Historia del Paraguay

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La historia del Paraguay abarca desde el comienzo del poblamiento humano del territorio de la actual República del Paraguay hasta nuestros días. La historia paraguaya puede ser dividida en tres grandes períodos: etapa precolombina, colonial, y republicana.

Tiempos precolombinos[editar]

A la llegada de los conquistadores europeos españoles el territorio del Paraguay Oriental, es decir el área ubicada entre el río Paraná al este y el río Paraguay al oeste, se encontraba habitado por diversas etnias indoameric´ñló ó´po ´pj k+k´li+lí9+l+9ip´9+pí kli


anas que se encontraban en estado de guerra entre ellas; estas etnias pertenecían a tres conjuntos diferentes: los pámpidos, los lágidos y los amazónidos. Aún no se sabe si los lágidos fueron los primeros en ocupar el territorio, o si fueron precedidos por los pámpidos. Lo documentado es que hacia el siglo XV los amazónios avá conocidos comúnmente como guaraníes lograron avanzar desde el norte y el este merced a su superioridad numérica y a la posesión de una cultura material más desarrollada ya que practicaban la horticultura de mandioca, maíz y maní. La práctica de una agricultura de roza les permitía excedentes como para mantener a una población en continuo aumento demográfico que requería de nuevos territorios.

Ante los avá (o guaraníes) se encontraban las etnias cazadoras-recolectoras de los ŷes o lágidos (por ejemplo los ašé-guayakí) y las de los pámpidos destacándose entre este segundo conjunto las etnias llamadas por los guaraníes: agaces y payaguás.

El primer encuentro documentado de los guaraníes con los europeos es el de Alejo García, explorador portugués, que participó en

Época colonial[editar]

Paraguay fue descubierto por Alejo García y Sebastián Gaboto, a las órdenes de España en 1524, dándose inicio a una historia de colonialismo, hasta 1811, año en que se independizó de España.

Los primeros europeos se establecieron en la zona refugiados tras el fracaso de la primera fundación de la ciudad de Buenos Aires a principios del siglo XVI y fundando una casa fuerte que sería Asunción del Paraguay el 15 de agosto de 1537. La ciudad finalmente se convirtió en la cabecera de una provincia colonial española, llegando a conocerse como Madre de Ciudades ya que de ella partieron las corrientes pobladoras y repobladoras de diversas ciudades: Ontiveros, Ciudad Real del Guayrá y (la primera) Villa Rica del Espíritu Santo en la antigua provincia del Guayrá (actual estado brasileño de Paraná), Santiago de Jerez del Itatín (en el actual Mato Grosso del Sur), San Francisco de Mbiaza en las costas del océano Atlántico (actual estado brasileño de Santa Catarina), Santa Cruz de la Sierra en el Chaco Boreal, así como las importantes ciudades argentinas de Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe y Concepción de Buena Esperanza, más conocida como Concepción del Bermejo.

Bajo el gobierno de Hernandarias, llegan al Paraguay los jesuitas para contribuir a la tarea de pacificación de los indígenas, dando así origen a las célebres reducciones Jesuíticas. Desde 1604 hasta 1767 los jesuitas realizan con los indígenas guaraníes de Paraguay un gobierno teocrático. Las reducciones jesuitas tenían autonomía respecto a los gobernadores de Asunción. Las misiones llegaron a cobijar a más de un cuarto de millón de indígenas donde se les enseñaba la religión católica, agricultura, artesanía y pequeña industria.

La organización total abarcó 32 reducciones. Las misiones primero se instalaron en la región del Guayrá (también llamado La Pinería)-actual estado brasileño de Paraná- y luego se establecieron entre los ríos Tebicuary y el divortium aquarum de la Cuenca del Plata con las cuencas menores afluentes directas del Océano Atlántico. La lengua guaraní fue respetada y se fijó en forma escrita; en ella fueron vertidas importantes obras de teología, impresos en la primera imprenta del Río de La Plata. Paralelamente el asunceno Ruy Díaz de Guzmán escribía las primeras obras de historia atinentes a la región del Cono Sur.

En 1617, se produjo la división de la Provincia en dos gobernaciones: la del Paraguay y la de Buenos Aires. De esta forma Paraguay perdió la zona marítima del estuario del río de La Plata, y conservó solo Asunción, Ciudad Real y Villa Rica del Guayrá. La pérdida de la «salida de la tierra» por el puerto de Buenos Aires se hizo sentir mucho más desde que la provincia española del Paraguay perdió el estratégico territorio llamado la Mbiazá o Yviazá (o La Vera), que correspondía al actual estado brasileño de Santa Catarina.

En 1717, la Rebelión comunera representó el primer grito de libertad de América, pero con la derrota en la batalla de Tovatí en 1721 se impusieron duras sanciones al departamento que asfixiaron su economía.

En 1750, el tratado de límites entre España y Portugal, afectó a Paraguay con las pérdidas de Guayrá (entre el río Paraná y el Océano Atlántico), la gran provincia del Itatín y la región de Cuyabá que fueron cedidos al Brasil portugués a cambio de la Colonia del Sacramento, en la Banda Oriental del río de la Plata.

En el ya citado año de 1750 la corte española de acuerdo con la corona portuguesa decidieron repartirse el territorio de las reducciones, Los jesuitas se negaron a ello, dando lugar a que los ejércitos español y portugués emprendieran la llamada Guerra Guaranítica y acabaran con la resistencia en 1757.

En 1767 los jesuitas fueron expulsados de España y sus dominios por orden de Carlos III. Las reducciones pasaron a ser dirigidas por grupos seglares y religiosos, pero entraron en un proceso de decadencia.

El Virreinato del Río de la Plata fue creado en 1776 por el rey Carlos III, integrando en su jurisdicción los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Río Grande del Sur y Santa Catarina actual Brasil, Paraguay, Bolivia y el norte de Chile. La creación del nuevo Virreinato del Río de La Plata desligó al Paraguay del Virreinato del Perú. La capital del nuevo virreinato se hallaba en la ciudad de Buenos Aires.

En 1777 la provincia del Paraguay fue integrada en el Virreinato del Río de La Plata dentro del cual se mantuvo hasta 1811.

En 1782, se estableció en el virreinato el régimen de las intendencias. Asunción era, en la Provincia o Intendencia del Paraguay, la única población con categoría de ciudad. La zona al sur del río Tebicuary y al este de la cordillera de Caaguazú por su parte correspondía a la Gobernación de las Misiones Guaraníes (o Provincia Subordinada de las Misiones) constituida con los restos de las Misiones Jesuíticas que pudieron quedar bajo control español.

Independencia[editar]

Casa de la Independencia.

En 1806 y 1807 se producen las Invasiones Inglesas, que ocupan la ciudad de Buenos Aires y gran parte de la Banda Oriental. Desde Asunción y desde Córdoba se enviaron tropas que apoyaron en la victoria contra los atacantes. Las Invasiones Inglesas demostraron a los habitantes del virreinato que el poder español era poco competente, y que las poblaciones nativas podían definir su propio destino.

En 1810 llegó a Buenos Aires, capital del virreinato del Río de la Plata, la noticia de que España había sido ocupada por tropas francesas de Napoleón Bonaparte. En respuesta, en Buenos Aires se reunió un cabildo abierto, que el 25 de mayo de 1810 estableció la Primera Junta de Gobierno; ésa fue la llamada Revolución de Mayo. Entre sus objetivos estaba formar un congreso de representantes de todas las provincias del Virreinato del Río de La Plata, de modo que comunicó las novedades a todas las ciudades de su jurisdicción.

En respuesta, el gobernador realista del Paraguay, Bernardo de Velasco remitió a Buenos Aires una nota comunicando la separación de la Provincia del Paraguay del Virreinato del Río de La Plata. Velasco y sus adeptos reunieron una Junta General el 24 de junio de 1810, que reiteró su fidelidad al Consejo de Regencia, que se había refugiado en Cádiz y gobernaba la monarquía española de Fernando VII, prisionero de Napoleón.

A fines de 1810 las tropas al mando del General Manuel Belgrano marcharon en una expedición para intentar sumar al Paraguay a las recién creadas Provincias Unidas del Río de la Plata. Las fuerzas de esa expedición no recibieron apoyo local y fueron derrotadas en las batallas de Paraguarí y Tacuarí ―19 de enero y 9 de marzo de 1811― por los realistas, entre quienes hasta entonces revistaban los oficiales Fulgencio Yegros y Manuel Cabañas. Estas batallas, tanto por el éxito de las fuerzas paraguayas como por la huida en la ocasión del gobernador español Velasco ―al pensar que habían sufrido un revés militar― y los repetidos contactos de la oficialidad paraguaya con Belgrano, son consideradas como el comienzo de una toma de conciencia de las propias fuerzas por parte de los paraguayos.

Tras varias semanas de conspiraciones, en la noche del 14 al 15 de mayo de 1811 estalló una revolución, dirigida en lo militar por el capitán Pedro Juan Caballero y Fulgencio Yegros. El gobernador fue obligado a convocar un Congreso paraguayo y gobernar con dos consocios, Juan Valeriano Zeballos y José Gaspar Rodríguez de Francia.

El Congreso se reuniría al mes siguiente, y el 17 de junio decidió la deposición de Velasco, acusado de negociar con los portugueses para defender la monarquía aún al precio de pasar a depender del Imperio portugués. En su lugar nombró una Junta Gubernativa, presidida por Fulgencio Yegros. Suele afirmarse que éste fue el único proceso pacífico de independencia en la América del siglo XIX, lo que se explica en parte porque el Paraguay no era accesible para fuerzas españolas sino a través de las Provincias Unidas, y éstas no pudieron ser nunca obligadas a abrir el paso hasta el Paraguay.

El 12 de octubre de 1811 se firmó un tratado con la Junta de Buenos Aires, que establecía ―entre otras disposiciones― un proyecto de confederación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y Paraguay, pero los intereses contrapuestos de las elites porteñas y asuncenas chocaron.

El periodo independiente hasta 1864[editar]

Después de un período de Consulado (esto es, en el sentido de Cónsul romano como sistema compartido de gobierno) con Francia y Yegros, el Congreso paraguayo de 1814 nombró a Francia Dictador de la República. Ante el fortalecimiento del unitarismo en la ciudad de Buenos Aires, ese cargo sería modificado dos años más tarde al de Dictador Perpetuo «con calidad de ser sin ejemplar». Mientras vivió Francia, no se volvió a reunir ningún Congreso nacional, y Rodríguez de Francia gobernó autocráticamente hasta su muerte.

La resistencia al gobierno de Rodríguez de Francia, se materializó en marzo de 1820, en una conspiración comandada por Fulgencio Yegros, que fue abortada rápidamente por el Dictador. En julio de 1821, más de un año después, fueron fusilados sus principales figuras. Se calcula que no más de 40 personas fueron ejecutadas por motivos políticos en casi 30 años de gobierno, en un período en que en las provincias vecinas se desangraban, muriendo decenas de miles de personas en guerras fratricidas. En pleno proceso judicial sobre la conspiración, en septiembre de 1820, dio asilo al caudillo uruguayo José Gervasio Artigas amigo de muchos de los conspiradores que en ese momento estaban presos.

José Gaspar Rodríguez de Francia murió el 20 de septiembre de 1840.

La inserción de Carlos Antonio López en la vida política del país se inició a la muerte de Rodríguez de Francia, cuando fue designado consejero y secretario de Mariano Roque Alonso durante el gobierno de la Comandancia de Armas. Posteriormente, en 1841 es nombrado cónsul del Paraguay (en el mismo sentido que antes Francia y Yegros) En 1844, el Congreso le otorgó poderes de presidente de la República, por diez años.

Carlos Antonio López continuó, aunque con un estilo diferente, abriendo lentamente al país al exterior, la defensa de la independencia paraguaya, amenazada especialmente por la negación del Gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas de reconocer la independencia del país y su insistencia en seguir considerando que la incipiente Argentina tenía derechos sobre la antigua Provincia del Paraguay, heredados del dominio español.

Entre las acciones de progreso del gobierno de López se destaca la creación del primer periódico nacional: El Paraguayo Independiente, de la Flota Mercante y del Ferrocarril; la puesta en marcha de la fundición de Ybycuí, los arsenales nacionales, y la contratación de unos 200 técnicos europeos que aportaron su conocimiento y su trabajo para la modernización de la capital y del país. La educación y la cultura fueron otros campos muy favorecidos por iniciativas de Don Carlos, quien cumplió un segundo y un tercer periodos de gobierno, hasta su muerte, en 1862.

A esta, después de un mes de negociaciones, su hijo Francisco Solano López, de 36 años, es elegido Presidente de Paraguay. Este había encabezado en 1853 un viaje de más de un año y medio a Europa -como Embajador de su padre- a fin de obtener reconocimiento de la independencia del país y fue quien cerró los tratos con las compañías inglesas (principalmente) que le vendieron al país la tecnología necesaria para un despegue económico e industrial descollante para esos años, sin recurrir a préstamo alguno, a más de ser quien contratara el par de centenares de técnicos europeos que la pusieron en práctica.

Guerra Contra la Triple Alianza[editar]

A lo largo del siglo XIX, el Paraguay había reducido sus pretensiones territoriales para no aumentar los conflictos externos con el Brasil y la Argentina. No obstante, el Imperio no observaba la misma conducta, y pretendía imponer los límites a su vecino.[1] Por su parte, la Argentina había aumentado sus pretensiones a lo largo de la década de 1850, exigiendo la soberanía sobre todo el Chaco Boreal.[2]

Tras la caída de la Confederación Argentina, el gobierno del Paraguay esperó aún durante algún tiempo que su particular régimen político y económico sería respetado.[3] Pero el apoyo argentino e imperial a la revolución de Venancio Flores en el Uruguay, coronado por la Invasión Brasileña de 1864,[4] sumados a la continua campaña contra su gobierno en la prensa de Buenos Aires,[5] convencieron a López de que tarde o temprano debería defenderse de ambos países.

El presidente López exigió a Brasil que se abstuviera de intervenir en el Uruguay, pero el Imperio invadió ese país a mediados de 1864.[6] En respuesta, López invadió el Mato Grosso en territorio brasileño.[7] [8] Solo después de dominar un amplio territorio, López solicitó autorización al gobierno argentino para cruzar territorio de la provincia de Corrientes, para enfrentar al Brasil en el Uruguay o en sus inmediaciones.[9] La negativa del presidente argentino Bartolomé Mitre llevó a López a declarar la guerra a la Argentina[10] y ordenar la invasión paraguaya de Corrientes que se inició con una serie de éxitos, pero las sucesivas derrotas en la batalla de Riachuelo,[11] la Batalla de Yatay[12] y el sitio de Uruguayana[13] obligaron finalmente a los paraguayos a evacuar territorio correntino a fines de 1865.[14]

Brasil, Argentina y Uruguay firmaron el 1 de mayo de 1865 la Triple Alianza, obligándose mutuamente a combatir al Paraguay hasta forzar la salida de López e imponerle al Paraguay los límites que sus dos poderosos países limítrofes deseaban; además se estableció que se impondría al país una cuantiosa indemnización de guerra.[15]

La siguiente fase ―iniciada con la invasión aliada del 16 de abril de 1866―[16] fue una lucha por la posesión del extremo sur del Paraguay, especialmente la Fortaleza de Humaitá, que impedía el paso de buques enemigos hacia el centro del país.[17] Las batallas de Tuyutí y Curupaytí[18] ―terribles derrotas de las fuerzas paraguayas la primera, y sangriento error aliado la segunda― llevaron a la práctica detención de las operaciones tras una serie de combates menores. Una epidemia de cólera diezmó ambos ejércitos.[19] Cuando el Imperio retomó su ofensiva, a mediados de 1867, aún le costó un año tomar Humaitá y las demás fortalezas de la zona.[20]

La siguiente campaña duró apenas semanas: a lo largo de la Campaña del Piquisiry ocurrieron cuatro grandes batallas, que obligaron a López a abandonar Asunción y retirarse al interior del país;[21] prácticamente todo su ejército fue muerto o capturado en esta campaña.[22] La ciudad de Asunción fue ocupada y saqueada.[23]

No obstante la gravedad de las derrotas, López continuó su resistencia en la llamada Campaña de las Cordilleras.[24] Su ejército fue destruido completamente en las batallas de Piribebuy[25] y Acosta Ñu, signadas por la masacre de los vencidos;[26] la mayoría de los soldados de López eran adolescentes o niños.[27] Los últimos restos del ejército de López, perseguidos por todo el interior del país fueron alcanzados el 1 de marzo de 1870 por las fuerzas imperiales en el Combate de Cerro Corá. López fue muerto en combate, y las últimas fuerzas leales se rindieron.[28]

Las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza fueron funestas, costando la pérdida de dos terceras partes de todos los hombres adultos y gran parte del territorio paraguayo. El país se vio sometido a una ocupación brasileña que duró seis años. La situación creada derivó en un estancamiento económico que se prolongaría durante el resto del siglo.

Entre dos guerras[editar]

Asunción hacia 1892.

Los ocupantes no se preocuparon por formar un gobierno independiente para el Paraguay hasta el 15 de agosto de 1869, en que se formó en las ruinas de Asunción un "gobierno provisional" o Triunvirato, constituido por Cirilo Antonio Rivarola, Carlos Loizaga y José Antonio Bedoya. El Triunvirato, nominalmente electo por el pueblo paraguayo, lo fue de hecho por una reunión de 21 personas,[29] que representaban a las distintas facciones que respondían a las autoridades militares brasileñas y –en menor medida– al mando militar argentino.[30] Loizaga y Bedoya habían sido oficiales de la pequeña Legión Paraguaya, un cuerpo que había sido formado para dar un viso de apoyo paraguayo a la invasión extranjera. Por su parte, Rivarola había participado en conspiraciones contra los gobiernos de los López y había sido incorporado a la fuerza como sargento al ejército paraguayo, del cual había desertado. Poco después, Loizaga y Bedoya renunciaron y se retiraron a Buenos Aires, asumiendo Rivarola como presidente.[29]

El 15 de agosto de 1870, se reunió en Asunción una Convención Constituyente, para sancionar la primera Constitución, inspirada en la constitución argentina de 1853. La misma Convención declaró disuelto el Triunvirato, que había quedado reducido solo al triunviro Rivarola, nombrando en su lugar a Facundo Machaín. No obstante, un golpe de estado de las fuerzas militares del Paraguay obligó a la misma Convención a elegir como presidente titular a Rivarola, que asumió su cargo el 1 de septiembre de ese año. Poco después era sancionada la Constitución.[31]

La elección del Congreso Nacional significó el principio del fin del gobierno de Rivarola, que terminó por presentar su renuncia el 18 de diciembre de 1871. Bajo el mando de su sucesor, Salvador Jovellanos, se firmó el Tratado Loizaga-Cotegipe, que sancionaba las pretensiones que había establecido el Imperio del Brasil al firmar el Tratado de la Triple Alianza: el establecimiento de los límites septentrionales del país en el río Apa y los Saltos del Guairá. El Imperio se aseguró un tratado dejando de lado a la Argentina, que por su parte reclamaba todo el Chaco Boreal; por el Tratado Machain-Yrigoyen se estableció que el Chaco central ―la mayor parte de la actual provincia argentina de Formosa― quedaba para la Argentina, mientras que el territorio al norte del río Verde quedaba para el Paraguay. Se estableció que sería resuelto por un laudo arbitral, que resolvería el presidente de los Estados Unidos, Rutherford B. Hayes. Éste se pronunció en noviembre de 1878, adjudicando el territorio al Paraguay.[32]

Mientras tanto, Jovellanos fue sucedido en noviembre de 1874 por Juan Bautista Gill. Tras la muerte de Gill, lo sucedió su vicepresidente Higinio Uriarte, que tampoco logró estabilizar la situación política del Paraguay. Tras el período de Cándido Bareiro, ex embajador de los López en Europa, el Congreso designó en 1880 a Bernardino Caballero para suceder a Gill; posteriormente sería reelegido y gobernaría hasta 1886. Durante su mandato se reorganizaron las instituciones, se extendió el ferrocarril y el telégrafo. Se fundaron varias localidades, decenas de escuelas y se estableció el primer tranvía en Asunción. Fue sucedido por el general Patricio Escobar, que continuó la política de aquél; su más recordado aporte a la cultura del país fue la fundación de la Universidad Nacional de Asunción. Sus opositores fundaron el primer partido moderno del Paraguay, el Partido Liberal, que seguían la tradición de los opositores al gobierno de los López. Ese mismo año, los partidarios del gobierno, dirigidos por el general Caballero, fundaron el Partido Colorado, que reivindicaba la tradición nacionalista y la actuación paraguaya en la guerra de la Triple Alianza; éste conservaría el gobierno hasta el comienzo del siguiente siglo.[33]

El crecimiento económico continuó bajo los gobiernos de Juan Gualberto González, Juan Bautista Egusquiza, Emilio Aceval y Juan Antonio Escurra. No hubo estabilidad política alguna, ya que González y Aceval fueron obligados a renunciar dejando en su lugar a sus vicepresidentes. Escurra, por su parte, fue derrocado por una revolución liberal, dirigida por el general Benigno Ferreira, en el año 1904.[34]

Durante los siguientes años dirigió el país el Partido Liberal; no obstante, éste estaba dividido en fracciones, lo que llevó a una inestabilidad política constante. Tras dos cortos gobiernos revolucionarios, asumió la presidencia el general Ferreira, que fue a su vez derrocado por el general Albino Jara. Sucesivas revoluciones dirigidas tanto por liberales disidentes como por colorados llevaron a los cortos períodos de gobierno de Emiliano González Navero, Manuel Gondra, Albino Jara, Liberato Marcial Rojas y nuevamente González Navero, ninguno de los cuales logró completar los cuatro años prescriptos por la Constitución. El primero en lograrlo desde la presidencia de Escobar fue Eduardo Schaerer, entre 1912 y 1916; su período de gobierno estuvo signado por un gran crecimiento económico, causado por las ventajas comerciales que aportó la Primera Guerra Mundial. Sus sucesores fueron Manuel Franco, José Pedro Montero, Manuel Gondra y Eusebio Ayala, ninguno de los cuales completó los cuatro años. Durante el año 1922, los colorados llevaron al país a una larga guerra civil, en la que fueron derrotados tras larga y sangrienta lucha. Solo a partir de 1924 se inició un período de estabilidad, con Eligio Ayala, José Patricio Guggiari y Eusebio Ayala completando cada uno sus cuatro años de mandato.[35]

Guerra del Chaco[editar]

Soldados paraguayos junto a una ametralladora.

Las autoridades españolas habían superpuesto las jurisdicciones en el Chaco Boreal, de modo que casi con las mismas razones de uti possidetis, tanto Paraguay como Bolivia tenían válidos argumentos para reclamar el territorio. Por su parte, la Argentina había reconocido en 1872 que la mayor parte del Chaco Boreal ―es decir al norte del río Pilcomayo― era paraguayo, pero en 1903 tras la anexión brasileña del Acre, territorio hasta entonces boliviano, y por el "Tratado de Petrópolis" Brasil "en compensación" le "reconocía" a Bolivia el control sobre todo el Chaco Boreal, de este modo Bolivia estableció precarios fortines, como el de Camacho ―actual Mariscal Estigarribia―, concretamente, hasta casi 1900 ningún país tenía un control efectivo sobre el Chaco Boreal exceptuando sus "bordes", Paraguay poseía el fuerte Olimpo, Villa Occidental (actual Presidente Hayes) y cerca de Villa Occidental el ―hoy en ruinas― Presidio de López, algunas compañías privadas poseían pequeños desembarcaderos a orillas del río Paraguay.

Era difícil ―dado el relieve de la región―, precisar límites concretos, sin que los sucesivos gobiernos nacionales pudieran hacer nada para impedirlo debido a que el país estaba sumergido en constantes guerras internas (levantamiento del coronel Albino Jara en 1904 y del coronel Adolfo Chirifé en 1922).

Después de cuatro años de escaramuzas aisladas de pequeñas escuadras bolivianas y paraguayas, el Ejército paraguayo logró juntar quince mil hombres para poner fin a dichas escaramuzas en la Batalla de Boquerón 1932), pero la declaración oficial de guerra no llegó hasta 1933 por parte del Paraguay.

Tras tres años de conflicto, Paraguay retomó extensos territorios pero no prosperó su pretensión de marcar la frontera a partir del río Parapiti en el oeste, cerca de las poblaciones hoy bolivianas de Charagua y Villa Montes y de los ríos Tucavaca y Bambural en el norte, hasta donde el ejército paraguayo obligó a replegarse al ejército boliviano. Tras la firma del Protocolo de Paz, con la firme acción del canciller argentino Carlos Saavedra Lamas (ganó el Premio Nobel de la Paz por esa gestión) en 1939 las fronteras quedaron marcadas por líneas geodésicas (casi siempre límites secos) como en la actualidad.

Guerra civil de 1947[editar]

Cabildo de Asunción, ex-Parlamento, actual Centro Cultural de la República.

Durante el gobierno de facto del general Higinio Morínigo el Paraguay vuelve a sumergirse en una guerra civil (1947) que dejó treinta mil muertos.

En 1946, tras la expulsión del gobierno de los sectores más cercanos al Eje nazi, se forma un gobierno de coalición entre el Partido Colorado y el Partido Revolucionario Febrerista, en lo que se dio en llamar la Primavera Democrática que duró 6 meses.

El 13 de enero de 1947, el Partido Colorado, expulsó del gobierno al Partido Febrerista lo que condujo a la revolución o guerra civil de 1947 en la que una coalición del Partido Liberal, el Partido Revolucionario Febrerista y el Partido Comunista Paraguayo se alzaron contra el gobierno. El Partido Colorado aprovechando las grandes diferencias sociales existentes, promovió la participación de los pynandí («pies descalzos») logrando la victoria. A partir de entonces se consolidó la hegemonía del Partido Colorado, que finalmente llevaría al poder al entonces coronel Alfredo Stroessner. El sistema imperante durante el periodo 1947-1962 fue de partido único, siendo el Partido Colorado el único legal.

Dictadura de Stroessner[editar]

El 4 de mayo de 1954, ya nombrado general, Stroessner dio un golpe de estado con la finalidad de "mantener el orden". Dado el interés en revestir legalmente dicho acto, la Junta de Gobierno del Partido Colorado, en su sesión del 5 al 8 de mayo, resolvió la necesidad de informar al entonces Presidente de la República, Federico Chaves, de la necesidad y conveniencia de presentar su renuncia (lo cual efectuó), designar al General Stroessner como candidato del partido para el periodo constitucional restante (1953-1958), y establecer el 15 de agosto como fecha de Asunción del cargo por parte del nuevo Presidente. En esta fecha, la Asamblea Nacional, compuesta solo por colorados, aceptó por unanimidad el nombramiento, y Stroessner asumió formalmente la Presidencia. El 9 de febrero de 1958, respaldado por el Partido Colorado y como candidato único, volvió a ser elegido presidente constitucional.

En 1959, Stroessner disolvió la Cámara de Representantes, compuesta solamente por colorados, y convocó elecciones generales. A partir de 1962 y hasta 1989 el sistema pasó a ser de pluralismo restringido. En 1967, el general-presidente convocó una Convención Nacional para crear una nueva constitución, permitiendo a los partidos febrerista y liberal formar parte de dicha convención. En 1963, Stroessner juró su tercer mandato. En 1968 se produjo la reelección de Stroessner, que juró su cuarto mandato el 16 de agosto. El sistema electoral vigente en las elecciones del 63 era el de mayoría con prima, consistente en la adjudicación de 2/3 de los escaños al partido que hubiese ganado la mayoría simple de votos. En 1977 fue necesario hacer una enmienda a la Constitución para poder reelegir al presidente sucesivamente y de forma vitalicia. En 1983 se celebraron elecciones generales, saldadas con un nuevo triunfo de Stroessner, que fue reelegido con el 90% de los votos.

A lo largo de 1986, y en los primeros meses de 1987, los componentes del ala radical del Partido Colorado se manifestaron varias veces como partidarios de que el general Stroessner, con sus setenta y tres años, se presentara otra vez para un nuevo mandato presidencial, que se iniciaría en 1988. Otra rama del partido propuso la candidatura de su hijo Gustavo, de cuarenta y dos años, teniente coronel de la Fuerza Aérea. El 14 de febrero de 1988, el general Stroessner fue nuevamente reelegido, por séptima vez.

Se creó un vínculo de poder entre la Asociación Nacional Republicana, las Fuerzas Armadas y el Gobierno, quedando el general como eje de ese triángulo: Jefe del Ejecutivo, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente Honorario del Partido Colorado.

En la noche del 2 y 3 de febrero de 1989, se produjo el golpe de Estado protagonizado por el general Andrés Rodríguez, comandante del 1.er Cuerpo de Ejército, y consuegro del general Stroessner. Con él terminaba la más larga dictadura paraguaya. Tras disolver el Parlamento stronista, el general Rodríguez convocó a elecciones para el 1 de mayo y anunció la legalización de todos los partidos, exceptuando el comunista.

Transición a la democracia[editar]

El 1 de mayo de 1989, el candidato del Partido Colorado, el presidente provisional Andrés Rodríguez, consiguió el 74,1% de los votos en la elección presidencial. Convocada por su gobierno, la Constitución de 1992 estableció un sistema democrático de gobierno.

En 1993 se celebraron nuevos comicios presidenciales, en los que también triunfó el candidato del Partido Colorado, Juan Carlos Wasmosy, que se convirtió en el primer civil en llegar a la jefatura del Estado tras cuarenta años de gobiernos militares. Durante su mandato hubo dos graves crisis financieras, en 1995 y 1997, que eliminaron del mercado casi la totalidad de las empresas financieras locales, sobreviviendo casi exclusivamente las entidades financieras de origen extranjero. Estas, sin embargo, terminarían retirándose del país en los siguientes años.

En 1996 Wasmosy alejó del ejército al Gral. Lino Oviedo ―segundo del general Andrés Rodríguez Pedotti en el golpe de 1989― bajo la acusación de querer encabezar un golpe en su contra, sin presentar sin embargo cargo judicial alguno. Sin embargo, en 1997, después que el Gral. Oviedo ganara las elecciones internas presidenciales del Partido Colorado, lo hizo enjuiciar y encarcelar por un tribunal Militar por dicho crimen, quitándole las posibilidades de competir y ganar la presidencia.

La Condena de Oviedo lo inhabilitó para las elecciones presidenciales del 1998 y según las leyes del país, ocupó su lugar su candidato a Vicepresidente, el Ingeniero Raúl Cubas Grau. Sin embargo, como las elecciones ya estaba realizadas, como candidato a Vicepresidente fue designado el Dr. Luis María Argaña, rival político de Oviedo (acababa de perder las internas del Partido ante él) y para entonces aliado de Wasmosy. Este sistema permitió que finalmente, la fórmula presidencial fuera compuesta por Cubas para Presidente y su principal enemigo (Argaña, por ser el siguiente candidato más votado de su partido) para Vicepresidente.

Cubas triunfó en las elecciones con el 54% de los votos y tres días después de haber asumido el cargo presidencial indultó a Oviedo librándolo de la cárcel, a pesar de una ley aprobada en los últimos días del gobierno saliente, que intento cortar esa posibilidad. Esto, sumado al hecho de que el Argañismo había combatido todo el tiempo al sector Oviedista, motivó que el nuevo gobierno diera poca o nula importancia a dicho sector en la nueva administración. Esto motivo un fuerte descontento en el mismo, que si bien había perdido por pocos votos la candidatura a la presidencia, mantenía casi la mitad de los votos colorados en el Parlamento. Los colorados argañistas y wasmosistas y los partidos de oposición (opositores a Oviedo por ser militar y por el de golpe de Estado) contestaron fuertemente el hecho y obtuvieron a través de la Corte Suprema una anulación del indulto que Cubas no acató.

El después llamado Marzo Paraguayo se origina con el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña por parte de un comando paramilitar, el 23 de marzo de 1999. La oposición inculpó del hecho al Gral. Oviedo, quien había amenazado en varios discursos previos que su libertad no estaba bajo discusión alguna y desautorizaba absolutamente al Poder Judicial paraguayo.

La muerte de Argaña provocó una serie de manifestaciones de opositores y adherentes a Oviedo y al gobierno de Cubas, que desembocó en acontecimientos en que murieron siete manifestantes contrarios al gobierno, la víspera de la votación del Juicio Político, lo cual produjo finalmente la renuncia de Cubas a la presidencia, a fin de evitarlo, y su casi inmediata salida al exilio. Mientras el Gral. Lino Oviedo solicitó asilo político al Gobierno de Carlos Menen (Presidente de la República de Argentina) y este le concede el status de Asilado Político.

En las elecciones nacionales de 2003, es elegido Nicanor Duarte Frutos, candidato del Partido Colorado. El presidente llegó a un acuerdo con los partidos opositores para una renovación de la Corte Suprema de Justicia y la reforma del Estado, pero dicho acuerdo fue roto debido a que la estructura del estado no fue transformada y los hechos de corrupción continuaron de la misma forma en que se dieron durante el gobierno de González Macchi.

En el orden económico, el gobierno de Duarte Frutos logró un repunte de la economía paraguaya y un crecimiento del PIB, iniciando una recuperación de la crisis económica del país. Sin embargo, a comienzos de 2006 se da una nueva crisis política, debido a una controvertida resolución de la Corte Suprema de Justicia, que habilitaba a Duarte Frutos a ejercer la presidencia del Partido Colorado. Posteriormente Duarte Frutos inicia una fallida campaña para modificar la Constitución con el fin de lograr la reelección.

Actualidad[editar]

En 2008, las elecciones dejaron como presidente de Paraguay al ex obispo Fernando Lugo.[37] Estos resultados en las elecciones tuvieron como consecuencia la salida del Partido Colorado de la presidencia de la República, tras 61 años al mando del país. Sin embargo, el Partido Liberal (Socio mayoritario y principal en la coalición partidaria que lo llevo a la Presidencia en 2008) se va distanciando cada vez más del Presidente Lugo, al no ejercer la participación exigida por ellos dentro del Gobierno.

En ese contexto, se ha generado una crisis política, en la que fue depuesto Lugo en juicio el 22 de junio de 2012. Las reacciones internacionales han denunciado dudas de la transparencia del proceso, especialmente Unasur, que aplica una sanción "política" al Paraguay negando su participación en las decisiones tomadas por este órgano hasta tanto dure la "situación". Igualmente, el Mercosur excluye al Paraguay en la toma de decisiones hasta tanto sea corregido el así llamado golpe parlamentario, que podría darse en el espacio de tiempo entre la elección del nuevo presidente y su asunción.

Las elecciones del 2013 anuncian como gran ganador al candidato del Partido Colorado, Horacio Cartes. También dan a conocer a la tercera fuerza política del país: la izquierda, que desplaza al partido Patria Querida (centroderecha) y UNACE (ultraderecha).

Cronología[editar]

  • Período precolonial (¿?-1524): Abarca toda la historia de los pueblos precolombinos que habitaban el Paraguay y sus inmediaciones, desde su instalación en el continente hasta la llegada de Alejo García y Sebastián Gaboto al Paraguay, en 1524.

"Esta asamblea no perderá su tiempo debatiendo si el cobarde padre o el apocado hijo es el rey de España (...) Ninguno de ellos es ya rey del Paraguay (...) La única cuestión que debe debatirse en esta asamblea y decidirse por mayoría de votos es cómo debemos defender y mantener nuestra independencia contra España, contra Lima, contra Buenos Aires y contra el Brasil".

Doctor Francia en el Congreso General del 24 de julio de 1810 en (Vittone, 1960, p. 13/14)
  • Independencia y Primera República del Paraguay (1810-1870): Que se establece tras la derrota de la Invasión Porteña al Paraguay, la Revolución de mayo de 1811 y el nacimiento de la República del Paraguay. Finaliza con el establecimiento del Triunvirato del Paraguay el 15 de agosto de 1869 y la muerte de Francisco Solano López en Cerro Corá, el primero de marzo de 1870. Los eventos importantes se citan:
    • Invasión Porteña al Paraguay: Los ejércitos del Paraguay, liderados por Atanasio Cabañas, Manuel Gamarra y Fulgencio Yegros derrotan al General Manuel Belgrano en su invasión contra el Paraguay para anexarlo a Buenos Aires que inició en septiembre de 1810. Fue vencido definitivamente en la Batalla de Paraguarí y se rindió a los paraguayos en la Batalla de Tacuarí, el 9 de marzo de 1811. Las victorias del Ejército Paraguayo en las expediciones de Belgrano son consideradas el nacimiento del Paraguay.
    • Revolución de Mayo: Levantamiento de los Próceres Paraguayos contra el dominio español el 14 y 15 de mayo de 1811. Se establece la Primera República Independiente del Sur en el Congreso del 12 de octubre de 1813.
    • Gobierno de Gaspar Rodríguez de Francia: Luego de varios gobiernos provisorios, triunviratos, Juntas Gubernativas y Consulados, el Congreso de octubre de 1814 elige democráticamente al Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia como Dictador Temporal del Paraguay, posición que se tornaría Perpetua en iguales condiciones el 30 de mayo de 1816. El gobierno de Francia concluyó con su muerte, el 20 de septiembre de 1840.
    • Gobierno de Carlos Antonio López y Francisco Solano López: A la muerte del "Supremo" se sucedió un interregnum, similar a lo acaecido en el establecimiento de la Independencia y Primera República. Luego, en el Congreso del 13 de marzo de 1844 es elegido el Doctor Carlos Antonio López como Presidente del Paraguay. Con ayuda de su hijo, el futuro Mariscal, continuó el trabajo del Dr. Francia y construyeron a la nación más floreciente de América del Sur.
    • Guerra de la Triple Alianza: Durante la presidencia de Francisco Solano López (electo en el Congreso del 10 de septiembre de 1862 tras la muerte de su padre). El conflicto bélico más devastador de América Latina, se inició a causa de la Invasión Brasileña al Uruguay, la que, pensó López, ponía en riesgo al Paraguay. La guerra concluye con la total devastación del país y la caída de la Primera República el 15 de agosto de 1869, con el establecimiento del Triunvirato y la muerte del Mariscal López en Cerro Corá.
  • Muerte de López y la Segunda República del Paraguay (1870-actualidad): Se inicia desde el Triunvirato del 15 de agosto de 1869 en adelante, siendo el primer presidente electo Cirilo Antonio Rivarola. A la Primera República del Paraguay se la conoce como "Patria Vieja". Al Paraguay posterior a la muerte del Mariscal López (la Segunda República) se conoce como "Patria Nueva", que oficialmente se inicia desde la proclamación de la Constitución Nacional de 1870. Destacan en éste período:
    • Período de Entre-Guerra: Desde la presidencia de Cirilo Antonio Rivarola hasta el gobierno de Eusebio Ayala. Se destaca por las constantes revueltas, rebeliones y levantamientos armados entre las facciones políticas que se crearon a final de la Guerra Guasú, el Partido Colorado y las distintas alas del que hoy es el Partido Liberal Radical Auténtico. Al final de éste período se produce una "hegemonía liberal" que concluye con el estallido de la contienda chaqueña.
    • Guerra del Chaco: entre el Paraguay y Bolivia. Inicia en 1932 y finaliza el 21 de julio de 1938 con la firma definitiva de la Paz. Paraguay vence militarmente con la conducción de José Félix Estigarribia y otros brillantes estrategas. Paraguay retiene 3/4 partes del territorio en disputa, cediendo a Bolivia 1/4 restante.
    • Revolución Febrerista: Luego de la victoria chaqueña, el General (póstumo) Rafael Franco apoyado por veteranos de la contienda, nacionalistas, socialistas, fascistas y colorados descontentos con el proceder del "Gabinete de la Victoria" toman el poder el 17 de febrero de 1936, hasta que Franco es depuesto el 13 de agosto de 1837 por un levantamiento liberal que instauró a Félix Paiva. La "Revolución de Febrero" serviría de inspiración para la creación de un "tercer partido" en Paraguay, dominado por colorados y liberales. El Partido Febrerista, de varias líneas políticas a lo largo de su historia (hoy emparentado con la social-democracia).
    • Revolución Pynandí: La Revolución del '47, que puso en contienda a los colorados contra nacionalistas, febreristas, liberales y algunos comunistas desde el 7 de marzo hasta el 20 de agosto del citado año. Concluye con la victoria de las tropas gubernamentales y los colorados. Marca el inicio de la "hegemonía colorada".
    • Gobierno de Alfredo Stroessner: desde el 15 de agosto de 1954 hasta el 3 de febrero de 1989. Dictadura con dominio del Partido Colorado, liderado por el General y excombatiente de la Guerra del Chaco Alfredo Stroessner. La dictadura tiene distintos rasgos durante sus casi 35 años de duración. Su primera etapa, hasta inicios de 1970 es de tinte patriótico-nacionalista. La segunda etapa es neoliberal, emparentada con los Estados Unidos y Brasil. Duramente represiva contra los disidentes, fue concluida con el golpe de estado del 3 de febrero de 1989, liderado por militares y colorados disidentes.
    • Transición y Democracia (3 de febrero de 1989-actividad): Se suceden los gobiernos de Andrés Rodríguez Pedotti, Juan Carlos Wasmosy, Raúl Cubas Grau, Luis Ángel González Macchi, Nicanor Duarte Frutos, Fernando Lugo, Federico Franco y el actual Presidente de la República del Paraguay, Horacio Cartes. Se destacan en la "Transición" eventos como el Marzo Paraguayo y la Destitución de Fernando Lugo.

Referencias[editar]

  1. Doratioto, Francisco: Maldita guerra. Nueva historia de la Guerra del Paraguay. San Pablo/Buenos Aires: Emecé, 2008, pág. 30-35. ISBN 978-950-04-2574-2
  2. La misión Guido al Paraguay. El tratado de julio de 1856, en Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas.
  3. La guerra de la triple alianza contra el Paraguay aniquiló la única experiencia exitosa de desarrollo independiente, por Eduardo Galeano. Publicado el 3 de marzo de 2005.
  4. Véase Doratioto, Maldita guerra, pág. 41-94. convencieron a López que tarde o temprano debería defenderse de ambos países.
  5. «La actitud paraguaya ante los sucesos en Uruguay», artículo en el sitio web Argentina RR. EE. (Historia de las relaciones exteriores argentinas).
  6. Zenequelli, Lilia: Crónica de una guerra, La Triple Alianza. Buenos Aires: Dunken, 1997. ISBN 987-9123-36-0
  7. Doratioto, Maldita guerra, pág. 61.
  8. «Mato Grosso: el frente olvidado de la Guerra del Paraguay», artículo de Florencia Pagni y Fernando Cesaretti, en el sitio web Editorial Histórica. Consultado en diciembre de 2010.
  9. «López solicita permiso para atravesar territorio argentino (enero-febrero de 1865)», artículo en el sitio web Argentina RR. EE. (Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas).
  10. «Declaración de guerra a la Argentina», en el sitio web del Ministerio de Educación y Cultura del Paraguay.
  11. Tissera: «Riachuelo, la batalla que cerró a Solano López la ruta al océano», revista Todo es Historia, número 46, Buenos Aires, 1971.
  12. Giorgio, Dante A.: «Yatay, la primera sangre», revista Todo es Historia, n.º 445, Buenos Aires, 2004.
  13. Ruiz Moreno, Isidoro: Campañas militares argentinas (tomo IV). Buenos Aires: Emecé, 2008, pág. 74-77. ISBN 978-950-620-257-6
  14. Castello, Antonio Emilio: Historia de Corrientes. Buenos Aires: Plus Ultra, 1991, pág. 416. ISBN 950-21-0619-9.
  15. La Triple Alianza contra Paraguay. Tratado secreto de Infamia de la Guerra del Paraguay, en La Gazeta Federal.
  16. Doratioto, Maldita guerra, pág. 198.
  17. Zenequelli, Lilia, Crónica de una guerra, La Triple Alianza.
  18. Díaz Gavier, Mario: En tres meses en Asunción, Rosario (Argentina): Editorial del Boulevard, 2005. ISBN 987-556-118-5
  19. Díaz Gavier, En tres meses en Asunción, pág. 152.
  20. Díaz Gavier, En tres meses en Asunción, pág. 157-161.
  21. Mendoza, Hugo, La Guerra contra la Triple Alianza, 2.ª Parte, Ed El Libro, Asunción del Paraguay, 2010, pág. 39-66. ISBN 978-99953-1-0-079-0
  22. Doratioto, Maldita guerra, pág. 335-366.
  23. Díaz Gavier, En tres meses en Asunción, pág. 166-169.
  24. Mendoza, La Guerra contra la Triple Alianza, pág. 62.
  25. La Batalla de Piribebuy, por Luis Verón, en ABC Digital.
  26. Batalla de Acosta Ñu, en La Gazeta.com.
  27. Acosta Ñu, por Rubén Luces León, en La Rueda.com.
  28. Cerro Corá, la epopeya de un pueblo, por Gustavo Carrère Cadirant, en Monografías.com.
  29. a b Escudé, Carlos. «La formación del gobierno provisional tras la ocupación aliada de Asunción (junio de 1869)». Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas. Consultado el 4 de junio de 2012.
  30. Doratioto, Francisco (2008). Maldita guerra. Nueva historia de la Guerra del Paraguay. Sao Paulo/Buenos Aires: Emecé. pp. 407–413. ISBN 978-950-04-2574-2. 
  31. Vasconsellos, Víctor Natalicio (1974). ed. del autor, ed. Lecciones de historia paraguaya. Asunción. pp. 185–187. 
  32. Vasconsellos (1974), pág. 187-189.
  33. Vasconsellos (1974), pág. 193-199.
  34. Vasconsellos (1974), pág. 199-200.
  35. Vasconsellos (1974), pág. 200-205.
  36. Rolando Graña. «Hace 20 años nacía el Mercosur». Página/12. TEA. Consultado el 5 de diciembre de 2012.
  37. Elecciones Generales 2008