadores que se sucedieron en el poder, descuidaron a los sectores populares y beneficiaron con sus políticas a los grupos y familias más poderosos del país.

Dentro del grupo de militares que lleva a cabo el golpe de estado, destaca la figura de Juan Domingo Perón, que desde su papel de Secretario de Trabajo y Previsión llevará a cabo una política encaminada a mejorar la legislación social y laboral (por ejemplo vacaciones pagadas o jubilación). Las medidas tomadas por Perón reciben un gran apoyo popular que le lleva a ganar las elecciones en 1946, iniciándose así al primer Gobierno Peronista. Durante sus dos presidencias (1946-1952 / 1952-1955),se llevará a cabo una combinación de políticas de impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes, con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres. Las principales medidas que se llevaron a cabo fueron el control de precios y el aumento del gasto público con el objetivo de solucionar los problemas en la distribución de los ingresos, la nacionalización de numerosas empresas, la promulgación de leyes favorables para sindicatos y trabajadores y la utilización de fondos públicos para labores sociales, sobre todo a través de la fundación de Eva Perón.

En 1955, un nuevo Golpe de Estado militar pone fin a nueve años de gobierno peronista y supone el comienzo de un periodo de inestabilidad que se prolongará hasta 1973. Durante la primera parte de ese periodo tendrán lugar dos gobiernos de presidentes no militares, como son Frondizi (1958-1962) e Illia (1963-1966). Estos gobiernos se centraron en eliminar todo aquello que tuviera que ver con el peronismo. En 1966 se produce la “Revolución Argentina”. Los gobiernos de Organía, Levingston y Lanusse se prolongarán hasta 1976 cuando la presión popular a través de violentas protestas como el Cordobazo, obligó a los militares a convocar elecciones. El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó vencedor.

Entre 1973 y 1976 gobernó de nuevo el peronismo con cuatro presidentes; Cámpora y Lastiri (1973), Perón (1973-1974) e Isabel Perón (1974-1976). Durante este periodo se intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer peronismo, como el impulso de la industria y la acción social, la mejora de los sueldos y el control de precios. Pero los conflictos internos del movimiento peronista y las acciones de la guerrilla, sumados a la crisis del petróleo de 1973 desestabilizaron enormemente la economía argentina. La situación se complicó todavía más con la muerte de Perón en 1974 y la incapacidad de su sucesora Isabel Perón para conducir el país.

Todo esto fue utilizado como excusa para terminar con el gobierno democrático y dar un nuevo golpe militar en 1976. El llamado “Proceso de Reorganización Nacional” que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y la financiación permanente de los grandes bancos internacionales y de organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. Durante este periodo se llevará a la práctica un modelo económico liberal (opuesto al modelo peronista), centrado en la apertura económica, la liberalización de precios, el control del gasto social y el elevado gasto militar. El resultado de su gestión fue de miles de muertos, desaparecidos y exiliados, la derrota del Ejército Argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y la quiebra de prácticamente la totalidad de las empresas públicas.

Tras la caída de la dictadura militar se inició en 1983 la transición democrática en argentina.

Referencias[editar]

  1. Base de datos histrórica de Angus Maddison: MADDISON, A. (2008), The World Economy year 0-2006, Paris: OECD Development Centre Studies
  2. Fuente:Reino Unido, Statistical Abstract of Principal and other Foreign countries
  3. Base de datos OXLAD: http://oxlad.qeh.ox.ac.uk/search.php
  4. El desarrollo económico Argentino de fines del siglo XX |http://www.agendainternacional.net/numerosAnteriores/n3/0306.pdf}. Autores: David Matesanz y Angeles Sánchez.
  5. La evolución de la política económica y social en Argentina, Chile y Perú: una visión comparada|http://lanic.utexas.edu/project/laoap/claspo/dt/0010.pdf}. Autor: Giancarlo Manchesi.
  6. El Historiador|http://www.elhistoriador.com.ar/documentos/documentos.php}.
  7. Breve historia de la Argentina. Autor: Jorge Saborido y Luciano Privitellio. Editorial: Historia. Alianza Editorial. Año de publicación 2006

Enlaces externos[editar]