Historia del Reino Unido

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda


Las dos revoluciones del siglo XVII[editar]

Oliver Cromwell.

Durante la primera mitad de siglo XVII, se formó un gran conflicto con la unión dinástica entre Inglaterra y Escocia al otorgar el trono inglés a Jacobo I en 1603, quien pertenecía a la casa escocesa de los Estuardo (no obstante, la unión política no se produjo hasta 1707, con el Acta de Unión). Mientras, continuaba el proceso de colonización inglesa de Irlanda mediante la confiscación de tierras.

Durante el siglo XVII se produjeron dos procesos revolucionarios en Inglaterra. El primero de ellos, conocido con el nombre de Revolución inglesa, liderado por el puritano Oliver Cromwell, ocurrió entre 1640 y 1660, y tuvo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.

El segundo proceso revolucionario fue a finales del siglo XVII y se le conoció con el nombre de Revolución Incruenta o «La Gloriosa». Ésta ocurrió tras la restauración de la monarquía de los Estuardo, como respuesta del parlamento contra el absolutismo del rey católico Jacobo II. En la Revolución Incruenta, los tories y los whigs se aliaron para destituir a Jacobo II, lo que consiguieron en 1688, proponiendo a su yerno, el príncipe Guillermo de Orange, para sustituirle en el trono, a quien impusieron la declaración de derechos (Bill of Rights) (1689) y el Acta de Tolerancia.


Revolución Industrial[editar]

Por otro lado, aproximadamente desde 1780 hasta 1850, se desarrolla la Revolución industrial en Inglaterra. La expansión colonial conllevó un aumento en la demanda de productos que no podía cubrirse con la protoindustria tradicional. La creación de fábricas, con el consecuente aumento significativo de la producción y las consecuencias sociales que éstas trajeron; el cambio en el comercio textil, pasando de la lana al algodón, con el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a todo el proceso de producción textil; así como la invención de la máquina de vapor y su aplicación práctica en el ferrocarril; todo ello supuso una revolución económica que conllevó una auténtica ruptura con el modelo económico medieval.

Grupos sociales en la 1ª mitad del siglo XIX[editar]

La Revolución industrial se desarrolló en Inglaterra antes que en cualquier otra nación europea, transformando la forma de vida medieval. No obstante, los grupos sociales se vieron influidos por dicha revolución de forma desigual.

La vieja élite nobiliaria' continuaba siendo el grupo más poderoso. Fue el grupo menos afectado por los cambios. Se enriquecieron enormemente con la industrialización ya que poseían cerca de un 70% de las tierras inglesas. Adquirieron una mentalidad capitalista y se beneficiaron del paso del ferrocarril por sus tierras y del aumento de producción agrícola gracias a las nuevas técnicas.

Su papel político sigue siendo predominante, aunque ya no tienen el monopolio del poder debido a las reformas legales introducidas por la Cámara de los Comunes.

La alta burguesía era un grupo muy restringido de grandes banqueros e importantes comerciantes y empresarios. Intentaron emparentarse con la alta aristocracia bien copiando hábitos de vida cotidiana, o bien mediante lazos matrimoniales.

La media y baja burguesía son artesanos y propietarios de pequeños y medianos talleres. Grupo emprendedor que exige derechos de mayor representación política, es la base social del Partido liberal.

Los trabajadores rurales se ven perjudicados por los contratos precarios que trae la revolución agrícola. Además, se implanta el impopular Sistema Speenhamland, o «Ley de pobres» y pierden la posibilidad de adquirir ingresos a través de la protoindustria debido a la creación de las fábricas.

Los proletarios son quienes más van a sufrir los efectos de un crecimiento descontrolado de las ciudades y una industrialización salvaje. La mayoría de los proletarios eran campesinos que se habían visto forzados a dejar su forma de vida trasladándose a las ciudades para poder subsistir. Empiezan a sufrir por vez primera la tiranía del reloj, que les impone una vida monótona y con largas jornadas de trabajo. Las mujeres y los niños eran mano de obra barata. El absentismo laboral se penalizaba con la cárcel. Los servicios públicos eran mediocres o inexistentes, por ejemplo, no había agua corriente en los hogares, ni alcantarillado ni servicios de limpieza urbana. Esto provocó epidemias. El ideólogo liberal Adam Smith se oponía a esta situación de explotación de clases.

Las reformas políticas de la 1ª mitad del siglo XIX[editar]

La 1ª Ley de Reforma electoral fue en 1832. Supuso la redistribución de los escaños para ir eliminando los burgos podridos, dando mayor representatividad a aquellos condados con más población y rebajándosela a los condados con menos habitantes. Se duplicó el cuerpo electoral, pasando de 420.000 a 800.000 electores, gracias a que se le dio derecho al voto a los propietarios de inmuebles con una renta mayor de 10£ por año, lo cual equivalía al burgués medio-alto.

A pesar de que esta reforma no afectó a un número significativo de la población inglesa (del 70% al 80% de los representantes en la Cámara de los Comunes seguían siendo grandes hacendados), ésta posibilitó que se aprobasen numerosas leyes que supusieron avances sociales importantes. Como por ejemplo, en 1833, se aprobó la Ley de municipios de 1833, la abolición de la esclavitud, la creación de una Educación estatal y las Leyes fabriles de 1833. En 1834, se aprobó la Nueva Ley de Pobres o New Poor Law. En 1836, se redactó la Reforma matrimonial, se suprimió el diezmo y se realizó una redistribución dentro del seno de la Iglesia de Inglaterra entre el 36 y 1840. En 1846, debido a la Crisis de la Patata irlandesa, se suprimió la política proteccionista sobre los cereales, lo cual supuso el triunfo del librecambismo hasta la Crisis de 1929. En 1847, se aprobó la jornada de 10 horas de trabajo, gracias a las presiones del Cartismo.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]