Historia del ajedrez

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Caballeros Templarios jugando al ajedrez, Libro de los juegos, 1283

El ajedrez tiene más de mil doscientos años de historia. Circulan muchas leyendas sobre el origen del ajedrez acerca de su origen y diferentes juegos de mesa se atribuyen su invención. Hoy se cree que el ajedrez constituye una evolución del juego de mesa llamado ajedrez shatranj, que proviene, a su vez, del chaturanga, ideado en la India en el siglo VI.

Origen[editar]

En la tumba de Tutankamon (c. 1300 a. C.) junto a numerosos objetos que acompañaban a la momia se halló un tablero cuadriculado y piezas con significativa semejanza al ajedrez que conocemos, aunque en menor número. Se expone en el museo de El Cairo.

Como consecuencia del trabajo de Murray (1913),[1], A history of Chess, la mayoría de los expertos concuerdan en que el ancestro más antiguo del ajedrez es el chaturanga, jugado en la India, aunque el origen exacto del mismo es desconocido. Se cree que el juego se utilizaba para representar una batalla y de esa manera idear estrategias en el campo. El nombre sánscrito chaturanga puede significar juego de cuatro partes señalando las cuatro partes en las que se dividía el ejército en el juego.[1]

Del chaturanga proviene el shatranj, una variante jugada principalmente en Persia que conserva la mayoría de sus características. Como este, muchos de los juegos derivados del chaturanga —y también del shatranj— poseen piezas en común, como la alferza, predecesora de la reina, el elefante —llamado «alfil», derivado de «al pil» en persa, «el elefanteno»,[2] la torre o Carro de Guerra, el rey, que define el final del juego y los peones, soldados o infantería.

Kraaijeveld (2000), aplicando una técnica científica utilizada en biología, realizó un estudio filogenético a partir de las características anatómicas y funcionales de 40 variantes modernas y antiguas del juego. Llegó a la conclusión que el ancestro más probable era el Chaturanga indio.[3]

Más tarde, Jostén (2001), en su trabajo titulado "Chess. A living fossil"[2] planteó la hipótesis que el ajedrez se originó a partir de la combinación de juegos más antiguos utilizados en regiones conectadas con el comercio de mercancías a lo largo de la antigua ruta de la seda. Llegó a la conclusión que el nacimiento del juego ocurrió en el Imperio Kushan (50 a C - 200 d C), una región al norte y noroeste de la actual India.

Origen del ajedrez: Isolíneas de datación de registros arqueológicos del juego de ajedrez en Asia y Europa, ruta de la seda y vías marítimas. En rojo los yacimientos arqueológicos.

Posteriormente, estudiando la disposición en el tiempo y el espacio de los restos arqueológicos del juego, Echeverría (2006) encontró dos posibles fechas y lugares de origen dependiendo del grado de certeza respecto de la pertenencia al juego de los objetos en algunos sitios arqueológicos. El lugar más probable, fue la desembocadura del río Narmada al noroeste de India, aproximadamente en el año 300 de nuestra era, una región al sur del imperio Kushan, si es que no fue parte del mismo [4] como aparece en el propio trabajo de Jostén.

Al presente, los citados antecedentes parecen aproximarnos al lugar y siglo del origen del ajedrez.

Ajedrez árabe[editar]

La expansión hacia el occidente del ajedrez se debe a los musulmanes. La conquista de la India no se inicia hasta la segunda mitad del siglo VIII, aunque para entonces el ajedrez ya se había conquistado a partir del 640. La primera mención expresa al ajedrez en un texto persa del 600. La influencia persa se rastrea en algunas palabras como «alfil», que deriva de la palabra árabe «al-fil», ‘elefante’, que era lo que antiguamente representaba. La expresión «dar jaque», amenazar al rey, viene de Sha, rey de los persas y Sha mat significa «el rey ha muerto».

Persia[editar]

Los primeros maestros conocidos vivieron en Persia. Se llamaban Abú-Gafiz, segunda mitad del siglo VIII y Zairab, primera mitad del siglo IX. Este último tuvo un esclavo llamado Mainal Jadim que se hizo famoso componiendo finales. Aunque seguramente los jugadores más conocidos de la época fueron al-Sulí, (880-946) y Aladino al-Tabriz, segunda mitad del siglo XIV, cuya fama duró siglos.

La composición de finales fue muy popular en el ajedrez de esta época. Estas composiciones se llamaban mansubas. Los manuscritos más antiguos consagrados íntegramente al ajedrez son árabes. Las mansubas aparecen en Bagdad durante la edad de oro de esta ciudad. Y se cambia el nombre del juego de chaturanga a shatranj, que derivará en ajedrez. Hacia 840 al-Adli, considerado el mejor jugador de su tiempo escribe su «Libro de ajedrez», cuyo original se ha perdido.

En el 847 al-Razi escribe Elegancia en el ajedrez y un siglo más tarde al-Sulí (946) escribe su Libro de ajedrez en dos volúmenes. En 1140 Rabrab presenta su Libro de problemas de ajedrez, en el que aparece por primera vez un estudio sobre los finales de rey y torre contra rey y alfil.

A comienzos del siglo IX el califa de Bagdad Harún al-Rashid (766-809) ofrece a Carlomagno (768-814) un ajedrez de mármol, del que sólo se conservan algunas piezas en la biblioteca de París.

Las reglas del ajedrez árabe no son exactamente las mismas con las que se juega hoy en día. La dama y el alfil sólo podían avanzar dos casillas, el alfil podía saltar, en lugar del enroque existía el «salto del rey» que permitía saltar por encima de una casilla, los peones sólo se movían una casilla. El resultado es que las partidas eran muy lentas y para darle dinamismo al juego se inventaron las tabiyas (posiciones simétricas con las que por acuerdo de los jugadores comenzaba la partida), el alfil saltaba ya que en su cultura se identificaba con un camello que tenía superioridad sobre todos los animales.

El ajedrez en la Edad Moderna[editar]

Con la invasión de los árabes llega el ajedrez a la península ibérica en el siglo VIII. Las primeras piezas de ajedrez en Europa, datadas en el año 900,[5] fueron encontradas en Peñalba de Santiago, conociéndoselas como "las piezas o bolos de San Genadio".[6] En esa época la dama no existía, era la alferza la que ocupaba esa casilla, y con un movimiento mucho más limitado, que figura en un códice del siglo XIII de Alfonso X el Sabio. Tras la llegada del ajedrez a Europa, se va transformando hasta llegar a ser el juego que hoy conocemos. Las piezas se transforman en lo que hoy son, con ese recuerdo de la sociedad medieval: rey, dama, caballo (en representación del caballero), torre y obispo, que sustituye a un elefante que en Europa no existe como arma de guerra, aunque en español conserva el nombre de alfil (elefante en árabe).

Miniatura del Ludo scacorum, manuscrito anónimo del siglo XV perteneciente al arte centroeuropeo, quizá realizado en Bohemia (actual República Checa), en Praga, durante el reinado de Wenceslao IV (1378-1419).

Fue en el siglo XV y en Valencia cuando aparece por primera vez la dama en un manuscrito Scachs d'amor, en el que figuran composiciones en valenciano y de poetas valencianos. Unos años más tarde, en el 1495 se publica en Valencia y en lengua valenciana el libro del segorbino Francesc Vicent Llibre dels jochs partits dels schachs, considerado el primer tratado de ajedrez publicado en el mundo, y en el que figura también la dama; no apareciendo en ninguna documentación anterior ni coetánea a ambas obras. Nace pues en Valencia a finales del siglo XV la dama, precisamente en 1475 según ha acreditado José Antonio Garzón Roger, inspirada en la Reina Isabel la Católica según el libro del año 1997 del historiador holandés Govert Westerveld, [3] cuya hipótesis fue confirmada documentalmente por el historiador valenciano José Antonio Garzón Roger. La fecha de 1475 ya fue indicada por Garzón en el año 2003 y las pruebas definitivas (filigrana y conjunción planetaria) constan en su libro de 2005.

A lo largo de los siglos XV y XVI, época del Renacimiento, van apareciendo los movimientos y las reglas actuales. Los peones adquieren el derecho de mover dos casillas en su primera jugada, y cuando llegan a la última fila pueden cambiarse por una pieza anteriormente capturada. El alfil ya podía desplazarse a lo largo de toda la diagonal, y pierde la facultad de saltar. La dama se moverá a lo largo de todas las casillas de su columna, fila y diagonales, y se pone de moda el enroque italiano en el cual el rey se puede poner en las casillas del alfil, el caballo o la torre y la torre en las casillas del alfil o del rey, pero eran dos jugadas, y no una. Este enroque evolucionó hasta el enroque actual.

En Italia el ajedrez fue volviéndose muy popular, y las reformas en las reglas que iban apareciendo se generalizaron por toda Europa. Sin embargo no eran universales.

En el siglo XV aparecen dos manuscritos muy interesantes, el Scachs d'amor, erróneamente considerado como un «Manuscrito catalán», que consagra al ajedrez un poema en el que juegan al ajedrez Venus y Marte; y el manuscrito de Gotinga», fechado en 1490 según algunos y según José Antonio Garzón Roger entre 1505 y 1515, dedicado al análisis de las aperturas y a problemas de ajedrez.

Sin embargo para la unificación de las reglas fue decisiva la invención de la imprenta (1450), ya que a partir de entonces se pudieron componer libros con las reglas que se difundieron por todo el mundo.

En esta época además de Lucena (siempre confundido con Luis de Lucena), Damiano, Ruy López de Segura, Paolo Boi y Leonardo da Cutri tenemos a los españoles Esquivel, Escovara, Pedrosa, Vincenti, Roscés y Alfonso Cerón; y al italiano Horatio Gianutio. Estos maestros hicieron el notable descubrimiento de que en cualquier maniobra de la partida se debe conseguir la meta deseada con el menor número posible de jugadas. Hacer una jugada sin objeto, desperdiciar la oportunidad de mover, lo denominaron «perder un tiempo». Es como que el rival moviera dos veces seguidas. Comprender la importancia del factor tiempo fue la conquista más valiosa de la época.

Los maestros del Renacimiento idearon una forma de hacer que el rival pierda tiempos al principio de la partida: los gambitos, palabra que significa zancadilla o trampa, en italiano, y que Ruy López usó para definir la maniobra consistente en entregar material (uno o dos peones y en casos notables hasta un caballo) a cambio de obtener una posición con mayores posibilidades de ataque. Se tardó siglos en comprender que el bando que está a la defensiva en vez de aferrarse a mantener la ventaja material debe preocuparse del desarrollo de sus piezas.

El historiador ruso Gonaiev asegura que el autor del Gambito de rey fue Ruy López. Giulio Cesare Polerio lo estudió extensamente en su obra aparecida a fines del siglo XVI en la cual cita partidas de grandes jugadores de la época.

La denominación actual de muchas aperturas y variantes no debe hacernos creer que eran totalmente desconocidas en la antigüedad. Como ser, el Gambito letón 1.e4 e5; 2.Cf3 f5; fue llamado así en honor a las investigaciones que de él hicieron los maestros de Letonia por 1930, pero ya lo jugaban Da Cutri y Greco en el 1600. Durante siglos el Gambito de rey ocupó un primer plano en la teoría y práctica del ajedrez.

El ajedrez contemporáneo[editar]

En el ajedrez contemporáneo quien más contribuyó a fijar definitivamente las reglas actuales fue Philidor.

En 1737 el sirio Philip Stamma de Aleppo publica en París su libro «El noble juego del ajedrez» y en el utiliza por primera vez en la historia un nuevo sistema de notación, la notación de Stamma, que no es otra cosa que la actual notación algebraica. A pesar de su indudable ventaja harán falta más de dos siglos y medio para que se generalice en todo el mundo. Sólo a partir de 1980 la FIDE la considera como único sistema de notación oficial.

La primera crónica fija especializada en ajedrez nació en 1813 en el periódico inglés Liverpool Mercury. En 1836 aparece en París (gracias a la iniciativa de La Bourdonnais) la primera revista íntegramente dedicada al ajedrez: «Le Palamede», titulada así como homenaje al héroe griego Palamedes, a quien se le atribuyó durante mucho tiempo la invención del ajedrez.

En 1924 se funda en París la Fédération Internationale des Échecs (FIDE) que cuenta con unos 175 países miembros. Es la segunda mayor federación deportiva del mundo tras la FIFA que tiene 180 países afiliados. Su divisa en Gens una sumus, que proclama, un tanto ingenuamente, los ideales de sus fundadores.

Adolf Anderssen (1818 - 1879), maestro de la escuela romántica de ajedrez.

Véase también[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez[editar]

Los grandes torneos de la historia[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Chaturanga
  2. Francesc Ll. Cardona, Mitología del Ajedrez, Editorial Edicomunicación, s.a., ISBN 84-7672-897-2.
  3. Kraaijeveld, A. R. 2000. Origin of chess. A phylogenetic perspective. Board Games Studies /3.: 39-50.
  4. Origen del ajedrez: variabilidad espacial de los restos arqueológicos
  5. M.C.Romeo. «The introduction of Chess into Europe» (en inglés). Consultado el 5 de marzo de 2011.
  6. Otras fuentes creen que tales piezas corresponden a una suerte de prácticas adivinatorias llamadas "sortes sacerdotarum" e identifican al dueño como el abad Salomón y no a San Genadio. Mario Roso de Luna en Ocultismo Ibérico (1925)

Bibliografía[editar]

  1. Lucena (1497), Repetición de amores, y Arte de ajedrez. Salamanca.
  2. Calvo, Ricardo (1991). Valencia, birthplace of modern chess. En: New in chess, Alkmaar, N. 7. pp. 82-87
  3. Calvo, Ricardo & Meissenburg, Egbert. (1992). Valencia: Geburtstätte des modernen Schachs. En: Schach-Journal, Berlin, N. 3, pp. 34-46
  4. Calvo, Ricardo & Meissenburg, Egbert (1995). Valencia und die Geburt des neuen Schachs. En: IFK (Internationales Forschungszentrum Kulturwissenschaften), Wien. pp. 77-89
  5. Westerveld, Govert (1994). Historia de la nueva dama poderosa en el juego de Ajedrez y Damas. (History of the new powerful Queen in the game of chess and draught), pages 103-225. Homo Ludens: Der spielende Mensch IV, Internationale Beiträge des Institutes für Spielforschung und Spielpädagogik an der Hochschule "Mozarteum" - Salzburg. Herausgegeben von Prof. Mag. Dr. Günther C. Bauer.
  6. Calvo, Ricardo (1997), Lucena. La evasión en ajedrez del converso Calisto. (Prólogo de Fernando Arrabal). Perea Ediciones, Pedro Muñoz (Ciudad Real). ISBN 84-7729-217-5
  7. Pérez de Ariaga, Joaquín (1997), El incunable de Lucena. Primer arte de ajedrez moderno. Ediciones Polifemo, Madrid. ISBN 84-86547-40-7
  8. Westerveld, Govert (1997), La influencia de la reina Isabel la Católica sobre la nueva dama poderosa en el origen del juego de las damas y el ajedrez moderno. En colaboración con Rob Jansen, Amsterdam. (Prólogo de Dr. Ricardo Calvo y Prof. Dr. Juan Torres Fontes). Editor Govert Westerveld, Beniel. ISBN 84-605-6372-3
  9. Castellví, Francí de; Vinyols, Narcís; Fenollar, Bernat (1475), (Scachs d'amor). El poema Scachs d'amor: (siglo XV): primer texto conservado sobre ajedrez moderno / análisis y comentarios por Ricardo Calvo. (Prólogo de José Antonio Garzón Roger). Editorial Jaque XXI, Madrid. ISBN 84-923279-3-6
  10. Garzón, José Antonio (2001), En pos del incunable perdido. Francesch Vicent: Llibre dels jochs partitis dels schachs, Valencia, 1495. (Prólogo Dr. Ricardo Calvo). Biblioteca Valenciana. ISBN 84-482-2860-X
  11. Westerveld, Govert (2004), La reina Isabel la Católica, su reflejo en la dama poderosa de Valencia, cuna de ajedrez moderno y origen del juego de damas. En colaboración con José Antonio Garzón Roger, Valencia. (Prólogo de Prof. Dr. Juan Torres Fontes). Generalidad Valenciana, Secretaria Automòmica de Cultura. ISBN 84-482-3718-8
  12. Garzón, José Antonio (2005), El regreso de Francesch Vicent: la historia del nacimiento y expansión del ajedrez moderno. (Prólogo Anatali Karpov). Generalitat Valenciana, Conselleria de Cultura, Educació i Esport: Fundació Jaume II el Just, Valencia. ISBN 84-482-4193-2
  13. Garzón, José Antonio (2005), The Return of Francesch Vicent: the history of the birth and expansion of modern chess; translated by Manuel Pérez Carballo. (Foreword Anatali Karpov). Generalitat Valenciana, Consellería de Cultura, Educació i Esport: Fundación Jaume II el Just, Valencia. ISBN 84-482-4194-0
  14. Valle de Ricote, Gofredo (2006), Los tres autores de la Celestina, el judeoconverso Juan Ramírez de Lucena, sus hijos Fernando de Rojas (Lucena) y Juan del Encina (alias Bartolomé Torres Naharro y Francisco Delicado). Tomo I: Biografía, estudio y documentos del antiguo autor de la Celestina, el ajedrecista Juan Ramírez de Lucena. (Prólogo Prof. Dr. Ángel Alcalá). Editor Govert Westerveld, Beniel. ISBN 84-923151-4-8
  15. Garzón, José Antonio (2007),Estudio del tratado ajedrecístico de Luca Paccioli. Valencia. Depósito Legal V-5124-2007
  16. Saidy, Anthony (1973), La batalla de las ideas en ajedrez, Barcelona, Ed. Martinez Roca, ISBN 84-270-0217-3
  17. Garzón, José Antonio (2010). "Luces sobre el Ingenio, el pionero libro del juego llamado marro de punta, de Juan Timonedo". Centro Francisco Tomás y Valencia, UNED Alzira-Valencia. ISBN 978-84-92885-00-8.

Enlaces externos[editar]